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Delia del Carril

Delia
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Pintora de profesión, fue la esposa de Neruda en sus años de residencia en España.
NombreDelia del Carril Iraeta
Nacimiento27 de septiembre de 1884
Polvaredas, Buenos Aires, Bandera de Argentina Argentina
Fallecimiento26 de julio de 1989
Santiago de Chile, Bandera de Chile Chile
ResidenciaBandera de Chile Chile
NacionalidadArgentina
CiudadaníaArgentina
OcupaciónPintora y grabadora
Conocido por“La Hormiguita”
CónyugeAdán Diehl (1916-1920), y Pablo Neruda
PadresVíctor del Carril Domínguez y Julia Iraeta Iturriaga
FamiliaresJusta, Julia, Ema, Victor, Raul, Adelina, Conrado, Carlos, Mario, Emilio, Ofelia y Ramiro.
Delia del Carril. Pintora de profesión, fue la esposa de Neruda en sus años de residencia en España. El matrimonio en esos años haría amistad con algunos de los escritores y artistas más relevantes del ambiente intelectual madrileño, a los que recibían en su residencia, la Casa de las Flores.

Síntesis biográfica

Nació en Saladillo, Argentina, el 27 de septiembre de 1885. Hija de Víctor del Carril Domínguez y Julia Iraeta Iturriaga (mujer sensible a la música y la literatura)—matrimonio que tuvo 18 hijos, de los cuales vivieron trece; Delia era la quinta—, nació en la estancia familiar de Povaredas. Allí —educada por institutrices extranjeras, alemanas, francesas o inglesas— pasó los primeros años de su infancia.

Infancia y juventud

Tenía ocho años cuando la familia se trasladó a París, donde fue internada con sus hermanas en el convento de las religiosas de la Asunción, mas insoportable para ella que el del Sagrado Corazón que las alojaba durante su estancia en Madrid. Delia tenía 14 años cuando murió su abuela paterna; exactamente un año después, su padre, aquejado desde entonces por una incurable neurastenia, como se la llamaba, se pegó un tiro en el jardín de la casa.

Cumplió con algunos requisitos, como su presentación en sociedad a los 21 años, asistiendo a bailes y fiestas benéficas y oscilando entre el canto y la pintura. En París, Delia afianzó su amistad con Ricardo y otros argentinos: los hermanos Oliverio y Alberto Girando, el coleccionista de arte Alfredo González Garaño.

Adán Diehl

Tras finalizar la Primera Guerra Mundial, Delia se instaló en París, donde comenzó a estudiar pintura. Uno de sus maestros fue Fernand Léger y Delia finalmente ingresó al Partido Comunista Francés al que pertenecía este. Ese mismo año, los Gonzalez Garaño, los Güiraldes y Delia planean un viaje en tren a Mendoza, de ahí a Chile y luego a Jamaica. Adán Diehl se presenta inesperadamente en Retiro, sube al tren con ellos y, ante el estupor general, Delia y Adán Diehl se casan en Mendoza.

Después, de viaje en Mallorca, Adán logra comprar una vastísima propiedad en Formentor. Su mujer lo abandona, ante la flagrante evidencia de una infidelidad. El tormentoso matrimonio había durado cuatro años. Acompañada por los Güiraldes y los Gonzalez Garaño, Delia regresa a Buenos Aires.

Clases de pintura

En París Delia conoce al pintor Fernand Legar, que se apartaba de sus colegas con una forma de arte propia, en la que introducía engranajes y elementos industriales. Se había afiliado al Partido Comunista francés.

Delia descubre otro mundo en París: conoce a Picasso, a Blaise Cendrars, Le Corbusier, Louis Aragón, Paul Eluard. Lo que escucha entre todos ellos, su visión de la realidad, despierta en ella una gran transformación. Comienza a interiorizarse en la ideología marxista: encontró en ella respuestas a sus búsquedas, "se sintió tocada, llamada por esas ideas", ingresó en el Partido Comunista francés, inscribiéndose como artista y pintora en la Asociación de Escritores y Artistas Revolucionarios: por fin descubría un camino que le permitía comprometerse, sentirse útil a los demás.

En Buenos Aires, la reacción de su familia fue de rechazo total. Rafael Alberti y Maria Teresa León la instan a viajar a España, donde se vivía la era republicana. Llega allí en 1934, y comienza a trabajar en la Alianza de Intelectuales. Delia recibió en esos meses el apodo de la Hormiga, que le duró toda la vida.

Encuentro con Neruda

No se sabe bien si Delia y Pablo Neruda se conocieron en la mítica Cervecería de Correos de la calle de Alcalá o en la casa del diplomático chileno Carlos Morla Lynch, un hombre de buena pluma y sensibilidad para el arte.

A la casa de Morla Lynch llegó una noche Neruda, que desempeñaba un cargo consular en Barcelona, y que poco después fue autorizado por el cónsul general de su país a establecerse en Madrid. Delia le llevaba casi veinte años, lo que no se notaba. Era una mujer fina que también podía ser distante, que dominaba las situaciones con una facilidad innata.

A partir de 1935, Delia y Pablo comparten su vida ya menos secretamente, con amigos como Raúl González Tuñón y su mujer, Amparo Mom. En febrero de 1936, las elecciones para las Cortes consagran la victoria del Frente Popular. Maruca parte con su hija para Barcelona.

Pocos días después llega la noticia de la muerte de Federico García Lorca. Pablo Neruda y Delia del Carril se comprometen con la causa republicana y simultáneamente ella comienza a ocuparse de leer, revisar, corregir, sugerir, aprobar los originales que él escribe, una tarea que cumpliría eficazmente durante muchos años. La situación se vuelve insostenible y el 7 de noviembre deciden abandonar Madrid. Delia permanece en Valencia, donde se había instalado el gobierno republicano. Un mes después se reencuentra en Barcelona con Pablo, que había acordado la separación con su esposa, y de allí viajan a París.

Neruda le presenta a Delia a Louis Aragón, que le ofrece un empleo en una asociación antifascista que el dirigía. Una modesta suma mensual se agrega a la menguada renta que Delia recibía de Buenos Aires. Desde París, deciden regresar a Chile. "Esta es la Hormiga. Salúdenla", les dice a sus amigos de siempre, que los esperan en la estación Mapocho, en Santiago, el l0 de octubre de 1937. Alquilan una casa grande que será en adelante lugar de reuniones que se organizan como por encanto. Delia desconoce todo lo que concierne a la organización doméstica, pero es indispensable en todo lo demás.

Alianza de los intelectuales

Delia cae bien en el grupo de Neruda. Fundan la Alianza de los Intelectuales, acorde con los principios del Partido Comunista. Un breve viaje a Buenos Aires le permite despedirse de Adelina, que parte hacia la India; iniciar su divorcio de Adán Diehl, por entonces financieramente arruinado; constatar todo lo que, en ideas, la separa de su familia.

En viaje a París, Delia y Neruda, desde un pequeño departamento del Quai de L'Horloge, se dedican a organizar el traslado de refugiados españoles, cientos de los cuales cumplieron la travesía hasta Valparaiso. Permanecen dos meses en una París atenaceada por la guerra. Después regresan una vez más, y la necesidad de encontrar en Chile un lugar para escribir lleva a Delia, por intermedio de un aviso, hasta Isla Negra, donde compró, por 35 mil pesos, un pequeño caserío cercano al puerto de San Antonio. Lugar de ensueño, poco poblado, apenas por una comunidad de pescadores, ante el Pacífico.

También recalan ahí los amigos, huéspedes, corre el vino, le resulta difícil a ella mantener un mínimo de orden. En 1940 -plena guerra en Europa- viajan a México, donde Neruda ha sido designado cónsul general de Chile.


Acaba de ocurrir el asesinato de Trotsky. La casa de la pareja se convierte una vez más en lugar de reunión y fiesta de amigos, como Siqueiros, León Felipe y José Bergamin. Por supuesto, el vino y el tequila corren en cantidad. Desde allí, sufren las dolorosas noticias que llegan de lejos: la hija de Neruda falleció en Holanda; Miguel Hernández, víctima de tuberculosis, en la cárcel de Alicante.

Matrimonio

Neruda y Delia contraen matrimonio en la ciudad de Tetecala, Estado de Morelos, el 2 de julio de 1943. En el certificado correspondiente ella figura con unos cuantos años menos: nadie, en realidad, le daba los casi sesenta que tenia.

Neruda es elegido senador, y sus enfrentamientos con el gobierno le valen un juicio político y una orden de detención. Antes de que se hiciera efectiva, él y su mujer inician una sucesión de alojamientos clandestinos que logra mantenerlos ocultos de las autoridades durante un año. El PC colaboró con una estrategia que los llevó de un departamento a otro, y esa larga convivencia con lo clandestino dejó sus marcas en el vínculo de dos seres hechos para la libertad.

Mediante un complejo y bien planeado operativo, el poeta logró salir del país por la cordillera y viajar a París, donde Delia se le unió dos meses después. Juntos viajaron a la Unión Soviética, Rumania y Hungría.

Neruda se instala en Capri, por razones de salud y para dedicarse a escribir. Delia regresa a Chile, a la casa de la calle Lynch. Era 1952. El clima santiaguino era de descontento durante el último período del gobierno de González Videla.

El Senado había solicitado la amnistía para Neruda, y lo mismo hacía Gabriela Mistral, que lo conocía y apoyaba desde su juventud, y otras figuras. Pablo y Delia dedican gran parte de su tiempo a trabajar por la candidatura de Salvador Allende, surgida de un acuerdo entre los partidos de izquierda.Pero también había regresado Matilde, y las tácticas de Neruda para sus encuentros se volvían mas complicadas; necesitaba cómplices entre sus amigos.

Circulan comentarios dirigidos a desprestigiar a Matilde. Neruda teme un escándalo en el partido, pero Delia aparentemente permanece ajena a todo. Viaja a París para ocuparse de la publicación de Canto general.

Por fin, es una carta encontrada en un bolsillo lo que la pone brutalmente al tanto de lo que ocurre. Se derrumba. Se niega a aceptar la situación, como Neruda le propone, y anuncia su decisión de separarse definitivamente. Por segunda vez en su vida, Delia corta por lo sano. El grupo se divide irremediablemente.

Gradualmente va conociendo las verdaderas circunstancias de su vida durante los últimos años: el golpe demoledor es la revelación del engaño, la deslealtad, lo imperdonable, y su desencanto se extiende a los amigos que la habían mantenido en la ignorancia, dejándola hacer el ridículo.

En 1966 se dictó la sentencia de nulidad matrimonial que Neruda le había pedido. Una o dos veces, accidentalmente y en reuniones sociales, se cruzó con Pablo y Matilde Urrutia. En su casa recibía nuevos arrendatarios, los capaces de adaptarse a su tren de vida.

Reanuda en París, con Bill Hayter, su aprendizaje en el duro trabajo del grabado. Enrique Zañartu, ayudante de Hayter, recordaba haberla ayudado en sus inicios: No por amistad, simplemente para evitar el desastre. Era capaz de meter la mano en el ácido, no se daba cuenta del peligro.

Técnicas en el grabado

Delia del Carril empleó todos los medios y técnicas del grabado para realizar una producción gráfica muy personal, que bebe tanto del expresionismo como del muralismo mexicano. Ya en sus comienzos, la artista hundía por largo tiempo la plancha de cobre en ácido, lo que provocaba un torrente de tintura negra que se convertiría luego en característica de su obra.


Su primera serie se tituló ‘”Cantar de los Cantares”, y se identifica por el trabajo en torno a la figura humana, especialmente la femenina, y también, porque las líneas son tratadas en profundidad mediante el agua fuerte, que les da textura al punto de convertirlas en materia en sí. Ejemplo de lo mencionado es “Tus dos pechis como dos cabritos mellizos”, obra que refleja lo íntimamente cotidiano por medio de la escena de un simple enhebrado de aguja.

Pero lo que particulariza verdaderamente la producción de Delia del Carril son sus famosos caballos, rescatados de la memoria de su infancia transcurrida en las estancias argentinas; estos animales están anatómicamente bien estructurados y dotados de emociones humanas, que se expresan mediante el recurso plástico de bordear la totalidad de la forma y cada una de sus partes con una gruesa línea negra que demarca tenazmente el contorno y acentúa los contrastes de blanco y negro.

Con el transcurso del tiempo, sus trabajos aumentaron el formato y los no-colores se hicieron aún más intensos; esto se liga íntimamente a la frase que resume la filosofía de vida y obra de Delia del Carril: “Todo debe ser demasiado…los blancos más blancos, los negros más negros, las actitudes humanas más definidas”.

Corporación Delia del Carril

Delia del Carril vivió el resto de su vida allí en Michoacán de los Guindos, hasta que la muerte vino a recogerla a los 104 años de edad.

La casa, entonces, se sometió definitivamente al abandono, manteniéndose apenas en pie gracias a una fiel empleada, una mujer que sirvió al matrimonio, luego se quedó con Delia, y tras la muerte de la artista, trató de mantener a duras penas aquel espacio otrora lleno de vida.

Frente al deteriorado estado de la mítica casa, y ante su importante peso histórico, se creó en 1997 la Corporación Delia del Carril, entidad que tiene por fin rescatar la casa del olvido y devolverle su antigua gloria.

Muerte

Delia, “flor de único tallo indoblegable”, como la llamó Rafael Alberti, falleció en La Reina, Santiago de Chile, el 26 de julio de 1989, a los 104 años de edad.

Exposiciones individuales

  • 1960 Galería Carmen Waugh, Santiago, Chile.
  • 1961 Galería Tume, Buenos Aires, Argentina.
  • 1962 Unión Soviética.
  • 1962 Delia del Carril, Centro Brasileño de Cultura, Santiago, Chile.
  • 1962 Exposición Pequeña, París, Francia.
  • 1963 Centro Brasileño, Santiago, Chile.
  • 1964 Delia del Carril, Óleos, Dibujos, Grabados, Sala de la Universidad de Chile, Santiago, Chile.
  • 1965 Galería Lirolay, Buenos Aires, Argentina.
  • 1965 Galería Sena, Buenos Aires, Argentina.
  • 1966 Galería Central de Arte, Santiago, Chile.
  • 1967 Galería Lirolay, Buenos Aires, Argentina.
  • 1967 Galería Central de Arte, Santiago, Chile.
  • 1969 Galería Josie Perón, París, Francia.
  • 1970 Aguafuertes, Galería Central de Arte, Santiago, Chile.
  • 1972 Montevideo, Uruguay.
  • 1974 Instituto Chileno Francés de Cultura, Santiago, Chile.
  • 1975 Homenaje a Delia del Carril, Instituto Chileno Francés, Santiago, Chile.
  • 1975 Galería Bellavista, Santiago, Chile.
  • 1976 Delia del Carril, Galería Bellavista 61, Sala Paulina Waugh, Santiago, Chile.
  • 1976 Perú.
  • 1976 51 Grabados de Delia del Carril, Centro Colombo–Americano, Bogotá, Colombia.
  • 1976 Argentina.
  • 1977 Delia del Carril, Instituto Chileno Norteamericano de Cultura, Santiago, Chile.
  • 1980 Delia del Carril, Sala El Claustro, Galería de la Merced, Santiago, Chile.
  • 1981 Galería del Claustro de la Merced, Santiago, Chile.
  • 1981 El Caballo en el Arte, Instituto Cultural de Las Condes, Santiago, Chile.
  • 1982 Galería El Claustro, Santiago, Chile.
  • 1982 Homenaje al Taller 99, Espacio Cal, Santiago, Chile.
  • 1983 Presencia de Delia del Carril. 98 Años. Santiago, Chile.
  • 1983 Gráfica, Sala Lessing, Instituto Chileno Alemán de Cultura, Concepción, Chile.
  • 1983 Dibujos y Óleos, Presencia de Delia del Carril, Instituto Chileno Norteamericano de Cultura, Santiago, Chile.
  • 1983 Presencia de Delia del Carril, Instituto Chileno Norteamericano de Cultura, Concepción, Chile.
  • 1984 Sala de Exposiciones de la Escuela Moderna, Santiago, Chile.
  • 1985 Homenaje a los 100 Años de Delia del Carril. Galería de la Escuela Moderna de Música, Santiago, Chile.
  • 1989 Exposición Plástica, Casa de la Cultura Michoacán, La Reina, Santiago, Chile.
  • 1990 Grabados de Delia del Carril, Galería de Arte Él Caballo Verde, Concepción, Chile.
  • 1991 Retrospectiva Homenaje a Delia del Carril, Centro de Extensión de la Universidad Católica, Santiago, Chile.
  • 1996 Exposición de Grabados, Galería Modigliani, Viña del Mar, Chile.
  • 1996 Grabados y Dibujos de Delia del Carril, Galería Samoiedo, Viña del Mar, Chile.
  • 2007 Grabados de Delia del Carril, Casa Museo La Chascona, Santiago, Chile.
  • 2008 España en el Corazón, Delia en el Corazón, Galería de Arte Universidad Católica de Temuco, Chile.

Fuentes