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Período Devónico

Período Devónico
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Es el cuarto período de la Era Paleozoica, después del Silúrico y antes del Carbonífero.

El Devónico, una división de la escala temporal geológica, es el período geológico que comenzó hace 416 ± 2,8 millones de años y terminó hace 359 ± 2,5 millones de años. Es el cuarto período de la Era Paleozoica, después del Silúrico y antes del Carbonífero. Su nombre procede de Devon, un condado ubicado en la península de Cornualles (Cornwall), en el suroeste de Inglaterra, donde las rocas devónicas son comunes. En lo que respecta a la paleogeografía, las tierras emergidas terminaron repartidas entre un supercontinente en el sur, Gondwana, y otro en el norte, a la altura del ecuador, llamado Laurasia, que empezó el período como dos cratones en colisión, Laurentia y Báltica, separados inicialmente por el Océano Iapetus. A la larga ambos convergieron para, más tarde, formar el supercontinente único llamado Pangea. En los océanos, los tiburones primitivos se hacen más numerosos que durante el Silúrico y aparecen los primeros peces de aletas lobuladas y los peces óseos. Los grandes arrecifes de coral, trilobites y braquiópodos siguen siendo comunes, y aparecen los primeros moluscos ammonites. Sobre tierra firme, las primeras plantas con semilla se extienden formando enormes bosques. Durante el Devónico, hace unos 365 millones de años, surgen los primeros anfibios. También proliferan varias líneas de artrópodos terrestres. Al final del período se produjo la extinción masiva del Devónico que afectó gravemente a la vida marina. Durante el Devónico se formaron los yacimientos de petróleo y gas de algunas zonas.

Subdivisiones

El Devónico normalmente se divide en Inferior, Medio y Superior, y en siete edades/pisos, que en orden de los más recientes a los más antiguos son los siguientes:

Paleogeografía

Mapa del período devónico
La paleogeografía está dominada por el supercontinente Gondwana al sur, el continente Siberia al norte, y la formación del pequeño supercontinente de Euramérica en el medio. El Período Devónico fue un momento de gran actividad tectónica, con Laurasia (la unión de Euramérica y Siberia) y Gondwana acercándose.

El supercontinente Euramérica (o Laurasia) se había creado a principios del Devónico por la colisión de Laurentia y Báltica y se situó en la zona del trópico de Capricornio. Esta es una zona naturalmente seca que, tanto en el Paleozoico como actualmente, está sometida a la convergencia de dos grandes circulaciones atmosféricas, la Célula de Hadley y la Célula de Ferrel. En estos casi desiertos se formaron los antiguos depósitos sedimentarios de arenisca roja, compuestas por hierro oxidado de color rojo (hematita) características de las zonas secas. La formación del continente de las Viejas Areniscas Rojas (Euramérica) se tradujo en aparición de barreras naturales y, consecuentemente, un mayor provincialismo. Destaca la provincia Apalachiense al oeste con una fauna distintiva. Se empezaron a formar las Montañas Apalaches de Estados Unidos y las Montañas Caledónicas de Gran Bretaña y Escandinavia. La costa oeste de Norteamérica, por el contrario, fue una zona de deltas y estuarios, en la actual Idaho y Nevada. Un arco volcánico se acercó en el Devónico tardío a la plataforma continental y comenzó a elevar los depósitos de agua profunda, una colisión que fue el preludio de la formación de la Orogenia Antler que tuvo lugar a comienzos del Carbonífero. El resto de los continentes permaneció unido en el supercontinente Gondwana. En el sur de Gondwana aparece una provincia ligada a condiciones frías (Malvinokaffric) que se situaba en la cuenca del Paraná. Carecía de arrecifes, briozoos, ammonites y existía un predominio de los bivalvos excavadores. Al final del Devónico, la separación entre el continente de las Viejas Areniscas Rojas y Gondwana era cada vez menor y su proximidad explica el hecho de que América del Norte, Europa, y el norte de África compartan por lo menos el 80% de sus géneros devónicos. El nivel del mar era elevado en todo el mundo, y gran parte de las tierras estaban sumergidas bajo mares someros, donde vivían los organismos de arrecifes tropicales. El profundo y enorme océano Panthalassa (el "océano universal") abarcaba el resto del planeta. Otros océanos más pequeños eran Paleo-Tetis, Proto-Tetis, el océano Rheico y el océano Ural (que se cerró durante la colisión de Siberia y Báltica).

Geotectónica

Europa chocó completamente con América del Norte y formó el continente Laurasia. El comienzo del Devónico está representado por las ultimas actividades tectónicas de la orogénesis Caledoniana. En las regiones nórdicas donde tuvo influencia la orogenia Caledoniana, el Devónico es transgresivo y discordante sobre el continente Nor-Atlántico, formado entonces por materiales Cámbrico-Silúricos, en la región mediterránea, el Devónico es concordante con el Silúrico superior, y el tránsito de uno a otro se marca más bien por un cambio gradual de la fauna fósil. Las condiciones paleogeográficas no sufren, pues, cambios notables manteniéndose el Continente Nor-Atlàntico llamado también de la arenisca roja antigua separado del continente de Godwana por el geosinclinal del Tetis mediterráneo.

El clima

El clima en el Devónico se cree que fue cálido.

La vida

En el Devónico predominan los Goniatites, que se utilizan como fósiles característicos de zonas, y los Braquiópodos, con numerosos géneros característicos y frecuentes (Spirifer, Strophomena, Atrypa etc.) utilizados como fósiles guía en facies arenosas y pizarrosas donde faltan los Goniatites

Proliferación de las plantas

Las plantas empezaron a extenderse fuera de las zonas pantanosas durante el Devónico, desarrollando nuevos tipos que pudieran sobrevivir en tierra seca. Hacia el final del Devónico aparecieron los primeros bosques cuando las plantas con tallo desarrollaron estructuras fuertes y leñosas capaces de soportar ramas y hojas elevadas. Algunos árboles del Devónico se sabe que alcanzaban los 30 metros de alto. Al final del período también habían aparecido los primeros helechos, colas de caballo y plantas con semilla. La nueva vida que florecía sobre la tierra aparentemente se libró de los peores efectos de la extinción masiva que acabó con el Devónico. Las víctimas principales fueron las criaturas marinas, de las que desaparecieron hasta el 70 por ciento de las especies. Las comunidades que formaban arrecifes desaparecieron casi por completo. Las teorías propuestas para explicar esta extinción incluyen el enfriamiento global debido a la reglaciación de Gondwana, o la reducción de los niveles atmosféricos de dióxido de carbono con efecto invernadero debido a la forestación de los continentes. También se ha sugerido el impacto de un gran asteroide.

Fuentes