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San Cristóbal (santo)

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San Critóbal
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Sancristobal.jpg
Religión o MitologíaIglesia católica y ortodoxa
Día celebración25 de julio
País o región de origenPalestina o Marmarica (entre Egipto y Libia) 
Venerado enIglesia católica y ortodoxa

San Cristóbal es un santo popular cristiano. Es venerado por algunos grupos cristianos como un mártir asesinado durante el reinado del emperador romano Decio (que reinó del 249 al 251) o durante el reinado del emperador romano Maximino Daciano (que reinó del 308 al 313). Se aprecia una confusión debida a la similitud de los nombres Decius y Dacianus.

  • Ἅγιος Χριστόφορος [Ágios Jristóforos], ‘el santo (hagios) que transportó a Cristo’
  • Ἅγιος Χριστόβαλος [Ágios Jristóbalos]

Historia

San Cristóbal es un personaje legendario basado posiblemente en un mártir histórico: san Menas de Alejandría (285-309).

En el monasterio del Monte Sinaí se encuentran las pinturas más antiguas de san Menas, el mártir egipcio que dio origen a la leyenda de san Cristóbal, que datan del tiempo de Justiniano (527-565).

En una pequeña iglesia dedicada a San Cristóbal se creía que estaba enterrado el santo, pero realmente contiene los restos de san Remigio de Reims (f. 532).[1]

San Gregorio Magno (f. 604) menciona[2] un Monasterio de San Cristóbal.

El Breviario mozárabe y el Misal mozárabe, escritos por san Isidoro de Sevilla (f. 636) contienen un oficio especial en honor del santo Cristóbal de Licia.

Los cruzados tomaron de la Iglesia oriental el culto y el amuleto de san Cristófaro y lo introdujeron en Europa.

Durante los siglos XII y XIII tomó un sentido realista y llegó a ser el distintivo del santo.

En el siglo XVI, el escritor Molanus menciona a un «san Cristóbal» en su historia de pinturas sagradas, De picturis et imaginibus sacris (publicado en Lovaina en 1570).

En el siglo XVII, el jesuita Nicolás Serarius menciona a un «san Cristóbal» en su tratado sobre las letanías, Litaneutici (publicado en Colonia en 1609),

En 1386 fue fundada una hermandad bajo el patronato de San Cristóbal en el Tirol y Vorarlberg, quien guía a los viajeros sobre el Arlberg.

En el siglo XVI, había cultos a San Cristóbal en Carintia, en Estiria, en Sajonia, en Munich y en Venecia. Era considerado patrón de los desembarcadores del río Danubio, el río Rin y otros ríos en los que las inundaciones o atascos helados causan frecuentes destrozos.

Monedas con su imagen fueron emitidas en Würzburg, Würtermberg y Bohemia. Sus imágenes fueron colocadas en las entradas de iglesias, viviendas y frecuentemente en puentes; estas imágenes y pinturas con frecuencia presentaban la inscripción: «Quien contemplara la imagen de San Cristóbal no desmayará o caerá en este día».

Leyendas

Aunque San Cristóbal es uno de los santos más populares de Oriente y Occidente, apenas se conoce algo cierto sobre su vida y su muerte.

La leyenda griega puede pertenecer al siglo VI. Hacia la mitad del siglo VIII esa leyenda aparece extendida por Francia. Originariamente, san Cristóbal era solo un mártir ―posiblemente san Menas―, y como tal era recordado en los viejos martirologios.

La leyenda cuenta que un rey incrédulo (de Canáan o de Arabia) por la plegaria de su esposa a la Virgen María, tuvo un hijo a quien llamó Offerus, Offro, Adokimus, Relicto o Réprobus y lo consagró a los dioses Machmet y Apolo.

Con el tiempo, el joven Réprobo fue adquiriendo extraordinaria estatura y fuerza, y decidió servir solamente al más poderoso rey. Sirvió sucesivamente a un rey poderoso y a Satán, pero encontró que ambos carecían de coraje, el primero aterrorizado siempre con el solo nombre del pecado, y el segundo asustado por la señal de la cruz al borde del camino.

Durante tiempo buscó nuevo amo, pero fue en vano, al final encontró a un ermitaño quien le habló de Cristo, el rey más poderoso del mundo.

Réprobo había pasado toda su vida cruzando personas por el vado de un río. Cuando ya era anciano y había dejado de trabajar, apareció un niño que le pidió que lo cruzara a la otra orilla sobre sus hombros. A medida que entraba en el río, el anciano sentía que perdía sus fuerzas, y el niño pesaba cada vez más. Con gran esfuerzo llegó a la otra orilla. Entonces el niño se dio a conocer como el dios Cristo, y como signo, hizo florecer milagrosamente el bastón del anciano: «Has encontrado al rey que creó el mundo y mantiene el cosmos, me has servido en las obras piadosas, cuando ayudabas a los pobres a pasar el río». Entonces, Cristo cambió el nombre de Réprobo por el de Cristóbal, que en griego significa ‘portador de Cristo’.

Cristóbal contaba esta historia a todo el que se le cruzaba. El milagro que había experimentado convirtió a muchos. Esto excitó la ira del prefecto de la región, Dagnus de Samos, en Licia. Cristóbal fue encarcelado y después de crueles suplicios fue decapitado.

Oración

La siguiente oración puede haber sido creada en la segunda mitad del siglo XX (ya que menciona a los automóviles):

Señor mío, concede que mi mano sea firme y el ojo despierto para que ningún hombre por mí reciba daño o sea muerto.
Tú me diste la vida: concede que por acto mío no sea tu don divino quitado o mancillado sin remedio.
Protege, Señor mío, del fuego los que conmigo van y de toda calamidad, así te ruego; enséñame a usar del automóvil, para cumplir la necesidad ajena; a no perder tu mundo por deseo insano de velocidad, para que yo así pueda con alegría y amor seguir mi camino.
Amén
Conceded a los que os invocan, glorioso mártir San Cristóbal, que sean preservados de la peste, las epidemias, los terremotos, los rayos, las tempestades, los incendios y las inundaciones.
Protegednos con nuestra intercesión durante la vida, en las calamidades que la providencia tenga dispuestas, y en la muerte libradnos de la eterna condenación, asistiendo Vos a nuestra última hora para poder alcanzar la eterna bienaventuranza.
Amén

Según personas supersticiosas, esta oración debe rezarse frente a una fotografía de Santa Inés del Monte que contenga una oveja. Sino tiene la oveja, la oración no producirá ningún efecto.

Representaciones y popularidad

Casi todas las imágenes suficientemente antiguas se representan con todos los elementos de la leyenda: la noche, el río, el ermitaño, el árbol, el niño con la bola del mundo crucífera (‘que lleva una cruz’), etc.

Sus emblemas son el niño Cristo y el bastón florecido (a veces, un árbol).

San Cristóbal es un santo muy popular, y poetas modernos, como Federico García Lorca y Antonio Machado, lo han cantado con inspiradas estrofas. Su efigie, siempre colosal y gigantesca, decora muchísimas catedrales, como la de Toledo.

Festividad

Su fiesta se celebra el 25 de julio; entre los griegos el 9 de marzo

Los varones que se llaman Cristóbal celebran su onomástica el 10 de julio.

Patrón

San Cristóbal era patrón de los arrieros, luego fue el de los camioneros católicos y hoy es el patrono de todos los conductores católicos.

En millones de automóviles y camiones, las personas supersticiosas llevan una imagen de san Cristóbal en una chapita de hojalata.

El santo es uno de los cuatro santos protectores, ha sido elegido como patrón por Baden, Brunswick y por Mecklenbourg y otras diferentes ciudades, así como por encuadernadores, jardineros, marineros, etc.

Es invocado contra relámpagos, tormentas, epilepsia, pestilencia, etc.

Fuentes