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Orchidaceae

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Orquídeas
Información sobre la plantilla
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Nombre Científico:Orchidaceae
Reino:Plantae
División:Magnoliophyta
Clase:Liliopsida
Orden:Orchidales
Familia:Orchidaceae
Diversidad:25.000 Especies
Orquídeas (Orchidaceae). Son una familia de Plantas monocotiledóneas con que se distinguen por la complejidad de las Flores y por las interacciones ecológicas con los agentes polinizadores y con los Hongos con los que forman micorrizas con más de 25 000 especies, y otros 60 000 híbridos y variedades producidas por los horticultores, por lo que resulta ser una de las familias con mayor riqueza de especies entre las angiospermas.

Historia

La palabra orquídea deriva del griego ορχις (orchis = testículo), vocablo que se encontró por primera vez en los manuscritos de la obra de Causis Plantarum del filósofo griego Teofrasto y que datan aproximadamente del año 375 antes de Cristo.

Tal vocablo hace referencia a la forma de los tubérculos de las especies del género Orchis, orquídeas de hábito terrestre cuyos tubérculos dobles parecen testículos.

Fueron conocidas y apreciadas por los seres humanos desde la Antigüedad. Existen escritos chinos de 1500 años de antigüedad donde se hace referencia al cultivo de las orquídeas. En la antigua Grecia se le atribuían propiedades curativas y afrodisíacas. Los Aztecas utilizaban una orquídea -la vainilla- para enriquecer una bebida espesa hecha a base de Cacao, destinada a los nobles y a los guerreros y era conocida con el nombre de xocoatl.

Características

Hábitat

Las orquídeas son plantas herbáceas, perennes (raramente anuales), terrestres o epífitas, ocasionalmente trepadoras, algunas veces saprófitas o, raramente, micoheterotróficas. Con respecto a las orquídeas epífitas, se dice que pueden llegar a ser eternas. De hecho, en la naturaleza, su supervivencia está ligada a la vida del árbol que las sostiene. Se conocen plantas recolectadas a mediados del Siglo XIX que todavía están creciendo y floreciendo en muchas colecciones.

Los tallos son rizomas o cormos en las especies terrestres. En las especies epífitas, en cambio, los tallos se hallan engrosadas en la base formando Seudobulbo que sirven para almacenar agua y nutrientes y que, por lo general, están recubiertos por las vainas foliares membranosas que se secan con la edad.

Raíz

Las orquídeas terrestres a veces presentan raíces tuberosas. En las orquídeas epífitas, en cambio, las raíces son aéreas y están muy desarrolladas, cuelgan de los árboles y son verdes y gruesas. Las raíces de las epífitas tienen una doble función, son las estructuras que se encargan de captar los nutrientes que la planta necesita y funcionan, además, como elementos de fijación.

Las raíces en este tipo de orquídeas típicamente poseen una epidermis esponjosa, formado por muchas capas de células muertas a la madurez y con paredes celulares engrosadas, llamada velamen. El velamen constituye una vaina esponjosa y blanquecina que rodea por completo a la raíz. Si el tiempo está seco, sus células están llenas de aire; pero cuando llueve se llenan de agua.

Según algunos autores el velamen es un tejido que absorbe agua,

Según otros nunca se ha observado el paso de agua del velamen al córtex de la raíz. Su función principal parece ser la de protección mecánica, además de impedir la excesiva pérdida de agua de la raíz en períodos de deficiencia hídrica. Además, cuando el velamen se llena de agua se vuelve transparente permitiendo a la luz alcanzar el tejido verde de las raíces y, por ende, facilita la fotosíntesis.

Hojas

Del rizoma o de los tallos aéreos nacen las hojas, las cuales son simples y de margen entero, generalmente alternas, espiraladas, dísticas o verticiladas, muchas veces plicadas, basales o a lo largo del tallo, a veces reducidas a vainas o a escamas, usualmente con venación paralela y envainadoras en la base. Pueden presentar pecíolo o ser sésiles y no presentan estípulas. Las especies adaptadas a períodos de sequía tienen hojas carnosas que cumplen la función de reserva de agua en épocas de escasez.

Flor

Ninguna familia de plantas tiene una gama de flores tan variada. Las flores están altamente especializadas en relación a sus polinizadores. Son bien conocidas las variaciones estructurales que facilitan la polinización por una determinada especie de insecto, pájaro o murciélago.

Las flores pueden surgir, dependiendo del género y la especie, de la base de la hoja, del rizoma o de algún entrenudo del pseudobulbo. Son hermafroditas (raramente unisexuales), en general zigomorfas (de simetría bilateral), usualmente resupinadas (es decir, las partes florales giran 180° durante el desarrollo), muchas veces conspicuas y epíginas (es decir, las piezas del perianto se disponen por encima del ovario).

Inflorescencia

Las orquídeas llevan sus flores de diversos modos. Aún dentro del mismo género, las diferentes especies pueden tener distintos modos de disponer las flores en inflorescencias, las cuales son indeterminadas y, a veces, reducidas a una única flor, terminal o axilar. La mayoría de las orquídeas tienen inflorescencias que llevan dos o más flores, las que usualmente nacen de un eje floral más o menos alargado que comprende un tallo denominado pedúnculo y una porción que lleva las flores, llamada raquis. En la mayoría de las especies las flores se disponen en un racimo erecto y alargado, con las flores arregladas en una espiral laxa alrededor del raquis (por ejemplo, en Cymbidium).

En esos racimos las flores individuales se enlazan con el eje floral a través de un corto tallito llamado pedicelo. Puede ser que las flores se articulen con el raquis directamente, sin pedicelo, y —en ese caso— la inflorescencia se denomina espiga, como puede observarse en los géneros Peristylus y Neuwiedia. Un grupo de orquídeas pertenecientes al género Bulbophyllum, bastante espectacular por su floración, presenta el raquis tan contraído que todas las flores parecen salir del mismo punto, como en una umbela. Algunas otras orquídeas (Oncidium, Renanthera), finalmente, presentan inflorescencias ramificadas que se denominan panículas.

Fruto y semilla

El fruto

Las semillas son diminutas y numerosas. El tegumento es crustoso o membranoso, sin fitomelaninas, con sólo la capa externa persistente y los tejidos internos colapsados. Las semillas son muchas veces membranosas y aladas, los que les permite ser dispersadas por el viento. El embrión es muy pequeño y no se halla acompañado por endosperma, ya que este tejido aborta muy temprano en el desarrollo embrionario.

Ecología

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Distribución y hábitat

Las orquídeas conforman la familia más grande de las plantas con flores, con alrededor de 20 000 especies divididas en unos 800 géneros distribuidos por todo el mundo. Son una familia cosmopolita, que se halla distribuida desde dentro del Círculo polar ártico hasta Tierra del Fuego y las islas al sur de Australia. Se hallan ausentes solamente en los desiertos verdaderos y en los polos. Son más diversas en las regiones tropicales, donde frecuentemente son epífitas.No obstante, la mayoría de las especies se encuentran en los trópicos y subtrópicos, desde el nivel del mar hasta los 5000 metros sobre el nivel del mar, en casi todos los ambientes.

Biología de la polinización

La zoofilia que caracteriza a las orquídeas presupone que los animales polinizadores visiten las flores de manera regular y se detengan en ellas el tiempo suficiente; que las anteras y el estigma sean rozados o tocados con cierta frecuencia y que el primero quede adherido a los visitantes de modo tan perfecto que pueda llegar con la debida seguridad a los estigmas de otras flores. El resultado de la zoofilia depende esencialmente de que los animales puedan reconocer las flores desde una cierta distancia y de que se vean compelidos a visitar durante un cierto tiempo las flores de la misma especie.

Por lo general, las orquídeas florecen una sola vez al año, siempre por la misma época, la cual está determinada por factores ambientales tales como la disminución o elevación de la temperatura, el incremento de las horas de luz, los cambios de estación y las variaciones en la humedad ambiental. Las flores pueden permanecer abiertas desde un día (el caso de Sobralia) hasta más de tres meses (como en Paphiopedilum y Phalaenopsis). Los híbridos artificiales pueden florecer dos o más veces al año.

Biología de la germinación

En la mayoría de las especies las pequeñas semillas, que son como polvo, son dispersadas por el viento y requieren nutrientes provistos por un hongo micorrícico para poder germinar. Algunos miembros de Cypripedioideae y Vanilloideae poseen frutos carnosos que fermentan in situ liberando compuestos fragantes (por ejemplo la vainillina) que atraen a pájaros y mamíferos, que actúan como agentes de dispersión.

El papel que desempeña el hongo es el de suministrar azúcares al protocormo (especialmente a aquellos que no poseen clorofila). El hongo obtiene el azúcar de secciones del substrato (suelo u otro objeto sólido que sirva de organismo huésped a la planta) de la orquídea, es decir, la corteza de un árbol o del suelo. El protocormo, a su vez, provee al hongo con ciertas vitaminas y un hábitat donde vivir. El hongo vive en área del protocormo y del substrato. Con el tiempo, el joven retoño comenzará a producir sus propios nutrientes y la simbiosis no será más necesaria.

Evolución

Se han sugerido muchos orígenes posibles para las orquídeas, no obstante, la familia de las hipoxidáceas (o plantas similares a ellas, ya extintas) parecen ser sus progenitores más probables. A pesar de ser la familia de angiospermas más diversa sobre la tierra, las orquídeas no poseen un registro fósil adecuado por lo que muchos aspectos de su historia evolutiva permanecen oscuros.

Tipos de Orquídeas

  • Orquídeas epífitas: Las Orquídeas epífitas constituyen más del 90% del total de especies. Cuelgan de árboles o de arbustos. Son las más vistosas y las que encontramos a la venta normalmente. Proceden de las regiones tropicales. No son parásitas. Sus necesidades son escasas y obtienen el agua de la humedad del aire con raíces aéreas.

Orquídeas Tropicales

Las más conocidas

Otras Orquídeas

Orquídeas Europeas

Orquídeas exóticas naturalizadas en Cuba con comportamiento invasor

El término especies exóticas agrupa, en el caso de la Botánica, a especies introducidas de manera intencional o involuntaria como resultado de la actividad humana, dichas especies ya están adaptadas al medio ambiente y son capaces de reproducirse a gran escala, más allá de los límites territoriales donde se ubicaron. La expansión de las especies invasoras constituye uno de los principales problemas ambientales pues ocasiona enormes daños a la biodiversidad, así como a los sistemas naturales y agrícolas de los que depende el hombre. Los daños están relacionados con los cambios que ocasionan en la composición, estructura y funcionamiento de los ecosistemas que coloniza, aun cuando en la región o país de origen no presenten ese comportamiento nocivo. En Cuba se realizó un inventario nacional con el propósito de conocer mejor a especies con ese comportamiento, para poder manejar su proliferación y mitigar su impacto. En el pesquisaje se identificaron 123 especies invasoras en la mayor de las Antillas, entre ellas cuatro orquídeas. El manejo control de las especies exóticas invasoras resulta de sumo interés pues cuando se extienden, su erradicación puede resultar costosísima o prácticamente imposible, aspecto que atenta contra la diversidad nativa. Desde épocas remotas las orquídeas se cultivan como plantas ornamentales por su belleza relacionada con el colorido y la forma y en no pocos casos por su fragancia. Entre las especies de orquídeas ya naturalizadas en Cuba y que presentan un comportamiento invasor se encuentran: Oeceoclades maculata, Spathoglottis alicata, Epidendrum radicans y Phaius tancarvilleae.

Importancia económica

Tradicionalmente las orquídeas han sido utilizadas por distintos pueblos con fines ornamentales y medicinales. Más tarde, en el Siglo V, los griegos las empleaban como plantas medicinales. En América, los aztecas las utilizaban como plantas medicinales, especias, alimenticias y ornamentales.

Multiplicación

El método más simple de multiplicación, a menudo utilizado por los coleccionistas y por los comerciantes de pequeña escala, es la división del tallo. En varias especies de orquídeas, como las pertenecientes al género Dendrobium, el pseudobulbo es largo y articulado, está formado por muchos nudos en los cuales se desarrollan hijuelos. Desde la base de estos hijuelos se desarrollan raíces. Para multiplicar este tipo de orquídeas, entonces, solo se deben cortar los hijuelos enraizados, separarlos de la planta madre y trasplantarlos a otro recipiente.

Las especies de orquídeas de mayor importancia comercial, tales como Cattleya, Laelia, Miltonia y Odontoglossum, pueden propagarse por división del rizoma en secciones, las que deben llevar de tres a cuatro pseudobulbos. Los denominados «bulbos traseros», aquellos que ya han perdido el follaje, se usan comúnmente para propagar clones de Cymbidium. Estos bulbos se remueven de la planta y se colocan en otro recipiente con un sustrato adecuado para que formen raíces.

Cuidados

  • Pueden pernanecer a la luz, pero no sol directo, la temperatura entre 18 y 25 ºC., nunca inferior a 16 ºC. pues moriría.
  • El riego, una vez a la semana se coloca la maceta en un plato y se llena el plato de agua, al rato quitar el plato o las raíces se pudrirán.
  • Se abona una vez al mes, siguiendo las mismas instrucciones que para el riego, es decir, diluyes el abono en el agua del plato y al rato cuando haya absorbido toda la humedad que necesita, retiras el plato.
  • Para conseguir una mayor y mejor floración, cuando las flores se secan, cortar por encima de la tercera yema y en pocos meses volverá a brotar con mas vigor.
  • La maceta, como en todas las plantas, se cambia cuando empiezan a asomar por debajo raíces, esa es señal de que ya no le queda tierra, ni sitio para las raíces.

Propagación

Debido a la gran cantidad de semillas que se producen en cada fruto y a la posibilidad de cultivar los meristemas in vitro, las orquídeas también pueden ser multiplicadas a gran escala.

Las semillas de las orquídeas son muy pequeñas y las que se hallan en un solo fruto pueden generar miles de nuevas plantas, cada una con características diferente de la otra. No obstante, las semillas contienen escasas reservas y no pueden germinar con sus propios recursos. De hecho, en la naturaleza deben asociarse a un hongo durante la germinación, el cual le provee los nutrientes que requiere para su crecimiento y desarrollo.

Por esta razón, la manera más simple -si bien la menos eficiente- de multiplicar orquídeas a través de semillas consiste en esparcir las semillas sobre y alrededor de las raíces de orquídeas cultivadas en maceta y asegurarse de que tengan humedad constante en el sustrato. Las semillas germinan en unas semanas y crecen muy lentamente, de manera que una planta obtenida de este modo florece por primera vez cuando alcanza de cinco a diez años.

Otras Informaciones

Un comité de expertos del Instituto Internacional para la Exploración de Especies (IISE), de la Universidad Estatal de Arizona, Estados Unidos, elaboró un listado conocido como Top Ten de las diez nuevas especies más curiosas identificadas en 2011, se evaluaron más de 200 variedades de animales y plantas. La profesora Mary Liz Jameson asociada de la Universidad Estatal de Wichita, quien presidió el comité internacional explicó:
"Llaman nuestra atención porque son inusuales o porque tienen rasgos que las hacen extrañas. Algunas de las nuevas especies tienen nombres interesantes, otras resaltan lo poco que realmente conocemos acerca de nuestro planeta"
"Mary Liz Jameson"

El cuarto puesto lo ocupó una orquídea que tiene la particularidad de florecer a partir de las diez de la noche. Esta especie, Bulbophyllum nocturnum, es originaria de Papua Nueva Guinea y cierra sus pequeñas flores a la mañana siguiente, cuando sale el sol. Se trata de la primera orquídea, de las más de 25 000 especies, que se abre de noche.

Fuentes