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Simón Reyes

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Simón Reyes
Información sobre la plantilla
Simon34.jpg
NombreSimón de Jesús Reyes Hernández
Nacimiento28 de octubre de 1858
Ciego de Ávila, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento16 de noviembre de 1903
Ciego de Ávila, Bandera de Cuba Cuba
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
OcupaciónMambí
Conocido porEl Águila de la Trocha
TítuloTeniente Coronel del Ejército Libertador
PadresBenito Reyes Alarcón y Trinidad Hernández Moreno

Simón de Jesús Reyes Hernández. Se destaca entre las figuras de la historia avileña, por su trascendencia en la lucha independestista y gran arraigo popular. Fue conocido como “El Águila de la Trocha”.

Síntesis biográfica

Nació el 28 de octubre de 1858 en la finca La Guardarraza, Ranchuelo, hoy perteneciente al municipio Chambas. Sus padres, Benito Reyes Alarcón y Trinidad Hernández Moreno, le inculcaron desde pequeño las ideas por la libertad de Cuba.

La familia Reyes - Hernández se dedicaba a las labores del campo. Como la mayoría de los campesinos de la época vivían en la pobreza, la incultura y analfabetismo, por la carencia de escuelas públicas.

Su abuelo materno Nicolás Hernández fue asesinado en la finca Santa Rita, jurisdicción de Morón, el 26 de abril de 1866. cuando Nicolás amolaba un machete en el patio de su casa, se presento una comisión militar española integrada por el capitán pedáneo de Morón, Manuel Aragón, además, Juan Pujol, Nemesio Pascual y otros, quienes lo acusaron de conspiración y le dieron alevosa muerte, en presencia de su esposa e hijos.

El hecho causó gran consternación en la comarca y sobre todo en su familia, la cual juro vengar el crimen. Tal situación creada causó fuerte impresión en el niño Simón y contribuyó a la formación de sus sentimientos patrióticos e ideas independentistas a partir de aquel momento para los suyos comenzaba una vida llena de sacrificio y dolor identificados todos por la causa de Cuba.

Actividad independentista

Con solo 10 años partió a la manigua con su tío el Coronel Nicolás Hernández Moreno (el tocayo), cuando se inició la Guerra de los 10 años contra el colonialismo español. No fue posible convencer aquel infante para que se quedara al abrigo de su madre. Se incorporaron en el ingenio El Trapiche a las fuerza que dirigía el Coronel del Ejercito Libertador Manuel Valdez Urra (Chicho Valdés) que operaban en territorio Avileña. Poco después su padre cayó en combate y su progenitora falleció a consecuencia del cólera.

Participó con su tío Nicolás en operaciones Militares en la zona del río Cauto. En un combate contra las fuerzas del General Blas Villate de la Hera, el Conde de Balmaceda, dio pruebas Simoncito de su valor inigualable; recibió heridas leves pero cuando se presentó ante su superiores estaba empapado en sangre por ayudar a los heridos a salvarse. En la campaña de Camaguey intervino en las acciones de Las Guásimas, La Sacra, Palo Seco y otros. Entre 1873 y 1876 fue activo en diversos hechos de guerra en la región de la Trocha de Júcaro a Morón. Se destacó en el combate de El Pasto, el 2 de agosto de 1876, donde lo ascendieron a alférez, grado con el cual concluyó la contienda bélica, la cual terminó por el Pacto del Zanjón, en 1878.

En la Guerra del 95 se instaló en la finca Los Suspiros, situada cercana al actual central Ciro Redondo; se dedicó a las labores agrícolas y a forjar su familia. Practicó actividades conspirativas, y desde este lugar se alzó el 19 de mayo de 1895 frente a un grupo de patriotas.

Trocha de Júcaro a Morón

Desarrolló sus operaciones en los alrededores de la Trocha de Júcaro a Morón, destruyó líneas telegráficas, alcantarillados, irrumpió en la tenería de Morón y atacó su embarcadero. En septiembre de 1895 cruzó el mencionado Valladares y se unió al general en jefe Máximo Gómez, en el campamento el Zorral. Este lo ascendió a Capitán y lo nombró Comandante en Comisión del 1er Escuadrón del Regimiento “Castillo”. Atravesó nuevamente la trocha con Gómez. En noviembre de 1895 desplegó acciones de engaño para propiciar el paso de la columna invasora por este enclave militar.

Junto con Máximo Gómez y Maceo partió con los invasores el 30 de ese mes, desde Lázaro López. El 2 de diciembre tomó parte en el combate de La Reforma, bajo el mandato del Titán de Bronce con quien llegó hasta la campana; desde allí regresó al territorio trochano.

Por órdenes del General en Jefe desplegó una intensa actividad bélica. Atacó los fuertes Piedras y Jicotea, donde sobresalió por su astucia, agilidad combativa, destreza y maniobrabilidad en el terreno. Su manera propia en el ataque la demostró, cuando sostuvo un encuentro en el sitio Sánchez (Ceballos), y en el combate de el Mijial, donde hizo prisionero al Coronel español Feliciano Velarde. A este lo puso en libertad, demostrando su caballerosidad y honor militar.

En una acción intrépida descarriló cerca de Júcaro la locomotora “Cuenca”, de las fuerzas españolas, el 22 de diciembre de 1896 luego atacó al poblado de Jicotea y realizó otros hechos de guerra.

Durante la campaña de La Reforma cruzó la trocha en reiteradas ocasiones y cumplió riesgosas misiones. Trajo parque y comunicaciones a las tropas mambisas y al cuartel general de Máximo Gómez. Por la facilidad con que burlaba esta barrera militar se ganó el apelativo de “El Águila de la Trocha” pues tenía una vista muy aguda y una astucia extraordinaria. Por los servicios prestados, se le concedieron los grados de Teniente Coronel, por Serafín Sánchez, y el de Coronel por Máximo Gómez.

En la paz sin independencia, al concluir la guerra del 95 por la intervención y ocupación de Cuba por el imperialismo yanqui, lo licenciaron del Ejercito Libertador. Entonces se desempeñó en diversas labores, donde demostró su estirpe rebelde y justiciera. En 1903 resultó el organizador y el jefe del movimiento de veteranos en Ciego de Ávila, constituyéndose en una figura destacada.

En 1905 compró la finca “Las Casitas”, cercana al poblado Majagua, donde se dedicó a las labores del campo y creó una nueva familia. Dirigió al Partido Conservador en Ciego de Ávila y participó en la guerrita de Agosto en 1906. al triunfar los liberales en esta contienda se retiró de nuevo a su propiedad.

En 1903 lo acusaron de ocultar al Bandolero Inocente Solís, quien había sido sargento de su tropa en la guerra del 95. Simón respondió airado por tamaña injusticia. Agentes del gobierno pro- yanqui de Mario García Menocal lo asesinaron vilmente en su propiedad, el 16 de noviembre de ese año, porque constituía un baluarte de rebeldía en el territorio avileño. Su muerte causó gran tribulación en la región y todo el país.

El periódico El Pueblo de Ciego de Ávila, recogía la fatídica noticia el 17 de noviembre con el titula: EL VALIENTE CORONEL SIMÓN REYES ASESINADO; destacaba en su artículo que la patria había perdido a unos de sus hijos más valientes, quien en aras de su libertad derramara su sangre en los campos revolucionarios y el pueblo avileño tenía en el un guardián del orden.

El 28 de octubre al conmemorarse 150 años de su natalicio, “El Águila de la Trocha” aún cabalga machete en mano, tejiendo leyendas en la tierra avileña. Su imperecedero ejemplo de patriotismo, su impar sentido de la justicia y el deber lo constituyen en paradigma de nuestra historia.

Bibliografía

  • Jiménez González, Leoncio R.: “Jefe de la Asociación Internacionalista del Municipio”. Inédito, Mecanografiado.