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La Gran Piedra

La Gran Piedra
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Ubicación Geográfica:Carretera de la Gran Piedra km. 14 Santiago de Cuba

La Gran Piedra, tesoro del oriente cubano. Gigantesca mole de piedra, testigo del vulcanismo del Paleógeno, al igual que toda la geología de la Sierra Maestra donde están presentes estratos de este tipo de rocas, compuestas de tobas, ceniza y demás fragmentos de rocas y productos líquidos, como mantos de lava volcánica.

Ubicación

Ubicada en la Carretera de Siboney y Carretera la Gran Piedra km. 14, Santiago de Cuba.

Historia

Enorme roca de brecha volcánica, de 51 metros de largo y de 25 a 30 metros de ancho, con un peso calculado de 63 000 toneladas se encuentra en la cima de una montaña a 1 225 metros de altura sobre el nivel del mar. Mirador natural desde donde se observa la Sierra Maestra.

Zona de asentamiento de colonos franceses en los siglos XVIII y XIX, que realizaron construcciones que son ejemplos excepcionales de arquitectura vernácula e industrial. También se conservan de esa época las ruinas de decenas de plantaciones de café de estos colonos. Precisamente, ese es el punto culminante del sistema montañoso, con una altura de mil 225 metros sobre el nivel del mar e integrado en los atractivos que conforman el Gran Parque Nacional Sierra Maestra.

La mole es famosa no solo entre las fronteras de la isla, sino también en la región del Caribe insular, pues es precisamente la de mayor tamaño en esa zona.

Las leyendas de su origen abarcan hasta las versiones que le atribuyen su formación debido al impacto de un meteorito que cayó hace millones de años en el mencionado territorio oriental, aunque la más verídica es aquella que considera su nacimiento debido a la explosión de un volcán submarino. Declarado Monumento Nacional el 30 de diciembre de 1991.

Características

Flora

La flora es exclusiva, pues la componen 222 variedades de helechos, y 352 de orquídeas, eucaliptos, pinos maestrenses, cubenses, cipreses, y una variedad de frutales entre ellos, por insólito que parezca, manzanas legítimas y melocotones.

Fauna

La fauna de la Gran Piedra es, uno de los atractivos más fuertes. En torno a la mole arrojada por el volcán, vuelan pájaros carpinteros, zorzales reales, cartacubas, gavilanes, torcazas, mayitos, capitaneados por nuestra ave nacional, el tocororo. A sólo un kilómetro se encuentra el Jardín Botánico, donde se cultivan de forma excepcional, especies como el ave del paraíso, las dalias, magnolias y otras de climas fríos, aprovechando el microclima que reina en la zona. La cortina de nubes que baja hasta tocar el suelo tapizado de musgos siempre húmedos, suele impregnar de misterio y enigma el encuentro de los hombres con la mole de piedra, que sólo la fuerza descomunal generada en las entrañas de un volcán, pudo haber lanzado hasta aquella montaña.

Mirador natural Gran Piedra

Las montañas de la Gran Piedra, aunque más bajas que las que rodean al Turquino, poseen particularidades geomorfológicas, ecológicas, climatológicas y paisajísticas, que le atribuyen gran importancia para el turismo.

Los 1 225 metros de altura sobre el nivel del mar en que se encuentra la piedra, la convierten en un mirador natural, al punto que lugareños afirman divisar desde ella, en noches claras, el resplandor de luces que indica la proximidad de la República de Haití.

Comoquiera que el fenómeno está por confirmarse, lo cierto es que la gigantesca roca es el epicentro de uno de los parajes naturales de mayor belleza de la zona, porque ofrece vistas de altos contrastes. Por un lado permite divisar todo el litoral costero del sureste, donde se extienden las playas y pintorescos hoteles del Parque Baconao.

En otra dirección se aprecia la ciudad de Santiago de Cuba, con sus edificios de 18 plantas desafiando la sismicidad del terreno, y las ruinas pétreas de mansiones señoriales y secaderos de café que significan la huella francohaitiana en estos lomeríos.

El microclima existente en la zona permite disfrutar de temperaturas que han llegado a descender hasta cuatro grados centígrados, caracterizándose por la expansión de una densa niebla que, incluso en verano, impide divisar a una persona a más de un metro de distancia.

Para ascender a la piedra, el visitante se enfrenta con la emocionante aventura de escalar, envuelto en la densa neblina, 452 peldaños, escoltados por una tupida vegetación de helechos, orquídeas y otras especies, que perfuman el ambiente. La subida requiere de la toma de aire en los tres descansos existentes.

Turismo

Para el ocio están disponibles las capacidades del Hotel Gran Piedra, repartidas en 17 cabañas y cinco bungaloes, donde los amantes del turismo de naturaleza disfrutan de programas de senderismo, montañismo, el cicloturismo y la contemplación de la flora y fauna, entre otras opciones.

Fuentes

Enlaces externos