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Alejandro Biondini

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Alejandro Biondini
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180px-Alejandro Carlos Biondini.jpg
NombreAlejandro Carlos Biondini[1]
Nacimiento12 de enero de 1956[2]
ciudad de Buenos Aires,
República Argentina Bandera de Argentina
Residenciaavenida Boedo 105,
piso 2,
departamento 021[1]
ciudad de Buenos Aires
Nacionalidadargentina
Otros nombresEl Führer[3]
Kalki (dios hinduista).
Ciudadaníaargentina
Alma materUniversidad de Buenos Aires
Ocupaciónpolítico, personaje mediático
Partido políticoBandera Vecinal

Alejandro Carlos Biondini (Buenos Aires, 12 de enero de 1956) es un político argentino vinculado a distintas agrupaciones neonazis,[4][5] como la agrupación Partido Nuevo Triunfo (finalmente prohibido por la justicia argentina en 2009) y el partido Bandera Vecinal, que cuenta con reconocimiento legal desde 2014,[6] tras una polémica resolución judicial que lo habilitó a presentarse a elecciones[7] y que ha sido señalado también como una organización de ideología nazi.[8][9][10]

Utiliza abiertamente en los medios de comunicación masiva frases controvertidas.[4]

Discriminar es un acto de inteligencia.
Alejandro Biondini[4]

En las manifestaciones y marchas públicas, tanto Biondini como sus seguidores caminan durante horas manteniendo levantado el característico saludo hitleriano (levantando el brazo derecho en un ángulo de 45°, con la mano extendida y los dedos juntos).[4]

Del nazismo hitleriano, Biondini no solo acepta las doctrinas racistas sino también la simbología nazi ―como la esvástica o cruz gamada―, aduciendo que se trata de «símbolos milenarios» del largo período racista de la India.[4]

En sus escritos esotéricos utiliza elementos de la mitología hinduista (a la que los seguidores de Adolf Hitler atribuyen erróneamente características raciales «correctas» [de piel blanca]). Por ejemplo, firma sus escritos como Kalki, sugiriendo que él cree ser un avatar (‘encarnación’) del dios indio Visnú (quien, sin embargo, es representado tradicionalmente con tez oscura).

En los años 1990 y 2000, Alejandro Biondini se hacía llamar «El Führer».[3]

Asimismo, es director de Radio AN24 y fundador de Casa Patria.

Síntesis biográfica

Niñez e influencias

Alejandro Carlos Biondini nació en la ciudad de Buenos Aires el 12 de enero de 1956, hijo de Héctor Carlos Biondini y Josefa Celia García Martínez.

Su niñez tuvo algunos rasgos singulares. Según su propio testimonio, y debido a la falta de acuerdo entre su madre católica y su padre agnóstico sobre el tipo de educación que debía recibir, primero fue enviado al Jardín Británico y luego hizo sus primeros grados de primaria como medio pupilo en el colegio estadounidense Ward, donde se trataban de enseñarle a «pensar en inglés».

A los 9 años, sus padres se separaron y Biondini se quedó a vivir con su madre católica. Cambió de manera completa el rumbo de su formación: fue inscripto en el colegio católico Betania. Allí se bautizó y tomó su primera comunión de manos de un sacerdote de la Orden de Emaús, el padre Miguel, quien en su juventud oficial de las SS había sido en contra del frente soviético. Un año después pasó a vivir con su padrino y tío materno, Américo Ott, un ingeniero de vuelo de Aerolíneas Argentinas, quien por esos años operaba como coordinador de la mensajería secreta entre el general Juan Domingo Perón (exiliado en Madrid) y la resistencia peronista en Argentina. Ott fue el encargado del vuelo que llevó los restos de Evita (que habían sido profanados y ocultados durante décadas) a Buenos Aires.

Primeros años de militancia

A los 16 años de edad (en 1971) se inició públicamente en la política, militando y luchando durante el duro período de la proscripción del peronismo. Desde el derrocamiento de Juan Domingo Perón, en 1955, el Partido Peronista había sido proscrito, por lo que se habían sucedido una seguidilla de dictaduras militares y gobiernos seudodemocráticos antipopulares. En 1973 volvió la democracia a la Argentina, y el 12 de octubre de 1973 Perón fue asumió como presidente

Dos años después, a los 19 años ―en el marco del Gobierno popular de Perón, que estaba impulsando importantes mejoras en las condiciones laborales de los trabajadores― fue nombrado delegado gremial de la empresa Tumo. Posteriormente, ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires ―en 1949, Perón había instituido la gratuidad de las universidades públicas― donde se especializó en Aduanas y Comercio Exterior. El 24 de marzo de 1976, un golpe de Estado instituyó la dictadura más sangrienta de la historia argentina. Al año siguiente, con 21 años, Biondini fue nombrado jefe de Importaciones de Laboratorios Promeco, filial del grupo alemán Böehringer Ingelheim.

En 1981 fue elegido secretario de la casi inexistente ala derecha de la filial porteña de la Juventud Peronista. También escribió algunos artículos en el periódico peronista Compañeros.

En ese año (1981) realizó su primera actividad neonazi registrada: integró el comité que recibió en Buenos Aires a Pilar Franco Bahamonde, hermana del fallecido dictador Francisco Franco (1892-1975), quien, desde el Hotel Presidente, desplegó una intensa y fructífera actividad de acercamiento entre el fascismo hispano y el argentino.

En abril de 1988, en la esquina de Florida y Bartolomé Mitre (en el centro de la ciudad de Buenos Aires), frente a importantes medios de comunicación del país, hizo apología de la violencia: «Por cada uno de los nuestros, caerán cinco de ellos».[11] Biondini fue detenido y luego conducido al penal de Villa Devoto.

El 14 de marzo de 1990 ―tras ser echado del Partido Justicialista por sus diferencias ideológicas―, Biondini (de 34 años) creó el Partido Nacionalista de los Trabajadores (PNT), posteriormente denominado Partido Nuevo Triunfo.[12]

En 1991 fue detenido y estuvo preso 200 días por haber ordenado una pegatina de afiches con la cruz esvástica y por habérsele hallado «documentación hostil contra los judíos».[13]

Creación de un partido neonazi

El partido de Biondini celebra como «Día del Partido» el 20 de abril, fecha de nacimiento de Adolf Hitler.[3]

En mayo de 2005, la Justicia electoral les denegó la personería jurídica como partido:

No son las ideas políticas de los miembros del partido, ni siquiera sus posiciones «antisistema» las que imposibilitan reconocerlo legalmente, sino su emulación de un régimen ―el nazi― que está basado en pretendidas desigualdades, que se traducen en concretos actos de discriminación por motivos de raza, sexo y origen nacional. No se puede concibir como legal una organización que tiene conductas y propaganda que abogan por la superioridad racial, sexual o religiosa.
Dictamen de la Cámara Nacional Electoral, el 5 de mayo de 2005[3]

En julio de 2005 quedó legalizado para competir en las elecciones el frente Acción Ciudadana, vinculado con el excoronel «carapintada» anticomunista Mohammed Alí Seineldín (quien por sus crímenes se encuentra preso en cadena perpetua),[14] que en la ciudad de Buenos Aires encabezó Jorge Colotto, comisario retirado de la Policía Federal, presentado en la página del partido Nuevo Triunfo como «subjefe de la fuerza en tiempos del general Juan Domingo Perón». En realidad, Colotto fue el más íntimo colaborador de Alberto Villar ―jefe de la Policía Federal, considerado el organizador del siniestro aparato de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), que asesinó a decenas de peronistas durante el gobierno de Isabel Perón y José López Rega y que además obtuvo rédito económico, lo que le permitió acumular propiedades como un departamento en la avenida Figueroa Alcorta―.[3]

En el Obelisco instalaron una muestra fotográfica del ¿Holocausto judío? No vimos entre las víctimas a ningún argentino. Quieren que asumamos responsabilidades en supuestos dolores ajenos. Estamos hartos de estos genocidas disfrazados de hijos de sobrevivientes que ya no están tras las alambradas sino manejando nuestros bancos, nuestros medios de comunicación, nuestra riqueza y los principales resortes del Estado.
Alejandro Biondini[3]

Biondini encontró mil escollos para presentarse a elecciones. Una y otra vez, la Justicia consideró que las agrupaciones que encabezaba enarbolaban una ideología nazi, totalitaria, antisemita, negadora del Holocausto («yo jamás reivindiqué ningún Holocausto»)[12] y apologista de crímenes de odio contra las minorías sexuales y étnicas. La evidencia era voluminosa e irrefutable: los actos públicos, los órganos de prensa partidarios y el sitio Metapedia (una especie de Wikipedia sueca, vinculada a todos los grupos neonazis del planeta, donde son usuales las efemérides del régimen de Hitler).[12]

En la Argentina existen leyes que prohíben y castigan las manifestaciones racistas de todo tipo. Por eso, en el año 2009 la Corte Suprema de la Nación había prohibido la presentación del PNT (Partido Nuevo Triunfo), que se disolvió poco tiempo después.[15]

El 23 de octubre de 2005, Acción Ciudadana participó en las elecciones nacionales en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires. Obtuvo el 0,06 % de los votos.[14]

Lamento haber sido el político más discriminado y perseguido en la historia reciente de nuestro país. En lo personal no guardo odios ni resentimientos, estoy únicamente comprometido con la tarea de poder servir a mi nación y a mi pueblo para bien de todos y para mal de ninguno. [...] Ese fallo de la Corte fue fruto de tremendas presiones políticas por parte del «régimen» kirchnerista y de grupos internacionales sionistas. Tal vez un día, cuando se estudie con calma y objetividad ese gigantesco expediente, integre el Guinness de los abusos que pueden cometerse contra los derechos constitucionales de las personas.
Alejandro Biondini[12]

Elecciones de 2009

En las elecciones legislativas de 2009, Biondini intentó formar parte de un frente, bautizado Acción Ciudadana, junto con Roberto Lavagna (exministro de Economía de Néstor Kirchner, a quien Kirchner alejó del Gobierno debido a sus diferencias ideológicas), y el corrupto sindicalista Gerónimo Momo Venegas. Finalmente, la alianza quedó trunca ya que el empresario Mauricio Macri le ofreció un puesto muy bien remunerado en su partido PRO-Cambiemos (en el poder desde 2015).[4]

Lavagna finalmente también rechazó a Macri y terminó convirtiéndose en «consultor de lujo» del político Sergio Massa (a quien Kirchner alejó del Gobierno debido a sus diferencias ideológicas, y a que fungía como espía, reportándose regularmente en la embajada estadounidense en Buenos Aires, de acuerdo con los datos aportados por el sitio web Wikileaks).[4]

Finalmente Biondini creó el partido Bandera Vecinal, y así el neonazismo porteño supo adecuarse al marco de legalidad. O bien la justicia electoral ―tradicionalmente en manos de la oligarquía ganadera argentina― cometió un acto condenable.[4]

Elecciones de 2011

Alejandro Carlos Biondini se presentó como candidato a Jefe de Gobierno porteño en las elecciones del 10 de julio de 2011 por la Lista 300 del partido Alternativa Social (AS), sorteando exitosamente distintas impugnaciones y habilitado por una resolución unánime del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En los comicios obtuvo solo 3429 votos (el 0,09 %).

El punto 29 de su plataforma proponía el «drástico desmantelamiento de la red homosexual, drogadicta y corrupta que infecta la Argentina».[16] En ese entonces, al ser consultado por la revista Noticias (de Buenos Aires), Biondini explicó:

Ese punto [...] en realidad fue escrito en 1990, hace más de veinte años. Fue un problema de redacción: con la palabra «homosexual» nosotros hacemos referencia a los delitos de abuso sexual.
Alejandro Biondini[4]

El 8 de noviembre de 2012, el partido Alternativa Social ―con Biondini padre a la cabeza― participó activamente de los «cacerolazos» contrarios a la Ley de Matrimonio Igualitario (que permitiría a las parejas del mismo género casarse y adoptar hijos) impulsada por el gobierno de Cristina Kirchner.[4]

Según informa un comunicado del partido Bandera Vecinal, la institución cuenta con poco menos de 4000 afiliados en la ciudad de Buenos Aires,[17] y ya ha realizado elecciones internas. De acuerdo con esas elecciones, Alejandro César Biondini (hijo de Alejandro Carlos Biondini) resultó electo como presidente del Congreso Metropolitano, y Alicia María Quinodoz, segunda esposa de Alejandro Carlos Biondini, quedó al mando de la Junta Directiva. Todas las autoridades del partido Bandera Vecinal tendrán mandato hasta mayo de 2018.[4]

Elecciones de 2015

El partido encabezado por Alejandro Biondini, que se autodefine como "el partido del nacionalismo argentino", fue reconocido legalmente por la Justicia de la provincia de Buenos Aires, con lo cual quedó en condiciones de competir en las primarias que, en ese distrito, se celebraron el 9 de agosto de 2015, en coincidencia con las elecciones primarias nacionales.[18]

El partido Bandera Vecinal tiene el agrado de informar que, por resolución del juez federal Laureano Alberto Durán ―a cargo del Juzgado Electoral con competencia en la provincia de Buenos Aires―, nuestra organización obtuvo su personería jurídico-política definitiva. [...] Bandera Vecinal quedó oficialmente habilitado para competir en las primarias del 9 de agosto de 2015 en el distrito electoral más importante de Argentina. [...] Hoy, Bandera Vecinal es el Partido del Nacionalismo Argentino, avalado plenamente por la Justicia, que crece y se expande a paso firme por todo el país.
Alejandro Carlos Biondini[18]

Bajo el lema «Biondini 2015: el patriotismo que hace falta», el partido Bandera Vecinal se presentó en la ciudad de Buenos Aires pero obtuvo solo el 0,1 % de los votos cosechados por su precandidato a jefe de Gobierno, el nazi Ramiro Vasena, no consiguió superar el umbral del 1,5 por ciento de los votos para pasar a la instancia de las elecciones generales del 5 de septiembre de 2015.[18]

De acuerdo con las leyes electorales de Argentina, cada partido recibe dinero de acuerdo con la cantidad de listas de candidatos que presente. Todos los partidos argentinos presentaron una sola lista, pero el partido Bandera Vecinal presentó seis listas, por lo que cobró seis veces más que cualquier otro partido multitudinario de Argentina (que tradicionalmente reciben más del 10 o 20 % de los votos, mientras que Bandera Vecinal obtuvo 0,09 % de los votos): en julio de 2017 recibió 20 millones de pesos argentinos (aproximadamente 1,15 millones de dólares estadounidenses, de acuerdo con la cotización de esa fecha)[19] para imprimir boletas de votación.[20]

Biondini habilitado

La jueza María Servini de Cubría, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal n.º 1, rechazó el recurso de apelación presentado por la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) contra el reconocimiento definitivo de personería jurídica-política de la agrupación Bandera Vecinal (que encabeza Alejandro Biondini).[7]

[En la documentación presentada por la agrupación neonazi] no surgía ninguna disposición que resultara contraria a los principios de la Constitución argentina, ni que permitiera inferir una ideología vinculada con algún tipo de discriminación racial, religiosa o de otro tipo. [...] Debe tenerse en cuenta que el Sr. Alejandro Carlos Biondini no se encuentra alcanzado por ninguna inhabilitación que afecte sus derechos políticos, porque de lo contrario no podría haberse oficializado su candidatura.

Actividades antidemocráticas

Sus afiliados participan activamente en contra de cualquier manifestación popular en favor de los derechos de minorías.[21]

En julio de 2016, los nazis entraron por primera vez a la Casa Rosada (palacio de Gobierno de Argentina): dos militantes de la «Juventud de Bandera Vecinal» participaron de una reunión del Gobierno con las juventudes políticas, en la cual estuvieron presentes Marcos Peña (jefe del gabinete de ministros), Carolina Stanley (ministra de Desarrollo Social), y Píter Robledo (subsecretario de la Juventud), que fue quien los invitó a la reunión.[22] Primero Píter Robledo presentó una fotografía de la lista de invitados ―retocada para que no apareciera el nombre del partido nazi―. Pero en las redes sociales se mostraron fotografías en las que aparecían los representantes neonazis en la reunión. Entonces Píter Robledo afirmó que él no sabía que eran del partido neonazi Bandera Vecinal, sino que se habían presentado como «vecinalistas» y él les creyó.[23]

El 8 de marzo de 2017, un joven de nombre Agustín Montagut provocó a las militantes feministas que marchaban en ocasión del Paro Internacional de Mujeres. Luego se supo que Montagut milita en Bandera Vecinal y que era empleado del ministerio de Seguridad.[13]

En 2016 y 2017 se perpetraron hechos de violencia contra jóvenes homosexuales y militantes feministas en la ciudad de Mar del Plata por los grupos violentos dirigidos por Carlos Pampillón, dirigente del llamado FONAPA (Foro Nacional Patriótico) vinculado al intendente Carlos Arroyo (del partido Cambiemos, de Mauricio Macri) y al propio Alejandro Biondini.[24]

A pesar de que tradicionalmente los artistas, músicos y actores argentinos tienen una ideología populista de izquierda, Biondini es apoyado por dos artistas argentinos de derechas: María Martha Serra-Lima y Ricardo Iorio.[25]

En 2017, Biondini obtuvo el aval de Ricardo Iorio (el exlíder de la banda de rock nacionalista Hermética en los años ochenta) al sacarse una foto abrazados.[26]

Críticas

El juez Eugenio Zaffaroni (ministro de la Corte Suprema de la Nación) expresó no tener dudas respecto de la condición nazi de Biondini. En el año 2000, Zaffaroni dirigía el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) cuando el canal Crónica TV transmitió un acto completo de Alejandro Biondini.[24] Zaffaroni se comunicó con el canal televisivo y le reclamó «prudencia»:

No pretendo establecer ningún recorte al derecho a informar y a ser informado, y mucho menos aún en cuanto a la difusión de ideas políticas, sino solo a impulsar la asunción de un compromiso ético responsable y elemental para no fomentar involuntariamente comportamientos patológicos de consecuencias imprevisibles que serían lamentadas por toda la comunidad.
Varios de estos elementos pueden ser equívocos si fuesen utilizados aisladamente, pero usados en conjunto no dejan lugar a duda acerca de la intención de emplear la simbología de la «cultura nazi». Por supuesto que toda la escenificación nazista no puede desplegarse en un pequeño acto sumamente reducido en cuanto a dimensiones y público, pero la acumulación de elementos simbólicos no puede ser fruto de una mera coincidencia.
Eugenio Zaffaroni[24]

Fuentes