Segundo Frente Oriental Frank País

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Segundo Frente Oriental Frank País
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II Frente al final de la guerra.jpg

Activa11 de marzo de 1958[1]
PaísBandera de Cuba Cuba
FidelidadMovimiento 26 de Julio
TipoFrente Guerrillero
EspecializaciónGuerra de guerrillas
Comandantes
ComandanteRaúl Castro
Insignias
Bandera del Ejército RebeldeMovimiento 26 de Julio
Cultura e historia
Colores de la BanderaNegro y Rojo
Guerras y batallas
Guerra de Liberación Nacional de Cuba (1956-1958)

Segundo Frente Oriental Frank País. Frente revolucionario del Ejército Rebelde, bajo el mando directo del comandante Raúl Castro, que combatió la dictadura de Fulgencio Batista en la región más oriental de Cuba. Constituyó un modelo de organización política, militar y social de un territorio guerrillero, que llegó a abarcar 123 mil kilómetros cuadrados y una población de medio millón de habitantes.

Localización

El Segundo Frente Oriental Frank País combatió en un territorio perteneciente en esa fecha a la antigua provincia de Oriente, y que hoy corresponde a la provincia de Guantánamo y parte de las de Santiago de Cuba y Holguín. Es una región de relieve montañoso, caracterizada en lo fundamental por la Sierra Cristal.

Inicios del Frente

En 1958 el Comandante en Jefe Fidel Castro, siguiendo su concepción estratégica de ampliar los frentes de guerra, decidió extender la lucha guerrillera más allá de la Sierra Maestra. Con ese fin ascendió a comandantes a los entonces ya veteranos capitanes Raúl Castro y Juan Almeida con la misión de organizar y dirigir el Segundo y Tercer Frentes al mando de las Columnas 6 Frank País y 3 Santiago de Cuba respectivamente.

Raúl seleccionó a 54 combatientes de la Columna 1 para integrar la 6, y salió de la Pata de la Mesa para llegar el 1ro de marzo de 1958 a San Lorenzo, lugar donde cayó el Padre de la Patria Carlos Manuel de Céspedes. Allí planificó el peligroso cruce de la Carretera Central y los llanos hacia el norte de la entonces provincia de Oriente, y arribó a Piloto del Medio, al norte de San Luis, el 11 de marzo, donde proclamó oficialmente abierto el Segundo Frente.

En recorrido por el territorio asignado de Mayarí a Baracoa, Guantánamo, Alto Songo y San Luis, fue creando Comités de Campesinos Revolucionarios e incorporando los grupos de alzados que ya operaban allí, especialmente los del capitán Demetrio Montseny (Villa), y los tenientes Raúl Menéndez Tomassevich y José Durán (Zapata), que habían realizado acciones combatientes con éxito.

El 26 de enero Raúl estableció su comandancia en Aguacate, Monte Ruz, al norte de Guantánamo, donde fue creando los primeros servicios tales como Armería, Hospital, Inteligencia Rebelde, Comunicaciones y Abastecimientos. Desde los inicios encontró un importante apoyo en el campesinado de la región, y en las organizaciones del Movimiento Revolucionario 26 de Julio de Guantánamo, Santiago de Cuba, Mayarí y de otras localidades del territorio.

Primeras acciones combativas

En contacto con el comandante René Ramos Latour (Daniel), jefe nacional de acción del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, el comandante Raúl Castro, decidió organizar la Operación Omega, que comprendía numerosas acciones del ejército rebelde en apoyo a la huelga nacional convocada para el 9 de abril de 1958.

Como parte del plan de acciones Raúl decidió el ataque simultáneo a los cuarteles del ejército de la dictadura en Imías, Caimanera, Jamaica y Soledad con la misión de derrotar al enemigo en esas posiciones y capturar una determinada cantidad de armas que fortalecerían considerablemente el incipiente Segundo Frente Oriental.

En realidad, el día 9 solo se pudo atacar al cuartel de Imías, por parte de la Columna E, bajo el mando directo del capitán Ciro Frías Cabrera, acción en la que cayó el heroico combatiente. El resto de las acciones se efectuaron pocos días después.

Raúl designó al comandante Efigenio Ameijeiras Delgado y a los capitanes Félix Pena y Manuel Fajardo Sotomayor para que atacaran el cuartel de Jamaica de Yateras. Efigenio mandaba una escuadra, y Pena y Fajardo iban al frente de las Compañía E y D, respectivamente. La acción se realizó el 12 de abril, y la posición no pudo ser tomada por la llegada de un refuerzo de soldados de la dictadura procedentes de Guantánamo.

El 13 de abril fuerzas bajo el mando directo del comandante Raúl Castro, atacaron el cuartel del poblado de Soledad, al nordeste de la ciudad de Santiago de Cuba. El combate se prolongó por toda la madrugada y al amanecer los rebeldes se retiraron.

El 13 de abril de 1958, fuerzas de las milicias del Movimiento Revolucionario 26 de Julio de Guantánamo, bajo el mando directo de los capitanes Toto Lara y Raúl Menéndez Tomassevich, atacaron el cuartel del poblado de Caimanera. Tras un cruento intercambio de disparos, con heroicidad lograron tomar el cuartel de la Guardia Rural y además el puesto militar de la Marina de Guerra de la dictadura, en cuyas acciones lograron ocupar 17 armas largas, muy necesarias para los combatientes.

En su Informe No. 1 al Comandante en Jefe Fidel Castro, Raúl señaló que había desplegado más las fuerzas para atacar a la vez varios objetivos, con el fin de dar apoyo a la huelga en la región de Guantánamo, y que la acción de Caimanera había resultado la más exitosa.

Rechazo de la Ofensiva de Verano

Tras el fracaso de la Huelga de Abril la tiranía batistiana concentró fuerzas de tierra, aire y mar y lanzó la llamada Ofensiva de Verano, con el fin de destruir el baluarte rebelde de la Sierra Maestra y del Segundo Frente. Las tropas del régimen intentaron penetrar por el norte y fueron rechazadas por la entonces Columna 9 (luego 19)) José Tey, en la Ayuda (13 de mayo), Cuchillas del Sitio (día 24) y La Zanja (4-5 de junio), causando numerosas bajas al enemigo.

La ofensiva principal contra el Frente partió de Guantánamo el 28 de mayo en la dirección Marcos Sánchez-La Loma-Bayate. Las fuerzas de la compañía B Juan M. Ameijeiras, al mando del comandante Efigenio Ameijeiras hicieron fuerte resistencia en La Lima, pero el enemigo, con fuerzas muy superiores y el apoyo de la aviación logró romper las defensas rebeldes y llegar a Bayate. El comandante Raúl Castro lanzó la consigna “No pasarán” y los rebeldes lograron detener y rechazar a los guardias, que el 9 de junio comenzaron su retirada hacia Guantánamo.

Operación antiaérea

En su ofensiva la tiranía recrudecía sus ataques aéreos con armamento suministrado por Estados Unidos y se abastecían en la Base Naval de Guantánamo. El mayor impacto era contra la población civil. En esa crítica situación el comandante Raúl Castro concibió la “Operación Antiaérea”, que consistió en la retención de los norteamericanos funcionarios y ejecutivos de empresas yanquis que operaban en la zona. En cumplimiento de la Orden Militar No. 30, del 27 de Junio, los rebeldes capturaron y condujeron a la Comandancia Central 49 ciudadanos norteamericanos, incluidos 28 marines de la Base Naval, que estaban de pase y regresaban por la carretera de Caimanera. En esas acciones cayó en Moa el 26 de junio el primer teniente Pedro Sotto Alba (Pedrín), expedicionario del Granma y fundador del Frente. La tiranía suspendió los bombardeos por un tiempo.

Ante la posibilidad de una intervención norteamericana bajo pretexto del rescate de sus nacionales el Comandante en Jefe Fidel Castro ordenó la liberación de los retenidos. Con tal fin el cónsul norteamericano en Santiago Park Wollan y el vicecónsul Robert Wicha llegaron al territorio liberado. Se creó una comisión presidida por Raúl e integrada además por Belarmino Castilla Más, segundo jefe del Frente. Vilma Espín como traductora y el capitán Augusto Martínez Sánchez como auditor. Las conversaciones se realizaron en dos sesiones, la primera en la casa de Paquito, el de Calabazas, la segunda en la casa de Oscar Borge, al lado de la pequeña pista de aviación.

Al final de las conversaciones Raúl presentó al cónsul un documento que certificaba el perfecto estado de los retenidos y las atenciones recibidas por esto, pero el cónsul solamente lo firmó cuando Raúl le mostró las pruebas de la intervención yanqui en los bombardeos, especialmente los fragmentos de bombas y fotos de los daños en la población civil. Los detenidos fueron evacuados en helicópteros venidos de la Base Naval. Tras la salida de los norteamericanos los bombardeos continuaron, pero el hecho había tenido gran repercusión nacional y mundial.

Con el rechazo de la Ofensiva de Verano el frente de consolidó, amplió su territorio y alcanzaron una mayor madurez los mandos y los combatientes.

Acciones de julio a octubre

El 30 de julio, en recordación del primer aniversario del asesinato de Frank País fuerzas de la Columna 9 (luego 19) José Tey, atacaron por segunda vez el cuartel en Minas de Ocujal, donde se causaron nueve bajas al enemigo y se ocuparon ocho armas largas. En la acción cayó el combatiente Emilio Bárcenas Pier. En una emboscada situada en Guerrita fue rechazado un refuerzo enemigo procedente de Mayarí, causándoles varias bajas.

El 21 de septiembre tuvo lugar en Soledad de Mayarí el Congreso Campesino en Armas, al que asistieron otros jefes rebeldes y dirigentes campesinos, presidido por Raúl, José Ramírez (Pepe), y Vilma Espín como delegada de la dirección nacional del M-26-7. En su discurso de apertura Raúl destacó el carácter democrático del evento, donde los campesinos podían expresarse libremente, y dijo que el Ejército Rebelde era su propio Ejército. En el Congreso participaron 90 delegados y entre los acuerdos se planteó el apoyo irrestricto al Ejército Rebelde y la disposición de los delegados a combatir en sus filas. Se eligió una directiva presidida por el dirigente campesino Teodoro Pereira con la misión de poner en práctica los acuerdos tomados.

Mediante la Orden Militar No. 30 del 30 de agosto fueron creadas las columnas territoriales, con sus respectivas misiones: la Columna No. 6 "Juan Ameijeiras", al mando del comandante Efigenio Ameijeiras; No. 16 "Enrique Hart", del comandante Carlos Iglesias Fonseca (Nicaragua); No. 17 "Abel Santamaría", del comandante Antonio E. Lussón; No. 18 "Antonio López", del comandante Félix Pena; No. 19 "José Tey", del comandante Belarmino Castilla; y No. 20 "Gustavo Fraga", del comandante Demetrio Montseny. Poco antes se había creado la pequeña Fuerza Aérea Rebelde (FAR), dirigida por el capitán Orestes del Río.

Las acciones continuaban. El 12 de agosto fuerzas de la compañía A Otto Parellada, del capitán Tomassevich, atacaron al tren central en San Nicolás con el objetivo de proceder al rescate del comandante Carlos Iglesias (Nicaragua), que era conducido a una vista de juicio en la Audiencia de Santiago de Cuba. En la acción, combinada con milicias de la localidad, cayeron cinco combatientes.

El 12 de septiembre fue emboscado por fuerzas de la Columna 6 el tren de Guantánamo en Carrera Larga, actual municipio de El Salvador, y cuando se combatía en la línea del tren descarrilada, llegó otro tren de la misma procedencia con lo que se intensificó el combate. Numerosas bajas se causaron al enemigo y se le ocuparon 36 armas. En la acción cayó el combatiente Asdrúbal López.

El 20 de octubre el teniente Renato Rabilero y rebeldes de la Columna 19 penetraron e Nicaro y tirotearon el cuartel de los guardias rurales que se retiraron por mar. Con el objetivo de mantener Nicaro por un tiempo, lo cual era un golpe a la farsa electoral convocada por la tiranía, Raúl decidió reforzar la operación de la Columna 17 de Lussón, la que se incorporó el 21 y fuerzas de la Columna 6 de Efigenio que llegó el 22. Raúl bajó hasta Nicaro acompañado por Vilma Espín y oficiales de la Comandancia Central. En medio de los vítores de la población y de los obreros de Nicaro, Raúl asumió el mando de las operaciones y situó su comandancia en La Pasa, a la salida de Nicaro.

El mando enemigo envió la fragata Máximo Gómez y un buque patrullero escolta PE, con el fin de recuperar el enclave minero, los cuales fueron atacados por los rebeldes. Al propio tiempo despachó fuerzas por tierra, procedentes de Mayarí, apoyadas por su aviación con las que combatieron las escuadras rebeldes.

Teniendo en cuenta la superioridad del enemigo en hombres y armas y ante el peligro de quedar cercadas nuestras fuerzas en la península de Lengua de Pájaro, Raúl ordenó la retirada.

En Nicaro por primera vez actuaron en operación conjunta fuerzas de distintas Columnas del Frente en el llano, lo cual sirvió de experiencia para futuras acciones.

Por estos días se procedió al perfeccionamiento de la organización y estructura del Frente. El 12 de octubre por la Orden 49 del comandante Raúl Castro fue promulgada la Ley Orgánica del Frente, que incluyó las seis Columnas que operaban, la Fuerza Aérea Rebelde, los y departamentos de la Comandancia Central, los Burós Agrario y Obrero, la dirección para la atención de éstos (la Interdepartamental) y la dirección de Personal e Inspección.

Ofensiva final

Con el objetivo de hacer fracasar en la zona la farsa electoral convocada por la tiranía para el 2 de noviembre Raúl aprobó la Operación Gancho, propuesta por el comandante Lussón, para la cual fuerzas de la Columna Abel Santamaría atacaron Songo el 1ro de noviembre y sitiaron La Maya y El Cristo. Tras fuertes combates con el enemigo, fueron tomados el Ayuntamiento y la Estación de Policía y el cuartel, así como la guarnición del central Baltony. Alto Songo fue el primer municipio liberado.

Un refuerzo procedente de Guantánamo fue enfrentado por fuerzas de la compañía B Reinaldo Brook, del capitán Filiberto Oliveras y de la Columna de Belarmino Castilla en el Cementerio y El Socorro, más una unidad de la Columna 6 que le ocasionaron numerosas bajas al enemigo y le destruyeron un tanque ligero M-8.

En definitiva, el enemigo logró recuperar el cuartel de Songo, tras lo cual retiró parte de sus tropas hacia Guantánamo, las cuales fueron emboscadas nuevamente por fuerzas de la Columna 20 Gustavo Fraga, del capitán Demetrio Montseny (Villa), que les causó bajas. Como parte de la operación la Columna 6 atacó los centrales Soledad y Ermita, sin lograr tomarlos.

Las fuerzas de la Columna 9 Antonio Guiteras del Tercer Frente, que participaban en las operaciones, atacaron El Cristo, y se retiraron el día 5 por la llegada de un refuerzo procedente del cuartel Moncada. El balance de la operación arrojó la cifra de 120 armas largas ocupadas, pero también algunas bajas entre los rebeldes, entre otras las de Raúl Perozo y Eduardo Mesa, caídos en El Socorro.

Por otra parte, en la dirección de Baracoa, fuerzas de la compañía 18 Antonio López Fernández emboscaron a una compañía enemiga en Guamá, el 5 de noviembre, y le ocasionaron 50 bajas entre prisioneros, muertos y heridos, además de ocuparle 50 armas largas. En el combate cayó el combatiente Patricio Sierralta Martínez, fundador del Frente.

El 13 de noviembre la Columna 17 Abel Santamaría, al mando del comandante Lussón, atacó San Luís, donde tomaron las posiciones del Ayuntamiento, la Jefatura de Policía y el Juzgado. Se ocuparon 20 armas. El cuartel, a pesar de haberse hostigado no pudo tomarse debido a la entrada de una fuerza del Ejército procedente de Palma Soriano, por lo cual los rebeldes se retiraron.

En los días de 9 al 14 de noviembre fuerzas de la Columna 18 de Pena, sitiaron el cuartel de Imías, que contaba con una fuerte guarnición. Como resultado de la operación llegó el comandante Efigenio Ameijeiras con la tropa de choque de su Columna, así como efectivos de la Compañía D del capitán Fajardo. A la guarnición enemiga se unió una compañía operacional desembarcada por una fragata de la Marina de Guerra. Los rebeldes arreciaron el ataque, lograron la rendición del cuartel y aprehendieron parte de la compañía de refuerzo. El resto escapó por mar. En Imías los rebeldes alcanzaron una brillante victoria y ocuparon más de cien armas largas y otros pertrechos.

En la Ofensiva Final Raúl aprobó el 22 de noviembre la Operación Flor Crombet, que comprendía un nuevo ataque a Songo, que fue tomado el 27 tras denodados combates, por fuerzas de la Columna 17, ocupando 100 armas. Simultáneamente fue sitiada La Maya, donde se atrincheraba una fuerte agrupación del ejército batistiano.

En 14 días de cerco y hostigamiento, al ser rechazados los refuerzos de la tiranía procedentes de Santiago y de Guantánamo, un avión rebelde lanzó una bomba sobre el cuartel, La Maya se rindió el 7 de diciembre.

Se ocuparon unas 300 armas largas. El ejército tuvo cuantiosas bajas, entre ellas unos 260 prisioneros que se entregaron a la Cruz Roja Internacional. Los rebeldes sufrieron ocio bajas, entre ellas Andrés Chongo Contreras. La batalla de La Maya, la más grande que libró el Segundo Frente, fue una gran victoria de las fuerzas rebeldes, con la cual quedó liberada la importante vía entre Santiago y Guantánamo, ya que El Cristo había sido tomado también por fuerzas de la Columna 9 Antonio Guiteras, y de la 6, bajo el mando del capitán Samuel Rodiles. Los rebeldes tuvieron que rechazar importantes refuerzos enemigos procedentes de Santiago de Cuba y de Guantánamo, que venían a rescatar las guarniciones atacadas en La Maya y El Cristo, sin lograrlo.

El 5 de diciembre fuerzas al mando del capitán Raúl Menéndez Tomassevich y de la Columna 9 atacaron nuevamente San Luis, que quedó liberado el día 9.

En la noche del 16 de diciembre la Columna No. 19, al mando del comandante Belarmino Castilla, apoyada por fuerzas de la No. 17, comandada por Lussón, atacaron Sagua de Tánamo, que había sido sitiado anteriormente por más de 30 días. En la operación Sagua-Cayo Mambí, se atacó el mismo día a la tropa acantonada en este último punto a 12 km, con el fin de fijarlas e impedir su paso hacia Sagua. Tras ocho días de intensos combates, en los que fueron tomadas 13 posiciones del enemigo y se rechazaron dos refuerzos procedentes del Cayo, donde habían desembarcado unidades enemigas del ejército, las fuerzas de la tiranía en Sagua se rindieron el 24 de diciembre al anochecer. Se ocuparon 158 armas largas, incluyendo una ametralladora calibre 30 y abundante parque.

Se causaron al enemigo unas 150 bajas entre muertos, heridos y prisioneros. En la sangrienta batalla los rebeldes tuvieron 21 muertos y numerosos heridos, que fueron atendidos en el hospital por el doctor José Ramón Balaguer. Así quedó liberada la zona norte desde Moa hasta Mayarí.

El día 19 había sido atacado Cueto por fuerzas del capitán Abelardo Colomé (Furry), apoyados por la Columna 16 Enrique Hart, del comandante Carlos Iglesias (Nicaragua). Tras fuertes combates fueron tomados distintos objetivos en el pueblo. Cuando los rebeldes estaban a punto de tomar Cueto, que era defendido por una compañía enemiga, entró un refuerzo procedente de Holguín, que el día 26 rescató la guarnición cercada. Esta ayuda, al mando del sanguinario comandante Sosa Blanco había perforado la emboscada rebelde en Rejondones de Báguano, donde cayó el heroicocapitán rebelde Raúl Podio. Este había sido enviado por Fidel, que conoció de la operación mientras visitaba en Birán a su mamá Lina Ruz, a quién no veía desde su partida para México.

En su retirada de Cueto la tropa enemiga fue hostigada hasta Los Palacios, donde acampó, y allí fueron cercadas por los rebeldes. El 29 desde el anochecer y en la mañana siguiente golpearon al enemigo causándole cerca de cien bajas, entre ellas la del capitán Ávila, segundo jefe del contingente de tropas batistianas. Empleando dos tanques y con un cerrado volumen parte del enemigo rompió el cerco y se fugó hacia San Germán.

En el combate de Los Palacios los rebeldes tuvieron cuatro bajas, entre ellos el teniente Cipriano Pérez Moreno, de la Columna 17.

Por otra parte, fuerzas de las Columnas 6, 18 y 20 al mando de los comandantes Efigenio, Pena y Villa, cercaron Guantánamo, donde se había acantonado una numerosa tropa enemiga, con cientos de soldados y una compañía de tanques.

Últimas acciones armadas

El 28 de diciembre el Comandante en Jefe Fidel Castro se reunió en Palma Soriano, acabado de tomar, con los jefes de frentes y Columnas rebeldes, donde impartió órdenes para conquistar los objetivos enemigos que quedaban en Oriente. Informó que Raúl estaba para Guantánamo preparando con Efigenio la toma de esa importante plaza. A Belarmino Castilla le ordenó tomar Mayarí, al que tenía cercado por las fuerzas de su Columna. Expresó su apreciación de que el enemigo trataría de fugarse para Preston. Recordó una pequeña elevación que había en la carretera que conducía a esa localidad y le indicó que situara hasta el 40 por ciento de las tropas en ese lugar. En la madrugada del 31 la tropa de guardias de Mayarí trató de fugarse hacia Preston. Los rebeldes atrincherados en la pequeña elevación de Guanina, frenaron el intento de hasta un batallón enemigo, y tras un violento combate lo derrotaron.

En ese sitio se dio la última acción armada importante del Frente, donde se ocuparon más de 300 armas, incluyendo varias ametralladoras calibre 30, morteros y bazucas. Con la victoria de Guanina quedó liberado Mayarí, donde entraron los rebeldes por la tarde, ante el júbilo de la población.

Cuando las Columnas rebeldes que operaban en torno a Guantánamo se disponían a atacar las distintas posiciones enemigas, se conoció la fuga del sátrapa Batista y sus secuaces en la madrugada del 1ro de enero de 1959. La guarnición de la tiranía se rindió y se le ocuparon grandes pertrechos de guerra.

Organización de un mini-estado revolucionario

En el amplio territorio rebelde Raúl creó y organizó los departamentos de Justicia, Sanidad Rebelde, Obras Públicas, Tesorería, Propaganda e Inspección, que tuvieron como jefes a los capitanes Augusto Martínez, José R. Machado, Oriente Fernández, Jorge Serguera, Manuel Piñero y el teniente René León. Se creó también el departamento de Educación con Asela de los Santos al frente y el Buró Agrario, dirigido por Jorge Serguera, y después el Buró Obrero encabezado por Antonio Torres (Ñico). Raúl expresó: “Ahora somos como un pequeño Estado revolucionario dentro de otro”.

En sus nueve meses y 20 días de vida, el Segundo Frente Oriental Frank País, dirigido por el comandante Raúl Castro, tomó 31 cuarteles y puestos de la Guardia Rural, además de ocupar unas dos mil armas al enemigo. El territorio liberado al final de la guerra alcanzó unos 123 mil km cuadrados, con una población de medio millón de habitantes. Organizó 20 hospitales y puestos médicos de campaña, se crearon unas 400 escuelas y fueron construidas cientos de kilómetros de caminos y líneas telefónicas. Con el impuesto de guerra se recaudaron más de dos millones de pesos que sirvieron para la compra de armas en el exterior y el sostenimiento del Frente. Se realizaron importantes eventos como el Congreso Campesino en Armas, el 21 de septiembre, y el Congreso Obrero en Armas, el 8 de diciembre.

Los logros del Segundo Frente fueron resultado del esfuerzo de sus heroicos combatientes, jefes y oficiales, sumado a la capacidad militar y organizativa, iniciativa creadora y visión estratégica y política del comandante Raúl Castro, que tenía solo 27 años de edad.

En un discurso del Comandante en Jefe en Guantánamo, en el aniversario del 26 de Julio, afirmó que el Segundo Frente, dirigido por Raúl Castro había sido un modelo de organización y un importantísimo aporte a la causa de la liberación del país.

En los múltiples combates llevados a cabo, 243 héroes cayeron, cuyos restos descansan hoy en el Mausoleo del Frente.

Fuentes

  • Arcadio Ríos. Hechos y personajes de la Historia de Cuba. Recopilación Bibliográfica. La Habana, 2015. 320 p.
  • Belarmino Castilla. Segundo Frente Oriental Frank País. Un Estado revolucionario dentro de otro. Revista Bohemia. La Habana, 8 de marzo de 2013.Págs. 12-13.
  • Ernesto Guevara. Pasajes de la guerra revolucionaria. Tercera reimpresión. La Habana: Editora Política. La Habana, 2003 p. 280. ISBN 959-01-0400-2
  • Recuerdan fundación del II Frente Oriental Frank País. Artículo de la periodista Patricia Trujillo publicado en el Portal CubaTV. Consultado el 13 de marzo de 2018.