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Carlos I de Portugal

Para otros usos de este término, véase Carlos I (desambiguación).
Carlos I de Portugal
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Rey de Portugal
Carlos I de Portugal.jpg
Coronación 10 de octubre de 1889
Nombre real Carlos Fernando Luis María Víctor Miguel Rafael Gabriel Gonzaga Javier Francisco de Asís José Simón de Braganza Saboya Borbón y Sajonia-Coburgo-Gotha
Nacimiento el 28 de septiembre de 1863
Lisboa, Bandera de la República Portuguesa Portugal
Fallecimiento 1 de febrero de 1908
Lisboa, Bandera de la República Portuguesa Portugal
Cónyuge/s María Amelia de Saboya
Padre Rey Luis I
Madre Princesa María Pía de Saboya

Carlos I de Portugal. Penúltimo Rey de Portugal, fue un distinguido pintor y gran apasionado de la oceanografía y a la investigación científica, actividades que abandonó al subir al trono. El grave debilitamiento de la posición política de Portugal en Europa redujo su popularidad por lo que su reino tuvo dos intentos golpistas, lo que le llevó a perder la vida a él y a su primogénito a causa de un atentado.

Síntesis Biográfica

Nacimiento

Carlos Fernando Luis María Víctor Miguel Rafael Gabriel Gonzaga Javier Francisco de Asís José Simón de Braganza Saboya Borbón y Sajonia-Coburgo-Gotha nació en Lisboa, Portugal el 28 de septiembre de 1863. Hijo del rey, Luis I, y de la princesa María Pía de Saboya, hija de Victor Manuel II, Rey de Italia.

Viajes

Realizó múltiples visitas a Madrid, París y Londres, las que fueron devueltas, con las visitas a Lisboa de los reyes Alfonso XIII, Eduardo VII, del káiser Guillermo II y el presidente de la República Francesa, Émile Loubet.

Amores y Matrimonio

Conoció en 1876 en Sevilla, a María Eulalia de Borbón, infanta de España, o mejor conocida como “La Infanta Incómoda” comenzando una relación amorosa con la misma, pero no llegaron a casarse porque Eulalia no soportaba la idea de ser reina, aunque se comenta, que su relación amorosa nunca acabó a pesar de que este se casara. En 1886 contrajo matrimonio con Amelia de Orleans, hija de Philippe, Conde de París y de Marie Isabelle d'Orléans con la que tuvo tres hijos: Luis Felipe, Manuel y María Ana.

Reinado

A la muerte de su padre, ocupó el trono el 10 de octubre de 1889, a los 36 años de edad y según palabras del propio monarca, esto significó para él una auténtica condena.

Nada más suceder a su padre en el trono portugués, tuvo que enfrentarse con la grave crisis de ultramar ya que Portugal poseía amplios territorios en África, tanto en el oeste (Angola), como en el este (Mozambique), pretendiendo unir ambos enclaves por medio de un corredor interno pero este proyecto chocaba con los intereses coloniales de la todopoderosa potencia colonial del momento, Inglaterra, a la que pertenecía la actual África del Sur, y cuyas intenciones se encaminaban a la anexión de los territorios del norte (la actual Rhodesia), para unir con otro corredor colonial los enclaves de El Cabo y El Cairo.

En 1890 el gobierno inglés lanzó un ultimátum a Portugal a causa del contencioso originado entre ambos países (que se conoció como el del Mapa Rosa) en el cual exigía al gobierno portugués la inmediata retirada de las fuerzas de ocupación y la entrega de sus posesiones en la zona en conflicto. El Rey Carlos I consideró que no era bueno enfrentarse a Inglaterra debido al poderío de la misma y no tuvo más remedio que ordenar el retiro de Portugal y dejar el paso franco a la expansión británica en la zona.

Debido a esta medida preventiva, el pueblo portugués estalló en cólera y la clase política se opuso a la decisión del rey. En 1891 los republicanos, de conjunto con un grupo importante de monárquicos en contra del rey llevaron a cabo un movimiento revolucionario que aunque pudo ser sofocado instaló el germen del descontento en toda la clase política del país.

El sistema electoral portugués, a semejanza del practicado en España, otorgaba preeminencia a dos partidos políticos: regeneradores y progresistas, que se turnaban en el poder mientras el derecho a voto era reducido a varones alfabetizados y con cierta renta mínima. En 1892, el rey, al ver que los dos partidos rotativos alternativos en el poder, no lograban resolver satisfactoriamente la crisis gubernamental, encargó al General Crisóstomo de Abreu la organización de un gobierno de coalición que, al no poder solucionar el problema, fue sustituido muy pronto por un nuevo gabinete, a cargo de Días Ferreira.

La crisis política y económica siguió agravándose en el país, lo que obliga al rey a tomar otra decisión, nombrando a João Franco como primer ministro y subsecuentemente aceptando la disolución del Parlamento.

João Franco, formó un nuevo gabinete que emprendió inmediatamente una línea política dura y represiva, transformando el régimen en una virtual dictadura apoyada por el rey. Este apoyo a una dictadura no era bien visto ni siquiera por las personas más próximas al rey como la reina madre, su hermano menor, su esposa y su hijo.

Este régimen aumentó el rechazo de los republicanos que no hizo más que caldear los ánimos antimonárquicos, ya de por sí exaltados, no sólo por parte de los propios republicanos, sino también por la amplia mayoría de los monárquicos y de los reformistas, los que realizaron una segunda tentativa republicana para derrocar al rey e instaurar una República. Multitud de conspiradores republicanos y opositores de todo el espectro político fueron deportados. Esta nueva represión provocó lo que ya se venía preludiando: el enfrentamiento de todas las fuerzas políticas y sociales del país contra del rey y su gobierno represor.

Muerte

Doce días después, del fallido intento de golpe de estado, el 1 de febrero de 1908, la familia real regresaba del Palacio de Vila Viçosa a Lisboa. En su camino hacia el Palacio Real, el carruaje en que viajaban pasó por la avenida del Terreiro do Paço y mientras cruzaban la plaza, fueron atacados a tiros, resultando muerto el rey y heridos sus dos hijos varones Felipe y Manuel. Su hijo Felipe, heredero del trono, con tan solo 21 años murió minutos después del atentado y su hermano Manuel logró sobrevivir, siendo proclamado posteriormente Rey de Portugal, el último de la dinastía de los Braganza.

Los asesinos fueron muertos a tiros en el lugar por guardaespaldas y posteriormente reconocidos como miembros del Partido Republicano.

Fuentes