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Miguel Antonio Caro

Miguel Antonio Caro
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Miguel antonio caro.JPG
25º presidente de la República de Colombia
Presidente
7 de agosto de 1892 - 7 de agosto de 1898
PredecesorRafael Wenceslao Núñez Moledo
SucesorManuel Antonio Sanclemente
Datos Personales
NombreMiguel Antonio Caro Tovar
Nacimiento10 de noviembre de 1843
Bogotá, Bandera de Colombia Colombia
Fallecimiento5 de agosto de 1909
Bogotá, Bandera de Colombia Colombia
Partido políticoPartido Conservador Colombiano, Partido Nacional Colombiano

Miguel Antonio Caro. Político y escritor colombiano. Fundó y fue director del diario El Tradicionalista . Dirigió la Academia Colombiana de la Lengua. Participó en la redacción de la constitución de 1886 y ejerció como diputado y presidente del consejo de Estado y como vicepresidente y presidente de la República . Tras abandonar la política, se dedicó a la literatura: es autor de una Gramática de la lengua latina (en colaboración con R.J. Cuervo, 1867), de ensayos (Tratado sobre el participio, 1870), de traducciones (Horacio, Tibulo, Catulo, Virgilio) y de poesías. Está considerado como el primer ideólogo del pensamiento conservador colombiano.

Síntesis biográfica

El 10 de noviembre de 1843 (año en que se sancionó la tercera Constitución de la Nueva Granada), nació en el número 5-56 de la calle novena de San Alberto, en Santa Fe de Bogotá, Miguel Antonio Caro Tobar. Fue el primer hijo del matrimonio entre el poeta y filósofo José Eusebio Caro Ibañez y Blasina Tobar Pinzón. Su padre, hijo a su vez de Nicolasa Ibáñez, mujer de conocida actuación en los albores de la República, hombre legal, progresista y de espíritu eminentemente filosófico, fue quien junto a Mariano Ospina Rodríguez, contribuyó en grado máximo a la definición histórica del partido conservador.

Estudios

La crianza intelectual de Miguel Antonio tuvo como fundamento una educación familiar privada, concluida con una formación autodidacta. Sus primeras letras fueron aprendidas de su abuelo Miguel Tobar, del cual tomó el señorío, la justicia y gran parte de su orientación en los estudios, especialmente el latín, el derecho y el buen gusto literario.

Continua su formación Thomas Jones Stevens, un ayo de origen inglés, hasta 1855 cuando ingresa en el colegio de Sixta Pontón viuda de Santander, cambiado de plantel en 1857 al Colegio Militar de Antonio B. Cuervo y del clérigo Antonio José de Sucre, para terminar estudiando definitivamente hasta 1861, año de la expulsión de los jesuitas en el Colegio de San Bartolomé. Allí inicia su amistad con Rufino José Cuervo y obtiene altas distinciones en gramática y versificación castellana y latina.

A la edad de 20 años, cuando ya había traducido fragmentos de las Georgias y el Canto II de la Eneida en octavas reales, empieza a manifestar los rasgos más predominantes que heredó a su padre como el temperamento de periodista y la combatividad política, al empezar a escribir en periódicos como El Símbolo, La República y La Caridad.

Vida personal

En 1873 contrae matrimonio con Ana Narváez, unión duradera hasta la muerte de ella y de la cual hubo nueve hijos

Trayectoria

En 1865, empieza a escribir con Cuervo la Gramática Latina para el uso de los que hablan castellano, texto que modificaría la enseñanza del latín, en el año siguiente publica sus primeras poesías y es nombrado profesor de filosofía en la Universidad del Rosario.

A partir de 1868 la labor periodística, filosófica, política, filológica y gramatical de Caro empieza a ganar proporciones. Asume la dirección de La Fe, escribe su Estudio sobre el utilitarismo, aparecen los Principios de la moral. Refutación del sistema egoísta, le dirige unas cartas a Ezequiel Rojas, es representante a la Cámara por Cundinamarca, como suplente de Rafael Arboleda e inicia su periodo de estudios sobre el lenguaje.

En 1870, publica su Informe sobre los "Elementos de Ideología" de Tracy y su Tratado del participio, y en 1871 interviene en la creación de la Academia Colombiana de la Lengua junto con Vergara y Vergara y Marroquín. El 7 de noviembre del mismo año aparece bajo su dirección El Tradicionista, publicado de noviembre de 1871 a agosto de 1876, fue sin duda la palestra donde no sólo luchó por sus ideas frente al radicalismo entonces imperante, sino donde expuso los principios que tanto habían de pesar en el proceso institucional de 1885-1886. El Tradicionista fue el órgano del Partido Católico, una agrupación política que a pesar de no contabilizarse electoralmente, estaba convencida de que el catolicismo debía hacer acto de presencia beligerante y activa en la vida política colombiana. A pesar de que no se hizo realidad por la desconfianza que en los medios de la curia bogotana suscitaba el solo pensamiento de que los laicos pudieran tomar la vocería de la Iglesia.

En 1876, por segunda vez es representante a la Cámara pero ahora por el estado de Tolima, integrando la comisión reglamentaria de Peticiones. En ese mismo año le es expropiado El Tradicionista. La razón de la anterior medida fue que Caro y su periódico habían tomado una actitud perfectamente definida frente a las pretensiones laicizantes y arbitrarias del gobierno radical, constituyéndose en los voceros de un movimiento de resistencia y afirmación de los valores religiosos propios de una Colombia nacida en la matriz hispánica.

Por esos años, Caro comenzó a sostener con notables intelectuales tanto de su país como extranjeros una extensa correspondencia que juega un papel muy importante dentro de su vida y obra. Tuvo amistad epistolar con Cecilio Acosta, Ezequiel Uricoechea, Rafael Núñez, Rufino José Cuervo, Joaquín García Icazbalceta, Marcelino Menéndez y Pelayo, Antonio Gómez Restrepo y Belisario Peña, entre otros.

El año de 1881 fue especialmente rico en la variada actividad de Miguel Antonio. Era entonces Director de la Biblioteca Nacional de Colombia, Consejero del Directorio Conservador y, precisamente entonces, había recibido la distinción de miembro honorario de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, y leyó ante la Academia Colombiana en la junta inaugural del 6 de agosto, un discurso publicado con el titulo Del uso en sus relaciones con el lenguaje.

Tres años más tarde, en 1884, Caro gana el concurso del Papel Periódico Ilustrado como el colombiano más notable y pasa de la dirección de la Biblioteca Nacional a la Rectoría de la Universidad Católica. Al año siguiente sobresale por su participación en el Consejo Nacional de Delegatarios.

Núñez y Caro eran dos personalidades contradictorias que se complementaron. El primero necesitaba de un artífice para materializar todo su proyecto político de la Regeneración y lo encontró en la figura de Miguel Antonio Caro. Todos sus rasgos se manifestaron en los debates en torno a la Constitución de 1886: su patriotismo, su religiosidad, su carácter de luchador y polemista sectario y autoritario, factores que influyeron a través de él en la carta política.

Terminada su labor en el Consejo Nacional de Delegatarios, Miguel Antonio continúa con sus tareas periodísticas. Por esos años escribe sus artículos sobre San Cirilo de Alejandría y Galileo, y es nombrado Director de La Nación, periódico que defendía la Regeneración. Entre 1888 y 1892 fue Consejero de Estado y sin ser abogado sus conceptos como Magistrado son respetados. Fue Presidente de esa corporación judicial antes de encargarse de la presidencia de la República.

Llegada al Gobierno

Miguel Antonio llegó al gobierno de Colombia casi por obra del destino. Indudablemente lo único que lo obligó a aceptar la candidatura a la Vicepresidencia de la República era que de ello dependía la suerte de la Regeneración y la integridad de la Constitución de 1886.

Acceso al poder

Miguel Antonio Caro accede al Poder en las elecciones realizadas durante el lapso comprendido entre 1891 y 1892; en las cuales es postulado junto a Rafael Núñez (el Regenerador), éste como Presidente y Caro como Vicepresidente; ambos representando al Partido Nacional (creado por ellos). Caro llega al poder el 7 de agosto del año 1892, asumiendo el cargo de Vicepresidente encargado del Poder Ejecutivo.

Lapso de Gobierno

  • Lapso de Gobierno efectivo. De Miguel Antonio Caro estuvo comprendido entre el 7 de agosto de 1892 y el 7 de agosto de 1898.
  • Lapso de Gobierno formal. Caro ejerció la Vicepresidencia del 7 de agosto de 1892 al 16 de enero de 1893; del 17 de enero de 1893 al 12 de marzo de 1896; y del 17 de marzo de 1896 al 7 de agostode 1898. Antonio B. Cuervo la ejerció el 16 y 17 de enero de 1893, y del 12 al 17 de marzo de 1896, el General Guillermo Quintero Calderón. Curioso caso: uno de los gobiernos más extensos que se registran en la historia de ese país (seis años) fue ejercido por quien nunca utilizó el titulo de presidente, sino simplemente el de vicepresidente encargado del poder ejecutivo. El respeto que Caro sintió siempre por la obra de Núñez no le permitió asumir un titulo que, en su integridad, consideraba no le pertenecía.

Culminado su periodo presidencial en 1898, Caro se retira temporalmente de la vida política. Desea regresar al mundo para el cual siempre se sintió llamado: las letras, relegadas a razón de su participación activa en la Regeneración.

En 1902 regresa a la vida pública defendiendo a unos presos políticos y volviendo al Senado de la República como suplente por Antioquia para el periodo 1903-1904. En esa legislatura participa activamente en las discusiones en torno al Canal de Panamá y a la regulación del Sistema Monetario y la amortización del papel moneda. En 1903 había dictado la cátedra de Derecho constitucional en la Escuela de Derecho.

Las acciones de Caro en el campo político son tal vez la parte más viva de su biografía. Rodeada siempre de factores polémicos, ofrecen con todo la contribución más rica a la realidad colombiana.

Muerte

A partir de 1905 Caro se retira definitivamente de la política para dedicarse a la vida privada, hasta que la muerte lo sorprende el 5 de agosto de 1909, año en que se culmina el quinquenio de Reyes.

Legado

Muerto Caro, el gobierno nacional encargó a su hijo Víctor Eduardo la recopilación y publicación de las obras de su padre. Fue así como se publicaron ocho tomos de Obras completas (Bogotá, Imprenta Nacional, 1918-1945) y tres de Obras poéticas (1928-1933). En estos volúmenes se publicaron, fuera de lo poético, los estudios literarios filológicos y gramaticales, discursos y documentos políticos, labores legislativas y estudios jurídicos.

Posteriormente, fue creado el Instituto Caro y Cuervo, hace ya cincuenta años, éste asumió la labor de hacer una edición realmente completa de la obra de Caro de la cual se han publicado ya catorce tomos, los tres primeros en la colección Clásicos Colombianos (1962-1980) y otros once en la Biblioteca Colombiana (1979-1991), donde se han recogido por el momento todos sus escritos de interés filosófico, religioso y educativo; la famosa Gramática de la lengua latina: sus estudios lingüísticos, gramaticales y filológicos; los discursos y otras intervenciones en el Senado de la República (1903-1904); los escritos sobre Andrés Bello y acerca del Libertador; los estudios virgilianos (tres tomos); los constitucionales y jurídicos (dos tomos); y los escritos políticos (hasta ahora tres tomos).

Esta en términos generales la actividad del señor Caro. Las facetas ricas de su personalidad, recta y definida, quedan manifiestas en hechos de su vida pública pero el mejor testimonio lo dan sus muchos escritos que llenan la mayor parte de su vida. Fue además un ejemplar humano de virtudes notables, que queda como testimonio de lo mejor de Colombia en el siglo pasado y principios de éste.

Fuente