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Alfonso Guillén Zelaya Alger

Alfonso Guillén Zelaya
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Alfonso Guillérn Zelaya.JPG
NombreAlfonso Guillén Zelaya Alger
Nacimiento9 de agosto de 1936
Torreón, Coahuila,
Fallecimiento22 de abril de 1994
Bandera de los Estados Unidos Mexicanos México
NacionalidadMexicana

Alfonso Guillén Zelaya Alger. Revolucionario mexicano que se incorporó a la expedición del yate Granma. Fue capturado después del combate de Alegría de Pío y condenado a seis años de prisión. En 1957 fue deportado hacia su país y regresó a Cuba al triunfo de la Revolución. Perteneció al Ejército Rebelde.

Síntesis biográfica

Alfonso Guillén Zelaya Alger nació el 9 de agosto de 1936 en una casa de campaña en la ciudad mexicana de Torreón, Estado de Coahuila, hijo de exiliados hondureños, quienes militaron en el Partido Socialista Mexicano.

Cuando cumplió 14 años, Zelaya (como lo llamaban sus amigos) ingresó en las filas de la Juventud Socialista Mexicana. Entretanto, su casa era frecuentada por latinoamericanos solidarios con las causas justas y, particularmente, comenzó por interesarse por los acontecimientos en Cuba bajo el régimen de Batista.

Etapa revolucionaria

El 9 de octubre de 1955, de paso por el bosque de Chapultepec, el joven mexicano se detuvo para escuchar con admiración el discurso que allí pronunciaba Fidel Castro, ante el grupo de compatriotas. De inmediato, Zelaya le manifestó a una amiga su deseo de colaborar con los compañeros del Movimiento 26 de julio. A finales de ese año hizo contacto con Héctor Aldama y al día siguiente del encuentro fue citado para el campo de tiro Los Gamitos, donde Fidel y otros cubanos realizaban prácticas. Horas después le expresaba a Raúl Castro su disposición de incorporarse a los planes revolucionarios.

En su evaluación del campo de tiro consta: Buen tirador. Excelente resistencia física, muy disciplinado. Algunas planchas y pasos dobles por sonrisas. Magnífico combatiente de primera línea y apto para mandar. Reacciona rápido ante cualquier situación. La noche del 20 de junio, Fidel visita el grupo donde se encontraba Zelaya. En torno al sitio se produce un movimiento policial sospechoso y Fidel ordenó a Zelaya y a Ciro Redondo alejarse del lugar, Fidel es detenido y al día siguiente son también prisioneros del Servicio Secreto, Zelaya y Ciro. Durante la detención el mexicano es amarrado, interrogado y torturado salvajemente hasta perder el conocimiento. No le arrancaron ni una sola confesión. En julio de 1956, durante la celebración del tercer aniversario del Asalto al Cuartel Moncada, en Veracruz, Zelaya escribe en un documento su irrevocable decisión de luchar por la libertad de Cuba.

El 25 de noviembre de ese mismo año, formó parte de los 82 expedicionarios que partieron desde Tuxpan en el Granma. El 2 de diciembre se produce el desembarco y se inicia una azarosa marcha a través de ciénagas, manglares y dientes de perro. Zelaya fue uno de los que más se mareó en el barco y no obstante le quedaron fuerzas para cargar en hombros a uno de los compañeros que por su baja estatura corrió peligro de ahogarse.

Después de Alegría de Pío y rumbo a la Sierra Maestra, cayó prisionero y Frank País le orientó que en el tribunal se abstuviera de hacer declaraciones para que consiguiera la deportación. Pero él remitió su declaración al pensamiento martiano que dice que todo hombre de honor y justicia pelea por la libertad dondequiera que la vea ofendida. Fue condenado a seis años de prisión en el Presidio Modelo (antes estuvo en la cárcel de Boniato). Durante el tiempo que pasó en la cárcel recibió la visita de algunas compañeras del Frente Cívico de Mujeres Martianas; una de ellas es Anolan López, con quien se casó luego del Triunfo de la Revolución, en Cuba Zelaya fundó su familia; ahí nació su única hija, Patricia, y sus dos nietos, Katia y Patricio.

A finales de 1957, por gestiones del gobierno mexicano, recibió el indulto, pero no lo aceptó. De ahí que el gobierno de Batista lo deportara por indeseable y provisionalmente lo trasladaron a la prisión del Castillo del Príncipe, de donde salió hacia México el 17 de diciembre de 1957.

A su llegada a México desarrolló actividades en la recaudación de fondos para el Movimiento 26 de julio y con tal motivo realizó funciones de mago en Honduras, Guatemala y El Salvador.

Después del Triunfo de la Revolución

El 2 de enero de 1959 regresó a Cuba y le otorgaron el grado de capitán del Ejército Rebelde, cuerpo armado donde desempeñó diferentes funciones. Sus primeros salarios los entregaba a muchachos limpiabotas de la calle, y otros niños necesitados. En 1963 colaboró con el Ché en proyectos del Ministerio de Industria y en 1967 pasó a asesorar al Ministerio de la Industria Ligera. Después ocupó cargos administrativos hasta que en 1979 comenzó a prestar servicios en el Instituto de Amistad con los Pueblos, del que fuera vicepresidente. En 1991 lo nombraron asesor de relaciones internacionales de tres instituciones del Ministerio de Educación. Ahí laboró hasta el día de su muerte.

Alfonso Guillén Zelaya Alger, no sólo cumplió las tareas que se le encomendaban, sino que con recursos propios construyó dos parques infantiles y durante giras por el exterior logró para los niños cubanos y en pleno período especial la donación de millones de lápices. Se caracterizó por ser un hombre modesto, optimista, austero, era el más joven de los expedicionarios del Granma, tenía 20 años de edad cuando desembarcó en Cuba.

Muerte

Murió en México el 22 de abril de 1994, cuando participaba en un evento como representante de Cuba. En tierra cubana, en el Cementerio de Colón fueron sepultados sus restos el 25 de abril de 1994.

Véase además

Fuente

  • Revista Bohemia