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Mariana de Gonitch

Mariana de Gonitch
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Cantante y pedagoga rusa de renombre internacional.
NombreMariana de Gonitch Justikaya
Nacimiento5 de febrero de 1900[1]
ciudad de San Petersburgo,
Imperio ruso Bandera de Rusia
Fallecimiento14 de enero de 1993 (92 años)[1]
ciudad de La Habana,
Cuba Bandera de Cuba
Nacionalidadrusa

Mariana de Gonitch Justikaya. Soprano dramática y pedagoga rusa de renombre internacional, quien prefirió vivir en Cuba y dar lo mejor de sí a este pueblo.[1]


Síntesis biográfica

Nace en San Petersburgo, Rusia, el 5 de febrero de1900, su padre, quien fuera jefe de la armada rusa, la inicia en estudios de la enseñanza general, idiomas y solfeo, piano y ballet en el Conservatorio Imperial de San Petersburgo donde conoce a Ana Pavlova y V. Nijinsky. Sus primeras clases de canto las recibe con la célebre soprano rusa Medea Figner solista de la Opera Imperial del Gran Teatro Mariinsky.

Traslada su residencia a París donde es recibida como discípula del afanado tenor francés Paul Leire quien estrenara el personaje de Don José de la Opera Carmen de G. Bizet en su premier mundial. Recibe clases magistrales de repertorio con la eminente soprano Elizaberth Kutcherra, estrella de las temporadas wagnerianas en los teatros de Viena, Berlín y Leipzig.

A los 23 años de edad debuta con éxito en el Gran Teatro de la Ópera de París y el Teatro de los Campos Elíseos interpretando los personajes de Doña Ana y Margarita en las óperas de Don Geovanni de Mozart y Fausto de G. Gounod; iniciando así una carrera artística por las principales salas de conciertos y teatros de la Opera del mundo.

Trayectoria artística

Mariana de Gonitch

En 1928 interpretó el personaje de Margarita de la ópera Fausto, con Fedor Chaliapin en el rol masculino. De su encuentro con el famoso bajo ruso, recuerda Mariana de Gonitch:

«El día que conocí a Chaliapin, el bajo más grande que ha existido, me parecía mentira que él aceptara cantar conmigo. Yo era una soprano joven que empezaba, y él, un consagrado.
En aquella época, 1928, yo estaba radicada en París y viajé a Leipzig por solicitud de su empresario [...]. A mi llegada, el empresario me comunicó que debía cantar en ruso y yo, aterrada, le respondí que sólo había interpretado el papel de Margarita en francés. En eso, Chaliapin, que hasta entonces no había hablado, me dice:
Bueno, si cantas como te ves, serás una magnífica Margarita, pero no te preocupes, hoy sólo ensayaremos la parte dramática. Y me fue diciendo cómo debía comportarme en el escenario. Él era un excelente actor, y a él le preocupaba mucho el aspecto dramático. Esa noche le canté, y me aceptó de buen grado [...].»

Después de la actuación con Chaliapin, lo hizo con: Tito Schipa, Lauri Volpi, Miguel Fleta, John Charles Thomas, Pavel Lúdikar, G. Dubrowsky, Marcel Journet, Iván Petroff, en los más importantes teatros de Francia, Inglaterra, Alemania, España, Portugal, Holanda, Suiza, Estados Unidos, Cuba.

Como soprano dramática, tuvo una participación destacada en los personajes de las óperas: Cavalleria rusticana (Pietro Mascagni), Tosca (Giacomo Puccini), El trovador y Aida (Giuseppe Verdi), Guillermo Tell (Gioachino Rossini), Fausto (Charles Gounod), Herodías; Tannhäuser y Lohengrin (Jules Massenet), Richard Wagner, El príncipe Igor (Alexander Borodin), La dama de pique y Eugene Oneguin (Piotr Ilich Chaikovsky).

En 1940 se radicó en La Habana, donde se dedicó a la enseñanza del canto y al desarrollo del arte lírico en Cuba; actuó en un programa por la radioemisora RHC Cadena Azul, que dirigía el compositor y director de orquesta Rodrigo Prats. Dirigió un programa musical que se trasmitía por Radio Mambí.

Llegó a Cuba el 9 de agosto de 1940 donde se establece, actuó en un programa por la radioemisora RHC Cadena Azul, que dirigía el compositor y director de orquesta Rodrigo Prats. Dirigió un programa musical que se trasmitía por Radio Mambí.

En 1945 crea la prestigiosa Academia de canto Mariana de Gonitch siendo su primera discípula la gran soprano cubana Esther Valdés. Insigne figura del arte lírico nacional y por donde pasan las voces más afamadas de nuestro arte vocal. Alternando su categoría de primerísima estrella del arte lírico internacional, Mariana de Gonitch inicia excepcional y fructífera labor pedagógica llegando a formar espléndidas voces, las que actualmente recorren escenarios de Cuba y el extranjero como:

Según su punto de vista, un cantante de ópera ideal:

«tiene que poseer el físico adecuado para el papel que va a representar. Debe, por supuesto, tener una buena voz, dominar la técnica y haber aprendido a actuar bien, porque el cantante de ópera es un actor que debe estar cantando y un cantante que debe estar actuando».

Actuó en:

  • Gran Ópera de París
  • Teatro de los Campos Elíseos
  • Liceo de Barcelona
  • Ópera de Madrid
  • Stadtische Opera de Berlín y Leipzig
  • Ópera de Montecarlo
  • Filadelfia Gran Ópera
  • Auditorium de La Habana

En enero de 1959 ofrece un concierto de Gala en el Salón de Embajadores del Hotel Habana Libre en presencia del Cuerpo Diplomático y al que asisten el Comandante en Jefe Fidel Castro, el poeta Nacional Nicolás Guillén, Juan Marinello y Carlos Rafael Rodríguez.

En 1965 ofreció su último concierto público en la Casa de la Cultura de Plaza, acompañada al piano por Marta Bonachea.

Muerte

La egregia artista cubana de origen ruso falleció en La Habana, el 14 de enero de 1993 a los 93 años de edad. Sus restos mortales reposan en la Necrópolis de Colón.

Reconocimientos y homenaje

Mariana de Gonitch recibió todas las medallas, condecoraciones y reconocimientos que confiere el estado cubano además la condición de Artista Emérita. Recientemente se constituyó en La Habana la cátedra de canto Mariana de Gonitch en homenaje a su fecunda labor.

Véase también

Fuentes