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Simón Iturri Patiño. Empresario minero boliviano que fue uno de los grandes barones del
estaño y probablemente la figura más destacada en el ámbito de las grandes compañías mineras que dominaron la
economía boliviana durante buena parte del
siglo XX. Casado con Albina Rodríguez en
1889, tuvieron dos hijas y un hijo.
Sintésis biográfica
Nació en el Departamento de Cochabamba. De origen humilde , tras una experiencia comercial se trasladó a Oruro, un importante centro minero boliviano, cuando la explotación de la plata estaba en su punto culminante, captó muy pronto que los yacimientos de plata se estaban agotando y, presintiendo cuáles serían las próximas necesidades de la industria, se puso en busca de otros filones, y en particular de estaño.
Comenzó su actividad laboral en 1883 como empleado de una casa comercial de la localidad de Cochabamba. Años más tarde, en 1894, se trasladó a Oruro para incorporarse a la empresa Germán Fricke y Cía., que se hallaba en aquel momento en plena expansión.
Tras varios años de arduas búsquedas, aislado en la montaña con su esposa, sus tenaces esfuerzos tuvieron éxito y descubrió uno de los principales yacimientos de estaño conocidos. De ahí en adelante empezó a dar rienda suelta a su genial sentido de la organización. En pocos años hizo de su mina la más importante del país, explotándola con las técnicas más modernas bajo la dirección de los mejores ingenieros extranjeros.
Patiño extiende rápidamente su campo de acción a otras minas y diversifica sus actividades. Crea un banco, comercializa él mismo su mineral, y abre fundiciones. Simultáneamente, realiza inversiones en yacimientos mineros en Malasia, Canadá, etc. A fines de los años 30, más del 60% de la producción mundial de estaño era tratada en sus fundiciones.
En 1912 se instala en Europa con su familia. En 1924, durante una visita a Bolivia, sufre un grave ataque al corazón tras el cual le resultará imposible regresar a Bolivia debido a la gran altitud del país. Sin embargo, apoyo a Bolivia durante la guerra del Chaco y fue un industrial que creo miles de empleos para sus compatriotas. En 1931, erigió la Fundación que lleva su nombre con el fin de formar técnicos bolivianos.
En 1939 se marcha de Europa y se establece en Nueva York. Hacia el final de su vida se afinca en Argentina, para estar más cerca de su país.
Patiño demostró ser uno de los empresarios bolivianos con mayor sentido solidario, apoyo a las causas democráticas durante las guerras mundiales. Alcanzó el éxito gracias a su gran capacidad de trabajo, perseverancia y sentido patriótico.
Muere en Buenos Aires el 20 de abril de 1947.
Fuentes