Georges Bizet

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Alexandre César Léopold Bizet
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Compositor francés, muy exigente consigo mismo.
Nacimiento25 de octubre de 1838
París, Bandera de Francia Francia
Fallecimiento3 de junio de 1875
Bougival, Bandera de Francia Francia
NacionalidadFrancés
OcupaciónCompositor, pianista
Obras destacadasCarmen, obra que se convirtió en una de las más populares e interpretadas de todo el repertorio operístico.
PremiosA lo largo de su brillante carrera como estudiante en el Conservatorio de París Bizet ganó varios premios, incluyendo el prestigioso Premio de Roma en 1857.

George Bizet. Compositor francés, principalmente de óperas, en una carrera cortada por su muerte prematura.

Síntesis biográfica

Nació en París el 25 de octubre de 1838. En su certificado de nacimiento consta como Alexandre César Léopold, pero fue bautizado como «Georges» el 16 de marzo de 1840. Su padre, Adolphe Bizet, había sido peluquero y fabricante de pelucas antes de ser profesor de canto a pesar de su falta de estudios formales. También llegó a componer algunas obras, incluyendo al menos una canción que fue publicada. En 1837 Adolphe contrajo nupcias con Aimée Delsarte, en contra de los deseos de la familia de ella que lo consideraban un candidato de baja estofa; los Delsartes, aunque pobres económicamente, eran una familia de un alto nivel cultural y musical. Aimée era una consumada pianista, mientras que su hermano François Delsarte fue un distinguido cantante y profesor que actuó en las cortes de Luis Felipe I y Napoleón III.

Georges, ya desde niño, mostró signos de tener grandes aptitudes para la música y rápidamente aprendió las nociones básicas sobre notación musical de su madre, quien probablemente le daría sus primeras clases de piano. Escuchando a través de la puerta de la sala donde Adolphe daba sus lecciones. Georges aprendió a cantar con precisión piezas difíciles de memoria y desarrolló una habilidad para identificar y analizar complejas estructuras acordales. Georges fue entrevistado por Joseph Meifred, un virtuoso de la trompa, miembro del comité de estudios del conservatorio. Meifred se llevó tal impresión de la demostración de las habilidades del chico que pasó por alto la regla de la edad y se ofreció a tomarlo tan pronto como hubiera una plaza disponible.

Estudios

Bizet fue admitido en el Conservatorio el 9 de octubre de 1848, en menos de seis meses ganó el primer premio en solfeo, una proeza que impresionó a Pierre Joseph Guillaume Zimmermann, el anterior profesor de piano del Conservatorio. Zimmermann le dio a Bizet lecciones privadas de contrapunto y fuga, que continuaron hasta la muerte del anciano profesor en 1853. A través de estas clases Bizet conoció al yerno de Zimmermann, el compositor Charles Gounod, quien se convertiría en una influencia duradera en el estilo musical del joven pupilo —aunque su relación a menudo se volvió tensa en los últimos años. Bajo la instrucción de Antoine François Marmontel, profesor de piano del Conservatorio, el pianismo de Bizet se desarrolló con rapidez.

Las primeras composiciones de Bizet que se conservan son dos canciones sin palabras para soprano, datadas de alrededor de 1850. En 1853 se unió a las clases de composición de Fromental Halévy y comenzó a crear obras de creciente sofisticación y calidad. Dos de sus canciones, «Petite Marguerite» ('Pequeña margarita') y «La Rose et l'abeille» ('La rosa y la abeja'), fueron publicadas en 1854. En 1856, Bizet compitió por el prestigioso Premio de Roma de composición musical. Su participación en 1856 no tuvo éxito, pero tampoco lo tuvo ningún otro: el premio a los músicos no se otorgó en esa edición. Para su participación en el Premio de Roma de 1857 Bizet, contando con el entusiasta beneplácito de Gounod, decidió ponerle música a la cantata Clovis et Clotilde de Amédée Burion. Bizet obtuvo el premio después de que una votación de los miembros de la Académie des Beaux-Arts anulara la decisión inicial de los jueces a favor del oboísta Charles Colin. Según las condiciones del premio, Bizet recibiría una beca durante cinco años, debiendo pasar los primeros dos en Roma, el tercero en Alemania y los dos restantes en París. El único requisito era presentar cada año un «envoi», una obra original según las indicaciones de la Académie.

Estancia en Roma

El 27 de enero de 1858, Bizet arribaba a la Villa Médici, un palacete del siglo XVI que desde 1803 había albergado a la Academia Francesa en Roma y descrita por él en una carta que envió a casa como el «paraíso». Bajo la dirección del pintor Jean-Victor Schnetz, la villa proporcionaba el ambiente perfecto para que Bizet y sus compañeros premiados pudieran esforzarse al máximo artísticamente. A Bizet le gustaba la atmósfera de convivencia y pronto se involucró en las distracciones de su vida social; durante los primeros seis meses en Roma sólo pudo componer un Te Deum, para solistas, coro mixto y orquesta, escrito para el Premio Rodrigues, un concurso para componer una nueva obra religiosa abierto a la participación de los ganadores del Premio de Roma. Dicha pieza fracasó en su intento, Bizet se desanimó hasta el punto de jurar que no escribiría más música religiosa. Su Te Deum permaneció en el olvido e inédito hasta 1971.

A lo largo del invierno de 1858–1859 Bizet trabajó en su primer envío, una versión en ópera bufa del libreto Don Procopio de Carlo Cambiaggio.

Para su segundo envío, no queriendo ya tentar su suerte con la tolerancia de la Academia, Bizet se propuso enviar una obra casi-religiosa en forma de misa secular sobre un texto de Horacio. Esta obra, titulada Carmen Saeculare, en un principio iba a ser una canción a Apolo y Diana. No se ha encontrado ningún fragmento de la misma y es probable que Bizet ni siquiera la empezara. La tendencia de concebir proyectos ambiciosos, sólo para abandonarlos rápidamente, se convirtió en algo habitual en Bizet durante sus años en Roma; además del proyecto Carmen Saeculare, tuvo en cuenta hasta cinco proyectos de óperas pero finalmente los descartó, dos intentos de sinfonía y una oda sinfónica sobre un tema de Ulises y Circe.

En el verano de 1859 Bizet y varios compañeros suyos viajaron a las montañas y bosques de las regiones de Anagni y Frosinone. También visitó un asentamiento de convictos en Anzio. Tras volver a Roma, Bizet consiguió con éxito prorrogar su estancia en Italia por otro año más, antes que irse a Alemania, para que pudiera completar «una obra importante» (la cual no ha sido identificada). En septiembre de 1860, mientras visitaba Venecia con su amigo Ernest Guiraud, con el que compartía premio, Bizet recibió la noticia de que se madre estaba gravemente enferma en París y regresó a casa.

Compositor emergente

De vuelta en París, contando con dos años de beca restantes, Bizet tenía por el momento seguridad económica y pudo ignorar momentáneamente las dificultades que los otros compositores jóvenes debían hacer frente en la ciudad. Las dos óperas subvencionadas por el estado, la Opéra y la Opéra-Comique cada una presentaba repertorios tradicionales que tendían a reprimir y frustrar los nuevos talentos locales; tan sólo ocho de los 54 laureados del Prix de Roma entre 1830 y 1860 habían tenido obras representadas en la Opéra, había puesto en escena los estrenos de Fausto y Romeo y Julieta de Gounod, y una versión abreviada de Los troyanos de Berlioz.

El 13 de marzo de 1861 Bizet asistió al estreno de París de la ópera Tannhäuser de Wagner, una interpretación que fue recibida con disturbios por parte de la audiencia, mantenidos bajo control por el influyente Jockey Club de París. Como pianista, Bizet había mostrado gran habilidad desde su niñez. Un contemporáneo afirmaba que podía haber tenido el futuro asegurado en las salas de conciertos, pero optó por ocultar su talento «como si se tratara de un vicio». En mayo de 1861 Bizet ofreció una inusual demostración de su virtuosismo cuando, en una cena en la que Liszt estaba dentro de los presentes, asombró a todos tocando a primera vista, de manera impecable, una de las piezas más difíciles del maestro. Liszt comentó al respecto: «pensé que sólo había dos hombres capaces de superar tal dificultad [...] hay tres, y [...] el más joven es tal vez el más audaz y más brillante».

El tercer envío de Bizet se retrasó casi un año debido a la prolongada enfermedad de su madre, que finalmente muere en septiembre de 1861. Al final, envió tres obras orquestales: una obertura titulada La Chasse d'Ossian («La caza de Ossian»), un scherzo y una marcha fúnebre. La obertura se ha perdido; el scherzo formaría parte de su Sinfonía Roma y la marcha fúnebre fue arreglada y usada en Los pescadores de perlas. En 1862, Bizet tuvo un hijo con el ama de llaves de la familia, María Reiter. El niño fue criado creyendo que él era el hijo de Adolphe Bizet, y sólo en su lecho de muerte, en 1913, la madre le reveló su verdadera paternidad.

El cuarto y último envío de Bizet, el cual le mantuvo ocupado durante la mayor parte de 1862, era una ópera de un acto, La guzla de l'émir. En abril Bizet recibió una oferta del Conde Walewski, de componer una ópera en tres actos titulada Los pescadores de perlas, empleando a tal efecto el libreto de Michel Carré y Eugène Cormon. Debido a que una de las condiciones de la oferta era que la ópera debía ser la primera obra del compositor en ser interpretada públicamente, Bizet retiró a toda prisa La guzla de la producción e incorporó partes de su música en la nueva ópera. El estreno tuvo lugar el 30 de septiembre a cargo de la compañía del Théâtre Lyrique.

Años de apuro

Cuando expiró la beca del Premio de Roma, Bizet pronto se encontró con que no podía sobrevivir sólo con la composición musical. Tomó a algunos alumnos de piano y de composición, dos de los cuales, Edmond Galabert y Paul Lacombe, llegaron a ser amigos cercanos suyos. También trabajó de pianista acompañante en los ensayos y audiciones de varias óperas, incluyendo L'Enfance du Christ de Berlioz y Mireille de Gounod. No obstante, su principal trabajo en este período fue el arreglo de obras de otros compositores. Realizó transcripciones para piano de cientos de óperas y otras piezas y preparó partituras corales y arreglos orquestales de todo tipo de música. Además fue, durante un corto período de tiempo, crítico musical para La Revue Nationale et Étrangère, bajo el seudónimo de «Gaston de Betzi». La única contribución de Bizet apareció el 3 de agosto de 1867, después de la cual se enfrentó con el nuevo editor de la publicación y dimitió.

Desde 1862 Bizet había estado trabajando de manera intermitente en la ópera Iván IV, basada en la vida de Iván el Terrible. Carvalho no cumplió su promesa de producirla, por ello en diciembre de 1865 Bizet la ofreció a la Opéra, pero fue rechazada. La obra no sería interpretada hasta 1946.

Otra de sus obras fue La bella muchacha de Perth. Durante los ensayos de Bizet estuvo trabajando con otros tres compositores, cada uno de ellos contribuyó con un acto de la opereta en cuatro actos Marlborough s'en va-t-en guerre («Mambrú se fue a la guerra»). La obra fue un gran éxito cuando se estrenó en el Théâtre de l'Athénée el 13 de diciembre de 1867 y la Revue et Gazette Musicale se prodigó particularmente en el acto que Bizet hizo: «nada podría ser más elegante, más inteligente y, al mismo tiempo, más distinguido».

El 28 de febrero de 1869 la Sinfonía Roma fue estrenada en el Cirque Napoléon (en la actualidad Cirque d'hiver), bajo la dirección de Jules Pasdeloup. Más tarde, Bizet informaría a Galabert que la obra fue un éxito teniendo en cuenta el gran número de aplausos, silbidos y cuchicheos del público.

Matrimonio

No mucho después de la muerte de Fromental Halévy en 1862, Bizet había recibido la solicitud por parte de la señora Halévy de completar Noé, la ópera inacabada de su antiguo mentor. Aunque por el momento no hizo nada al respecto, Bizet siguió llevándose en términos amistosos con la familia Halévy. Fromental dejó dos hijas; la mayor, Esther, falleció en 1864, hecho que traumatizó tanto a la señora Halévy hasta el punto de no tolerar la compañía de su hija menor Geneviève, que a la edad de quince años vivía con otros familiares cercanos. No se sabe a ciencia cierta cuándo ella y Bizet llegaron a estar unidos emocionalmente el uno con el otro, pero en octubre de 1867 informó a Galabert: «¡He conocido a una chica adorable a la que amo! ¡En dos años será mi esposa!». La pareja se comprometió, a pesar de que la familia Halévy al principio rechazaba la unión. Según palabras del propio Bizet le consideraban un partido inadecuado: «pobre, de izquierdas, antirreligioso y bohemio»,

El matrimonio de Bizet fue feliz en un principio, pero se vio afectado por la inestabilidad nerviosa de su mujer (heredada de ambos progenitores), su tensa relación con su madre.

Durante el año posterior a la boda tuvo como proyecto hasta media docena de óperas nuevas y comenzó bosquejar la música de dos de ellas: Clarissa Harlowe basada en la novela de Samuel Richardson "Clarissa y Grisélidis", con libreto de Victorien Sardou. Sin embargo, su progreso en ambos proyectos fue interrumpido en julio de 1870 debido al estallido de la guerra franco-prusiana.

Guerra y agitación social

Tras varias provocaciones por parte de Prusia que culminaron en el ofrecimiento de la corona española Bizet, junto con otros compositores y artistas, se unió a la Guardia Nacional y empezó el período de instrucción. Fue crítico con el anticuado equipo con el que se suponía que debía luchar; las armas de su unidad, dijo, eran más peligrosas para sí mismos que para el enemigo. El ánimo de la nación pronto decayó tras las noticias de sucesivos reveses: el 2 de septiembre en Sedán los ejércitos franceses sufrieron una aplastante derrota, Napoleón fue capturado y depuesto, finalizando así el Segundo Imperio Francés.

A diferencia de Gounod, que huyó a Inglaterra, Bizet rechazó varios oportunidades de dejar la ciudad bajo asedio: «¡No puedo abandonar París! ¡Es imposible! Sería simplemente un acto de cobardía por mi parte

Se firmó un armisticio el 26 de enero de 1871, pero la salida de las tropas prusianas de París en marzo presagiaba un período de confusión y disturbios civiles. A raíz de una sublevación, la autoridad municipal de la ciudad fue tomada por disidentes que establecieron la Comuna de París; fue entonces cuando Bizet decidió que ya no estaba seguro en la ciudad, y él y Geneviève escaparon a Compiègne. Más tarde se trasladaron a Le Vésinet, donde permanecieron los dos meses que duró la Comuna, oyendo los disparos que resonaban en la lejanía mientras gradualmente las tropas del gobierno aplastaban el levantamiento.

Carrera tardía

Mientras la vida en París volvía a la normalidad, en junio de 1871, el nombramiento de Bizet como maestro de coro en la Opéra fue confirmado al parecer por su director, Émile Perrin. Bizet debía comenzar sus funciones en octubre, pero el 1 de noviembre el cargo fue ocupado por Hector Salomón. Bizet volvió a trabajar en Clarissa Harlowe y Grisélidis, pero los planes para la segunda de ser estrenada en la Opéra-Comique fracasaron, y ninguna de las dos obras fueron terminadas; sobreviven sólo algunos fragmentos de su música.

Otras obras compuestas en 1871 fueron el dúo para piano titulado Jeux d'enfants y una ópera de un solo acto, titulada Djamileh, que se estrenó en la Opéra-Comique en mayo de 1872. La puesta en escena era paupérrima y fue cantada de manera incompetente: hubo un momento en el que el cantante principal olvidó treinta y dos compases de música. Cerró con tan sólo once interpretaciones y no volvería a ser interpretada hasta 1938.

El 10 de julio Geneviève dio a luz a Jacques, el único hijo de la pareja.

La próxima tarea importante de Bizet vino de Carvalho, quien llevaba ahora la gestión del teatro Vaudeville de París, que quería música incidental para la obra teatral de Alphonse DaudetL'Arlésienne. Cuando la obra se estrenó el 1 de octubre la música fue rechazada por los críticos como demasiada compleja para el gusto popular. Sin embargo, alentado por Reyer y Massenet, Bizet creó una suite en cuatro movimientos a partir de la música, que se interpretó bajo la dirección de Pasdeloup el 10 de noviembre, recibiendo una entusiasta acogida.

En junio de 1872 Bizet informó a Galabert: «Acabo de recibir órdenes de componer tres actos para la Opéra-Comique. El tema elegido para este proyecto fue Carmen, novela corta de Prosper Mérimée. Bizet comenzó la música en el verano de 1873, pero la dirección de la Opéra-Comique estaba preocupada por la idoneidad de esta historia, subida de tono para un teatro que por lo general siempre ofrecía entretenimiento sano; finalmente la obra fue suspendida.

Enfermedad y fallecimiento

Durante la mayor parte de su vida, Bizet había sufrido de una molestia recurrente en la garganta. Fumador empedernido, pudo haber socavado aún más su salud por trabajar en exceso durante la mitad de la década de 1860, trabajando en las transcripciones de sus editores hasta 16 horas al día. En 1868 informó a Galabert que había estado muy enfermo con abscesos en la tráquea. En 1871, y nuevamente en 1874 al completar Carmen, había estado indispuesto por ataques severos de lo que describió como «angina de garganta», y sufrió un último ataque a finales de marzo de 1875. En ese momento, deprimido por el fracaso evidente de Carmen, Bizet tardó en recuperarse y cayó enfermo de nuevo en mayo. Al final del mes se fue a su casa de vacaciones en Bougival y, sintiéndose un poco mejor, fue a nadar en el Sena. Al día siguiente, 1 de junio, fue afectado por fiebre alta y dolores, seguido de un aparente ataque al corazón. Parecía temporalmente que iba a recuperarse, pero en la madrugada del 3 de junio de ese año sufrió un segundo ataque fatal. Lo repentino de la muerte de Bizet, y el conocimiento de su estado mental depresivo, alimentaron los rumores de que se había suicidado. Aunque la causa exacta de la muerte nunca fue establecida con certeza, los médicos descartaron esas teorías y, finalmente, determinaron que había fallecido debido a «una complicación cardíaca de un reumatismo articular agudo. En el funeral, que tuvo lugar el 5 de junio en la Iglesia de la Santa Trinidad, en Montmartre, más de 4.000 personas estuvieron presentes.

Obra Carmen

Adolphe de Leuven, el codirector de la ópera comique que más amargamente se opuso al proyecto de Carmen, renunció a su cargo a principios de 1874, eliminándose así la barrera principal a que la obra fuera producida. Bizet terminó la partitura durante el verano, y se mostró satisfecho con el resultado: «He escrito una obra que es toda claridad y vivacidad, lleno de color y melodía». La célebre mezzo-soprano Célestine Galli-Marié (conocida profesionalmente como «Galli-Marié»), fue contratada para cantar el papel principal.

Cuando los ensayos comenzaron en octubre de 1874 la orquesta tuvo dificultades con la orquestación, encontrando algunas partes impracticables. El coro del mismo modo declaró que algunas partes la música eran imposibles de cantar y estaban consternados por tener que actuar individualmente, fumando y peleándose en el escenario más que meramente permanecer formando una fila. Bizet también tuvo que luchar contra cualquier nuevo intento de la Opéra-Comique de modificar partes de la actuación que eran consideras impropias.

Entre las principales figuras musicales en el estreno se encontraban Massenet, Saint-Saëns y Gounod. Geneviève, que sufría de un absceso en el ojo derecho, no pudo estar presente. La primera interpretación de la ópera se extendió a lo largo de cuatro horas y medio. Hubo elogios por parte del peota Théodore de Banville, quien aplaudía a Bizet por presentar un drama con hombres y mujeres de verdad en lugar de las «marionetas» habituales de la ópera comique. La reacción del público fue tibia y Bizet pronto se convenció de su error: «Preveo un fracaso definitivo y sin remedio».

Legado

Tras la muerte de Bizet la mayoría de sus manuscritos se perdieron; sus obras fueron revisados por terceros y publicados en versiones no autorizadas por lo que a menudo es difícil distinguir qué partes son realmente auténticas, incluso Carmen se vio alterada en un formato de grand ópera al ser reemplazados sus diálogos con recitativos escritos Guiraud, amén de otros arreglos a la partitura. Durante el siglo XX tuvo lugar un aumento del interés por su obras. Don Procopio fue reestrenada en Montecarlo en 1906. Una versión en italiano de Les pêcheurs de perles fue interpretada en el Metropolitan Opera de Nueva York el [[13 de noviembre de 1916.

Macdonald escribe que el legado de Bizet está limitado por lo corto de su vida y por proyectos descartados y la falta de enfoque que persistió hasta sus últimos cinco años. «El espectáculo de grandes obras inconclusas, ya sea porque Bizet tenía otras distracciones, o porque nadie le pidió que las escribiera, o debido a su muerte prematura, es infinitamente desalentador, sin embargo, el brillo y la individualidad de su mejor música es inconfundible. Ha enriquecido aún más un período de la música francesa llena de compositores de talento y distinción».

Con respecto al círculo familiar de Bizet, su padre Adolphe murió en 1886. Su hijo Jacques se suicidó en 1922 después de un desengaño amoroso. Jean Reiter, el hijo mayor de Bizet, tuvo una brillante carrera como director del periódico Le Temps; fue nombrado Oficial de la Legión de Honor y murió en 1939 a la edad de 77 años. En 1886, Geneviève se casó con Émile Straus, un adinerado abogado; se convirtió en una famosa anfitriona entre la sociedad parisina y amiga cercano de, entre otros, Marcel Proust. Mostró poco interés en el legado musical de su primer marido, no hizo ningún esfuerzo en catalogar los manuscritos de Bizet y regaló muchos a terceros a modo de recuerdo. Falleció en 1926, y en su testamento estableció un fondo para el premio Georges Bizet.

Fuentes