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Augusto Pinochet

Augusto Pinochet Ugarte
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Augusto-Pinochet.jpg
Senador de la República de Chile
Vitalicio como expresidente de la República
11 de marzo de 1998 - 4 de junio de 2002
Comandante en jefe del Ejército de Chile
23 de agosto de 1973 - 11 de marzo de 1998
PredecesorCarlos Prats
SucesorRicardo Izurieta
Chile
Presidente de la Junta de Gobierno
Jefe supremo de la Nación
11 de septiembre de 1973 - 11 de marzo de 1990
PredecesorCarlos Prats
SucesorRicardo Izurieta
Datos Personales
NombreAugusto Pinochet Ugarte
Nacimiento25 de noviembre de 1915
Valparaíso, Santiago de Chile, Bandera de Chile Chile
Fallecimiento10 de diciembre de 2006
Santiago de Chile, Bandera de Chile Chile
CónyugeMaría Lucía Hiriart Rodríguez
HijosInés Lucía, Jacqueline Marie, María Verónica, Augusto Osvaldo y Marco Antonio

Augusto Pinochet Ugarte. Dictador chileno que durante 17 años gobernó Chile tras derrocar con la anuencia de las fuerzas armadas al presidente electo y legítimo, el socialista Salvador Allende.

Los casi 17 años de dictadura militar presidida por el general Augusto Pinochet (1915-2006) marcaron uno de los períodos más traumáticos en la historia de Chile, que como sociedad vivió dividida el sangriento golpe de Estado de 1973, la persecución de los considerados enemigos ideológicos, el intento del régimen de perpetuarse en el poder tras una fachada constitucional y las dos derrotas en las urnas frente a la oposición democrática.

En 1990 Pinochet entregó por libre potestad la Presidencia, pero continuó comandando el Ejército hasta 1998, cuando se convirtió en senador vitalicio. Falleció el 10 de diciembre de 2006 en Santiago de Chile, a la edad de 91 años, en medio de varios procesos judiciales su contra y de su familia.

Vida

Nació el 25 de noviembre de 1915 en Valparaíso, Chile. Primogénito de los seis hijos tenidos por los señores Augusto Alejandro Pinochet Vera, funcionario de aduanas descendiente de un emigrante francés bretón llegado a Chile a comienzos del siglo XVIII, y Avelina Ugarte Martínez, con ancestros españoles navarros, cursó las enseñanzas primaria y secundaria en distintos centros de su terruño valpino: el Seminario San Rafael de Valparaíso, el Instituto Rafael Ariztía de Quillota, regido por los Hermanos Maristas, y el Colegio de los Sagrados Corazones, o de los Padres Franceses, también en Valparaíso.

En el colegio no se distinguió como un alumno brillante y su temprana vocación, no obstante carecer de la referencia de unos antepasados de uniforme, fue la de hacerse militar. Sólo al tercer intento, hasta que satisfizo una serie de requisitos de edad y cualificación, consiguió ser admitido como cadete en la Escuela Militar del Libertador Bernardo O'Higgins, en Santiago de Chile, centro encargado de formar a los oficiales del Ejército chileno. Ocurrió en 1933, cuando tenía 17 años, ocupando la Presidencia de la República el liberal Arturo Alessandri Palma. Al cabo de cuatro años egresó como alférez de infantería y por unos meses más continuó asistiendo a las aulas en la Escuela de dicha arma sita en la comuna metropolitana de San Bernardo. En septiembre de 1937 partió destinado al Regimiento Nº 6 Chacabuco, en Concepción, y de allí pasó en 1939 al Regimiento Nº 2 Maipo, en Valparaíso.

Augusto Pinochet junto a su esposa María Lucía y sus cinco hijos

En 1941 ascendió a teniente comisionado en la Escuela Militar y en enero de 1943 contrajo matrimonio con María Lucía Hiriart Rodríguez, una joven de 20 años que era hija de Osvaldo Hiriart Corvalán, destacado abogado y político del Partido Radical, entonces en el Gobierno. Al ex ministro del Interior y senador Hiriart no le seducía la perspectiva de tener como yerno a un joven provinciano de clase media que intentaba labrarse una carrera en la oficialidad del Ejército, una institución que, a diferencia de lo que sucedía en otros países de la región, no gozaba de mucha estima entre las élites civiles de la sociedad chilena de la época, pero ante la insistencia de su hija hubo de dar el brazo a torcer. El matrimonio Pinochet-Hiriart iba a alumbrar cinco vástagos, tres mujeres, Inés Lucía, María Verónica y Jacqueline Marie, y dos varones, Augusto Osvaldo y Marco Antonio.

En 1945, recién estrenados los galones de capitán, Pinochet se integró en el Regimiento Carampangue en Iquique, en el extremo norte del país. Allí, en la región de Tarapacá, desempeñó diversos cometidos, entre ellos la comandancia de un campo de detención en el puerto de Pisagua, a donde eran enviados los detenidos políticos al amparo de la Ley de Defensa Permanente de la Democracia, un instrumento creado por el presidente radical Gabriel González Videla para reprimir al Partido Comunista (PCCh). En 1948 estuvo de vuelta en Santiago para iniciar en la Academia de Guerra la formación que requerían los aspirantes al cuerpo de oficiales del Estado Mayor del Ejército. Como era demasiado joven, hubo de esperar un tiempo antes de tomar las clases. En el ínterin, añadió a su hoja de servicios un mando de tropa en la comuna de Lota, en la región de Biobío.

En 1951 obtuvo finalmente el título de oficial del Estado Mayor y empezó a dar en la Escuela Militar clases de Geografía Militar y Geopolítica, asignaturas que impartió también en la Academia de Guerra luego de alcanzar en 1953 el grado de mayor con despacho en el Regimiento Nº 4 Rancagua, en la ciudad tarapaqueña de Arica. En estos años de docente, Pinochet dirigió la publicación para oficiales Cien Águilas y presentó algunos trabajos técnicos relacionados con su especialidad lectiva. Pinochet temía que su carrera como oficial quedara estancada si no se sacaba el título de bachiller, pendiente desde sus años de colegial, y no mejoraba su currículum académico civil.

Una vez obtenido el bachillerato se matriculó en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, pero sus continuos destinos militares frustraron estos estudios. En 1956 fue comisionado en la Subsecretaría de Guerra del Gobierno, entonces presidido por el general en la reserva Carlos Ibáñez del Campo, y hasta 1959 estuvo destacado en la agregaduría militar de la Embajada chilena en Quito. Su colaboración con el Ejército del Ecuador incluyó actividades formativas en la Academia de Guerra de la Fuerza Terrestre Ecuatoriana, donde dio clases de Geografía, Geopolítica e Inteligencia Militar. Tras tres años de servicios, el Gobierno del país andino concedió a Pinochet y a los demás integrantes de la misión militar chilena la condecoración Abdón Calderón.

Una vez en Chile, sus superiores le destinaron al cuartel general de la I División del Ejército con base en Antofagasta y simultáneamente adquirió la estrella de teniente coronel. Al año siguiente, en 1960, recibió el nombramiento de comandante del Regimiento Esmeralda, conocido como el Glorioso Séptimo de Línea, acantonado también en Antofagasta. En 1963, en el penúltimo año de la Administración del presidente conservador Jorge Alessandri Rodríguez, se convirtió en subdirector de la Academia de Guerra. En 1966 añadió a su uniforme las charreteras de coronel.

En 1968 fue promovido al puesto de jefe del Estado Mayor de la II División del Ejército, con sede en Santiago, y como tal realizó una misión en Estados Unidos y visitó las instalaciones que el Ejército de ese país tenía en la Zona del Canal de Panamá. A finales de aquel año ascendió a general de brigada y a comandante en jefe de la VI División, con guarnición en Iquique, rango que incluyó el desempeño del cargo de intendente subrogante de la región de Tarapacá. En enero de 1971 sumó el grado de general de división y le fue confiada la comandancia general de la II División. En consecuencia, entró en el Estado Mayor General del Ejército y se puso a las órdenes directas del comandante en jefe del Ejército chileno, general Carlos Prats González, que encabezaba la institución desde octubre de 1970, cuando reemplazó al asesinado general René Schneider Chereau.

Augusto Pinochet, entonces Comandante en Jefe del Ejército Chileno, junto al entonces presidente Salvador Allende, a quien destituiría de manera ilegal mediante un golpe de Estado en septiembre de 1973.

A principios de 1970 Pinochet fue nombrado jefe del Estado Mayor General y se convirtió en el segundo oficial al mando del Ejército detrás de Prats, al que sustituyó interinamente en los breves períodos en que éste formó parte de los gobiernos de la Unidad Popular (UP), la coalición de izquierda encabezada por Salvador Allende Gossens, líder del Partido Socialista (PS) y vencedor de las elecciones presidenciales de septiembre de 1970. Los ejercicios de Pinochet como comandante en jefe del Ejército en funciones se produjeron desde noviembre de 1972 hasta marzo de 1973 y a partir del 8 de agosto del último año, cuando Prats fungió de ministro del Interior y de Defensa, respectivamente.

Tenido entonces por un oficial disciplinado, legalista y apolítico, en un país de arraigada tradición civilista, y aparentemente conforme con la doctrina de los generales Schneider y Prats de la subordinación constitucional de las Fuerzas Armadas al Gobierno y los demás poderes del Estado de derecho independientemente de la opción ideológica que las urnas confirieran el mandato para gobernar, Pinochet contó siempre con la total confianza de Allende, aun cuando fuera evidente su protagonismo en la dimisión forzada, el 23 de agosto, de Prats como ministro de Defensa y comandante en jefe del Ejército, en medio de un inquietante ruido de sables y como culminación de una campaña de desprestigio contra el general orquestada por quienes en el estamento militar estaban resueltos a forzar la caída de un Gobierno que proponía abrir la "vía chilena hacia el socialismo". El destino de Prats quedó sellado en un consejo del generalato chileno convocado por Pinochet el 21 de agosto, en el cual se votó y aprobó una moción que pedía su renuncia a todos sus cargos. Cuando Prats resignó, Allende nombró nuevo comandante en jefe del Ejército a Pinochet, ignorando que la conspiración golpista contra su régimen ya estaba en marcha.

Golpe de Estado y dictadura

En la mañana del 11 de septiembre de 1973, en un contexto político, económico y social explosivo, con constantes presiones y provocaciones a derecha e izquierda que tenían paralizado al Gobierno democráticamente elegido y que hacían temer por un grave enfrentamiento civil a la vuelta de la esquina, se declaró el golpe de Estado encabezado por Pinochet, quien ejecutó toda la operación desde el Comando de Telecomunicaciones del Ejército.

El Palacio de La Moneda en llamas durante los sangrientos sucesos del Golpe Militar de septiembre de 1973

La toma del poder por los militares fue sangrienta y supuso el derrocamiento y la muerte de Allende, atrincherado con un puñado de leales en el Palacio de la Moneda, la sede del Gobierno, que fue blanco de los cohetes aéreos y pasto de las llamas, hasta quedar prácticamente destruido. Allende se quitó la vida[1] con un fusil automático tras rechazar el ultimátum en el que sus atacantes le conminaban a abandonar la Presidencia y partir al exilio "por no haber respetado la Constitución y haber creado situaciones de hecho ilegítimas". Consumada la sublevación, las emisoras de radio controladas por los golpistas difundieron llamamientos a acatar las disposiciones de la nueva autoridad castrense.

Mientras los soldados sofocaban expeditivamente los focos de resistencia obrera en los cinturones industriales y miles de militantes de partidos de izquierda, sindicalistas y estudiantes eran arrestados y concentrados en improvisados centros de detención[2][3] (muchos de los cuales iban a ser hechos desaparecer y asesinados), Pinochet constituyó una Junta de Gobierno de la República en la que se hizo flanquear por sus pares en las comandancias en jefe de las otras tres Fuerzas Armadas y del Orden de Chile: el general Gustavo Leigh Guzmán, por la Fuerza Aérea; el almirante José Toribio Merino Castro, por la Armada; y el general César Leonidas Mendoza Durán, director general del Cuerpo de Carabineros.

La Junta Militar: César Mendoza, José Toribio Merino, Augusto Pinochet y Gustavo Leigh

Los primeros actos de la Junta fueron declarar el estado de sitio por la "situación de conmoción interior" que vivía el país así como el toque de queda, asimilar tal situación a un "estado o tiempo de guerra" (12 de septiembre), clausurar el Congreso (21 de septiembre), proscribir los partidos de la UP (8 de octubre), dejar "en receso" a las restantes fuerzas políticas (11 de octubre, por más que las formaciones de derecha, incluido el Partido Demócrata Cristiano (PDC), hubiesen adoptado una actitud condescendiente o de franco apoyo al golpe) e imponer una severa censura informativa. Asimismo, la Junta instó al restablecimiento del orden público y a la reanudación de la actividad económica.

En política exterior, la primera decisión, adoptada el mismo 11 de septiembre, fue romper las relaciones diplomáticas con Cuba. En Estados Unidos, la Administración republicana de Richard Nixon acogió con evidente satisfacción la destrucción del experimento de la UP, quedando en la duda el grado de conocimiento previo e implicación[4], como instigadores o asistentes materiales, de la Embajada en Santiago y la CIA en el golpe de Estado. En retrospectiva, puede afirmarse que la participación de Estados Unidos en la sedición de Pinochet, si la hubo, fue indirecta y en absoluto fundamental.

En su acta de constitución por "decreto ley", la Junta decía asumir el mando supremo de la nación "con el patriótico compromiso de restaurar la chilenidad, la justicia y la institucionalidad quebrantadas, conscientes de que ésta es la única forma de ser fieles a las tradiciones nacionales, al legado de los Padres de la Patria y a la Historia de Chile". Como país, continuaban proclamando Pinochet y sus conmilitones, Chile se encontraba "en un proceso de destrucción sistemática e integral de estos elementos constitutivos de su ser, por efecto de la intromisión de una ideología dogmática y excluyente, inspirada en los principios foráneos del marxismo-leninismo".

A pesar de su composición interarmas, la Junta no era un órgano de poder colegiado: desde el primer momento, el general de Ejército Pinochet se destacó como el mandamás de sus integrantes. Ya en el Decreto Ley Nº 1 del 11 de septiembre fue proclamado presidente de la Junta en tanto que comandante en jefe de la rama más antigua de las Fuerzas Armadas. La idea original era hacer de la presidencia de la Junta un cargo rotatorio, pero la supremacía de Pinochet se hizo permanente. Meses después, por el Decreto Ley Nº 527 del 17 de junio de 1974 -publicado en el Diario Oficial el 26 de junio-, la Junta invistió a Pinochet como jefe supremo de la nación al tiempo que se declaraba titular de los poderes constituyente, legislativo y ejecutivo. Finalmente, el 17 de diciembre del mismo año, en virtud del Decreto Ley Nº 806, Pinochet se arrogó el título de presidente de la República.

Deseoso de revestirse de la legitimidad institucional que había negado al Gobierno democrático de Allende, el régimen militar dio a conocer el 11 de marzo de 1974 una Declaración de Principios en la que aclaraba que su toma del poder no había sido una actuación con vocación de interinidad, sino el inicio de una reordenación total de las estructuras del Estado bajo la guía de un "verdadero patriotismo", bien diferente del modelo precedente. En la etapa de "reconstrucción nacional" que ahora comenzaba, las fuerzas políticas de "inspiración marxista" no iban a tener cabida. El documento aseguraba que el nuevo régimen defendía los "valores morales y espirituales propios de nuestra tradición chilena y cristiana", y que se identificaba con la "civilización occidental y europea". El poder impuesto era de tipo "autoritario, impersonal y justo", así como "nacionalista, realista y pragmático".

Los años de dictadura de Pinochet en Chile estuvieron marcados por la represión y la persecución política. En las imagen, el Estado Nacional de Chile convertido en un verdadero campo de concentración.

El propio Pinochet explicó que, en su momento, una vez completadas las reformas legales previstas, el Gobierno de facto daría lugar a una "auténtica democracia protegida". En julio de 1976 el general nombró un Consejo de Estado, órgano consultivo que supuso una implicación limitada de los sectores conservadores del arco civil en la toma de decisiones, y en julio de 1977, cuatro meses después (11 de marzo) de decretar la disolución de todos los partidos, agrupaciones y movimientos de carácter político, planteó el lejano horizonte de 1991 para la conclusión del régimen militar. Por otra parte, al entender que el país era el escenario de una "guerra" no declarada en la que planteaba hostilidades un "enemigo interno", las Fuerzas Armadas se legitimaban a sí mismas para tomar las medidas que consideraran convenientes. Esta era la esencia de la doctrina de seguridad nacional adoptada por el régimen. Las causas por infracción del estado de sitio fueron sustraídas de la justicia ordinaria y traspasadas a la jurisdicción militar de tiempo de guerra. La represión alcanzó dimensiones desconocidas en Chile. De acuerdo con Amnistía Internacional y la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, hacia finales de 1973 hasta 250.000 ciudadanos habían sido detenidos por motivos políticos.

La progresiva consolidación por Pinochet de su dictadura personalista y vertical, más allá de la retórica sobre el gobierno mancomunado de la cúpula castrense, registró tres eventos clave. En primer lugar, el plebiscito del 4 de enero de 1978, convocado "en respaldo al presidente en su defensa de la dignidad de Chile" y que fue una especie de desagravio por la condena en la ONU a las graves violaciones de los Derechos Humanos cometidas por la Junta; la consulta la ganó el régimen con el 75,3% de votos favorables. A continuación, el 24 de julio del mismo año, se produjo el desenlace de la minicrisis interna causada por el general Leigh, capitoste militar muy involucrado en la represión política, quien pagó con el cese por haberse atrevido a cuestionar la autocracia del jefe del Ejército y a demandar que se recortara el plazo para devolver el poder a los civiles; el general Fernando Matthei Aubel sustituyó a Leigh como comandante en jefe de la Fuerza Aérea y miembro de la Junta.

Por último, el 11 de septiembre de 1980, coincidiendo con el séptimo aniversario del golpe, tuvo lugar el plebiscito sobre la Constitución Política sancionada por el Decreto Ley Nº 3.464 del 11 de agosto anterior y cuyo borrador había sido redactado con el concurso del Consejo de Estado, la Junta de Gobierno y una Comisión de Estudios encabezada por Enrique Ortúzar Escobar, antiguo ministro con Jorge Alessandri. La nueva Carta Magna, que sustituía a la norma vigente desde 1925, en suspenso desde el golpe, consagraba fórmulas democráticas tradicionales, como la separación de los tres poderes del Estado y la adopción del sufragio universal para la elección de las autoridades políticas. Sin embargo, su acusado presidencialismo brindaba el marco legal idóneo para las disposiciones dictatoriales de la Junta, que era como decir de Pinochet.

También, como no podía ser de otra manera, el texto otorgaba garantías jurídicas fundamentales a los ciudadanos, pero este reconocimiento de derechos y libertades devenía papel mojado desde el momento en que los cuerpos armados del Estado perseguían con una arbitrariedad y un encono inauditos a cualquiera que consideraran un subversivo político. Aunque el estado de sitio y el toque de queda habían sido levantados el 10 de marzo de 1978, como antesala de una Ley de Amnistía que fue promulgada el 18 de abril, las excepciones constitucionales seguían vigentes en virtud del estado de emergencia.

Sin sorpresas, la Constitución fue ratificada en las urnas con el 67% de los sufragios –computando como afirmativos los votos emitidos en blanco, el 1,3%- y fue promulgada el 21 de octubre. Los referendos nacionales de 1978 y 1980 estuvieron totalmente controlados por el Ministerio del Interior y no se permitió la propaganda desafecta a las consignas oficiales. Cuando la consulta constitucional, la DC, encabezada entre otros por Patricio Aylwin Azócar y Andrés Zaldívar Larraín, objetó vigorosamente la enésima maniobra de los militares, pues dejaba en la estacada el sistema parlamentario. El principal partido conservador del país se había declarado en oposición al régimen en 1976 tras comprobar que la quiebra del orden constitucional tres años atrás había sido cualquier cosa menos un trastorno transitorio, atrayéndose las iras represivas del régimen pinochetista. En cuanto al PS y las demás formaciones de izquierda, eran objeto de una represión feroz y simplemente luchaban por su supervivencia física desde la clandestinidad.

Sus últimos días

Volvió a Chile el 3 de marzo del 2000. A pesar de que intentó alejarse de la vida pública, se mantuvo en el centro de la actualidad por la infinidad de demandas presentadas en su contra por los atropellos a los derechos humanos cometidos durante su gobierno: detenciones ilícitas, apremios ilegítimos, asesinatos e incluso terrorismo de Estado; muchos de esos delitos fueron llevados a cabo en el extranjero, como los ya citados atentados a Carlos Prats, Bernardo Leighton, y Orlando Letelier.

Muerte

La última aparición pública del Ex Comandante en jefe del Ejército, fue en noviembre de 2006, cuando se celebran sus 91 años de vida.Alrededor de una semana después de aquella aparición, el domingo 3 de diciembre, Pinochet es víctima de un infarto al miocardio. Es trasladado al Hospital Militar, dónde se le aplica una angioplastía para que recupere la irrigación sanguínea. Pasará un par de días en que el diagnóstico del senil ex militar sea de extrema gravedad, pero su condición médica, sorprendentemente mejora. Pese a lo anterior, el domingo 10 de diciembre sufre una descompensación, 45 minutos más tarde, en compañía de su familia deja de existir el ex líder del Régimen Militar chileno.

Golpe de estado

Fue encargado de realizar misiones de relativa importancia hasta que en 1956 formó parte de la delegación militar chilena en Estados Unidos. Diez años más tarde había alcanzado el grado de coronel y poco después se le confió el mando de la IV División. A partir de ese momento su prestigio dentro de las Fuerzas Armadas fue en aumento. En 1969 alcanzó el generalato y la jefatura del estado mayor del ejército.

Tras el triunfo de la Unidad Popular (UP) encabezada por Salvador Allende en 1970, catalizó el malestar de los sectores más conservadores del ejército y de la sociedad chilena ante el avance de la izquierda. En el contexto de una campaña de desestabilización de las instituciones estatales, en 1973 el legalista general Carlos Prats fue obligado por sus compañeros a renunciar a sus cargos de ministro de Defensa y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas; fue sustituido por el general Pinochet, quien, con el apoyo de Estados Unidos, el 11 de septiembre encabezó el golpe de Estado que derrocó a Allende. El Palacio de la Moneda fue bombardeado y el presidente Salvador Allende, que se encontraba en su interior, se negó a rendirse y murió en el palacio presidencial.

Características de su gobierno

Pinochet desencadenó una dura represión con el objetivo de eliminar a la oposición política y concentró en su persona casi la totalidad de los poderes del Estado. Los servicios de inteligencia, la DINA y el Centro Nacional de Información (CNI), creado en 1977, tuvieron un importante papel en la represión y en el régimen autoritario que instauró.La persecución de los opositores al régimen traspasó incluso las fronteras nacionales, como lo demuestran, entre otros, los atentados que costaron la vida al general Prats en Buenos Aires y a Orlando Letelier en Washington, en 1974 y 1976 respectivamente.

Tras la promulgación de varias actas constitucionales, en 1980 aprobó una nueva Constitución de carácter autoritario, que aseguró su permanencia en el gobierno hasta 1989.Eliminada toda oposición política y sindical, su régimen instituyó una nueva política económica basada en los principios neoliberales y monetaristas. Su severo plan de ajuste supuso un drástico recorte de los salarios y la privatización de las empresas públicas.Tras las recesiones de 1975, 1976, 1982 y 1983, la economía diseñada por su régimen comenzó a dar rendimientos y a experimentar una gran expansión, hasta el punto de que fue tenida como modélica en América Latina.

En 1988 convocó un referéndum dentro del marco previsto por la Constitución. Las urnas no le fueron favorables, y con el triunfo de la oposición política coaligada en Concertación Democrática (CD), se inició el proceso de transición a la democracia, marcada por la moderación y por el enorme poder que conservaba.

En 1990 cedió la presidencia al democristiano Patricio Aylwin. No obstante, conservó la jefatura de las Fuerzas Armadas hasta marzo de 1998, cuando entró en el Congreso como senador vitalicio. Inquietado en sus últimos años por la justicia, viajó a Reino Unido para una intervención quirúrgica, y debió hacer frente a una orden de detención que lo retuvo en Londres durante varios meses. Intervino en el proceso el juez español Baltasar Garzón, por la responsabilidad que tendría Pinochet en la muerte de ciudadanos españoles en el período de la dictadura militar que él presidió.

La justicia contra Pinochet

Pinochet en 1990 luciendo su uniforme militar.

En octubre de 1998, fue detenido en Londres, por una orden emanada de los tribunales españoles, solicitando su extradición a España. El día 18 de ese mes, se dio orden internacional de detención dictada por el Juzgado Central de Instrucción Nº 5 de la Audiencia Nacional de España por los delitos de genocidio, terrorismo y torturas. En marzo del 2000, el gobierno inglés autorizó su regreso a Chile.

Desaforado por la Corte Suprema, el 8 de agosto del 2000 por una amplia mayoría, por la responsabilidad que le cabe por muertes, asesinatos, secuestros, torturas y desapariciones de 79 personas en el norte de Chile, en la "Caravana de la Muerte". Los autores fueron militares, con amplias atribuciones, bajo las órdenes directas de Pinochet.

Enfrentó a la justicia francesa por la desaparición y muerte de seis ciudadanos franco-chilenos, detenidos entre los años 1973 y 1974. Bélgica lo acusó de ser responsable de torturas de ciudadanos chilenos exiliados en ese país. Suiza lo acusó de ser responsable del desaparecimiento de un ciudadano chileno-suizo. Italia por el desaparecimiento de cuatro ciudadanos italochilenos. La justicia norteamericana lo requirió para proseguir con el juicio por el asesinato del ex canciller del gobierno de Salvador Allende, Orlando Letelier, cometido en Washington en 1976. La justicia de Argentina lo sindica como responsable del crimen del ex Comandante en jefe del ejército, Carlos Prats y su esposa, ocurrido en septiembre de 1974. Las querellas presentadas en [[Chile en su contra suman más de 250. Pinochet debió enfrentar diversos juicios hasta la fecha de su muerte el 10 de diciembre de 2006, sin cumplir condena por ninguno.

Referencias

  1. Confirman que Salvador Allende se quitó la vida
  2. El campo de concentración de Pinochet cumple 70 años
  3. La oscura historia que enluta al Estadio Nacional
  4. Miles de informes muestran que Estados Unidos estuvo involucrado en el Golpe de Estado en Chile

Fuente