Saltar a: navegación, buscar

El Jobito

El Jobito, primera gran victoria de las armas cubana
Información sobre la plantilla
Error al crear miniatura: Falta archivo
Fecha:13 de mayo 1895
Lugar:El Jobito
País(es) involucrado(s)
Bandera de Cuba Cuba
Ejecutores o responsables del hecho:
Antonio Maceo

El Jobito. Son útiles algunas reflexiones sobre el gran combate de "El Jobito", en sus 115 aniversario, para aclarar que aunque el Mayor General Antonio Maceo llamó a esta acción batalla y los patriotas contemporáneos en la isla y el exilio la denominaron la batalla que le dio vida a la Revolución, lo cierto es que desde el punto de vista militar fue un gran combate, no batalla, por no estar concertada entre las fuerzas contendientes y ser un hecho fortuito, ambos ejércitos concurren al lugar en busca del coronel Pedro Agustín Pérez Pérez, con fines distintos, no a combatir. No es batalla, además, porque no actúan en las acciones todos los tipos de fuerzas existentes en la época, adecuadas para la topografía, no se usó la artillería.

Primera gran victoria cubana en la Guerra Necesaria

No encierra una verdad histórica absoluta, la décima popular que afirma “En el fuego de El Jobito”, donde Maceo gritó machete que son poquito, lo cierto es que las fuerzas mambisas tenían una superioridad de cinco a uno, alrededor de 2500 mambises contra un batallón del Regimiento Simancas # 64, en total 505 soldados españoles.

La caballería solo se usó en la postrimería del combate, que se inició a las 5 a.m. y se extendió hasta las 10 p.m., en un alargado escenario hasta las puertas de la ciudad de Guantánamo. El Titán de Bronce con la caballería de Jesús “Rabí” observaba el combate y aprovechando la superioridad numérica de sus fuerzas ordenó que todos los soldados bisoños fueran lanzados contra los cuadros españoles, armados solo de machetes y los vio pelear con tanto denuedo que exclamó:
“¡La Revolución está salvada!”.

La afirmación de que el combate de El Jobito le dio vida a la Revolución encierra una gran verdad, no porque fuese una batalla, sino por el momento en que se produce, si se analiza la guerra de 1895, antes del 13 de mayo y desde el 24 de febrero, no hay otra acción de envergadura dirigida o con la presencia de los principales jefes de la Revolución, sólo el combate de Arroyo Hondo dirigido por José Maceo, que salva a Máximo Gómez y a José Martí de la mortal emboscada que le tenían preparada. Antonio Maceo, inicia su Campaña de Oriente con varias escaramuzas en Auras, Holguín, sabotea las facilidades ferroviarias en San Luis y amaga sobre El Cristo, viene recogiendo a sus viejos soldados, le falta en Guantánamo el coronel Pedro Agustín Pérez, por eso está en el Jobito.

Desde su campamento en la Jatía, el 12 de mayo, José Martí le escribe a Antonio Maceo, también a nombre de Máximo Gómez, y le expresa que en el criterio de ambos “la Revolución está varada”, al final de la misiva lo exhorta con la frase…
“¡Súbase a los estribos y háganos vibrar con una de esas victorias que le anuncio!”.
Se cumplía la profecía de Martí con la aplastante victoria de El Jobito, y hay que concluir que es el momento y la forma en que se produce la acción lo que marca un viraje en el curso de la guerra.

Titán de Bronce

El Titán de Bronce
Hombre no dado a las alabanzas sobre sí, expresó:
… “Parece que después de El Jobito los españoles tienen miedo enfrentarme…”
y era verdad, no hubo acción ofensiva del Ejército Español en Cuba, de envergadura, hasta dos meses mas tarde, el 13 de julio en el combate de Peralejo, por estas razones entre otras, el croquis que realizó el ingeniero civil, santiaguero Ulises Cruz Bustillo dice: “La Batalla que le dio vida a la Revolución”, ese era el criterio de sus contemporáneos. En carta a María Cabrales, fechada el 6 de septiembre de 1895 en El Jobito le expresa entre otros asuntos que contaba en esta guerra con dos combates y una batalla superior a los de la contienda pasada, sin dudas, dada la fecha, comparaba los combates de El Jobito, Peralejo y Sao del Indio con Las Guásimas, Naranjo y Palo Seco. El Jobito trascendió la frontera de su tiempo, sus enseñanzas siguen dándole vida a la Revolución, y en Guantánamo está vigente la convicción expresada por Maceo:
“¡La Revolución está salvada!"

Fuente

  • Lic. José Ángel Almenares Díaz. Presidente del Comité Municipal de La Unión Nacional de Historiadores de Cuba, en El Salvador Filial Guantánamo e Historiador del Municipio.
  • Lic. Santiago Pérez. Director del Museo Alex Urquiola y miembro de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba.
  • Almenares Días José Ángel, Historia del municipio El Salvador (inédito).