Antonio Tenjido González

Antonio Tenjido González
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Combatiente revolucionario cubano
NombreAntonio de Jesús Tenjido González
Nacimiento9 de octubre de 1940
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento10 de diciembre de 1975
Angola, Bandera de Angola Angola
Causa de la muerteMuerte en combate
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
OcupaciónMilitar
Conocido porTony
TítuloCapitán

Antonio de Jesús Tenjido González. Combatiente revolucionario cubano muerto en combate en el sur de Angola.

Síntesis biográfica

Nació el 9 de octubre de 1940 en la antigua clínica La Inmaculada ubicada en Calzada y A, en la barriada del Vedado, en La Habana, en el seno de una familia de posición social y económica desahogada, su padre Antonio Tenjido Rodríguez, era abogado y la madre, Laura González Santos, trabajadora del Ministerio de Educación.

La niñez de Tony, como cariñosamente le llamaban, transcurrió en aquel medio pequeño burgués sin conocer las necesidades y miserias que sufrieron la mayoría de los niños de aquella época.

Fue un niño inquieto, muy curioso, de un extraordinario temperamento, elevado sentido de la justicia, desprendido y desinteresado con sus amistades, las que, por lo general, seleccionaba entre los niños más humildes del barrio.

Desde pequeño fue un apasionado deportista, que prefería el béisbol, el baloncesto, la natación y el balompié, y los practicaba de forma asidua, lo cual influyó positivamente en su posterior desarrollo físico.

Inició los estudios en la escuela “Isolina Díaz”, sita en Avenida 19 esquina a 44, en el actual Municipio de Playa. La enseñanza primaria la realizó en dos escuelas, el primero y segundo grado los cursó en el Instituto Edison de Santos Suárez y el tercero en el Colegio Trelles, del reparto Nicanor del Campo. Completó sus estudios en los colegios La Salle, Baldor y por último ingresó en la Havana Military Académy, en la que estudió hasta el segundo año de comercio y contabilidad.

Trayectoria revolucionaria

Cuando se encontraba en el segundo año de comercio, tuvo un violento altercado con un policía que llegó incluso a las manos, tras lo cual se negó a volver a aquel colegio de clara filiación burguesa.

Aunque la escuela en que cursó estos últimos estudios, era netamente burguesa, entre sus alumnos hubo no pocas manifestaciones de rebeldía hacia el régimen de facto y Tony comenzó a vincularse al movimiento revolucionario, como colaborador.

Entre sus primeras tareas revolucionarías estuvo repartir y reproducir propaganda y vender bonos para recaudar fondos para la lucha. En esa época trabajaba en el edificio Bacardí, desde donde lanzara, en alguna que otra ocasión, propaganda impresa en contra de la dictadura de Batista.

En 1957, Tony le pidió a su madre colaboración para esconder en su vivienda a Zenén Rodríguez, joven revolucionario del grupo del Movimiento 26 de Julio que dirigía Sergio González López, EI Curita, quien era muy buscado por la policía por su participación en el sabotaje a la Refinería ESSO, hoy Ñico López. Zenén se mantuvo escondido varios meses, hasta que obtuvo su asilo político en la embajada de Venezuela.

Con el triunfo de la revolución el 1 de enero de 1959, Tony es de los primeros en lanzarse a la calle para localizar y detener a los verdugos del régimen, y participa, de modo activo, en la toma de la Novena Estación de Policía, sangriento redil del asesino Esteban Ventura Novo.

Por esa época, Tony trabajaba en el Subsidio Fosforero, dirigido por elementos contrarios a la Revolución y a la clase obrera, por lo que presenta su renuncia en una carta donde desenmascara a aquellos traidores y declara abier¬tamente su filiación revolucionaria.

En 1960 se incorpora a las recién creadas Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR), y es enviado al Hotel Comodoro a realizar guardias. Más tarde es designado para cursar estudios en la Escuela de Artillería Antiaérea sita en la Base Granma, en Quiebrahacha.

Al producirse la Invasión mercenaria por Playa Girón el 17 de abril de 1961, su batería es movilizada y parte a combatir contra la aviación enemiga, que trata de confundirlos al llevar pintadas en su fuselaje las insignias de la Fuerza Aérea cubana.

Una vez alcanzada la victoria, le hace saber a la madre que está vivo y vuelve a la Base Granma; donde se adiestra en el manejo de cañones antiaéreos.

Al concluir este curso, es enviado al aeropuerto de Baracoa, en La Habana, donde permaneció varios meses, al final de los cuales es desmovilizado. Entonces integra a la brigada de futuros pilotos en la Sierra Maestra y opta por una beca para especializarse en esta rama, lo que le resultó imposible.

A su regreso a la capital, comienza a trabajar en diferentes lugares e ingresa en la carrera de Administración Pública en la Universidad de La Habana a través de exámenes libres, trasladándose posteriormente para la facultad de Humanidades en la carrera de Ciencias Políticas, en la especialidad de derecho diplomático.

En 1962 ingresa en las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), y llega a ser el Secretario General de su Comité de Base.

Es seleccionado para participar en el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes a celebrarse en Helsinski, a lo que renuncia por encontrarse en exámenes.

Al producirse la denominada Crisis de Octubre en octubre de 1962, Tony es movilizado en la Fortaleza de La Cabaña. Allí recibe un curso de Cañones antiaéreos automáticos. Una vez concluido este, el sargento de primera Antonio Tenjido es enviado con una batería a Santa Cruz del Norte y después a Marianao, donde permanece hasta el final de la crisis.

En 1963 contrae matrimonio, de cuya unión nacen dos hijos, por los que siente verdadera adoración, es un magnífico padre y cabeza de familia, muy preocupado por los problemas de su hogar, donde hace un verdadero derroche de ternura.

Prosigue sus estudios universitarios, en la especialidad de derecho diplomático, cuando Fidel Castro visita la Universidad de La Habana y un grupo de estudiantes, entre los que se encuentra Tony, le plantea sus deseos de servir a la Revolución, Fidel coincide con ellos y les orienta que se dirijan a Raúl Roa. De este modo comienza a trabajar en el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) en 1963.

En el MINREX funge como responsable de la Tercera Comisión Económica de la ONU, en la cual se destaca por su estricta disciplina y magníficos resultados de trabajo, que le ganan su reiterada condición de vanguardia.

En 1964 dos oficiales del Ministerio del Interior, se acercan a Tony y le manifiestan la necesidad que tenía esa institución de hombres como él, ante lo cual, sin vacilación alguna, ingresa en el MININT ese año, en las Tropas Guardafronteras, donde participa en numerosas operaciones de neutralización de entradas y salidas ilegales del país.

En 1965, como resultado de su trabajo y alta preparación física, ingresa en un grupo de operaciones especiales y libra diferentes combates y escaramuzas durante la Lucha Contra Bandidos en Pinar del Río.

Posteriormente pasa a ocupar el cargo de jefe de cátedra de táctica regular e irregular de la Dirección de Preparación Combativa, y participa como instructor en la preparación de varios grupos de combatientes internacionalistas; es calificado de magnífico instructor, con gran capacidad e inteligencia, lo cual le convierte en un valiosísimo oficial.

En 1968, al producirse la construcción del partido en su unidad, obtiene la condición de militante del Partido Comunista de Cuba (PCC) y llega a ocupar diversos cargos partidistas.

Por sus excelentes condiciones físicas, serenidad, decisión, sangre fría y alto concepto de la compartimentación y discreción militar es seleccionado, en varias oportunidades, para cumplir misión internacionalista.

Misiones internacionalistas

En 1970 parte hacia Guinea Bissau, donde permanece por espacio de 18 meses. Desde que se encontraba en el barco, se destacó por su arrojo y valor, al repeler, arma en mano, el bombardeo de que fuera objeto la embarcación, cubana en que viajaba.

En Conakry, es nombrado jefe de la tropa ocupa la defensa del aeropuerto y de la casa presidencial. Posteriormente, al trasladarse las tropas internacionalistas cubanas hacia el sur es nombrado jefe de campamento en el frente sur, misión que cumpliría exitosamente.

En septiembre de 1973 es designado para partir hacia Argentina como jefe de misión en este país, al que debe llegar a través de Chile, donde se encuentra el 11 de septiembre de 1973, pues su visa estaba retenida. Ese día, se produce el Golpe de Estado en Chile dirigido por Augusto Pinochet que derrocaría al gobierno de la Unidad Popular presidido por Salvador Allende.

Tenjido se incorpora a la defensa de la embajada de Cuba en Santiago de Chile ante la amenaza de los militares golpistas de tomarla. El tiroteo es intenso, y Tony saca de debajo de las balas al embajador cubano, quien había caído al piso al perder sus espejuelos, sin los cuales su visión era muy deficiente.

El 7 de noviembre de 1975 Tony comunica a sus familiares que debe partir para una maniobra que duraría varios meses; había sido designado para integrar el batallón de Tropas Especiales que partiría hacia Angola en solidaria respuesta a la solicitud de ayuda hecha al gobierno cubano por el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA).

Su muerte

El 10 de diciembre de 1975 se libra la batalla por los Morros de Tongo, el capitán Antonio Tenjido recibe la orden de averiguar qué ocurría con artillería cubana que no estaba efectuando el fuego; de inmediato sale en un jeep en compañía de Elifet Nápoles Suárez, conocido por Katanga, hacia el lugar en que debían estar emplazados. Pero la posición donde se creía que estaban las piezas de artillería, está en manos de fuerzas invasoras surafricanas, que tratan de capturar vivos a los cubanos caídos en la emboscada.

Ambos cubanos se enfrentan valientemente al enemigo. Tenjido cae primero y Katanga, mal herido ya, intenta salvarlo a toda costa e impedir que su cuerpo pueda caer en manos sudafricanas. Tony recibió varios impactos de bala que le ocasionan la muerte. A los pocos minutos de su muerte, su compañero Katanga también deja de existir.

Dos días después, dos angolanos entregan sus cuerpos sin vida a las fuerzas cubanas, quienes les conducen a Quibala, donde al no existir cementerio les llevan a Gabela, donde les dan sepultura con los honores militares correspondientes.

Reconocimientos y condecoraciones recibidas

Por los méritos alcanzados y resultados de trabajo, es seleccionado Vanguardia en los chequeos emulativos del Ministerio del Interior y se le otorga la Distinción por X años de Servicios en el MININT y la Medalla Conmemorativa XX Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada.

Legado epistolar

Desde Angola Tony escribía a sus hijos:

“Todo niño pionero o papá revolucionario, debe estudiar mucho para ayudar a Fidel a hacer la Revolución y ayudar también a otros niños y otros hombres que en otras partes no son tan felices como ustedes, como abuela, mamá o papá.

Sigan portándose bien para que pronto sean pioneros.

Los quiere mucho Papá

Cuando se disponía a partir para Guinea Bissau, Tony deja una carta a la madre que por su contenido y vigencia a lo largo de su vida posterior, podemos considerar como su carta testamento, en la cual refleja toda su dimensión humana.

La Habana, 6 de diciembre de 1970

Madre:

Cuando un revolucionario abraza una causa, ese abrazo se prolonga hasta la victoria, o termina con la muerte. Esta última aunque indeseable, hay que tenerla siempre presente. Con ella .se coquetea de continuo, es parte inseparable de la vida de todo revolucionario y una consecuencia lógica de su profesión. Sin embargo, no le temo, mucho sufriría si me viera en la situación de morir del corazón o de cualquier otro mal de los que tanto abundan por el mundo.

Pero bueno, no seamos tan pesimistas, a veces ni morirse se puede uno como quiere.

A. ti, no tengo necesidad de convencerte sobre la necesidad de marchar a luchar en defensa de la libertad de otros pueblos y contra el enemigo imperialista. Tú, al igual que yo eres una convencida de esa situación. Conozco tu sensibilidad y ante mí, en muchas ocasiones, has dado muestras de indignación ante los abusos del imperialismo contra otros pueblos.

Solo quiero que si la fatalidad lógica de todo combate cobra con mi vida su artero precio, eleves la frente y sacudas el llanto, que de hierro y no de arcilla están forjadas nuestras mujeres.

Hay algo más importante que te debo decir: Tonito e Iván son aún muy pequeños para comprender la realidad. Si algo sucediera recuérdales constantemente los deberes de todo hiño revolucionario, que tienen que ser pioneros y muy estudiosos y que tienen que vivir muy orgullosos de su padre y querer mucho el recuerdo del Che y Camilo.

No dejes de enseñarles la vida de Martí, su lucha y qué representa Fidel para nuestro pueblo los libros de historia serian una buena cosa donde desarrollen la lectura. Ello los formará rectos fuertes y decididos. Les dejo una carta que está hecha con el corazón.

Te adora Tony.

Fuente

  • Mártires del MININT. Semblanzas biográficas, t. II, Editora Política, La Habana, 1990.