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Graffiti

Graffiti
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Concepto:Formas de inscripción o pintura, generalmente sobre propiedades públicas o privadas.

Graffiti. Se llama graffiti, grafito o pintada (del inglés graffiti o graff) a varias formas de inscripción o pintura, generalmente sobre propiedades públicas o privadas ajenas (como paredes, vehículos, puertas y mobiliario urbano, especialmente pistas de skate). Los graffiteros suelen estar agrupados en crews. El graffiti es un arte, uno de los cuatro elementos de la cultura Hip Hop.

Historia

Orígen

Muestra de Pinturas rupestres de antiguas civilizaciones

El término graffiti es de procedencia italiana, acuñado por los romanos que plasmaban en las paredes y sitios públicos sus profecías y protestas, llevados por el incontenible deseo de compartirlas con sus ciudadanos. Pero sus orígenes se remontan a civilizaciones aún más antiguas. Los macedonios, los griegos, los antiguos egipcios con sus herméticos jeroglíficos e incluso los hombres de las cavernas con sus celebradas y tan visitadas pinturas rupestres, utilizaban las paredes de tumbas, viviendas y edificios en general para satisfacer a conciencia uno de los más ancestrales instintos del hombre: el de comunicarse.

Desde los primeros pasos de la civilización, los graffiti han sido utilizados por el hombre, sus gérmenes están presentes en las marcas realizadas como tatuajes en las rocas, paredes de las cuevas, tronco de árboles, el cuerpo humano, entre otros elementos. Estos tenían como función principal, servir de puente de intercambio y transmisión de ideas, permitiéndole al hombre dejar una huella de su acción sobre el medio y que la misma lo sobreviviera en el tiempo.

Este lenguaje gráfico fue sufriendo múltiples mutaciones en la dinámica evolutiva de la humanidad, dando como resultado dos lenguajes gráficos que iban a desarrollarse y coexistir paralelamente; uno, el de la vida cotidiana y otro, más marginal. Este último creó nuevos códigos, conformando un sistema simbólico que se correspondiera con las nuevas ideas que se querían expresar y se impregnó de una gran carga estética, que le permitió abrir la puerta a un nuevo universo de sensaciones y sentimientos ocultos que abandonaron el claustro materno del lenguaje que los engendró y salieron a la luz, como una expresión artística independiente, dando lugar al graffiti.

Los graffiti, desde sus primeras representaciones van a tener una instintiva preocupación por la forma y lo estético de la representación, lo que demuestra una innegable relación entre ellos y el arte, pro­bado además por diversos ejemplos; paredes de cuevas, templos, casas de antiguas civilizaciones (mayas, aztecas, incas, Grecia, India, Roma, Egipto y Mesopotamia) hasta los más actuales realizados en las paredes las ciudades, ómnibus, cabinas telefónicas, baños públicos, entre otras locaciones. Son además universales e independientemente de que tengan un ghetto lingüístico inherente a ellos, esto les permitió invadir las ciudades, cubriéndolas con un amotinamiento de signos e imágenes y de todo aquello que permitiera reforzar el mensaje, creando un abigarrado criterio silencioso, pero omnipresente.

Desarrollo

Muestra de Bombing Graffiti

A finales de los sesenta se dan las condiciones para el desarrollo de esta forma de la cultura. Un movimiento político creciente en los Estados Unidos pone en las manos de activistas políticos este instrumento primitivo, permitiéndoles hacer públicas sus protestas. En este tiempo aparecen también las llamadas gangs (bandas), que le dan un uso diferente, como en la selva el futuro arte sería usado para marcar territorios de bandas.

Los primeros antecedentes del graffiti actual se manifies­tan a través de una técnica muy famosa de la época llamada "bombing". Muy fiel a su significado, no era más que la acción de bombardear todas las paredes de la ciudad con el propósito de llamar la atención de la prensa y la comunidad. Mientras una nación avanzaba por el camino de la carrera armamentista, el auge económico y otras tantas banalidades, una generación de las clases más bajas, víctimas de la sociedad que los rodeaba, dejaba sus mensajes dondequiera que encontraba un espacio. Era una manera de decir: “¿Aquí estamos, no nos ven?".

El bombing comenzó en la ciudad norteamericana de Filadelfia. Luego se trasladó al South Bronx. Aún no está muy claro como sucedió este traslado, no se conoce si esto sucedió espontánea o voluntariamente, pero la cuestión es que llegó al sitio que el tiempo y la constancia de sus artistas urbanos convertiría luego en la meca del graffiti. No se puede pasar por alto el trabajo que habían estado realizando los artistas del distrito neoyorkino del Bronx. Sería injusto decir que el bombing inició la corrien­te del writing, término con el que se conoce el acto de escribir en los vagones y paredes. El bombing reafirmó la postura que hasta entonces existía y en gran medida consolidó el camino a seguir. El writing a su vez tomó su forma definitiva de diálogo abierto con la sociedad en general y con sus mismos compañeros de expresión.

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Muestra de Wild Style

El arte del writing necesita de los writers. Precisamente fue uno de estos primitivos writers, el pionero de los motion tags, nombre con el que se bauti­zó al arte de marcar los vagones de metro con la firma en forma de garabato. Su apodo: Taxi 183, profe­sión: mensajero de a pie. Además, acaparó el honor de ser el primero en llamar la atención de los todopoderosos mass media. De esa manera es que se convierte el New York Transit System o concretamente los vagones de trenes del metro en el elemento unificador y centro del graffiti, mostrándole a muchos que no solo eran marcas de territorios o protestas. Había un mensaje en las paredes de esos vagones, un mensaje que viajaba por toda la ciudad, llamando a la reflexión de una sociedad que se encasillaba en clichés.

Se llega entonces, entre mediados y finales de los setenta, a la cumbre en lo que a innovación estilística se refiere cuando esta técnica del tag o tagging, que consistía en la firma del artista con forma de garabato, evoluciona hacia letras más estilizadas y grandes. Además, para escribir el nombre, empiezan a utilizarse para expresar ideas o declaraciones, dando lugar, primero a las bubble letters, letras redondeadas con relleno y filete, y, más adelante, a lo que hoy se conoce como throw up. Esta técnica, a su vez impulsada por el afán competitivo de los writers y su deseo de ganar mayor popularidad y respeto, llega a una complejidad estilística tal, que las letras empiezan incluso a ser difíciles de entender, culminando así en lo que es la forma más notable del graffiti del Bronx, el wildstyle.

A finales de la década de los sesenta, el writing alcanza sus cotas más altas con la incorporación de imágenes de la iconografía popular tales como personajes de historieta o de dibujos animados, e incluso en muchos casos de autorretratos en forma de caricatura. Con ellas, aparecen en escena piezas más complejas, que además de servir para distinguir a los grandes maestros de los participantes, se generalizan y amplían su tamaño hasta llegar a ocupar vagones completos.

Crisis del Graffiti

Muestra de Graffitis en vagones de tren

El inicio de la década de los 80 marcó un viraje pero en sentido negativo para el arte del graffiti. La Metropolitan Transit Authority (MTA), de New York comienza su encarnizada batalla contra el graffiti. Dicha entidad es bautizada por los writers acertadamente con el nombre de buff, y sus métodos restrictivos tales como instalar nuevas vallas más sofisticadas en las cocheras de los vagones de metro, o recubrir los vagones con pintura resistente, dan al writing el primer empujón hacia la cuesta abajo. Un gran número de artistas busca desesperadamente nuevas alternativas, y algunos de ellos "cruzan el charco" para dar a conocer la hasta entonces semioculta filosofía y actitud de la juventud neoyorquina, con lo que el nuevo arte se extiende rápidamente por el viejo continente.

Se promulgan leyes restringiendo la venta de pintura a los jóvenes, se obliga a los vendedores de esta materia prima a tener guardados los sprays bajo llave, y se endurecen las penas (multas, cárcel) contra los writers. La consecuencia más inmediata de esta larga suma de elementos, es la escasez de "lienzos" para los artistas, lo que les hace más territoriales y agresivos, hasta el punto de que presentarse en las cocheras del metro desarmado, se convierte en una empresa solo accesible para pocos.

Supervivencia

Graffiti Mural en Brooklyn

La década siguiente se puede denominar como la fase de supervivencia, hay una señal de tregua cuando el incansable y todopoderoso buff pone en servicio vagones de deshecho. Pero lo que parecía ser más luz al final del camino, finalmente se queda en un espejismo, y a constante falta de pintura, sus regulaciones y la casi nula seguridad en las cocheras, desembocan en la proliferación de tags artísticamente muy pobres, hechos con marcadores.

Cuando todo parece ya perdido con la MTA como dueña y señora de la situación, y la Transit Police en plenitud de fuerzas, cuando los tags, throw ups y compañía empiezan o bien a escasear de manera alarmante, o bien están tan escondidos que ya nadie puede verlos, aparece la explosión popular del hip hop a finales de los ochenta, y reaviva la llama de la street culture neoyorquina. Todos los chicos quieren ser B-Boys, y ade­más resulta que los protagonistas no habían muerto. Los MCs y a su rebufo los writers, están otra vez en el disparadero. Alguien en la costa oeste informa de la mayor accesibilidad y menores medidas de seguridad en los trenes de mercancías, por lo que todos los artistas acarician sus sprays. En menor medida, también contribuye, por supuesto de manera inconsciente, la MTA empieza a retirar los vagones averiados de cocheras para chatarra en Brooklyn, lo que hace que muchos apasionados del acero vuelvan a la carga impulsados por la esperanza de revivir los viejos y siempre mejores tiempos, o simplemente por el deseo de conseguir una foto con su nombre en un vagón del metro.

Por su parte, el movimiento europeo se consolida, y empiezan las giras de writers americanos por Europa, y las peregrinaciones de writers europeos a la meca del graffiti, difundiéndose con rapidez la cultura del writing por el viejo mundo. No es solo el Bronx la galería viviente de expresiones tan francas y creativas del graffiti, Europa ha bebido también de la misma fuente y sacia­do su sed de wild style. Las calles de muchas ciudades del mundo muestran la fuerza que tiene la expresión del graffiti, convertido hoy en una cultura universal.

Con el tiempo empezó a aumentar tanto la cantidad de tags como la cantidad de escritores. Con esto se generó una particularidad entre quienes pintaban. Las ideas de los escritores fueron cambiando, la estructura formal de las firmas comenzaron a tener variaciones, el plano estético fue trascendiendo en tanto los escritores procuraban darle más atractivo y belleza a sus firmas, con el objetivo de resaltar entre las atiborradas superficies que frecuentaban los que pintaban, como los vagones o los muros de la ciudad. Con esta particularidad que se dio en esta época, se comenzó a dar una diferenciación de formas, generando singularidades en cada tag y en cada escritor, que derivó en la base de lo que serían los estilos posteriormente.

Características

Graffiti en Defensa por la Paz

Estos mensajes son el producto de un mecanismo colectivo de la imaginación creadora, sean artísticos o no, que van a romper con los límites geográficos de una ciudad o país y que serán capaces de diferenciarse de otras expresiones artísticas, construyendo una atmósfera sui géneris entre el espectador y el creador, al darse una ambivalencia en el acto casi mágico de la comunicación, porque el emisor no escribe para nadie y a la vez escribe para todos; aparentemente, él solo plasma en estos grafismos su lenguaje interno, pero una vez realizados estos, las ideas son liberadas y toman vida propia generando, de forma consciente o no, una serie de imágenes oníricas, que permitirán que ese mensaje no quede atrapado en el marco estrecho de unos simples trazos gráficos, evitando que se pierda su valor intrínse­co y el que el mismo perdure como un lenguaje más puro, a pesar de la desaparición física del creador y sus lectores.

Poseen, además, una gran capacidad camaleónica, que les ha permitido sobrevivir en el tiempo, pues pueden adaptarse sin grandes contradicciones a los más diversos contextos histórico - sociales, así como permiten la utilización de los más versátiles materiales. Todo esto le ha permitido al graffiti ir ganando con todo derecho un lugar en el espectro de las artes plásticas, siendo además muy probable que logren pasar a la posteridad, aunque algunos lo pongan en tela de juicio, ya que tienen a favor el no depender de capacidades específicas para su ejecución, como sí sucede con los textos publicitarios, el periodismo o la literatura, porque su creador puede ser cualquier persona que esté dispuesta a soltar el grafitómano que tenemos agazapado dentro, dispuesto a decorar la superficie que tenga a su alcance.

Patrones estéticos asociados al rap

Vinculación del rap al graffiti

Todas estas características convirtieron al graffiti en un fenómeno transgresor ya en la década del setenta, lo cual lo ubica en el mismo espacio y tiempo de otro no menos polémico: el rap. Esto ocurre en EE.UU. en cuyo contexto surge este género musical como el último eslabón de una larga cadena, y sería el instrumento utilizado por los afronorteamericanos y latinos para expresar su rechazo por la sociedad que los venía explotando y humillando durante siglos. Se reconocen e identifican por poseer sus patrones estéticos en varios puntos de contacto:

  • Ambos poseían un fuerte espíritu de lucha por la supervivencia en un medio hostil y frío como las calles de New York.
  • Usaron como contrapartida al vacío —que sentían el ritmo y el color que expresaron a través de los textos e imágenes de canciones, bailes y graffiti.
  • Desarrollaron un código específico con un sistema simbólico característico, que conformaba un ghetto lingüístico inherente a ellos.
  • Tenían un carácter universal, porque ninguno estaba atado a una ciudad, país o idioma, ya que su lenguaje, a pesar de corresponderse con determinado estrato social no dejaba de ser comprensible para cualquier lector u oyente.
  • Poseen la capacidad de mutar y adaptarse al contexto sociocultural en el que se desarrollan.
  • Son versátiles en el uso de los recursos expresivos tanto en textos como en imágenes.
  • Tienen autonomía y renovación constante.
  • Sus propósitos eran la crítica y la censura social a toda manifestación negativa del contexto socioeconómico en que se encontraban.
  • Sus valores estéticos son muy específicos y a pesar de ser un arte marginal, eso no les impidió ubicarse al mismo nivel de otras manifestaciones artísticas.
  • Cada uno luchaba con sus medios para mantener la identidad de los latinos y negros, evitando que ésta fuera absorbida por la cultura norteamericana. Por todo esto es que se unen y el graffiti se convierte en la expresión gráfica del rap, como antes lo fue del rock.

Graffiti asociado al Rap en Cuba

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Muestra de graffiti con consigna revolucionaria

Este fuerte género musical que es el rap, entra en Cuba aproximadamente a finales de la década del ochenta y fue estimulado por varios jóvenes, quienes de forma dispersa inicialmente y después más orgánicamente, empezaron a difundirlo, dándole promoción, logrando captar adeptos, lo que les permitió, al cabo del tiempo, que se creara todo un fenómeno cultural que coadyuvó en el surgimiento de un evento de carácter anual que los representara. Los festivales de rap, que han estado celebrándose en el municipio de Habana del Este desde 1995 hasta la fecha, con la participación no solo de agrupaciones vocales cubanas, sino también internacionales (EE.UU., España, México, Brasil, Canadá, entre otros).

Esto permitió que el género se enraizara y fructificara, además de que sus expectativas no se vieran cumplidas, en sus inicios —donde tuvieron que enfrentar cierto rechazo —, pero sí posteriormente, cuando pudieron contar con el apoyo de la Asociación Hermanos Saíz y el Ministerio de Cultura, por lo que no tuvieron la necesidad de apoyarse en otros elementos para reforzar su imagen textual y fonética, como fue el caso del rap en EE.UU.

En el caso de Cuba, el graffiti no tuvo un ambiente propicio, esto se puede apreciar si se realiza un breve y sintético análisis de su evolución en las diferentes épocas históricas.

Comunidad Primitiva

Se observan algunas huellas en las pictografías de las cuevas de Punta del Este y el Indio.

Colonia
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Graffitis en las paredes internas de la Bodeguita del Medio, La Habana, Cuba

Es posible apreciarlos en esas preciosas firmas de los diferentes cabildos, que se formaron con los esclavos libertos que pertenecían a las etnias traídas a tierras cubanas desde África; y también los efímeros realizados sobre los muros de algunos locales de comercio de la zona intramuros en la Habana Vieja, en los que se combinaban los textos con imágenes que recibieron el epíteto de "mamarrachos". En esta etapa se van a desarrollar dos vertientes:

  • Como instrumento de las clases oprimidas para criticar la situación político social en el país (consignas contra la dictadura).
  • Como medio de expresión del paroxismo de una angustia oculta e irreprimible de eternizarse en una huella gráfica de algunas figuras y personajes de la época, que escribían sus nombres en las paredes de algunos locales de recreo de La Habana de entonces, entre los más conocidos la Bodeguita del Medio (cuya práctica se mantiene hoy en día).
Revolución

Con la caída