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Escuela cubana de boxeo

Boxeo
Información sobre la plantilla
Escuela-Cubana-de-Boxeo .jpg
Otros nombres:Deporte de los puños
Primer partido:1681
Accesorios:Cabezeras, guantes, protector bucal
Miembros por equipo:Púgiles por categorías de pesos en Kg
Contacto:Si
Categoría:Deporte de combate
Duración del encuentro:Tres asaltos de tres minutos con un intervalo de 1 minuto en cada uno
Olímpico:Si


La escuela Cubana de boxeo. Se inscribe en el sistema deportivo cubano, producto de los esfuerzos del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, INDER, creado el 23 de febrero de 1961, con un carácter popular y masivo, quedando eliminado para siempre el boxeo profesional.

Categoría Escuela Cubana de Boxeo

Según el diccionario de la lengua española, escuela esta definida como un establecimiento público donde se da cualquier género de instrucción o enseñanza que se adquiere, cuenta con un conjunto de profesores y alumnos de una misma enseñanza, doctrina, principios y sistema. Conjunto de discípulos, seguidores o imitadores de una persona o de su doctrina, arte, etc.

Según este mismo diccionario, Boxeo es el deporte en el que dos luchadores se enfrentan golpeándose, de acuerdo con un preciso reglamento, con los puños recubiertos por unos guantes especiales.

Asumiendo estas definiciones digamos que desde una perspectiva histórica, la Escuela Cubana de Boxeo, se inscribe en el sistema deportivo cubano, la cual es producto de los esfuerzos del Instituto Nacional de Deporte, Educación Física y Recreación, INDER.

El Dr. Alcides Sagarra Carón señala, que en el año 1963 ingresó como Jefe de Entrenadores del Equipo Nacional de Boxeo, período en cual Cuba comienza a recibir asesoría de la Escuela de Boxeo Europea, primero de Alemania, URSS, y Bulgaria. A partir de ese momento se destacan los entrenadores Evgueni Ogurenkov, Andrei Cherbonenko y Vasili Romanov, así como el germano occidental Kurt Rosentil, entre otros, de quienes se obtuvieron fundamentos muy importantes acerca de la planificación y dirección en la preparación del boxeador.

También forman parte del perfeccionamiento científico pedagógico de la Escuela Cubana de Boxeo, las experiencias del boxeo americano. Desde la introducción en 1910, de un grupo de promotores formados en esta escuela, desarrollaron importantes prácticas en varios gimnasios, de donde surgieron numerosos boxeadores, como el destacado Eligio Sardiñas, alias Kid Chocolate, entre otros. Algunos fueron llamados en el año 1961 por la Dirección Nacional del Deporte Educación Física y Recreación para llevar adelantes las tareas deportivas con un carácter popular y participativo.

En aquel momento, estos entrenadores recibieron un grupo importantes de cursos y a la misma vez, impartieron sus conocimientos, que sirvieron para reconstruir las teorías y las prácticas. Esto permitió reformar los nuevos estilos o patrones técnicos que correspondían con la idiosincrasia del boxeador cubano, estableciéndose argumentos que sustentaron la organización horizontal y vertical en la preparación y control multilateral del boxeador cubano que se venía conformando.

Al mismo tiempo, debemos destacar el beneficio de todas las instituciones educacionales y productivas del país, y en especial, las orientaciones del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, fiel seguidor de los resultados del boxeo, así como de todos los entrenadores, médicos, psicólogos, técnicos y personal de apoyo, que en los diferentes períodos de desarrollo de la Escuela Cubana de Boxeo dieron conocimientos y esfuerzos por elevar el prestigio nacional e internacional de nuestra naciente escuela de avanzada.

De aquellos años fundacionales, sobresalieron tres boxeadores: Enrique Regüeiferos (63,5 kilogramos), Rolando Garbey (71) y Roberto Caminero (60), período en el cual el país apenas contaba con recursos financieros, en este sentido la experiencia organizativa en encuentros deportivos era insuficiente, sobreviviéndose al bloqueo que había decretado el gobierno de Estados Unidos contra la Isla y que ya se extiende por más de 46 años.

Desde 1968 el resultado deportivo de la Escuela Cubana de Boxeo, comienza a dejar de ser una casualidad, para convertirse en un producto de la aplicación del método científico como forma de trabajo de la incipiente Escuela Cubana de Boxeo. Además, ese resultado alcanzado demostraba en la práctica, la efectividad metodológica utilizada en la dirección del entrenamiento deportivo. Esto contribuyó a la elevación del prestigio del colectivo pedagógico, que contaba ya con el asesoramiento de la Escuela de Educación Física y Deporte, Manuel Fajardo, en Ciudad de la Habana, hoy multiplicado con la Universalización de la Cultura Física por todo el país.

La Escuela Cubana de Boxeo, unido a su desarrollo cultural, promovió su demostración científica ante el mundo, certificándose con un resultado deportivo indudable, que desde 1971 se adjudica el carácter sistémico, tanto al nivel nacional como internacional. La cadena de éxitos que se inicia en los Juegos Panamericanos de Cali, Colombia, y que continúa en los Juegos Olímpicos, escenario de mayor exigencia, permitió mostrar la valentía y cultura motriz de nuestros boxeadores. Así es que en Munich, República Federal Alemana, tres boxeadores se alzan con el memorable título de Campeón Olímpico: el gallo Orlando Martínez, el welter Emilio Correa y el superpesado Teófilo Stevenson.

De esta forma, el formador principal de la Escuela Cubana de Boxeo, el Dr. Alcides Sagarra manifesto ..."No se trata de un fenómeno aislado con la búsqueda de talentos o en la formación de atletas de laboratorio. Es la labor armónica que abarca todo el sistema de enseñanza del país".

Muchos conocedores, estudiosos y aficionados del deporte de los puños se han preguntado en más de una ocasión: ¿Existe realmente la Escuela Cubana de Boxeo?. Se debe señalar que en los primeros años de la década del 70 fue motivo de polémica. Algunos teóricos de este deporte aseguraban que ya se ostentaba méritos para que se distinguiera a escala mundial; otros esgrimían que se carecía de una fundamentación teórica y científica que lo avalara.

Por ello, el Dr. Sagarra, como Jefe del Colectivo Nacional de Entrenadores Cubanos, proyectó las importantes transformaciones conceptuales y practica del boxeo nacional, fundamentándose los principios para la selección deportiva, planificación del entrenamiento colectivo y por divisiones de pesos, los indicadores de rendimiento a utilizar por los evaluadores técnicos – tácticos, los jefes de divisiones, así como una auténtica dirección pedagógica para la preparación y competición. Agréguese a esto, el sistema de valores que incentiva el crecimiento personal en cada miembro de la Escuela Cubana de Boxeo.

Al mismo tiempo, debemos destacar, el estilo creativo del Dr. Alcides Sagarra Carón, quien durante 36 años, desde las esquinas, en los cuadriláteros nacionales e internacionales supo orientar y descubrir en cada deportista, como conducir sus esfuerzos físicos y psicológicos para despejar las incertidumbres en los combates, como la altísima pedagogía que demanda esta actividad y que su persona supo de instruir en los demás entrenadores del país, como otro resultado formativo de la Escuela Cubana de Boxeo, que encontró por todos estos años el primer lugar en cada cita deportiva. La Escuela Cubana de Boxeo, posee como resultados deportivos que la distinguen en 42 años de creada.

• 32 campeones olímpicos.
• 63 campeones mundiales (mayores de 19)
• 64 titulares mundiales juveniles (7 sub. 17 y 57 sub. 19).

La Escuela Cubana de Boxeo, comprende un sistema de conocimientos y destrezas tecnológicas, que suelen diferenciarse en cuanto al grado de interdependencia motriz, en función de una orientación hacia rendimiento deportivo. Esta acepción anterior, es la más aceptada por la comunidad científica. Sin embargo, existen otras definiciones que hacen hincapié en las características o atributos del deportista. Así, para Sagarra (1984), la Escuela Cubana de Boxeo, representa una institución que planifica y dirige el proceso instructivo-educativo, en el cual prevalecen los valores revolucionarios como sentido del crecimiento personal y deportivo en su población de atletas.

En tal sentido, la Escuela Cubana de Boxeo, no se detiene, sino que en la actualidad reajusta su organización, a través de la creativa Comisión Nacional, con sus dependencias. Se destacan las nuevas proyecciones estratégicas del Equipo Nacional de Boxeo y la Cátedra Nacional de la Escuela Cubana de Boxeo, como elementos determinantes que garantizan una importante actividad pedagógica, encaminada a la superación metodológica del entrenamiento deportivo, mostrándose las novedades y actualidades en las materias que integran la práctica del boxeo estilo olímpico. Al mismo tiempo, debemos destacar que cada día más objetiva la formación de los triples campeones olímpicos, objetivo primordial de la Escuela Cubana de Boxeo, a partir de haber sido alcanzado ese objetivo por primera vez a los 20 años de creada, cuando Teófilo Stevenson logró esa distinción en la olimpíada de Moscú’80. Ocho años después ese lauro lo obtiene Félix Savón Fabré.

Estilo que caracteriza la Escuela Cubana de Boxeo

El estilo de trabajo de la Escuela Cubana de Boxeo se caracteriza por combinar el entrena¬miento de preparación general con el técnico-táctico. Se destaca de forma relevante, además, que mientras más próxima está la competencia principal del cuatrienio, más especializada es la preparación para lograr un estado ‘mas acabado’ de la forma deportiva del atleta.

La tendencia del incremento porcentual del volumen de la carga de un año a otro puede ofrecer una idea más exacta del comportamiento de la alternancia del volumen-kilómetro (resistencia y rapidez) con los restantes medios del entrenamiento en minutos.

La tendencia combinada entre el volumen/minuto y el volumen/kilómetro, en cuanto a los picos de ascensos y descensos, se basa en la creación de las premisas biológicas de la supercompensación a largo plazo y en la lógica alternación que deben existir entre los medios más generales y especiales del proceso de entrenamiento. Sobre todo, en la propia dinámica cíclica que se manifiesta en el entrenamiento a largo plazo, donde los ciclos biológicos que inte¬ractúan con la base de preparación deben alcanzar su mayor eficiencia con antelación a aquellos sobre los cuales se va a sustentar el alistamiento especializado del boxeador.

Se debe tener en cuenta de que el atleta está constantemente sometido a cargas límites, y muy especialmente a un estado de máxima especia¬lización de sus funciones orgánicas que no permiten prolongar la coincidencia de los picos generales y especiales. La violación de ese principio conduce al sobreentrenamiento deportivo.

A partir de experiencias propias, respaldadas por los resultados competitivos de los boxeadores cubanos, cada ciclo anual de entrenamiento debe ser estructurado en: preparación general, especial, competitiva y Periodo Directo a Competencia (PDC).

Resulta novedoso que en el boxeo cubano de alto nivel el PDC constituye una estructura fija del entrenamiento anual. Históricamente, en Cuba se ha utilizado el PDC en varios deportes, pero de forma opcional, cuando los plazos competitivos lo han requerido. En el caso del boxeo es permanente.

En el PDC también esas estructuras concurren, en mayor o menor incidencia, de un año a otro. En el macrociclo, en el segundo año, se alcanza el mayor volumen porcentual de la carga en minutos, el pico máximo, con 34 por ciento del total del cuatrienio. Sin embargo, en la propia etapa cuatrienal, el mayor volumen-minuto porcentual se logra en el cuarto año con 42,7 por ciento. Si en el macrociclo el mayor volumen/kilómetro porcentual se obtiene en el tercer año, en el PDC el mayor pico de volumen/kilómetro se logra en el cuarto año, el olímpico. Estos resultados confirman nuestro criterio respecto a que el PDC es ambas cosas, una entidad dependiente del macrociclo y a su vez, propia”.

Armonización del sistema

En Cuba existen las escuelas de preparación de deportistas llamadas:

Además las estructuras de participación deportiva que abarca todos los niveles de enseñanza, así como a los municipios y provincias del país. Constituyen la inagotable fuente de la cual surgen los futuros campeones.

No se podría hablar de Escuela Cubana de Boxeo sin estudiar la poderosa base deportiva en que se sustenta y en la cual se aplican científicos y novedosos sistemas de entrenamiento, específicamente, en las edades juveniles.

Si bien es cierto que en los comienzos del desarrollo del deporte amateur en Cuba, en particular el boxeo, las figuras eran fruto de incursiones casuísticas de algunos jóvenes con aptitudes que sobresalían en competencias callejeras e informales, en la actualidad la captación de talentos desde las escuelas es resultado del vasto programa de educación física masivo que tiene lugar en todo el sistema de enseñanza nacional a sus diferentes instancias.

Se apoya en criterios técnicos científicamente fundamentados a la hora de evaluar los posibles talentos. De otra parte, este deporte se caracteriza por la unidad de los componentes. No se da cabida a las discusiones ni los chismes. Si en un momento determinado hay que sancionar o adoptar alguna medida disciplinaria con cualquier atleta, no importa su rango, se hace, y posteriormente se continua con el mismo trato y preocupación hacia la persona que fue objeto del llamado de atención. No se le da la espalda, no lo marginamos, y eso es importante si queremos mantener la cohesión. Al igual si tiene alguna situación de índole personal que pueda afectar la preparación o rendimiento deportivo se atiende. He aquí otro de los secretos del sistema de trabajo en el boxeo amateur en Cuba.

Enfoque diferenciado hacia el deportista

Te ejemplifico: Siempre laboramos bajo el principio del enfoque diferenciado. La tercera corona mundial del superpesado Teófilo Stevenson con más de 91 kilogramos, el más glorifi¬cado de los boxeadores cubanos del período revolucionario. Recuerdo el sinnúmero de incomprensiones y desacuerdos que enfrentamos -prove¬nientes en su mayoría de periodistas y de gran parte de la opinión pública- ¬cuando asumimos la preparación del ídolo con vistas al mundial de Reno'86.

Esos criterios, disidentes con los del colectivo técnico nacional, coincidían esencialmente con el argumento de su necesaria retirada, en evitación de una posible debacle en la trayectoria inmaculada del gran campeón cubano, quien permaneció por más de dos décadas en la preselección nacional.

Basta recordar la increíble derrota de Teófilo frente al cubano Osvaldo Castillo -rival de escaso reconocimiento nacional e internacional- en la final del Cardín'86, y los comentarios que generó hacia un atleta cuya vida boxística parecía apagarse en un final sorprendente y triste. En su brillante expediente se relacionaban hechos que hacían pensar a muchos que el gigante no resistiría el elevado y comprometedor reto del mundial.

Para el grupo de preparadores de la Selección Nacional y para ml en particular, no habia dudas que a Stevenson Ie sobraban cualidades para triunfar en cualquier confrontación elite. Contábamos con las pruebas, las cuales demostraban sus potencialidades, aún escondidas, del veterano boxeador quien además, presentaba la característica de ser un peleador poco sometido a los trajines típicos del combate pugilístico. EI imponente y demoledor punch de Stevenson, con ambas manos, contribuyeron también a que los rivales Ie profesaran gran respeto dentro de las doce cuerdas y se cuidaran mucho de intercambiar golpes con él. Pero, aparejadamente, también conocíamos los factores invisibles o variables ajenas que incidían en el más grande boxeador cubano de la Revolución, como consecuencia de situaciones afectivas que tenían relación con el entorno familiar del gran campeón.

Los años al lado de Teófilo no solo nos permitieron conocerlo como atleta, sino como ser humano cuyas características personales hacían que los dilemas fuera del cuadrilátero afectasen su rendimiento en mayor medida que en otros talentos. Sabíamos cuál era el problema y allí, donde se incubaba, acudimos a extirparlo.

Una vez eliminado, el campeón recuperó su forma deportiva con la prontitud propia de un boxeador excepcional. Teófilo fue al Mundial de Reno'86 prácticamente sin topes boxísticos lo cual equivalente a decir que, en su caso, se prescindió del Período Directo a Competencia.

Ello puede darnos una idea de la magnitud del reto asumido, en el que estaba en juego el prestigio de la selección de entrenadores del Equipo Nacional y el mío propio. En lo referente a mi persona, el compromiso era claro: la derrota de Stevenson hubiera significado mi separación voluntaria de la Selección Nacional, como en varias ocasiones manifesté al analizarse este asunto.

Cuando a escasos días de la competencia aseveré que el tricampeón olímpico tenía ochenta por ciento a su favor de coronarse campeón mundial, algunos no lo creyeron, y hubo hasta quien reaccionó de forma burlesca. Pero la vida nos dio la razón, y su posterior victoria en un mundial de mucha calidad no dejó margen a la duda

La actuación de Teófilo en Reno'86, justamente cuando cumplía más de dos décadas en la Selección Nacional y después de un período incierto en su brillante carrera pugilística, es hecho sin precedentes en la historia del boxeo mundial y olímpico. No fue solo la trascendencia extraordinaria del acontecimiento deportivo, sino que generó un acalorado debate en los medios teóricos que circundan nuestra disciplina, acerca de si es posible, en algunos casos individuales, prescindir del Período Directo a Competencia.

EI ejemplo del cubano constituye una demostración de las amplias posibilidades reservadas en el principio del enfoque diferenciado, que acon¬seja incluso no absolutizar algunos criterios concluyentes -como sin duda son los rendimientos deportivos- en la forma¬ción de selecciones nacionales.

Sin embargo, no debemos asociar la excepcionalidad de este caso con una ley repetible constantemente: la vida demuestra fehacientemente que aquellos boxeadores que asisten a campeonatos de primer orden con menos de quince combates efectuados, tienen muy pocas posibilidades de éxito”.

Enfoque diferenciado

En los diversos campos de la vida práctica y teórica se ha demostrado la importancia en ascenso de los criterios científicos. EI boxeo no escapa a las regularidades que van marcando el desarrollo del deporte contemporáneo. EI método sistémico y dentro de sus componentes, el principio del enfoque diferenciado, es para quienes dirigen una selección de estrellas en el arte de boxear, la médula del trabajo en grupo con el atleta.

Un equipo de boxeo de alto rendimiento es un colectivo integrado por talentos con diversas características, tales como: edad, personalidad, comportamientos dispares ante el entrenamiento físico, distintos pesos, agilidad, percepción, etc.

Tienen su propia convicción de la esencia del combate de boxeo, manifestada en la correlación de técnicas y tácticas que cada cual adopta; exhiben desiguales caracteres personales; los rodea determinado ambiente o factores invisi¬bles, con frecuencia muy disímiles, y que coadyuvan o perjudican el rendimiento atlético; enseñan grados muy diferentes de preparación psico¬lógica.

En el caso de la selección cubana de primer nivel coincide que, en un colectivo, aglutina a personalidades relevantes del boxeo contemporáneo entre las que han sobresalido y sobresalen una amplia gama de campeones olímpicos, mundiales, panamericanos, centroamericanos y de innumerables eventos de primera línea de Europa, América y Asia. Este argumento acentúa más la diferenciación en el tratamiento a los atletas y complica más el trabajo del entrenador. Sagarra expone lo siguiente: "Si se hace caso omiso de esas especificidades en una selección de campeones como la cubana equivale al fracaso seguro. En algunos países he repetido mucho esta idea, tanto en conferencias como en entrevistas ofrecidas a los diversos medios esto, en definitiva, no es más que uno de los fundamentos que distinguen el trabajo en sistema dentro de los deportes de conjunto. Me refiero al criterio o enfoque diferenciado".

También la vida exige cada vez más la relación directa con los elementos que integran el sistema de entrenamiento de un equipo de lujo. Se piensa no solo en el trabajo de los seleccionadores con los atletas, sino también en los médicos, fisioterapeutas, psicólogos, investigadores, y periodistas, quienes tienen que ver con los triunfos continuados de los exponentes del boxeo en todas las categorías.

Características que debe tener un buen púgil

Debe ser inteligente -condición válida para cualquier disciplina. Estar dotado de cualidades para practicar este deporte, saber dominar los componentes de la voluntad (dos de ellos, la valentía y la decisión, resultan vitales) y conocer de que se trata de una disciplina extremadamente exigente para la cual el atleta debe prepararse muy bien, ya que por ser de confrontación directa, sino te encuentras en forma óptima, puede dejar secuelas al pasar por ella.

Un buen boxeador debe cuidarse mucho, constantemente, y sin que nadie deba decírselo o recordárselo. No debe fumar, ingerir bebidas alcohólicas o trasnochar. Está obligado a desarrollar su inteligencia mediante el estudio y la superación constantes. Esas cualidades tratamos de inculcárselas a los boxeadores”.

Ejemplos

Se cuenta con atletas algunos en activo, otros retirados y vinculados al deporte, que son licenciados en Cultura Física, ingenieros, psicólogos y especialistas en Medicina Deportiva. Otros hacen la Maestría. Todos los que están en activo estudian el bachillerato o en niveles universitarios. Por ejemplo, en la Finca de los Boxeadores, se imparten clases hasta el nivel preuniversitario y luego los atletas son promovidos a la enseñanza superior en la especialidad que escojan. Ese es uno de los grandes logros de la Escuela: la superación constante de su colectivo.

La inmensa mayoría de los metodólogos y entrenadores, fueron boxeadores y todos, sin excepción, poseen nivel universitario, lo que demuestra que se puede ser inteligente en el estudio y en el deporte. Por ejemplo Teófilo Stevenson, tres veces Campeón Olímpico y Mundial o entrenadores como Rolando Garbey, Adolfo Horta y Julio Fernández. Todos fueron deportistas y poseen carreras de nivel superior.

Preparación de un boxeador

Se parte de un esquema de trabajo rígido. Desde las 5:15 de la mañana se comienza con el desayuno. A las siete, el primer entrenamiento que lo compone la preparación física general y la especial: carreras, juegos y trabajos con aparatos. A las nueve, los que estudian en el internado, bien sea la secundaria o el bachillerato, van a las aulas. Hora y media después, almuerzan y a las once de la mañana vuelven a las clases hasta el mediodía.

A la una de la tarde y hasta las cuatro, se procede al segundo entrenamiento, que ya es más específico del deporte y su programa de trabajo, acorde al tipo de competencia que deberá encarar el atleta. A las 6:30, se efectúa la comida y en lo adelante realizan estudio individual o escuchan música, juegan billar, ajedrez, dominó, etc. A las nueve y media de la noche se les ofrece un refrigerio. Cuando el reloj marca las diez de la noche, todos los que están internados van a la cama. Como se aprecia, es un régimen estricto, y violarlo puede costarle a un boxeador no participar en una competencia, pues el atleta que no está apto no sube al ring, aunque Cuba pierda una medalla.

Por ello, la Escuela Cubana de Boxeo, en la actualidad posee un nivel de excelencia en su claustro de profesores y técnicos, con un resultado deportivo ascendente, así como un sistema de apoyo que incluye médicos, fisioterapeutas, psicólogos, y otros, con una orientación sólida en cuanto a los principios de las diferencias individuales, la interacción del entrenamiento y las ciencias aplicadas al deporte con un enfoque interdisciplinario, unido a la batalla de idea que libera el pueblo cubano.

Fuentes

• Alcides Sagarra Carón. ( 2009): Ciencia, tecnológica e innovación en la escuela cubana de boxeo.

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