Saltar a: navegación, buscar

Discapacidad intelectual

Discapacidad intelectual
Información sobre la plantilla
Ran.JPG
Concepto:Son las personas con limitaciones a nivel intelectual y en la conducta adaptativa.
Discapacidad intelectual. La discapacidad intelectual definida por la Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo (AAIDD), la definen por una serie de limitaciones significativas en las habilidades que la persona aprende para funcionar en su vida diaria, comprender, e interactuar con el entorno. Las personas con discapacidad intelectual tienen limitaciones a nivel intelectual y en la conducta adaptativa, y se manifiesta en habilidades adaptativas conceptuales, sociales, y prácticas. Lo que implica que sea más complicada la interacción con un entorno generalmente poco adaptado a las mismas. Esta discapacidad se origina antes de los 18 años.

Discapacidad intelectual

La discapacidad intelectual no es una enfermedad mental. El enfoque actual ha conllevado un cambio de término para designar esta condición, y se ha sustituido el término retraso mental por el término discapacidad intelectual porque además de articular mejor en el modo de llevar a cabo la práctica e investigación profesional en el campo, es menos ofensivo para las personas con discapacidad intelectual. También quedan en desuso términos como deficiencia mental, discapacidad cognitiva, discapacidad psíquica, retardo mental, anormal o subnormal. ¿Es lo mismo discapacidad intelectual que discapacidad del desarrollo? Discapacidad del desarrollo es un término más amplio que engloba a la discapacidad intelectual, la parálisis cerebral, los trastornos del espectro autista y otras condiciones de discapacidad bastante relacionadas con la discapacidad intelectual requieren de un proceso de apoyo muy similar al requerido para personas con discapacidad intelectual. Entre los criterios diagnósticos de la discapacidad intelectual, es que el inicio de las deficiencias intelectuales y adaptativas, debe darse siempre durante el periodo de desarrollo. La edad y los rasgos característicos al inicio dependerán de la causa, el tipo y la gravedad de la discapacidad intelectual. Si bien es cierto que el desarrollo infantil es un proceso complejo que se basa en la evolución biológica, psicológica y social de la persona, el periodo de desarrollo más primario tiene una serie de hitos o momentos evolutivos fundamentales que implican la consecución de avances en el dominio de habilidades sencillas que irán progresivamente hacia el aprendizaje de habilidades más complejas.

Síntomas y criterios diagnósticos de la discapacidad intelectual

  • Déficits en el funcionamiento intelectual de la persona, consiste en dificultades en el razonamiento, la resolución de problemas, la planificación, el juicio, el pensamiento abstracto, en la toma de decisiones, en el aprendizaje académico y el aprendizaje a partir de la experiencia. Estas deficiencias deben confirmarse mediante evaluación clínica y test de inteligencia estandarizados, aplicados por un profesional.
  • Déficits en el comportamiento adaptativo, que conducen a dificultades en la consecución de estándares sociales y culturales, problemas de autonomía personal y responsabilidad social. Es decir, las personas con discapacidad intelectual necesitan apoyo o ayuda en el desempeño de muchas de las actividades de su día a día en entornos como el hogar, la escuela, el trabajo y la comunidad, donde suelen presentar problemas de comunicación o participación social.
  • Dificultades a nivel conceptual o académico, les cuesta realizar tareas que implican memoria, atención, lenguaje, lectura, escritura, razonamiento matemático, adquisición de conocimientos prácticos, capacidad de resolución de problemas, etc.
  • Dificultades en el dominio social, poca conciencia de sus pensamientos, sentimientos y experiencias con los demás, la empatía, las habilidades para la comunicación interpersonal, la habilidad para hacer amigos, etc.
  • Dificultades en el dominio práctico, relacionado con el grado de aprendizaje y cómo la persona incorpora la gestión autónoma en las distintas situaciones de la vida, como podría ser, su cuidado personal, la responsabilidad del trabajo, el manejo del dinero, el ocio, la organización de tareas para el colegio o el control adecuado del comportamiento.

Características de la discapacidad intelectual severa

  • En los casos de discapacidad intelectual más graves, los hitos del desarrollo motor, desarrollo del lenguaje o desarrollo social son alcanzados más tarde que en la población general y se podrán identificar en los primeros años de vida, mientras que en niveles más leves de discapacidad intelectual podrán no ser identificados hasta la edad de escolarización, cuando se haga evidente la dificultad para el aprendizaje académico.
  • En cuanto al desarrollo cognitivo, los niños y niñas con discapacidad intelectual pasan por los mismos estadíos evolutivos que los niños y niñas sin discapacidad intelectual y en el mismo orden, pero su ritmo de desarrollo es más lento. El razonamiento típico de las personas con discapacidad intelectual puede identificarse con características de los periodos más primarios de pensamiento, aunque algunas personas también lleguen a mostrar habilidades relacionadas con niveles más avanzados de pensamiento.
  • Cuando la discapacidad intelectual se asocia a un síndrome genético puede haber un aspecto físico característico.
  • Cuando la discapacidad intelectual es adquirida, por ejemplo, tras una enfermedad, se puede iniciar de golpe: tras una meningitis, una encefalitis o después de un golpe en el cráneo durante el desarrollo.
  • Las personas con discapacidad intelectual presentan entre tres y cuatro veces más trastornos mentales, neurológicos, médicos y físicos que la población general.
  • Los problemas de salud mental en las personas con discapacidad intelectual son los mismos que en personas sin discapacidad, sin embargo, la prevalencia es mayor. Lo más comunes son los trastornos del estado de ánimo, la esquizofrenia, los trastornos de ansiedad y las alteraciones del sueño.
  • En cuanto a los problemas de salud física, las personas con discapacidad intelectual presentan mayor riesgo y prevalencia ante enfermedades como la obesidad, la epilepsia, la diabetes, el VIH y ITS, la demencia, y otras, que no corresponden al patrón de salud de las personas sin discapacidad. Por ello es necesario la creación de programas de salud dirigidos a cubrir sus necesidades.
  • Otra de las funciones intelectuales que suele verse más afectada en personas con discapacidad intelectual es el lenguaje y la comunicación. En general, las personas con discapacidad intelectual presentan un lenguaje adecuado que equivale a sus iguales de menor edad. A mayor gravedad de la discapacidad intelectual mayor gravedad de problemas en el lenguaje.
  • Las alteraciones de conducta es otro de los problemas generalmente asociados a la discapacidad intelectual y que pueden ser consecuencia de varios factores: como el malestar producido por la dificultad para comunicarse o expresar sus deseos y necesidades personales, los problemas emocionales relacionados a su vez con la exclusión y la discriminación social o, simplemente, como una forma de expresar o comunicar aquello que no pueden transmitir de otra manera (frustración, preocupación, nerviosismo…).
  • Estas conductas problemáticas, por su intensidad, frecuencia o duración afectarán negativamente al desarrollo personal y a las oportunidades de participación en la comunidad de la persona con discapacidad intelectual. Generalmente, estas conductas tienen una función para la persona que la realiza y exigen un sobreesfuerzo del sistema de apoyos para atender adecuadamente las necesidades del sujeto.

Clasificación de la discapacidad intelectual

La evolución de la discapacidad intelectual en la actualidad centra la importancia en la realización de un diagnóstico temprano que permita a los profesionales llevar a cabo una intervención con el niño o la niña cuanto antes en todas las áreas afectadas. La importancia de prestar los apoyos adecuados a la persona con discapacidad intelectual, implica que los apoyos deben ser individualizados orientados a conocer las necesidades de cada uno. Hay que tener en cuenta que no todas las personas con discapacidad son iguales, ni necesitan los mismos apoyos. El enfoque actual se centra en una planificación del sistema de apoyos ajustado en la persona con discapacidad intelectual, de forma individual, identificando sus metas y sus experiencias de vida deseadas y enfatizando los puntos fuertes y no las limitaciones que pueda tener, con el fin de mejorar su calidad de vida.

Causas de la discapacidad intelectual

Las causas que pueden conllevar a la discapacidad intelectual son variadas desde enfermedades genéticas hasta alteraciones de origen ambiental. En la actualidad, la causa de la discapacidad intelectual se considera una interacción entre cuatro categorías de factores de riesgo: biomédico, social, conductual y educativo; que interactúan a lo largo de la vida del sujeto y entre generaciones de padres a hijos. Ejemplos de causas o factores de riesgo que pueden provocar discapacidad intelectual:

Causas prenatales

  • A nivel biomédico: trastornos cromosómicos, trastornos asociados a un único gen, síndromes, enfermedades maternas o la edad de los padres.
  • A nivel social: malnutrición materna, violencia doméstica, falta de acceso a cuidados parentales o pobreza.
  • A nivel conductual: consumo de drogas, alcohol y tabaco por parte de los padres e inmadurez parental.
  • A nivel educativo: discapacidad cognitiva de los padres o falta de preparación para la paternidad.

Causas perinatales

  • A nivel biomédico: prematuridad en el parto, lesiones en el nacimiento o trastornos en el neonato.
  • A nivel social: falta de cuidados parentales.
  • A nivel conductual: rechazo por parte de los padres o abandono del hijo.
  • A nivel educativo: falta de derivación hacia servicios de intervención tras el alta médica.

Causas posnatales

  • A nivel biomédico: traumatismo o lesiones craneoencefálicas, malnutrición, meningoencefalitis, trastornos epilépticos o trastornos degenerativos.
  • A nivel social: interacción pobre entre el niño o niña, falta de estimulación adecuada, pobreza familiar, enfermedad crónica en la familia o institucionalización.
  • A nivel conductual: maltrato y abandono, violencia doméstica, medidas inadecuadas de seguridad, aislamiento o conductas problemáticas del niño.
  • A nivel educativo: déficits en la crianza, diagnóstico tardío, servicios de atención temprana. Inadecuados, servicios de educación especial inadecuados o apoyo familiar inadecuado.

Clasificación

Cuando se diagnostica una discapacidad intelectual se debe especificar la severidad de la misma diferenciada en cuatro niveles: leve, moderado, grave o severo y profundo.

La clasificación más actualizada de la discapacidad intelectual se realiza en función de la conducta adaptativa:

  • Discapacidad intelectual leve, las personas diagnosticadas con esta discapacidad tienen afectado el dominio conceptual a nivel de pensamiento abstracto, flexibilidad cognitiva, memoria a corto plazo y el uso funcional de las habilidades académicas como leer o manejar dinero. En cuanto al dominio social y en comparación con sus iguales, aparece inmadurez en las interacciones sociales y aumenta el riesgo de ser manipulado, respecto al dominio práctico, necesitan algún apoyo para completar tareas complejas de la vida diaria.
  • Discapacidad intelectual moderada, las personas con discapacidad intelectual moderada necesitan, en cuanto al dominio conceptual, asistencia continua para completar actividades conceptuales básicas del día a día, pudiendo ser necesario que otros tomen algunas responsabilidades de dicha persona por ejemplo, firmar un consentimiento informado. Respecto al dominio social, el lenguaje oral que es la principal herramienta que tenemos para comunicarnos socialmente es mucho menos complejo que el de las personas sin discapacidad. Por tanto, no interpretarían adecuadamente ciertas claves sociales y necesitarían apoyo comunicativo para establecer relaciones interpersonales exitosas. En el dominio práctico, puede desarrollar varias habilidades y destrezas con apoyo adicional y un largo periodo de enseñanza.
  • Discapacidad intelectual de nivel severo o grave, las habilidades conceptuales son mucho más limitadas, las personas tienen poca comprensión del lenguaje y de los conceptos numéricos como el tiempo o el dinero. Las personas que están bajo su custodia deben proporcionar un apoyo extenso para realizar actividades cotidianas. El lenguaje oral es muy limitado tanto en vocabulario como en gramática, el discurso está formado solo por palabras o por frases simples que podrían mejorar con medios alternativos. La comunicación y el dominio social se centra en el aquí y el ahora. Respecto al dominio práctico, la persona requiere apoyo y supervisión constante para todas las actividades de la vida diaria: cocinar, higiene personal, elección de vestuario.
  • Discapacidad intelectual profunda: las habilidades conceptuales engloban el mundo físico y los procesos no simbólicos. La persona podría usar algún objeto para el autocuidado o el ocio, y adquirir algunas habilidades viso-espaciales como señalar. Sin embargo, los problemas motores y sensoriales que suelen ir asociados, pueden impedir el uso funcional de objetos. La habilidad social es también muy limitada en cuanto a la compresión de la comunicación tanto verbal como gestual. La persona puede llegar a entender instrucciones muy simples y expresar deseos o emociones básicas a través de una comunicación simple y no verbal. En cuanto al dominio práctico, la persona es dependiente en todos los aspectos, aunque, si no hay grandes afectaciones motoras o sensoriales, podría participar en algunas actividades básicas.

Fuente