Saltar a: navegación, buscar

Rogelio Payret Silvera

Rogelio Payret
Información sobre la plantilla
Rogelio Payret.jpg
Combatiente revolucionario cubano y miembro activo del M-26-7 en el llano y la montaña
NombreRogelio Payret Silvera
NacimientoCabañas, Artemisa, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento9 de julio de 2003
Bandera de Cuba Cuba
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
OcupaciónCoronel Jubilado del MININT
Conocido porPayret
Partido políticoPartido Comunista de Cuba
PadresRogelio Payret y Dolores Silvera

Rogelio Payret Silvera. Combatiente revolucionario cubano que participó en la Huelga del 9 de abril. Integró el Frente Guerrillero de Pinar del Río y fue el jefe de una de sus columnas.

Biografía

Niñez y juventud

Nació en el Central "Merceditas" del entonces municipio Cabañas, antigua provincia de Pinar del Río, hijo de Rogelio "Yoye" y Dolores "Lola". El padre era obrero del central en varios perfiles y la madre maestra de escuelas.

Cursó sus estudios primarios en las Escuelas Públicas de "Merceditas" y en el pueblo de Cabañas. Hasta el octavo grado en la Escuela Superior de Guanajay. Obtuvo la única beca que se ofertaba en la provincia por oposición en la Escuela de Bellas Artes "San Alejandro" en la Ciudad de La Habana en el año 1956. En esta escuela se relaciona con muchos estudiantes de la capital y de otras provincias, muchos de los cuales tenían ideas revolucionarias. Participa en una huelga que fue brutalmente reprimida por el régimen batistiano, donde fue golpeado con “bicho de buey”, desde aquel momento se convierte en revolucionario.

Trayectoria revolucionaria

La policía y el Sistema de Inteligencia Militar (SIM) concentraron la vigilancia sobre un pequeño grupo en el que revolucionario Rogelio Payret estaba incluido. Trataron de acosarlo y lo registraron en repetidas ocasiones. Ante esta situación toma la decisión de abandonar la escuela y regresé al central "Merceditas". Los sueños estudiantiles de toda su vida se habían frustrados.

De vuelta al central, hizo contacto con Agripino Cuellar García “Pino”, representante de la Dirección del Movimiento 26 de julio en el batey, quien le presentó a José Vicente Cubillas “Chente”, Jefe del Movimiento en el municipio Cabañas y a Severino Paula Alor, Jefe de Acción y Sabotaje, en aquellos momentos. Les expresa sus puntos de vista con relación a la tranquilidad que reinaba en la zona ,y que era de la opinión de que era necesario realizar algunas actividades para destacar la existencia del Movimiento 26 de julio en el territorio.

Los compañeros allí presentes estuvieron de acuerdo con la propuesta y a partir de entonces comenzaron a recolectar escopetas, revólveres y rifles, que algunos los entregaban voluntariamente. A la vez realizaron ejercicios de tiro con calibres reducidos, tiraban cadenas a los cables para interrumpir el fluido eléctrico, quemaban cañas, pintaban letreros y otras actividades.

El grupo estaba integrado por magníficos compañeros: Pedro y Jorge Miranda, Waldo García “Tite”, Francisco Bello “Pancho”, Juan Paz y otros. Crearon una red de colaboradores urbanos en las zonas campesinas y la premontaña. Por aquella época, los principales contactos en "El Rubí" eran Nicolás Yañez y Melchor Pérez.

En el mes de febrero, el grupo subió por unos días para la zona de "Las Animas" hasta que, por falta de recursos y orientaciones , regresaron al central, dejando el poco equipamiento que tenían al cuidado del campesino Nicolás Yañez y su hijo en la finca "Encrucijada".

En aquellos días, conoce a Miguel Martínez “Miguelito” quien era jefe de acción y sabotaje de la Región No.2 de la provincia. Con Miguel Martínez sube hasta Cacarajícara donde le presentan a un grupo de combatientes que preparaban condiciones para un alzamiento, entre ellos: René Somoano “El gallego”, Vicente Martínez, Ramón y Fernando Delgado, Orilio Pérez y Carlos Hidalgo “El gatico”, Armando Pampillo y Ángel Estrada.

Sucesos de la Huelga del 9 de abril

Se aproximaba la huelga que estaba programada para abril. En su condición de Jefe de Acción y Sabotaje de la Región 2 compuesta por los municipios de Cabañas, Mariel, Guanajay, Artemisa, Candelaria y San Cristóbal sale a impartir instrucciones y algunas armas cortas y municiones a los grupos que se preparaban para la Huelga.

Desde Guanajay parte con los compañeros Eduardo Fuentes Azusmendi y Rigoberto Martínez Ramírez para Artemisa, Luís Sánchez, Jefe de Acción y Sabotaje en este poblado y luego continuaron viaje para Candelaria y San Cristóbal. Era el 28 de marzo de 1958.

A un kilómetro de la salida de Artemisa hacia Candelaria, frente a los almacenes de arroz “To-ti”, en la Carretera Central, se detuvo un carro patrullero con microonda y al frente del cual se encontraba el cabo del Ejército Pedro Fernández, conocido por el seudónimo de “el manzanillero” o “Pedro, el malo” quien se encontraba acompañado del soldado Candelario Pardo.

El primero tenía cuentas pendientes con la Revolución por haber participado en el asesinato de un joven de Guanajay conocido por "Biliki"; haber herido al padre del mártir Orlando Nodarse Verde durante los funerales de este dirigente inmolado por la causa, así como por ser autor de un sin número de abusos y atropellos.

Armados con pistolas fueron detenidos, pero en un descuido los encañonaron, los metieron en el Ford 1954 en el que andaban y antes de llegar a Candelaria, por un camino que conducía hasta el Batey de Coweley, partiendo desde Mango Dulce, les hicieron un juicio sumario.

A Pedro “El malo” lo sentenciaron a la pena capital, lo cual se cumplió en un lugar de dicho itinerario. Al otro uniformado – como no se le conocía del empleo de excesos ni abusos se le devolvió la libertad, aunque en paños menores y descalzo para que tardara en avisar. Se les ocupó una ametralladora Thompson, una carabina M-1 y dos pistolas calibre 45 con sus cargadores y municiones.

Con las armas capturadas y algunas más que tenían en la iglesias del pastor Rosti en Guanajay, un promedio de 15 compañeros – entre los cuales se encontraba Ángela Alonso González ”Lila”, la novia de Orlando Nodarse Verde- así como Nelson y Miguel Martínez, Ramón y Fernando Delgado, Fabio Pacheco, las hermanas Chirino y otros.

El 9 de abril, día señalado para la Huelga General, estaban listos para actuar cuando recibieron la orden de no comenzar las acciones, alegándose que todo estaba controlado por el Ejército y la Policía. Con las armas que disponían varios de los compañeros, marcharon con muchas dificultades y peligro hacia Cacarajícara.

Fracasada la Huelga, sin orientaciones y con muy escasos recursos, la situación se tornaba extremadamente difícil. Algunos de sus compañeros se enfermaron. Otros cayeron presos haciendo gestiones para la subsistencia de la guerrilla.

Ascenso a al montaña

En aquel momento comprendió que aquél no era el mejor camino y se marcha con algunos combatientes para la zona de El Rubí y junto a René Somoano “El gallego” como el segundo al mando. Una vez en El Rubí, fortalece la guerrilla con parte del grupo de acción del central “Merceditas” y otros que llegaron procedentes de Artemisa y Guanajay.

En el Rubí tratando de buscar recursos va a la ciudad de Pinar del Río y hace contacto con algunos dirigentes del Movimiento 26 de Julio y con “Chelo” Paredes. En un lugar de la ciudad, donde se ocultaban dos dirigentes del Movimiento, encontro 16 pistolas marca STAR de ráfagas, calibre 38. Las recoge sin mucho protocolo y le envia más de la mitad de estas a Ángel Ameijeiras “Machaco” para sus comandos en La Habana.

Integración al Frente Guerrillero de Pinar del Río

Recibe la orden de la Dirección del Movimiento 26 de Julio en Pinar del Río de presentarse en dicha ciudad. Allí le presentaron a Dermidio Escalona Alonso y a José Algibay Rivero “Pepito”, José Ramón Álvarez, “César”, José Arteaga “Pitute”, y Alberto Hernández.

Éste último, coordinador provincial del Movimiento 26 de julio, le orienta comenzar las operaciones en la misma Región No.2 bajo su responsabilidad y le responde que desde hacía buen tiempo las operaciones habían comenzado en aquel territorio y que, no obstante, serían incrementadas. Comenzaron a limpiar la Región de agentes del enemigo y realizar grandes caminatas y exploraciones.

Gracias a la red de colaboradores que habían creado y las coordinaciones que José Vicente Cubillas “Chente” y su equipo de la Dirección Municipal del Movimiento en Cabañas habían hecho con comerciantes y bodegueros con relativas posibilidades, se pudieron mantener en las montañas.

El día 16 de noviembre de 1958 prepararon una nueva emboscada, esta vez, en la curva de La Vigía, en el kilómetro 33 del Circuito Norte a 6 y medio kilómetros del pueblo de Cabañas.

A las 22 horas fueron abatidos dos vehículos patrulleros con microondas que custodiaban la guagua con dirección a Bahía Honda. En la acción se le causó 8 bajas al enemigo, entre muertos y heridos. Ambos carros fueron incendiados y se les ocupó varias armas largas con todas sus municiones. Este resultó un golpe más perfecto con resultados más tangibles.

El 28 de diciembre, una vez informado de que los comandantes Jacinto Menocal y Pantoja, jefes de los escuadrones de San Cristóbal y Guanajay harían un recorrido con carros patrulleros y escoltas seleccionadas y partiendo de Guanajay por las carreteras del Jobo y la de Cayajabos y hasta Artemisa, escogió un pequeño grupo de combatientes con armas automáticas y a partir de las 21 horas los emboscaron en un lugar con buenas condiciones de tiro y de maniobralidad, en el entronque de ambas carreteras. El grupo estaba integrado por Enrique Hernández “Pipilo”, Pedro Agüero “Quintín”, Manuel Ibarra “El Indio”, Clodomiro Miranda “Clodo”, Lázaro Inguanzo “El Puro”, René González “El Rubio” y Rogelio Payret “Claudio”.

Pasadas las 24 horas se les comunica que el recorrido estaba pospuesto. Fueron al poblado de Cayajabos y anduvieron por las calles, gritando consignas revolucionarias y haciendo estancia en la tienda de “El Moro” donde compraron mercancías que podían trasladar hasta el campamento en el Río San Francisco.

A través de “Cicho” Sotero recibieron la orden de Escalona de prepararce para una larga caminata para apoyarlo en una operación de desembarco de armas. El 31 de diciembre se encontraban acampados en el “Charco del Mamey”, en el Río San Claudio, al pie de la loma de Borrego, ultimando detalles para la marcha.

Triunfo de la Revolución

El día 1 de enero de 1959, alrededor de las 5 de la madrugada se apareció corriendo al campamento Ture Rivera con la noticia de que Batista había huido del país. Una vez confirmada la información, y dada la confusión reinante, partieron con parte de la tropa sin resistencia el campamento de Masferrer "El Cangre", cerca de San Diego de Núñez ocupándoseles alrededor de 30 armas largas de distintos tipos con las que regresaron al campamento.

El 2 de enero, cuando recibieron la orden del Comandante en Jefe a través de la radio de avanzar y tomar las plazas militares, ocuparon el Escuadrón 64 de Bahía Honda. Posteriormente tomaron otros escuadrones y cuarteles y por último ayudaron al comandante Escalona en la ocupación del Regimiento “Rius Rivera” de Pinar del Río. La Revolución había triunfado.

A partir del Triunfo de la Revolución Cubana, el compañero Rogelio Payret Silvera, el capitán “Claudio“ en la guerrilla desempeñó disímiles actividades en el Ejército Rebelde y el Ministerio del Interior.

Muerte

Murió el día 9 de julio del 2003.

Momentos difíciles y felices de la lucha declaradas por Payret

Entre los momentos más difíciles y amargos que tuvo que enfrentar durante la guerra revolucionaria, señaló siempre:

  • Cuando se le orientó desalzarse en Cacarajícara, cuestión esta que no aceptó y decide regresar con sus compañeros al "El Rubí".
  • Cuando fue gravemente herido Waldo García “Tite” en el ataque al cuartel de Las Pozas. Este compañero, de piel negra, nieto de un veterano del Ejército Mambí, fue uno de los primeros y mejores combatientes del grupo del central “Merceditas” el cual lo acompañó en la formación de la guerrilla desde los primeros momentos.
  • Cuando accidentalmente resultó gravemente herido el combatiente Pedro Nuevo Lozano “Ruborosa” que enviaron “Machaco” desde La Habana, sintiendose impotente al no poder encontrar ningún médico que subiera al campamento a darle atención, por lo que se vio obligado a enviar a Rubén Torres “EL Gancho” hasta Jovellanos en Matanzas, quien localizó y trajo a un tío de Evelio Peña estudiante del último año de medicina y luchador clandestino. Pero a pesar del esfuerzo que se hizo ya era tarde. Rubirosa falleció el mismo primero de enero al trasladarse hacia el hospital ”Calixto García”.
  • Cuando recibe la orden de suspender las acciones temporalmente en los precisos momentos en que las fuerzas de la tiranía realizaban la terrible matanza en Cabañas y en venganza por una de nuestras acciones.

Entre los momentos más felices que experimentó estuvieron aquellos en que miraba marchar a los guerrilleros en fila india a cumplir cualquier misión por difícil que resultara o aquellos momentos en que los observaba conversando en grupos, bromeando entre sí, o limpiando sus armas, seguros de que más temprano que tarde la Revolución tendría que triunfar.

Entre los momentos más tranquilos y seguros estuvieron aquellos en que llegaban al campamento, nobles y arriesgados colaboradores, en su mayoría hombres de campo y monte, como Nicolás Yañez, Ture Rivera, los hermanos Tonito y Tití Arteaga, entre otros muchos que, además de garantizar nuestro sustento por distintas vías, nos mantenían informados del movimiento del enemigo y de la situación existente en el territorio.

Condecoraciones recibidas

Véase también

Fuente

  • Material de consulta bibliográfica. La Historia Local insertada a la Historia Patria.
  • Colaboración Alberto Echazábal González.