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Beatrice Cenci

Beatrice Cenci
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Sirani-beatriz-cenci-juan-carlos-boveri.jpg
Imagen tomada del sitio Juan Carlos Boveri, sobre escritos y pinturas
NacimientoFebrero de 1577
Roma, Bandera de Italia Italia
Fallecimiento11 de septiembre de 1599
Roma, Bandera de Italia Italia
Causa de la muerteAsesinada en el cadalso
NacionalidadItaliana
CiudadaníaItaliana
Conocido porHaberse convertido en ejemplo de la crueldad existente en el siglo XVI romano. Llamada La hermosa parricida.
PadresConde Francesco Cenci (n. 1549 - m. 1598) y Ersilia Santa Croce
FamiliaresLucrezia Petroni (Madrastra), Rocco, Cristoforo, Giácomo, Bernardo (hermanos)

Beatrice Cenci. Joven italiana, procedente de una familia aristócrata, que se convierte con su condena a muerte en el cadalso, en un símbolo contra la crueldad de su época.

Historia

El conde Francesco Cenci era viudo del primer matrimonio, del cual quedaron varios hijos, dos de los varones huyeron de la casa, terminaron muertos de una forma violenta,[1] una joven que logra salir del lado del padre porque el Papa le arregló un matrimonio, también estaban la más pequeña de las hembras, Beatrice y dos hijos más Giácomo y Bernardo, quienes estaban con el conde al contraer matrimonio por segunda vez con Lucrezia Petroni.

Convivían junto a ella su madre adoptiva Lucrezia Petroni y dos de sus hermanos, todos en el mismo infierno creado por el padre, que abusada de toda la familia con su carácter violento, incluso sexualmente de su hija Beatrice. Eran muy conocidos los constantes abusos cometidos por el acaudalado señor, a su esposa e hijos. Estuvo en varias ocasiones detenido, pero a fines de 1500, lo más importante era la suma de los donativos que estos hombres hacían a la iglesia, por lo que era liberado con mucha rapidez. Beatrice escribe incluso una carta al Papa pidiendo su ayuda para internarse en un convento, como medio de alejarse de su padre, pero recibe la ayuda deseada.[2]

El saber que su hija menor Beatrice, lo denunció por abusar sexualmente de ella, la envía junto al resto de la familia al castillo de la familia, en la Petrella del Salto, conocida como La Rocca. Ya cansados de soportar los abusos y sin nadie que los protegieran, decidieron atentar contra la vida de Francesco en una de sus visitas al castillo. Con la ayuda de un sirviente, Olimpo Calvetti, que mantenía relaciones con Beatrice, y Marzio da Fiorani, persona que fue contratada, intentaron envenenar al conde, pero al no conseguirlo, golpearon fuertemente el cráneo del hombre y luego lanzaron su cuerpo por un balcón para simular un accidente.

Condena a muerte

La ausencia de Francesco fue detectada de inmediato y la causa de muerte no convencieron a las autoridades del papa Clemente VIII, que ordenó investigar a fondo y descubrir toda la verdad aunque fuese por medio de la tortura. El proceso judicial tardó al rededor de un año, y en ese período, fue apresada y torturada toda la familia. Fiorani, luego de tantas tortura sin confesar nada, muere en la prisión de Tordinona, Roma, mientras que Olimpio, fue mandado a matar a las afueras del castillo, por un conocido de la familia para que no los delatara. Fueron hallados culpable de complot familiar para matar al conde, la joven Betrice, Lucrezia y el hermano mayor Giácomo.

El pueblo, que conocía bien de los desmanes del padre, realizaron protestas por la condena de muerte; consideraban que la joven había sido en todo momento una víctima de Francesco, se opusieron todo el tiempo a la decisión papal, logrando solamente alargar la fecha de la muerte.

Beatrice y su madre adoptiva fueron condenadas a muerte en al cadalso, la primera, murió en estado de inconsciencia, pues se desmayó en el momento de cortarle la cabeza; la segunda tenía 22 años. Su hermano mayor, fue cruelmente asesinado, después de ser terriblemente torturado con tenazas calientes, es llevado ante el público para destrozarle ante todos su cabeza con un maso y su cuerpo desmembrando y dejando visible por varias horas como escarmiento; la sentencia se llevó a cabo el 10 de septiembre de 1599 en el puente del castillo de San Ángelo. Aunque el menor de los hermanos, Bernardo, de 12 años, es el único al que no condenan a muerte, es obligado a estar presente durante el asesinato de su familia y luego es encarcelado de por vida.

El cuerpo de Giócomo, después de ser reconstruido, fue enterrado en la iglesia de San Tomasso de Cenci, el de Lucrezia, fue entregado a la familia Velli y la joven Cenci, fue enterrada en la iglesia San Pietro in Montorio, luego de una procesión realizada por la Vía Giulia.

Hechos relacionados

En 1879, se da a conocer el testamento de Beatrice por medio de la publicación Francesco Cenci e la sua Famiglia, del historiador italiano Antonio Bertoletti. En el mismo se muestra que al parecer Beatrice había dejado un posible hijo oculto a quien le dejaba como herencia 1000 scudi, de los cuales podría tener posesión al cumplir 20 años de edad.

Los verdugos relacionados con las torturas y la muerte de la familia, Mastro Alessandro Bracca y Mastro Peppe, murieron poco tiempo después. Alessandro murió trece días más tarde y Peppe un mes después de la ejecución de la familia, muere apuñalado en Porta Castello.

Todas las propiedades de la familia Cenci pasaron a manos del Papa que confiscó todas las riquezas, incluida la célebre villa Borghese.[3] Fue una buena entrada de riqueza ya que sus arcas del Tesoro estaban necesitadas de fondos.[4]

Homenajes

Placa en su honor (Foto: Trisha Thomas)

En el aniversario 500 de su muerte, la ciudad de Roma colocó una placa en honor a Beatrice Cenci en la Via Monserrato.

El Museo de la ciudad de Roma conjuntamente con el Museo Nacional del Castillo de San Ángelo, en el 2014, prepararon para el público una obra teatral que recordarla los hechos sobre el asesinato de Beatrice. La obra mostró un escenario con objetos descubiertos relacionados a la vida de la joven en el castillo, lo que le propició al público un ambiente más realista. La música de la presentación estuvo dirigida por el violinista Pierluigi Pietroniro y el evento en sí, por Francesco Sala. La obra permitió dar a conocer que los hechos de ese día, continúan vivos después de cuatro siglos en la cultura e historia de un pueblo.

En noviembre de ese mismo año, se presentó la ópera Beatrice Cenci en el escenario del Teatro Imperial de Guidonia, recordando el 25 de noviembre como símbolo de la lucha contra cualquier tipo de violencia, no sólo de género.

Representación en el arte

Tan terrible hecho despertó muchas leyendas al rededor de ella. La historia es mostrada, contada e interpretada por muchos, cada uno, como diría Calderón de la Barca, según su propio cristal.

Escultura creada por Harriet Hosmer

La pintora boloñesa Elisabetta Sirani, pintó su rosto en la obra de igual nombre Beatrice Cenci. Aunque existen divergencias sobre el verdadero creador de la obra, y algunos se la adjudican al pintor Guido Reni, sigue pareciendo para otros, una pieza de Sirani.[5][6][7] L'ultima ora di Beatrice Cenci, pieza perteneciente a la Colección Cívica de Grabados Serrone Villa Real. Autores Sogni Giuseppe, Reati, Gandini Domenico.[8]

En la fotografía, la inglesa Julia Margaret Cameron, utilizó la imagen de May Prinsep para recrear la pose de Beatrice antes de morir, en una investigación sobre la joven italiana en 1866.

Muchos escritores dedicaron sus letras a la historia de esta joven y su familia. El erudito historiador y sacerdote Ludovico Antonio Muratori se piensa que dio a conocer la historia de Beatrice en Annali d’Italia, crónica de 12 volúmenes publicada en 1740. Percy B. Shelley, escribió el drama de cinco actos The Cenci: A Tragedy in Five Acts, en el verano de 1819, en Roma y Villa Valsovano cerca de Livorno, la obra fue publicada unos meses más tarde en ese mismo año.[9] Alfred Nobel, escribió un libro basándose en su historia, Nemesis, del que sólo sobrevivieron tres ejemplares.[10] Beatrice Cenci es una obra escrita originalmente en italiano por Corrado Ricci en 1923, basado en un estudio hecho por el autor. Fue traducida luego por Morris Bishop y Henry Stuart (Nueva York: Liveright, 1925).

Cameo antiguo (Foto:Tomada del sitio antiquecameos)

El arte de las tablas también se inspiró en esta historia. Tomando como motivo la inauguración del Kennedy Center de Washington, se estrena Beatrix Cenci, el 10 de septiembre de 1971, ópera en dos actos con música del argentino Alberto Ginastera y libreto de William Shand y Alberto Girri. Beatrice Censi, ópera en tres actos creada entre 1949-50 por Berthold Goldschmidt y que pudo ser estrenada en 1988.[11] The Cenci, ópera de Havergal Brian escrita entre 1951–52, basada en la obra de Shelley. El ganador del II Premio Oscar Wilde de Novela Breve, Pedro Amorós, escribió en el 2009 la obra de teatro Beatriz Cenci, una historia romana.[12] Beatrice Cenci, obra de teatro inédita de Alberto Macchi escrita en Roma en el 2003.

En el cine, Lucio Fulci en 1969 estrena La verdadera historia de Beatrice Cenci, un largometraje italiano protagonizada por María Jacobini, con el guión compartido con Roberto Gianviti y música de Angelo Francesco Lavagnino, Silvano Spadaccino. En 1909 el director Mario Caserini estrenó a película Beatrice Cenci. Beatrice Cenci (Castle of the Banned Lovers), es otra película, dirigida por Riccardo Freda, descendiente de padres italianos, aunque nació en Alejandría, Egipto; estrenada el 6 de septiembre de 1956.

Existe una obra única de un maestro tallador, es un cameo de estilo victoriano, de alrededor de 1850. Harriet Hosmer realizó una escultura de Beatrice Cenci en 1857, de la cual existen varias versiones, como era costumbre, se realizaban varias piezas de una obra cuando se creaba en tamaño pequeño para satisfacer las demandas del público.

Enlaces externos

Referencias

Fuentes