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Excarcelación de los Moncadistas

Excarcelación de los Moncadistas
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Fidel presidio Modelo.jpg
Fecha:15 de mayo de 1955
Lugar:Presidio Modelo, Isla de Pinos
País(es) involucrado(s)
Cuba
Líderes:
Fidel Castro Ruz
Ejecutores o responsables del hecho:
Jóvenes Revolucionarios

Excarcelación de los moncadistas. Salida de los jóvenes revolucionarios, prisioneros en el llamado Presidio Modelo de la Isla de Pinos el 15 de mayo de 1955.

Vísperas del proceso eleccionario de 1954

Al acercarse el proceso eleccionario de 1954, Fulgencio Batista pretendía dar una cobertura constitucional a la dictadura militar  instaurada por él y lograr un estado favorable a su mandato. En la localidad participaron el Partido Revolucionario Cubano, (Auténtico), el Liberal, el Unión Cubana, el Demócrata, y el Acción Progresista. En los comicios resultó electo Pedro Manuel Días del Valle, del Partido Demócrata.

El régimen, obligado por intereses electorales, dicta indulto a sus opositores, pero excluye inicialmente de él, a los asaltantes de los cuarteles Moncada y de Bayamo.

Comité de Familiares Pro Amnistía

Los familiares de estos patriotas propician el surgimiento de un movimien­to que comienza a formarse para mostrar su inconformidad y luchar por la liberación de los jóvenes revolucionarios.

Desempeñaron un papel muy activo las madres, quienes para despertar la sensibilidad pública promulgaron la "Carta de las Madres de toda Cuba", firmada por María Esther Aguilera, Rosa­rio Bosque de Almeida, Luisa Prieto de MiretZenaida Oropesa de Montané.

De esa manera se iniciaba el movimiento de las madres cubanas que constituía un antecedente importante del Comité de Familiares Pro Amnistía de los Presos Políticos, que más tarde se extendería por todo el país.

La génesis del Comité estuvo en Isla de Pinos, pues fue aquí donde se inició la campaña por la amnistía. El modesto hogar de la familia Almeida, en el reparto Poey, en La Habana, se convertiría también en un importante centro promotor de estas actividades para el resto del país.

La primera reunión de este comité se efectuó en Nueva Gerona, donde se acordó imprimir una tarjeta con la finalidad de extender el radio de acción de la campaña por la amnistía y lograr una mayor incorporación a ella.

El poderoso movimiento promovido alrededor de la amnistía, bajo la conducción de Fidel Castro, logró activar la conciencia nacional y el estado de opinión sobre los jóvenes revolucionarios, desempeñando un papel movilizador contra la dictadura batistiana durante el primer semestre de 1955.

El Comité Gestor integrado por familiares y amigos allegados, se dedicó a la coordinación de las visitas, la atención a los presos, la cooperativa y otras actividades, además de garantizar el adecuado funcionamiento de las vías de comunicación instrumentadas desde el recinto carcelario y el exterior.

Fidel responde a las patrañas de la tiranía

El contexto político imperante se caracterizó por las maniobras oficialistas con la finalidad de que la aprobación de la amnistía llevara implícita la propuesta de colaboración con el régimen en cuanto a obtener un entendimiento sobre la base del logro de "una equilibrada solución nacional".

Fidel Castro, líder indiscutible del movimiento político contra la tiranía, responde a estas maniobras en carta fechada el 19 de marzo de 1955, y publicada en la revista Bohemia el día 25, en ella denunciaba las artimañas de la dictadura para que el grupo abandonase la lucha a cambio de la amnistía. Esto provocó la sanción, por parte del Consejo Disciplinario del Penal, a total incomunicación y extremar la vigilancia sobre el grupo de revolucionarios.

Ley de Amnistía

El pueblo cubano esperaba con ansiedad los trámites finales de la ley de amnistía. El martes 2 de mayo fue ratificado por la Cámara de Representantes y al siguiente día por el Senado. El día 6, el Primer Ministro, Jorge García Montes, entregó a la prensa una nota oficial en la cual se expresaba que el Presidente de la República había firmado el Proyecto de Amnistía para los sancionados.

En el número extraordinario de la Gaceta Oficial de Cuba se reflejaba la ley de amnistía, con un apéndice de último momento que incluía a los exmilitares. Esta sería firme, según lo establecido, dos días después, sin embargo, tanto en la prensa como en otros medios surgieron confusiones en su interpretación, no pudiéndose descartar la acción diversionista de las fuentes oficiales con la intención de evitar manifestaciones populares de recibimiento al grupo de excarcelados.

Expectación a nivel nacional

El panorama político nacional se conmociona con la llegada al aeropuerto de Rancho Boyeros de los asaltantes al Moncada, exiliados, seguidores de Carlos Prío Socarrás, miembros de la Triple A, del Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), entre otros, así como la presentación ante los tribunales de urgencia de otros tantos que se encontraban huyendo bajo el status "en rebeldía". No obstante, Nueva Gerona era el frente donde se concentraba la mayor parte de la expectación pública nacional, dada la presencia de Fidel Castro, del resto de los asaltantes encarcelados y de los excarcelados.

El viernes 13 de mayo, día de la supuesta de la excarcelación, en la primera página del periódico La Calle, Luis Orlando Rodríguez denunciaba, a través de un articulo titulado: " Quieren matar a Fidel Castro," un plan organizado por provocadores de la tiranía para atentar contra la vida de los jóvenes revolucionarios. Se afirmaba, además, la intención de confundir al pueblo en cuanto a la fecha y hora en que serían excarcelados los presos políti­cos con la finalidad de evitar demostraciones a su favor. La intransigencia de los familiares y el pueblo concentrado frente a la entrada del Presidio Modelo fue una constante hasta el día de la salida.

15 de mayo de 1955: salida de los moncadistas

En horas de la mañana del domingo 15 de mayo se le informa a periodistas y familiares que había llegado la orden de libertad para los asaltantes, la cual comienza a ejecutarse a partir de la 1 pm con la salida del primer grupo integrado por Eduardo Rodrí­guez Alemán, José Suaréz Blanco, Jesús Montané Oropesa, Ernesto Tizol Aguilera, Oscar Alcalde Vals, Fidel Labrador García, Gustavo Arcos Bergnes, Abelardo Crespo Arias, Pedro Miret Prieto y Ciro Redondo García.

Cerca de media hora después apareció el segundo grupo integrado por Armando Mestre, Enrique Cámara, Agustín Díaz Cartaya, Orlando Cortés, Mario Chanes, Juan Almeida, Fidel y su hermano Raúl Castro al frente.

El último grupo estuvo constituido por Ramiro Valdés Daussá, José Ponce, Julio Díaz González, René Bedia, Reynaldo Benítez, Francisco González, Gabriel Gil, Rosendo Menéndez, Andrés García, Israel Tápanes y Eduardo Montano.

El recibimiento a la salida fue emocionante, un niño, el hijo de Montané, quebrantó las indicaciones dadas de no adelantarse más allá del cerco de los guardias, lo que fue aprovechado por el resto de los familiares para acceder y abrazar a sus allegados.En el recibimiento se destacó la presencia de las heroínas del Moncada, Melba Her­nándezHaydeé Santamaría.  Luego del caluroso recibimiento de familiares, amigos y pueblo allí congregado, los recién excarcelados se dirigieron a Nueva Gerona.

Almeida se dirigió con sus familiares, a casa de Francisca Eduviges Herrera, (Tin Tan), en el barrio de Sierra Caballos, Ciro Redondo con otros de los compañeros liberados se trasladaron a la Finca "El Abra" para rendir homenaje al autor intelectual del Moncada. Otro grupo se quedó en la ciudad para visitar a distintos amigos.

Fidel ofrece conferencia

Fidel Castro, con Montané y otros revolucionarios fueron al café Nuevo Virginia y luego para la casa de la familia Montané Oropesa, donde intercambiaron ideas hasta el momento de salir hacia el Hotel Isla de Pinos, en el cual un grupo de periodistas, representando a los órganos de prensa nacionales, esperaban ansiosos por la conferencia a realizarse. Igualmente se encontraban en el lugar grupos de pineros expectantes para ver y escuchar las palabras del joven líder.

El periodista Luis Orlando Rodríguez, director del periódico La Calle, Luis Conte Agüero, organizador de la conferencia de prensa, Guido García Inclán, director de la emisora radial C.O.C.O, el periodista Mario Rodriguez Alemán y Manuel Palacio Blanco, director del noticiero de la Onda Hispano‑Cubana, se encontraban presentes en la citada conferencia.

Antes de entrar al Lobby, Fidel respondió firmemente a las preguntas realizadas por Luis Orlando, planteando que no se iría de Cuba, pues continuaría la lucha contra el régimen, denunciando sus lacras y errores, desenmascarando gansters, fascis­tas, y ladrones, a la vez trataría de lograr la unión de las fuerzas morales del país.

Ante la pregunta de si volvería a la ortodoxia respondió  que nunca la había abandonado, pero consultaría con sus compañeros del Moncada pues nunca tomaba decisiones uniperso­nales.

Durante esta conferencia Fidel expresó el sincero agradecimiento a la prensa cubana que se hizo eco del anhelo popular por lograr la amnistía.

Entre las declaraciones principales señaló su oposición a la convocatoria de una Asamblea Constituyente (posición muy sostenida por el oficialismo), por considerarla una clara maniobra para alcanzar la reelección de Batista, admitiendo como única salida a la situación creada, la realización de elecciones generales de manera inmediata, pero sin éste.

Por otra parte, reiteró la condena a los atentados terroristas y el propósito de combatir al gobierno, a pesar de las amenazas. De esta manera se destacaba el propósito de demostrar que la única salida para el pueblo era la lucha armada, frente a las inconsistentes propuestas de la oposición burguesa cuyo propósito era el de acceder al poder mediante arreglos con la dictadura militar.

Al terminar la entrevista, entregó a la prensa el Manifiesto al Pueblo de Cuba de Fidel Castro y combatientes. En él se expresaba la disposición de seguir la lucha inspirada en el ideario martiano. Este documento proclamaba que la campaña popular por la amnistía era "la gran victoria del pueblo en los últimos tres años". Posteriormente regresa a la casa de los Montané intercambió con algunos de sus compañeros e hizo ya referencia al nombre de Movimiento 26 de Julio.

Partida hacia La Habana

En horas de la noche, en el muelle donde se encontraba atracado El Barco Pinero, se reunió el pueblo para presenciar la salida de los jóvenes revolucionarios. Allí mismo, sobre cajones, antes de subir al barco, como una vez lo hicieron en el Presidio Modelo, los moncadistas entonaron el Himno del 26 de Julio. Ese día El Pinero zarpó más tarde de lo acostumbrado, cerca de las 10 pm y como única carga llevaba a los jóvenes excarcelados con sus familiares y amigos.
Durante la travesía nadie durmió, Fidel conversaba constantemente con 
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los integrantes del grupo, fue el reencuentro con muchos de sus compañeros de Presidio, pues los últimos 15 meses los pasó a 50 metros de ellos, sin poderlos ver e intercambiar personalmente. Proyectos, nuevas ideas y órdenes para los momentos que se avecinaban fueron los temas de conversación, además, tomaron el acuerdo de proponerle al resto de los compañe­ros de lucha el nombre de 26 de Julio al movimiento, el que continuaría la batalla por la libertad de la nación.
Al amanecer del 16 de mayo, el barco atracó en el pequeño muelle del Surgidero de Batabanó, donde una nutrida representación de ese pueblo de pescadores se había reunido para esperar al grupo de moncadistas. De nuevo los periodistas se encontraban listos para oír la voz de Fidel.

Antonio Vázquez, Tatá, maquinista de El Pinero, ayudó a instalar, desde la propia nave, la corriente para los equipos de transmi­sión de la emisora Radio Cadena Habana y pudiera oírse la voz del jefe revolucionario planteando que la amnistía era la gran victo­ria del pueblo de Cuba frente al tirano Batista.

El traslado en tren hasta la ciudad de La Habana fue impresio­nante. Durante la 
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travesía se vio obligado a parar en distintas ocasiones ante los reclamos de apoyo y admiración del pueblo realizado en diversas estaciones hasta llegar a la Termi­nal de Ferrocarriles de La Habana donde una multitud los esperaba. Fue imposible bajar por la escalerilla de la puerta. Fidel salió por la ventanilla y fue trasladado en hom­bros en medio de gritos de viva y aplausos de los que allí esperaban. El ardiente recibimiento de Fidel por la multituda al salir del presidio era el síntoma de su ascendente prestigio en el escenario político del país. 

Fuentes