Xylella fastidiosa
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Xylella fastidiosa. Bacteria gram-negativa, aeróbica, y cuyo óptimo de crecimiento se sitúa entre los 26-28ºC. Se encuentra en el xilema, y se multiplica dentro de los vasos llegando a taponarlos y a obstruir el flujo de savia bruta, lo que provoca síntomas que se pueden confundir con falta de agua o carencia de nutrientes en la planta.
Sumario
Otro nombre
Enfermedad de Pierce de la vid
Historia
Esta bacteria es una de las mayores amenazas globales para la agricultura, fue detectada por primera vez en Europa en el año 2013. El patógeno, para el que no existe cura, que obligó en aquel entonces a arrancar más de un millón de olivos en la región italiana de Apulia. Desde aquel brote, ha ido extendiéndose por el litoral mediterráneo y ha alcanzado nuestro país, donde ha provocado importantes daños en cultivos de las islas Baleares (almendros, viñas, olivos y acebuches) y Alicante.
Tras el caso italiano, la Comisión Europea ordenó la erradicación de todas las plantas en riesgo de contagio que se encuentren en un radio de 100 metros alrededor de un ejemplar infectado. Asimismo, los centros de investigación activaron diversos proyectos para comprender mejor el comportamiento de la bacteria, que no se propaga por sí sola, sino a través de un grupo de insectos conocidos popularmente como cigarrillos, muy frecuentes en algunos continentes, pero poco estudiados.
Un equipo del Instituto de Ciencias Agrarias (ICA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado que la cigarrilla Neophilaenus campestris, una de las tres especies capaz de propagar Xylella fastidiosa en Europa, puede desplazarse mucho más lejos de lo que se pensaba. Los individuos de esta especie observados por el grupo de investigación ‘Insectos vectores de patógenos de plantas’ fueron capaces de avanzar más de 2,4 km en 35 días desde olivares a pinares limítrofes, que utilizan como refugio durante los meses más cálidos del año.
Descripción
Es una bacteria limitada por el tejido del xilema y presenta una amplia gama de hospedadores, muchos de los cuales muestran síntomas menores o ninguno. No dejan de identificarse plantas hospedadoras nuevas. Se está convirtiendo en un problema en olivos
Hay 3 subespecies principales de la bacteria X. fastidiosa: subsp. fastidiosa, subsp. pauca y subsp. multiplex. En Europa han aparecido recombinantes de estas subespecies, como en el caso de Italia que está presente un recombinante de la subespecie pauca denominada CoDiRO y en Córcega (Francia) que está presente una recombinación entre las subespecies multiplex-sandyi.
Ciclo de vida
La bacteria vive en los tejidos del xilema en las raíces, tallos y hojas, donde se multiplican. La planta puede responder a la infección produciendo goma y tílide que es una sustancia parecida a pegamento en los vasos, estas bloquean los vasos, provocando la marchitez de la planta. El transporte a las distintas partes de la planta depende de la especie de planta: en melocotón, la bacteria se encuentra en grandes cantidades en las raíces, mientras que, en ciruela, estas cantidades se acumulan en las hojas y los frutos.
Las bacterias se transfieren de una planta a la otra a través de todo tipo de insectos que se alimentan de xilema. Las especies de chicharrita Homalodisca coagulata y Oncometopia nigricans son vectores famosos, pero ciertamente no los únicos. Los insectos resultan infectados inmediatamente después de comer de las plantas infectadas y los insectos maduros siempre permanecen infectados. Sin embargo, la bacteria no se transfiere a los huevos y los estadios inmaduros pierden la bacteria tras la muda. La dispersión a larga distancia puede producirse a partir del transporte accidental de vectores infectados o de plantas durmientes. En cítricos, la bacteria se puede transferir en semillas usadas para la propagación.
Las bacterias se ven limitadas en muchas regiones por las condiciones invernales con periodos de heladas en los que las bacterias de las plantas durmientes se mueren.
La bacteria está causando problemas más graves en zonas con inviernos templados y vectores adultos hibernantes. La bacteria también está presente en muchos hospedadores silvestres y malas hierbas y su presencia aumenta el riesgo de infección de cultivos plantados. La propagación de una especie de planta hospedadora a la siguiente sigue investigándose y parece depender de la ubicación de la bacteria en las plantas infectadas. Por ejemplo, la transferencia de ciruelos con altos niveles bacterianos en las hojas a ciruelos vecinos con bacterias principalmente en las raíces tiene mucho más éxito que viceversa.
Síntomas
La infección primaria de las hojas provoca su quemado. Una parte de la hoja verde se seca de repente, volviéndose marrón mientras los tejidos adyacentes se vuelven amarillo o rojo. La desecación se extiende pudiendo ocasionar el marchitamiento total de la hoja y su caída. Los tallos infectados muestran una maduración irregular y manchas de tejido marrón y verde. En los siguientes ciclos de cultivo, estas plantas infectadas muestran un desarrollo más tardío y producen brotes cloróticos atrofiados. Si la infección se convierte en crónica, las hojas sufren clorosis internerval y los brotes presentan entrenudos más cortos.
Las vides afectadas terminan muriendo. Esto sucede antes en vides jóvenes que en las más viejas y con mayor rapidez en variedades susceptibles (en 2-3 años) que, en variedades más tolerantes, que pueden sobrevivir más de cinco años.
En plantaciones de melocotón, la copa de los árboles infectados es compacta, parecida a un paraguas, debido a los entrenudos más cortos. El follaje es más denso y el verde de las hojas es más oscuro de lo habitual. Los árboles jóvenes infectados también muestran enanismo. Las hojas y las flores aparecen antes y permanecen durante más tiempo, pero se producen menos frutos y son más pequeños.
Los cultivos de ciruelos tienen los primeros síntomas a principio y hasta mediado del verano, se presenta con una clorosis irregular o se observa oscurecimiento de las hojas, a lo largo del margen o la punta. La zona necrótica se esparce por la hoja desde el margen y está marcada por una banda clorótica. Al principio, solo unas pocas hojas por rama muestran síntomas, pero, a la larga, el crecimiento se detiene y la planta muere en unos pocos años.
Amenaza global para la agricultura
Esta especie es capaz de infectar a más de 500 especies de plantas leñosas y herbáceas en todo el mundo y causa enfermedades incurables en algunas de ellas con alto valor económico para la producción agrícola. En Bruselas se realiza una modificación de la normativa que permitirá reducir considerablemente el impacto económico para los agricultores, y aún más importante, disminuir la superficie afectada en un 75%, aliviando notablemente los riesgos de erosión y degradación del suelo causados por el arranque de los árboles en zonas de pendiente y suelos frágiles del Mediterráneo.
La bacteria lleva más de 100 años provocando grandes daños a las viñas del estado norteamericano de California. Por su parte, las cigarrillos que la propagan son muy comunes en los cultivos y zonas forestales.
Forma de trasmisión
La transmisión de la bacteria se produce mediante insectos vectores que se alimentan predominantemente del xilema, caracterizados por tener un aparato bucal picadorhupador.
En general, la transmisión de la bacteria se da entre hospedantes silvestres y hospedantes cultivados, aunque entre estos últimos también se da la transmisión entre plantas infectadas y plantas sanas. No se ha descrito la transmisión mecánica a través de las herramientas de poda e injerto.
Los vectores solo actúan como transmisores de la enfermedad a corta distancia ya que su capacidad de vuelo está limitada a los 100 m, aunque se pueden desplazar grandes distancias ayudados por el viento, por lo que la principal vía de propagación de la bacteria a largas distancias es el comercio de plantas contaminadas.
Prevención
Se debe mantener libre de vegetación adventicia tanto las zonas de cultivo como las adyacentes desde el mes de marzo hasta al mes de noviembre, coincidiendo con el ciclo biológico del insecto vector transmisor de la bacteria.
Se realizará un buen manejo del suelo agrícola y una buena gestión del riego son prácticas necesarias para evitar condiciones de estrés y el deterioro del cultivo. Un cultivo sano es más resistente a la bacteria.
Una acción efectiva es la poda de los cultivos como medida fitosanitaria para el control tiene los objetivos de reducir la vegetación hospedante del vector, con esto se eliminará la nueva vegetación más tierna y más deseable para el vector, consiguiendo así un equilibrio entre el crecimiento y unos rendimientos regulares.
En los casos en que los restos de poda estén infectados o se sospeche que lo están, se debe solicitar una autorización para quemarlos inmediatamente después de la poda.
El control de los vectores potenciales es esencial para prevenir su propagación y limitar su presencia sólo a las zonas que ya están infectadas.
Control
No es posible el control directo contra la bacteria. No hay ni productos fitosanitarios ni métodos de control que actúen directamente contra esta bacteria.
Fuentes
https://www.mapa.gob.es/es/agricultura/temas/sanidad-vegetal/organismos-nocivos/xylella-fastidiosa/
https://www.koppert.es/enfermedades-de-las-plantas/enfermedad-de-pierce-de-la-vid/
https://www.mapa.gob.es/es/agricultura/temas/sanidad-vegetal/posterxylellabaleares_tcm30-381111.pdf

