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Ramón Matías Mella

Ramón Matías Mella
Información sobre la plantilla
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NombreRamón Matías Mella y Castillo[1]
Nacimiento25 de febrero de 1816
ciudad de Santo Domingo,
isla La Española,
Reino de España Bandera de España
Fallecimiento4 de junio de 1864 (48 años) 
ciudad de Santiago de los Caballeros,
República Dominicana Bandera de la República Dominicana
OcupaciónMilitar, político y activista.

Ramón Matías Mella y Castillo (Santo Domingo, 25 de febrero de 1816 - Santiago de los Caballeros, 4 de junio de 1864). Líder de la independencia dominicana.[1]

Síntesis biográfica

Familia y primeros años

En 1822, cuando Mella tenía seis años, Haití invadió toda la isla La Española.

En 1835, en plena dominación haitiana, fue nombrado «Preposé», o encargado de la comunidad de San Cristóbal. Allí se dedicó al negocio del corte de madera, actividad de la que también se ocupaba Antonio Duvergé, lo que hace suponer que ambos líderes se conocieron entonces. Mella era hábil con el sable y la espada.

Hacia 1836, contando veinte años de edad, Mella contrajo matrimonio con Josefa Brea, quien pertenecía a una familia importante del país y con quien procreó 4 hijos: Matías Ramón, Dominga América María, Antonio Nicanor e Ildefonso. Según un testamento del 5 de mayo de 1859, ninguno de los dos aportó grandes bienes al matrimonio. Al parecer, Mella adquirió sus bienes y propiedades estando casado, parte de ellos por vía hereditaria tras el fallecimiento de su padre en febrero de 1837.

Trayectoria político-militar

En 1838, dieciséis años después de que toda la isla de La Española fuera unificada bajo el dominio de Haití, Mella participó junto con otros patriotas dominicanos (entre los que cabe destacar a Juan Pablo Duarte y a Francisco del Rosario Sánchez) en la fundación de la sociedad secreta La Trinitaria, con el objeto de derribar al régimen del dictador haitiano Jean Pierre Boyer.

Posteriormente Mella entró en contacto con el líder opositor haitiano Charles Herard, que a su vez encabezaba el movimiento La Réforme. Juntos consiguieron derrocar a Boyer en 1843, pero inmediatamente el traicionero Herard mandó encarcelar a Mella en Puerto Príncipe (la capital de Haití).

Sin embargo, en esta misma ciudad estalló una rebelión contra Herard, quien sólo pudo dominarla con la ayuda de Mella y sus veteranos encarcelados, por lo que en agradecimiento los liberó. En febrero de 1844, Mella y sus seguidores marcharon hasta Santo Domingo, se hicieron con la parte oriental de la isla ―de cultura y lengua española―, y declararon formalmente su independencia respecto de Haití, así como la proclamación de la República Dominicana.

Se cuenta que aquella noche del 27 de febrero de 1844, cuando se encontraba reunido con otros conjurados en la puerta de La Misericordia, Ramón Mella atinó a disparar un trabucazo ante la vacilación que amenazaba dar al traste con los propósitos independentistas.

Posteriormente, los patriotas marcharon hacia el baluarte de San Genaro (hoy Puerta del Conde), en donde otro patricio, Francisco del Rosario Sánchez, proclamó ante el mundo el nacimiento de la República Dominicana.

Entre 1849 y 1861 ocupó importantes cargos civiles y militares entre los que se encuentran comandante de Armas, ministro de la Guerra, gobernador, ministro plenipotenciario y enviado extraordinario en misión especial frente al Gobierno español, para gestionar el reconocimiento de la república o del protectorado.

En julio de 1856 se le encomendó preparar un proyecto de ley para organizar el Ejército. Ya se le tenía y respetaba como un entendido en asuntos militares. Demostró que realmente era conocer de los asuntos militares cuando se inicia la Guerra Restauradora. A este movimiento se incorporó, en agosto de 1863, confiándosele importantes misiones.

Viajó al sur atravesando la Cordillera Central por Constanza, con el encargo de organizar las tropas restauradoras dirigidas por Pedro Florentino.

Fue designado ministro de la Guerra y elaboró un Manual de guerra de guerrillas, que publicó por medio de una circular de fecha 26 de enero de 1864 y que recogía todas las experiencias del pueblo dominicano en esta singular forma de lucha.

Muerte

Mella se desempeñaba como vicepresidente de la República Dominicana cuando en pleno Grito de Capotillo (16 de agosto de 1863), enfermó de disentería.

Poco antes de morir pidió que sus restos fueran envueltos en la Bandera Nacional y pronunció estas palabras: «Aún hay patria: ¡viva la República Dominicana!».

Murió el 4 de junio de 1864, en extrema pobreza, en una pequeña casa cercana a la Fortaleza San Luis, en Santiago. Fue enterrado cubierto por la bandera dominicana, como había sido su deseo.

Sus restos se encuentran, junto a los de Duarte y Sánchez, en el Altar de la Patria.

De las tres grandes figuras próceres del siglo XIX, fundadores de la república, Ramón Matías Mella representó la expresión militante y decidida y el más adaptado a las actividades políticas de una sociedad precapitalista.

Fuentes