Guillermo González Arocha

Guillermo González Arocha
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NombreGuillermo González Arocha
Nacimiento25 de julio de 1868
Villa de Regla, La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento1 de abril de 1939
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
OcupaciónMonseñor
PadresAntonio González Gálvez y Josefa Arocha Castillo

Guillermo González Arocha. Sacerdote patriota, quien tuvo su integración a la historia de Artemisa. Desde el comienzo de la Guerra del 95 se vinculó con las fuerzas insurrectas y fue designado Sub Delegado. Después de su muerte se le brindaron honores militares de acuerdo con la jerarquía ganada en la guerra.

Infancia

Nació el 25 de junio de 1868 en la Villa de Regla. Hijo de Don Antonio González Gálvez, Practicante de Primera del Cuerpo de la Armada Española y de la Sra. Josefa Arocha Castillo. Siendo muy niño sus padres se trasladaron para Guanajay y allí cursó sus primeras letras con el afamado pedagogo Francisco Valdés Ramos.

Estudios de Sarcedote

En el Seminario de La Habana estudió el bachillerato. Cursó estudios de Teología y de Derecho Canónico. Se ordenó de Sacerdote. En 1891 fue nombrado Capellán de los Hospitales de Matanzas, pero en 1892, tuvo un rozamiento político con el Gobernador Militar de dicha Plaza y dado su espíritu de justicia y sentimientos de cubanía abandonó aquella misión.

Labor patriótica

Desde el comienzo de la Guerra del 95, González Arocha, se vinculó con las fuerzas insurrectas y fue designado Sub Delegado de la provincia de Pinar del Río, en representación del Jefe del Cuartel General del 6to Cuerpo.

Con la llegada de columna invasora a la provincia pinareña, González Arocha, en unión a la Patriota Magdalena Peñarredonda, incrementó su lucha en apoyo de las tropas mambisas, transportando medicinas, otros útiles y correspondencia desde la Habana hasta la manigua, tarea en la que exponía diariamente la vida.

Merece destacarse la actitud del Padre Guillermo González Arocha ante los horrores de la criminal reconcentración de campesinos que fuera ordenada por el déspota Valeriano Weyler, Capitán General Español en Cuba y donde por gestión personal suya, se construyeron en Artemisa, en un camino adyacente al perímetro urbano del poblado, unos barracones que sirvieron para que los reconcentrados, arrojados a las calles del pueblo, pudieran guarecerse y aliviar los padecimientos e injusticias que sufrían.

Relación con Manuel Valdés

También son memorables sus posiciones y sus acciones para evitar el fusilamiento del joven mártir artemiseño Manuel Valdés, al que los españoles ejecutaron el 6 de octubre de 1896, en uno de los muros del antiguo cementerio, donde actualmente se encuentra la ESBUC que se honra con su nombre.

En 1927 renunció a su parroquia de Artemisa para ocupar otros cargos, como el de Rector del Seminario de la Habana.

Condecoraciones

Al terminar la guerra le fue concebido el título de Veterano, considerado como un alto oficial del Ejército Libertador y años después poco antes de su fallecimiento fue condecorado con la gran Cruz de Carlos Manuel de Céspedes.

Muerte

Al fallecer el 1 de abril de 1939, ocupaba el cargo de administrador de la Catedral de La Habana y les fueron rendidos honores militares de acuerdo con la jerarquía ganada en la guerra.

Fuentes

  • Asociación de Combatientes de Artemisa.
  • Biblioteca Municipal de Artemisa.
  • Biografía de Monseñor Guillermo González Arocha, por José Pérez Gómez. Febrero 24 de 1943. Artemisa.