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Teatro Musical de La Habana

Teatro Musical de La Habana
Información sobre la plantilla
Institución con sede en Bandera de Cuba Cuba
Fundación:1962
Disolución:1990
Tipo de unidad:Teatro
País:Bandera de Cuba Cuba
Dirección:Consulado Esq. a Virtudes, Municipio Centro Habana, Ciudad de La Habana.

Teatro Musical de La Habana. Institución cultural nacional promotora del arte, se alimenta de la tradición del bufo y todos sus personajes, la sátira y la frivolidad atractiva.

Historia

Su inauguración como sala data de 1900, cuando se instaló allá la compañía del célebre Teatro Alhambra, protagonizando la más extensa temporada vivida por el teatro cubano, 35 años, hasta el derrumbe parcial que sufriría la instalación y determinó su cierre.

Posteriormente, luego de una reparación, funcionó como teatro y cine bajo el nombre de Teatro Alkázar.

Luego de 1959 fue nuevamente remozado y en 1962 abrió sus puertas como Teatro Musical de La Habana, que durante algo más de una década sirvió de sede al colectivo de escénico homónimo.

Tras un nuevo reacondicionamiento, fue abierto en diciembre de 1979. Bajo el mismo nombre se reorganizó entonces la compañía que mantuvo en esa sede una programación regular hasta su cierre en la década del 90 debido a problemas constructivos.

Cuenta con 846 localidades en su sala principal y 66 en el Salón Alhambra, espacio dedicado a representaciones de cámara.

Inicios

Héctor Quintero fundó y lidereó durante doce años el Teatro Musical de La Habana.

Se inicia con la dirección del actor y director de cine Alfonso Arau que trajo desde México al comediante Federico Eterno, al músico estadounidense Federico Smith, que después Leo Brouwer se lo lleva para el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC (GESI). Allí se gesta la primera escuela de teatro musical con un profesorado de mucho nivel que enseñaban diversas artes buscando el actor total. En la dirección musical situaron a Leo Brouwer que había acabado de estudiar en la Escuela Juilliard de New York. Después dirige el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC (GESI). Era como un All Stars con Tony Taño y Jorge Berroa. Ese fue el embrión del Grupo ICAIC y después de muchos proyectos con figuras como Chucho Valdés, Carlos Emilio, Paquito D’ Rivera. El coreógrafo Joaquín Venegas, hay que destacarlo junto al asistente Pedraza Ginori que después brilló en la televisión. Era un espectáculo musical variado con todo: comedia, sketch, música, baile, figuras, invitados culturales, un programa que llegó a convertirse en el de más rating de Cuba. Con ese empuje, en 1962 se decide emprender la colosal tarea de organizar un Teatro Musical de La Habana, en el antiguo Teatro Alkázar. Fue un proyecto ambicioso, de mucho vuelo, con talentos reconocidos, algo fabuloso nunca antes emprendido. Es lo que podemos decir un proyecto revolucionario, con una escuela de proyección futura, se ofrecía: teatro, música, danza, clases de arte. Todos tenían mucho entusiasmo, les cogía la madrugada y se quedaban a dormir allí mismo, todo fue muy romántico. Este fue el primer proyecto de estas dimensiones, de escuela, taller, seminario, compañía. [1]

Referencias

  1. La última conversación de Héctor Quintero sobre el Teatro Musical. Disponible en Cuba en Noticias. Consultado el 9 de noviembre de 2013

Fuente