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Eduardo Bernabé Ordaz

Eduardo Bernabé Ordaz Ducunge
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Bernabé Ordaz.jpg
Médico cubano integrado al Movimiento Revolucionario Cubano
NombreEduardo Bernabé Ordaz Ducunge
Nacimiento13 de octubre del 1921
San Antonio de los Baños, La Habana,Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento21 de mayo del 2006
Bauta, La Habana, Bandera de Cuba Cuba
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
OcupaciónEspecialísta en Anestesiología
TítuloUniversitario en Medicina

Eduardo Bernabé Ordaz Ducunge. Personaje destacado de la Medicina en Cuba, natural de San Antonio de los Baños, que formó parte del Movimiento Revolucionario Cubano, integrado a la lucha por la Liberación Nacional, además de desempeñar diversos cargos como médico que lo hicieron merecedor de numerosas distinciones. Muchos cubanos lo identificaban simplemente como Ordaz.

Síntesis biográfica

Infancia

Ordaz nació el 13 de octubre del 1921 en la casa ubicada en la calle Juan Delgado No. 120, en San Antonio de los Baños. Fue el sexto de diez hermanos (4 hembras y 6 varones).

Cursó los estudios primarios en una Escuelita Pública de su municipio natal, donde también fue monaguillo de la Iglesia Católica de ese hermano pueblo, siendo el párroco el Padre Moisés Arrechea, quien tenía grandes vínculos de amistad con la familia, surgidos a partir de los últimos años de la década del 20 cuando los Ordaz se vieron envueltos en una crisis económica, por lo que Arrechea llevó como monaguillos a Roberto -uno de los hermanos mayores de Bernabelito- y a éste, a los que daba después de cada misa en que participaban, algún dinero y un poco de aceite para cocinar.

En el año 1932, por cuestiones de mejoras económicas, Dolores y Francisco, se trasladaron con toda su prole hacia el Cayo La Rosa, en Bauta, donde el hermano mayor de Bernabelito y su padre habían conseguido trabajo en la recién fundada Textilera Ariguanabo.

Familiares y amigos le llamaban cariñosamente Bernabelito y muchos lo identificaban simplemente como Ordaz.

Adolescencia y juventud

Con 11 años cumplidos continuó sus estudios en la Academia José Martí de Bauta, propiedad de José Fernández (Pepe el maestro), pagando sus estudios con el sueldo que obtenía como mozo de limpieza del local de la pizarra telefónica de la Textilera, de la que Roberto, su hermano, era el encargado nocturno; una vez que Roberto pasó a trabajar al almacén de la Ariguanabo, Bernabelito quedó como empleado de la pizarra telefónica todas las noches.

Apenas con 15 años estudió trompeta, y a finales de la década del 30 integró la Banda de Música de la fábrica donde se destacó en ese instrumento musical. Muy pronto, todos sus hermanos varones fueron empleados en la Textilera, y viendo las inquietudes de Bernabelito por los estudios, decidieron apoyarlo.

Gracias a eso pudo matricular el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Marianao, donde comenzó a conocer de las luchas estudiantiles, llegando a ser Presidente de la Asociación de Alumnos, actividad en la que empezó a desarrollar sus dotes organizativas.

En el año 1942 ingresó en la Facultad de Medicina de la Universidad de la Habana, donde fungió como Vice- Presidente de la Asociación de Estudiantes de Medicina y miembro del Secretariado de la FEU; allí se relacionó directamente con José Antonio Echeverría y otros altos dirigentes estudiantiles.

Integración revolucionaria

Muy pronto se incorporó a la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista, participando activamente en distintas organizaciones revolucionarias, causa por la que fue arrestado en varias ocasiones.

Siendo estudiante universitario creó el Grupo Musical Copacabana con sus compañeros de estudio, en el que tocaba la trompeta, pues aún realizaba la práctica de este instrumento. Con este grupo realizó varias giras por la provincia La Habana en las que también participó el ya bautense Adalberto Rabeiro quien se destacó en la percusión. Las ganancias que obtenían se utilizaban para pagar el alquiler de las habitaciones en que vivían. Rabeiro no era de la Universidad, pero lo incluían por ser un gran amigo de Bernabé.

Labor como médico

Se graduó de médico en el 1951, especializándose en Anestesiología en el Hospital General Calixto García. Charles Peña (el sastre) entre sus muchos amigos, cuenta que le hicieron una fiesta descomunal por su graduación, y le regalaron un Oldsmovile del año de color verde; por su parte Mr. Hedges le regaló el instrumental necesario para que instalara una consulta en Cayo la Rosa, cosa que no hizo por sus actividades revolucionarias.

Una vez graduado comenzó a laborar en la clínica Damas Católicas del Vedado. Acudía con frecuencia al hospital de San Antonio de los Baños donde atendía a un gran número de pobladores junto al Dr. Dieguez; también visitaba, con el Dr. Balmaceda, una Clínica que existía en Artemisa.

En aquellos primeros años de graduado, nunca dejó de visitar el Hospital Calixto García donde era muy querido. En ese mismo año, conoció al Dr. Rafael García Bárcena, profesor de la Universidad de la Habana y fundador del Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), con el que posteriormente comenzó a conspirar.

Labor revolucionaria

García Bárcena fue quien preparó la toma del Campamento Militar de Columbia, planificada para ejecutarse el 5 de abril del 1953 (tres meses y medio antes del asalto a los cuarteles de Bayamo y Santiago de Cuba), y en la que Bernabelito jugó un papel importante como encargado de la búsqueda de hombres capaces de tal audacia, encontrando en la Universidad de La Habana a un grupo de bautenses que acudían a esta para aprender el manejo de las armas.

Este intento de tomar Columbia fue frustrado al ser arrestado García Bárcena y muchos de los encartados horas antes de la acción, desconociéndose esto por el personal afectado, por lo que casi todos los participantes fueron detenidos ese mismo día por los Órganos Represivos de la tiranía.

Bernabelito era uno de los que conjuntamente con Eva Jiménez Ruiz y Salvador Valdés Zambrano estaban encargados de hablar con el mando militar de Columbia. La gran mayoría de los complotados fueron detenidos y llevados al SIM, donde los interrogaron, ficharon y llevaron posteriormente al Castillo de El Príncipe.

Ordaz fue uno de los pocos que pudieron escapar de aquella redada, pues gracias a su condición de médico logró "ingresar" en la Sala Borges del Hospital Calixto García, por lo que no participó en el juicio ya que un abogado presentó un "Habeas Corpus" que lo amparaba como enfermo.

Pero esto no evitó que fuera fichado, por ser, como declarara el Comandante Emilio Rubí del Buró de Investigaciones en el juicio llevado a cabo contra los revolucionarios, "el cabecilla que había organizado la participación del nutrido grupo de Bauta" en esa acción, conocida como la Conspiración del Domingo de Resurrección por haberse realizado el domingo de la Semana Santa.

Durante su estadía como "enfermo hospitalizado" en el Calixto, el bautense Julián Horacio Caraza sirvió de enlace entre Bernabé y su familia, llevándole ropas, comida, información, etc. En una ocasión, en el Hospital, irrumpieron unos compañeros de Ordaz quienes avisaron que cerca habían algunos mansferreristas; acto seguido, Bernabelito levantó el colchón debajo del cual guardaba armas, las que repartió entre los presentes.

Por suerte, nada sucedió. Días antes, Caraza se había encontrado cerca de la calle Zanja, en la Capital, con Bernabelito que salía de un callejón con dos compañeros y se les unió a petición de estos para llegar hasta un bar en Belascoaín, donde apareció de momento una perseguidora.

Los jóvenes revolucionarios metieron sus manos a la cintura en busca de las armas; esta vez la suerte les sonrió de nuevo. Después de esto, Ordaz se incorporó a una Célula de Acción y Sabotaje junto a Fructuoso Rodríguez, Álvaro Barba y otros revolucionarios, actividad que intensificó su búsqueda por los Órganos Represivos de la tiranía y que lo obligó a pasar a la clandestinidad.

Ya por aquella época el Padre Arrechea había sido trasladado para la Iglesia Católica de Regla, la que sirvió de refugio de Bernabé, al igual que el local de una Institución para niños pobres, conocida como La Ciudad de los Niños, que había creado el sacerdote Ismael Testé (el Padre Testé) en Bejucal.

En una ocasión en la que su compañero de lucha, el bautense Arsenio Sánchez, lo visitó en la Ciudad de los Niños, Ordaz le solicitó que lo llevara a ver a su madre que había enfermado. Le sugirió que él se escondería en el maletero del auto, a lo que Arsenio le respondió que lo llevaría, pero junto a él en el asiento delantero. Y así se hizo, pudiendo además burlar la vigilancia que sobre ellos existía. Otro de los lugares que sirvió de refugio a Bernabé fue el Hospital Calixto García donde era muy querido, en especial por el dueño de la cafetería del Hospital, Rolando Hernández Perna, quien en varias ocasiones lo ocultó de la policía debajo del mostrador.

Traslado a la Sierra Maestra

Antes de incorporarse a la lucha en las montañas, estuvo preso en 13 ocasiones en varias Estaciones de la Policía, en el SIM, en La Cabaña y en el Castillo de El Príncipe.

Producto del constante asedio de los esbirros hacia él y de la necesidad de médicos, en enero de 1958 fue enviado a la Sierra Maestra por la Dirección del Movimiento 26 de Julio, incorporándose a la lucha guerrillera como médico de la Columna 1 "José Martí", donde alcanzó el grado de Capitán.

Sigue rememorando Charles "El Sastre", que estando en El Chico pasando un rato con Yiyo Mantilla, y Bernabelito, este se arrancó tres de los bolsillos de su bata de médico y se las entregó a los amigos para que los guardaran de recuerdo. A los pocos días supieron que Bernabelito se había alzado en la Sierra. Charles donó aquel bolsillo que le entregó Bernabelito, guardado desde entonces con celo, a la viuda del Comandante amigo en la actividad de tributo a este por el primer aniversario de su muerte.

En la Sierra participó en varios combates, desempeñando cabalmente su función de habilitar diferentes casas y locales como hospitales para la atención de los heridos. A mediados de ese año fue enviado al llano por Fidel para realizar coordinaciones en varios hospitales, entre los que estaba el Hospital General Calixto García. Una vez realizadas estas coordinaciones, se incorporó a las actividades guerrilleras nuevamente.

Dijo Charles que en una ocasión recibió en su sastrería aledaña al cine Suárez a un individuo que lo abordó entregándole 6 rollos de fotos mientras le preguntaba si conocía a Bernabelito. Charles dudó si sería una patraña para involucrarlo en algo, como era frecuente en esa época, pero el visitante no le dio tiempo a responder, conminándolo a que tomara los rollos para hacerlos llegar a la familia de Bernabé porque "mucho trabajo había costado llegar hasta Bauta con ellas".

Charles conociendo la calidad humana y militante del fotógrafo Abelardo Rodríguez, convino con él para que le sacara dos copias de los rollos, entregándole una a la madre de Bernabelito y guardando otra para sí. A principios de la Revolución visitó nuestro pueblo Juan Nuiry, dirigente estudiantil universitario desde la época de la seudo república, y Charles le mostró las fotografías de Bernabé en la Sierra; ahí mismo las perdió pues Nuiry las reclamó para la historia de la Revolución.

Ejército Rebelde

En enero del 1959 participó en la caravana del Ejército Rebelde que siguió la trayectoria realizada por el Comandante Camilo Cienfuegos. Pasaron la Ciudad de Camagüey cuando Celia Sánchez le informó a Ordaz que Fidel le pedía que al llegar a La Habana se hiciera cargo del Hospital Psiquiátrico. Solo atinó a decirle: "...Yo no sé nada de psiquiatría, Celia. Lo mío es la anestesia." Y Celia le contestó: "...Dice Fidel que tú eres el indicado, Ordaz.".

Después del silencio de Bernabé, sinónimo de afirmación, Celia le comunicó que había sido ascendido al grado de Comandante del Ejército Rebelde por orden del Comandante en Jefe.

Labor en el Hospital Psiquiátrico de la Habana

Al día siguiente de la entrada de Fidel a La Habana, el 9 de enero, en horas muy tempranas de la mañana, tuvo su primer encuentro con aquel "hospital de mil demonios", el que siempre recordó como le dijera Fidel: "...Vas a tener que traspasar el infierno de Dantes", pues ni en los momentos más duros de la Sierra Maestra había presenciado tanto dolor humano: unos 6000 enfermos estaban hacinados en criminal promiscuidad, pues solo existían 2000 camas, casi todas destartaladas y sucias, con bastidores que pinchaban, herían o rozaban el suelo.

Aquella inmensa instalación carecía de luz, agua y alcantarillado; centenas de enfermos estaban desnudos y abandonados. Muchos morían por desnutrición, diarreas u otras enfermedades, pues siempre comía el más fuerte o aquel que podía batallar un pedazo de pan.

Aquel hospital era considerado como un "almacén de locos", donde la única cura posible era la muerte. Fue fundado en el 1857 como Casa General de Dementes de la Isla de Cuba, en los terrenos propiedad de Don José Mazorra. En su inicio, esta "casa de dementes" estuvo destinada como Casa de Beneficencia para los emancipados esclavos seniles, vagabundos y orates, además de aquellos "ciudadanos" a los que el Capitán General José Gutiérrez de la Concha y todos los que le sucedieron hasta el 1 de enero de 1959, "ordenaban ingresar".

El presupuesto que tenía el hospital aquel 9 de enero era de 12 centavos por día.

La primera actividad que desarrolló Ordaz, fue la clasificación de cada uno de los miles de enfermos que estaban recluidos, actividad que se realizó con la ayuda de varios psiquiatras que se mantuvieron fieles junto a él. Una vez concluida ésta, por primera vez en Cuba se comenzó a aplicar terapias de rehabilitación, sobre la base de que ningún paciente estuviera inactivo. Todos debían estar vinculados al trabajo, al deporte, a la recreación y a la cultura.

En aquella primera etapa de su mandato en el Hospital Psiquiátrico, Ordaz realizaba los acostumbrados recorridos por la instalación en un caballo moro que le obsequiara un amigo.

Comenzó así su activa e ininterrumpida participación en los destinos de la Revolución; todo sin olvidar a su terruño al que visitaba constantemente, en especial si se trataba de aperturas de eventos políticos, culturales y deportivos, acompañado en muchas ocasiones por otras personalidades del Gobierno.

Aficiones

Fue un amante del béisbol y actuó como "pelotero" en muchos desafíos que inauguró. Por ser fanático de este deporte, creó el equipo del Hospital Psiquiátrico de la Habana que aportó infinidad de trofeos a la entidad, al igual que valiosos deportistas a eventos nacionales e internacionales, como lo fueron el desaparecido y formidable lanzador zurdo Santiago "Changa" Mederos y el jardinero central Armando Capiró entre otros.

Esta vocación hizo que fuera escogido por el Comandante en Jefe como miembro de la Comisión que participó en el primer encuentro amistoso de béisbol que el equipo Cuba desarrolló en Estados Unidos contra los Orioles del Baltimore, equipo profesional de las Grandes Ligas Norteamericana, y evento al cual inicialmente la Oficina de Intereses del Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica le negó la visa poniendo en peligro la realización del mismo.

Fue un gran amante de los gallos finos, de los que logró formidables ejemplares. La cría de gallos de Ordaz fue codiciada por expertos galleros de países como México, Colombia y Costa Rica entre otros; también en el ámbito nacional fue muy nombrada su cría.

Programas terapéuticos

En el 1962 surgió la terapia ocupacional y de rehabilitación, de acuerdo con la preferencia del paciente, sus aptitudes y la clasificación de cada patología, en dependencia del estado general del enfermo. A partir de este año nacieron otros programas, como el psicoballet, con el apoyo de Alicia Alonso, método terapéutico que se ha extendido a varios países al igual que otros aplicados en Cuba.

Matrimonio

El 23 de diciembre del 1964 contrajo nupcias con Maria Adela Balari, quien fuera su secretaria desde los primeros meses del año 1960 y con la que tuvo dos hijos. Este matrimonio se llevó a cabo en la Capilla del Cementerio de Colón, de la cual era párroco el Padre Moisés Arrechea que había sido trasladado desde la Iglesia Católica de Regla a mediados del año 1958.

Muerte

Falleció el 21 de mayo del 2006, a los 84 años de edad, producto de una insuficiencia renal crónica, que tenía como secuela de las enfermedades anteriormente mencionadas.

Al Comandante Ordaz, como todos lo nombraban en el hospital, se le recuerda siempre como hombre sencillo, noble, de carácter sensible y de una capacidad extraordinaria de compasión y valor ante las dificultades. Casi nunca se quitó el sombrero alón (de los que tenía dos: uno que usaba a diario, y el otro "para casos especiales", como decía él mismo) y mantuvo su barba como en los primeros días de la Sierra.

Su escritorio siempre estaba lleno de papeles acompañados de una Biblia y un rosario, pues sus ideas religiosas no le impidieron nunca ser ejemplo de militante comunista, motivo este por el que tuvo el privilegio de recibir al Papa Juan Pablo II en su visita a Cuba en el 1998.

Fue enterrado con honores militares, y sus restos descansan en el Panteón de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de la Necrópolis de Colón. 47 años después de su entrada al "infierno de Dantes", el 9 de enero del 2007, fue develado un busto de Ordaz en lo que fue Mazorra, y a partir de ese día, el Hospital Psiquiátrico de La Habana lleva su nombre: "Comandante Dr. Eduardo Bernabé Ordaz Ducunge".

La gran epopeya de este incansable luchador fue: "Convertir un reclusorio de enfermos mentales en un modelo para la psiquiatría mundial".

Labores y reconocimientos alcanzados

  • Ordaz fue miembro de la Sociedad Cubana de Psiquiatría y Psicología, así como de varias organizaciones psiquiátricas internacionales.
  • Gozaba también de la distinción Héroe Nacional del Trabajo.
  • Fue Fundador del Partido y Diputado a la Asamblea Nacional desde su inicio en el año 1976 hasta la conclusión de la "V Legislatura" en el año 2003.
  • En septiembre del 1997 recibió el Premio de Administración de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) cuyo valor en metálico (5000 dólares) donó al Sistema de Salud Cubano.
  • Se desempeñó como Presidente del Grupo Parlamentario por la Paz donde desarrolló varias y exitosas campañas en diferentes países, por lo que fue propuesto en Chile para Premio Nóbel de la Paz.
  • Pese a su delicado estado de salud por padecer de las secuelas dejadas por varias isquemias cerebrales y dos infartos cardiacos, motivo por el cual hubo que insertarle un "marcapaso", participó hasta diciembre del 2003 en todas las actividades programadas hasta que su enfermedad le impidió continuar.
  • En enero del 2004 recibió la condición honorífica de Director Fundador del Hospital Psiquiátrico de La Habana.
  • Recibió 25 condecoraciones entre las que se destacan la de Combatiente de la Guerra de Liberación, Héroe Nacional de la República de Cuba y Orden Lázaro Peña.
  • Fue Miembro de Honor de ocho sociedades psiquiátricas de América Latina; Miembro de Honor de las Sociedades Cubanas de Psiquiatría, Psicología de la Salud y Epilepsia.
  • La mayor condecoración que tiene Ordaz es la gratitud y el amor de los pacientes psiquiátricos que lo llamaban: "Papá Ordaz".

Fuente

  • "Catauro Bautense". Ing. Ríos González, Omar. Dr. Ordaz Callejón Eduardo.
  • www.bohemia.cu