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Revolución francesa

Revolución Francesa
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Toma de la Bastilla.jpg
Imagen de la Toma de la Bastilla
Fecha:1789 - 1799
Sitio:Francia
Influencias ideológicas de los impulsores:Movimiento político, social, económico y militar a favor de un gobierno republicano, democrático y constitucional. Difundía los ideales de libertad, igualdad, fraternidad, y soberanía popular.
Gobierno previo
Gobernante:Luis XVI de Francia
Forma de gobierno:Monarquía
Gobierno resultante
Forma de gobierno:Primera República Francesa

Revolución Francesa. Movimiento político, social, económico y militar. Surgió en Francia en 1789, como reacción contra las injusticias y las desigualdades. Originó el establecimiento del gobierno republicano, democrático y constitucional. Difundió por el mundo los ideales de libertad, igualdad, fraternidad, y soberanía popular. Sus consecuencias inmediatas fueron: El derrocamiento de Luis XVI; la abolición de la monarquía en Francia y la proclamación de la I República Francesa.

Causas

Políticas

Los abusos y atropellos de la monarquía, en la que el rey no daba cuenta de sus actos a nadie, pues el poder de este era:

  • Ilimitado, sin sujeción a control alguno.
  • Falta de libertad individual.
  • Falta de libertad de conciencia; el predominio de la censura.
  • Falta de la igualdad ante la ley.

Sociales

La sociedad existente no contaba con la misma igualdad y privilegios. Francia se encontraba dividida en tres Estados que tenían grandes contradicciones y diferencias entre sí.

  • Primer Estado,el Clero: Dividido internamente en el alto clero, dueño de grandes riquezas y privilegios que estaba exonerado del pago de impuestos, y poseía enormes extensiones de tierras que lo convertían en el más grande terrateniente de Francia. El bajo clero por su parte, de modesta condición, ejercía su misión en provincias; y estaba mucho más ligado con el pueblo. Una parte importante del bajo clero apoyaba el proceso revolucionario francés.
  • Segundo Estado,la Nobleza: dividida en gran nobleza, poseedora de enormes riquezas y la pequeña nobleza que residía en provincias y no era de vastos recursos.
  • Tercer Estado o Estado llano: El resto de la población, la cual carecía de privilegios y de sus principales derechos. De él, solamente la burguesía, integrada por industriales, comerciantes y profesionales, disfrutaba de una buena situación económica. Sobre el Estado Llano descansaba el fisco y los ingresos del Estado francés.

El Estado Llano soportaba el pago del mayor número de impuestos al Estado. De la población de Francia (23 millones), solamente 300 000 pertenecían a las clases privilegiadas (clero y nobleza).

Económicas

  • La riqueza del país se encontraba monopolizaba por los dos primeros Estados. El pago de impuestos a cargo solamente del Tercer Estado y la decadencia del comercio y la industrias unido a las trabas aduaneras y al comercio, arruinaban al Estado francés y creaban una situación de miseria que se generalizaba. A ésto se le unía el derroche existente por parte del Rey y la corte, que llevaron a la bancarrota a Francia obligando así al rey a convocar a los Estados Generales.

El inicio de la Revolución

El Juramento del Juego de Pelota.

Más de un siglo antes de que Luis XVI ascendiera al trono en 1774, el Estado francés había sufrido periódicas crisis económicas motivadas por las largas guerras emprendidas durante el reinado de Luis XV, la mala administración de los asuntos nacionales en este reinado y el aumento de la deuda generado por los préstamos a las colonias británicas de Norteamérica durante la Guerra de la Independencia de las Trece Colonias (1775-1783). Pero la situación económica existente en 1789 superó las precedentes por suma y acumulación, y colocó a la monarquía francesa en una situación desesperada y al Estado francés en franca bancarrota. El Rey ante esta situación, para sanear las finanzas necesitaba aumentar los impuestos existentes y fijar nuevos, pero tanto el clero como la nobleza, amparados en sus privilegios se negaban a contribuir con los gastos del Estado.

Para solucionar los problemas económicos, Luis XVI convocó a los Estados Generales del Reino a una asamblea consultiva. Esta convocatoria fue exigida por los "privilegiados" (clero y nobleza) quienes se negaban a pagar los tributos indispensables para conjurar la crisis económica.

Los burgueses se aprovecharon de estas circunstancias y, ante la amenaza de la nobleza armada que pretendió mantener sus privilegios, movilizaron a toda la nación. El 14 de julio de 1789, el pueblo tomó; las calles de París, apoderándose de la vieja fortaleza - prisión de La Bastilla, la cual constituía un símbolo del Absolutismo francés.

En esta jornada, una muchedumbre de artesanos, obreros, tenderos, estudiantes y funcionarios se impusieron a las tropas reales. Durante el transcurso de los diez años siguientes a estos acontecimientos, los ideales revolucionarios demostraron su fuerza. Se obtuvo la libertad política, dictandose una Constitución que dividía los poderes del Estado garantizandese: la libertad individual, la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y la expresión de la soberanía popular mediante el sufragio.

A fin de defender sus conquistas ante la reacción de la nobleza que se alió con los monarcas extranjeros, los burgueses revolucionarios exaltaron el principio de la nacionalidad identificando a la Nación con el Estado.

Etapas de la Revolución Francesa

  1. Etapa Monárquica: De Junio de 1789 a Septiembre de 1792, año en que queda abolida la Monarquía.
  2. Etapa Republicana: De septiembre de 1792 al 19 de noviembre de 1799, en que Napoleón Bonaparte da el Golpe de Estado del 18 de Brumario.

Etapa monárquica

Luis XVI, el monarca derrocado.

Prevalecían los Estados Generales , especie de Asamblea (Parlamento) que estaban integrado por 1 200 diputados (300 por el clero, 300 por la nobleza y 600 por el tercer Estado o Estado Llano).

El Tercer Estado quiso aprovechar dicha Asamblea para presentar peticiones que favorecieran al pueblo,no siendo estas del gusto del rey y la nobleza, oponiéndose a toda reforma. Negándole el derecho del voto por cabeza, que les era favorable, por cuanto eran mayoría, pues querían que subsistiera el voto por orden (que favorecía a las clases privilegiadas: clero y nobleza).

El Tercer Estado desobedeció la orden que había dictado Luis XVI y se reunió separadamente, constituyendo así la Asamblea Nacional (17 de junio de 1789), actitud que marcó el estallido de la revolución. Como el rey mandó a clausurar la sala de sesiones, la Asamblea ocupó la sala del juego de la pelota y sesionó allí. Los diputados juraron no separarse hasta haber dado una constitución a Francia, decretando, además, la inviolabilidad de los representantes.

Luis XVI , tuvo que ceder ante los acontecimientos, invitando a que sesionaran juntos los tres estados.

Fué así que surgió la Asamblea Constituyente, de esta modo el rey dejó de tener autoridad , y así la monarquía absoluta llegaba a su fin. La Constitución de 1791 de tendencia monárquica, sancionó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano como, igualmente, la existencia de tres poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

Se promulgó la constitución civil del clero, por la que los bienes de la Iglesia pasaban a poder del Estado, y el nombramiento de las autoridades eclesiásticas se haría en adelante por elección del pueblo; provocando así la ruptura con la Iglesia de Roma. El rey traicionando a la Revolución pretendió huir al extranjero para unirse a los ejércitos europeos coaligados contra Francia, pero fue detenido cerca de la frontera y encerrado en el Palacio de Las Tullerías.

La Asamblea Legislativa (1791 - 1792)

La Asamblea se mostró hostil a la monarquía y tomó bajo su control la guerra revolucionaria contra los ejércitos extranjeros. Declaró la guerra a Austria y luego de algunas acciones favorables a los austriacos y los prusianos, los ejércitos revolucionarios, al mando de Dumouriez, obtuvieron grandes victorias en Valmy y Jemapes en (1792).

El rey desde su prisión en Las Tullerías conspiraba secretamente contra Francia revolucionaria. El 10 de agosto de 1792, la Asamblea decretó la suspensión de Luis XVI, quedando privado de su autoridad.

La prisión del rey y la guerra contra la reacción interna y externa fueron decantando las posiciones políticas de la burguesía francesa dentro de la Asamblea. Así quedaron conformadas tres facciones bien delimitadas, los Fuldenses, partidarios de un arreglo con el rey y sus partidarios, la Montaña, o Jacobinos, que planteaban la ruptura total y la instauración del "terror revolucionario" y los girondinos, más moderados que estos últimos, quienes se harían finalmenete con el control político de la Asamblea.

Etapa Republicana

La Convención

Al disolverse la Asamblea Constituyente (1792-1795), luego de la victoria de Valmy, se formó otra asamblea denominada la Convención Nacional. Los principales actos de dicha convención fueron:

1. Decretó la abolición de la Monarquía y proclamó la República.
2. Sancionó el sufragio universal (derecho de voto para todo ciudadano).
3. Procesó y ordenó a muerte a Luis XVI. Ejecución que realizó el 21 de enero de 1793.

Obra Cultural de la Convención

1. Estableció la enseñanza primaria, obligatoria y gratuita.
2. Fundó la Escuela Normal (maestros), la Escuela Politécnica (ingeniero), la Salud (médicos), la de artes y oficios, la Biblioteca Nacional y el Museo de Louvre.
3. Implantó el sistema Métrico Decimal.

El Directorio (1795-1799)

Antes de clausurar sus seciones, la Convención Nacional promulgó la Constitución del año III, en 1795, que establecía el Directorio, gobierno republicano moderado, que tuvo la siguiente organización:

  1. El poder Ejecutivo. A cargo del directorio, integrado por 5 miembros o directores.
  2. El poder Legislativo. Formado por dos consejos: el de los Quinientos (diputados) y el de los Ancianos (senadores).

Representación de la mujer

En el curso de los grandes días en los que se decidió la suerte de la revolución, las mujeres jugaron un papel decisivo. La situación económica y financiera general, en 1788 y 1789 era cada vez peor. Las malas cosechas de 1787 y 1788 aumentaron el precio del pan, que en algunos lugares se duplicó, mientras el paro crecía en las ciudades. Los pobres se morían de hambre y las quejas se multiplicaban.

Los objetivos de los grupos feministas burgueses buscaban ampliar los privilegios de las mujeres de las clases dominante, mientras que los grupos de la otra ala del movimiento pedían la emancipación plena de la mujer. Las mujeres del Tercer Estado se encontraron presentes en distintas acciones durante la Revolución francesa, confiando en que la revolución triunfante las protegería de las penurias del hambre.

Las mujeres de los pueblos del Delfinado y la Bretaña fueron las primeras en desafiar a la monarquía. Seguidas por las ciudadanas de Angolouse y Chevan Seaux. Las mujeres de Angers redactaron un manifiesto revolucionario contra las arbitrariedades de la casa real. Las féminas estuvieron hasta el final en la lucha revolucionaria, animando incluso a los hombres más vacilantes, lo que trajo consigo, un temple de ánimo de gran decisión en aquellas que fueron llamadas por la burguesía contrarrevolucionaria como “calceteras”, que no eran otras sino, las hambrientas, las artesanas, las esposas de los campesinos, trabajadoras a domicilio que odiaban la aristocracia y el antiguo régimen.

Al iniciarse los mítines se comenzaron a destacar las voces de mujeres como Théroigne de Méricourt y de Mirabeau esta última partidaria del Tercer Estado, las que jugaron un papel importante en la revolución. En la toma de la Bastilla las mujeres fueron una parte fundamental, tanto por su número como por su valor: mujeres artesanas, dedicadas a diferentes oficios, igual que mujeres pertenecientes a la aristocracia liberal fueron decididas simpatizantes de la Revolución. La acción sirvió para que el rey no disolviese a los diputados de la Asamblea que acababan de juramentarse en la sala del juego de la pelota el 20 de junio de 1789.

Marcha de las mujeres sobre Versalles
Asimismo, las mujeres, lideradas por Louison Chabry y Renée Audon, fueron protagonistas en la marcha de mujeres, las obreras de los arrabales de Saint-Antoine y la mayoría vendedoras del mercado parisiense del barrio Les Halles, que se dirigieron a Versalles el 5 de octubre en número de miles,[1] reclamando pan, haciendo una protesta además por el hambre y los altos precios, - esta manifestación se inicia motivada por la noticia del banquete que los guardias de corps habían ofrecido el 1 de octubre de 1789 a los regimientos de Flandes, mientras los parisenses seguían castigados por el hambre. Los periodistas en Le Fouet national habían publicado un artículo que decía:
Desde el lunes, los buenos parisinos tienen las mayores dificultades para proporcionarse pan. Sólo el señor Révèrbere puede procurárselo, y desdeñan recurrir a este buen patriota[2]
Además de los factores políticos, la crisis económica que traía consigo la escacés de alimento, jugó un papel importante en la manifestación popular -; en horarios de la tarde las mujeres enviaron representantes a la asamblea y al Rey quienes le prometieron trigo y pan[3]

El 6 de octubre los manifestantes entran al castillo para forzar al rey a trasladarse a París, con lo que contribuyeron a poner el poder ejecutivo del monarca bajo el control del pueblo parisense. El traslado se inició al rededor de la una, acompañados de cañones, seguidos de los carros de trigo y harina y escoltados por las mujeres; a las diez de la noche ya hacían su entrada en las Tullerías.[3] Durante la revolución, las mujeres de los suburbios de París sólo estaban representadas por los clubes de mujeres, creados por pioneras dirigentes de la lucha de los derechos de la mujer. Las mujeres de los arrabales lucharon con mucho entusiasmo junto al proletariado por la abolición de los gremios y por otras exigencias puramente proletarias.

El comité de salud pública decidió, a finales de 1793, cerrar todos los círculos femeninos. Pero la renacida consciencia política y la necesidad material empujaron de nuevo a las mujeres a la lucha abierta. Muchas de ellas tomaron parte en la insurrección de mayo de 1795, con la cual las masas hambrientas de los suburbios parisinos intentaron por última vez poner freno a la reacción dominante iniciada desde el Termidor. Después de esto, la Convención dictó una orden que obligaba a las mujeres a permanecer en sus respectivas casas.[4]

Véase además

Referencia

  1. Las mujeres y el comunismo. Antología de los grandes textos del Marxismo. Precedido de una presentación de Jeannette Vermeersch y de un estudio de Jean Fréville. Editions Sociales, París, 1951, p.12
  2. Soboul, A. Compendio de historia de la revolución francesa. p.66
  3. 3,0 3,1 Idem. p.67
  4. Zetkin, Clara. La cuestión femenina y el reformismo. Anagrama, Barcelona 1976. p.15

Fuentes