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Guerra anglo-estadounidense de 1812

Guerra anglo-estadounidense de 1812
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Guerra 1812.jpeg
Fecha:18 de junio de 1812 hasta 24 de diciembre de 1814 (oficialmente)
Lugar:Océanos del este y centrales de Norteamérica, de la costa del golfo, atlánticos y Pacíficos.
Resultado:
La Guerra Anglo-estadounidense mostró que, a pesar del enfrentamiento con la primera potencia mundial de la época, Estados Unidos consiguió sobrevivir, favoreciendo el desarrollo nacional. Tratado de Gante, bellum ante del status quo
Consecuencias:
Otorgó un gran estímulo a las manufacturas de Nueva Inglaterra, debilitaron el poder indio al este del Mississippi y facilitaron la colonización occidental.
País(es) involucrado(s)
Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos,Bandera del Reino Unido Reino Unido

Guerra anglo–estadounidense de 1812. También conocida como "Guerra anglo-americana" o "Guerra de 1812" (War of 1812, en inglés). Fue una guerra que enfrentó a los Estados Unidos contra el Reino Unido y sus colonias canadienses, que lucharon entre 1812 y 1815 por tierra y mar.

Sinopsis

Cuando el duodécimo congreso se reunió en noviembre de 1811 —tres días antes de la Batalla de Tippecanoe—, un grupo de jóvenes republicanos, apodados los "Halcones de la guerra" por sus adversarios, tomaron la iniciativa. Provenían en su mayoría de los Estados occidentales o de las regiones fronterizas del bajo sur y eran ardientes nacionalistas que creían que los Estados Unidos de América no podrían considerarse una nación independiente puesto que habían aceptado de forma pasiva que se interfiriera en su comercio.

Su dirigente era Henry Clay, de Kentucky. Elegido presidente de la Cámara de representantes, llenó los comités claves con sus compañeros de los "Halcones de la guerra" como John C. Calhoun, Carolina del sur, y Félix Gruñid, de Tennessee, y utilizó su influencia en otros sentidos para impulsar la guerra.

Madison no era un Halcón de la guerra, pero desesperaba por un cambio en la política británica. Puede que también temiera que la falta de disposición para ir a la guerra con el fin de afirmar los derechos estadounidenses diera como resultado que se le negara ser elegido candidato por el partido para las elecciones de 1812. De este modo, el 1 de junio de 1812, envió un mensaje de guerra al congreso enumerando varias violaciones británicas.

Comenzaba con las levas y seguía citando el acoso a los transportes frente a las costas estadounidenses, el uso de supuestos bloqueos y las extensas restricciones de las órdenes del consejo.

Por último alegaba que los británicos habían incitado a la guerra fronteriza con los indios. El congreso respondió con una declaración de guerra el 18 de junio. Dos días antes, Castlereagh había anunciado la intención del gobierno británico de revocar las órdenes del consejo, pero la revocación de las órdenes del consejo no habría sido suficiente para preservar la paz; el gobierno de Madison también habría insistido en que acabaran las levas, a lo que sin duda se habrían negado los ingleses.

Votación

El voto del congreso sobre la resolución de guerra, fue de 19 votos contra 13 votos en el senado y 79 votos contra 49 votos en la cámara, mostró que la opinión norteamericana estaba dividida, tanto por partidos como por regiones. Los republicanos apoyaban la guerra, pero ni un solo federalista era partidario de ella. El Sur y el Oeste apoyaron la declaración de forma aplastante; Nueva York, New Jersey y la mayor parte de Nueva Inglaterra se opusieron en masa. Algo similar se reveló en las elecciones presidenciales de 1812.

Cuando las noticias de la declaración de la guerra llegaron a Boston, las banderas ondearon a media asta y el gobernador de Massachusetts proclamó ayuno público. Los neoingleses temían que la guerra arruinara su comercio aún más que el embargo.

También deploraban el hecho de que los Estados Unidos de América estuvieran, al menos nominalmente, de parte de la autocracia napoleónica. Hombres como Clay y Calhoun, por otro lado, creían de veras que no era Napoleón quien amenazaba la república, sino el monarquismo federalista y la hostilidad británica hacia el autogobierno popular.

A pesar de la oratoria de los "Halcones de la guerra", los Estados Unidos no estaban preparados para el conflicto. La tacañería republicana había recortado los servicios armados al máximo: El ejército regular, reducido a 6700 hombres, estaba mal equipado ya el mando de viejos veteranos de la Guerra de Independencia.

Las milicias estatales, con falta de entrenamiento y disciplina notoria, eran activo militar dudoso. La marina no tenía navíos de alto bordo y solo contaba con media docena de fragatas. Además, la negativa de la mayoría republicana del congreso a volver a autorizar el Banco de los Estados Unidos, en 1811 había privado al gobierno de una entidad fiscal invalorable.

La Guerra

Batallas de la guerra Anglo-estadounidense.
Sabiendo que no tenían mucho que hacer contra la "Royal Navy", los estadounidenses planearon asediar Canadá por tierra.

La guerra empezó con muy poca ventaja para los Estados Unidos, ya que sus intentos por invadir Canadá fueron repetidamente repelidos. La milicia estadounidense se mostró inefectiva y el alto mando incompetente a lo largo de la guerra salvo en el último año.

El Presidente James Madison declaró la guerra a Gran Bretaña el 1 de junio de 1812, declaración que aprobó el Congreso tras acalorados debates. De hecho, la situación del Congreso era fiel reflejo del sentir de la nación, profundamente dividida por los diferentes intereses económicos en liza.

Bloqueo

Pese a un Bloqueo marítimo inicial de los británicos en el litoral oriental que arruinó el comercio estadounidense, estos últimos consiguieron finalmente el control naval del Lago Erie y el Lago Champlain, previniendo así cualquier amenaza de una invasión a gran escala desde el norte. Los británicos lograron penetrar en partes de Maine y Washington D.C. haciendo arder sus edificios públicos, incluyendo la Casa Blanca y el Tesoro.

En el plano militar, la guerra comenzó mal para los americanos. La invasión de Canadá resultó en una humillante derrota, y las tropas británicas no sólo repelieron a las estadounidenses, sino que las persiguieron y llegaron a ocupar Washington D.C, quemando el Capitolio, la Casa Blanca y otros edificios del gobierno.

Los estadounidenses destruyeron las fuerzas británicas compuestas de indios en el noroeste y el sureste. El último acto de la guerra fue la Batalla de Nueva Orleans donde los estadounidenses derrotaron a una fuerza británica; irónicamente, la paz ya había sido firmada entre ambos contendientes.

Acuerdo

Napoleón I Bonaparte: Emperador de los franceses.
Con la derrota de Napoleón en 1814, y el estancamiento en los frentes, ambas naciones llegaron a un acuerdo de paz que devolvía las fronteras a su statu quo previo a la guerra.

En Canadá esta guerra se recuerda como una victoria al evitar la conquista de sus vecinos del sur, mientras que en Estados Unidos es celebrado como el nacimiento de un nuevo espíritu de unidad nacional de la joven nación y una importante demostración de fuerza internacional que haría que desde Londres no se volviera a cuestionar la independencia estadounidense.

Status quo ante bellum

Es un término latino que significa "el estado en que las cosas estaban antes de la guerra".

Esta expresión era usada en tratados para referirse al retiro de las tropas enemigas y el retorno de las condiciones previas a la guerra. Cuando se utiliza como tal, indica que ninguno de los lados combatientes perdió o ganó territorio y/o derechos políticos y económicos. Esto contrasta con el uti possidetis iure, en el cual cualquier bando conserva cualquier territorio o propiedad que controle al finalizar un conflicto.

Oliver Hazard Perry

Participación en la guerra

Oliver Hazard Perry durante la batalla del lago Erie, abandonando su buque Insignia el Lawrence, para dirigirse al buque Niágara (1813).
Su gran fama vino de la Batalla del lago Erie (1813), donde los barcos bajo el mando de Estados Unidos, comandados por Perry derrotaron a las fuerzas británicas, un punto de inflexión en la Guerra de 1812.

El insignia de Perry el "Lawrence" estaba incapacitado, pero regresó y obtuvo la más pequeña, el "Niágara", transferido la bandera que decía Don't Give Up The Ship (honrando las últimas palabras del capitán James Lawrence de la bahía de Chesapeake y luego volvió vencer a los barcos británicos bajo el mando del capitán Robert Heriot Barclay.

Después de la batalla su mensaje a William Henry Harrison, a la espera de avanzar en el Canadá, se hizo famoso: «Hemos conocido al enemigo y que son los nuestros.

»Dos barcos, dos bergantines, una goleta, una balandra». Las bajas estadounidenses fueron numeradas en 27 muertos y 96 heridos, mientras que las pérdidas británicas fueron en 41 muertos y 94 heridos. La victoria fue de gran importancia, para los Estados Unidos que ahora controlaban el Lago Erie hasta que terminó la guerra.

Además, el general William Henry Harrison fue activado para poder captar gran parte del Alto Canadá, y los negociadores de paz de América fueron capaces de hacer valer las afirmaciones estadounidenses al noroeste.

Consecuencias

Otorgó un gran estímulo a las manufacturas de Nueva Inglaterra. La muerte de Tecumseh y la derrota que infligió Jackson a los creeks en la Batalla de Horseshoe Bend el 27 de marzo de 1814 debilitaron el poder indio al este del Mississippi y facilitaron la colonización occidental.

La guerra inspiró un gran desbordamiento de sentimiento nacional en una Unión que todavía era endeble.

Como consecuencias positivas, hay que mencionar el enorme impulso que le dio al espíritu nacional, y al fortalecimiento del nacionalismo americano. Figuras como Andrew Jackson ascendieron a la categoría de héroes, y los valores del coraje y el patriotismo americanos echaron raíces entre una población orgullosa de sus tropas.

Proporcionó a los Estados Unidos de América un Himno nacional, el Star-Spangled Banner (bandera centellante de estrellas) que un prominente abogado de Washington, Francis Scout Key se había sentido inspirado a escribir mientras observaba el bombardeo británico de Baltimore; y un símbolo nacional, el "Tío Sam": Apodo y caricatura utilizados para personificar al gobierno norteamericano y, en el extranjero, para referirse al país en su conjunto. El apelativo deriva de la denominación del Estado (United State of America, USAm o Uncle Sam) y apareció por primera vez en los contenedores de municiones empleados durante la guerra anglonorteamericana de 1812. En 1961 el congreso norteamericano adoptó el personaje como símbolo nacional.

La guerra marcó el final de la dependencia estadounidense del sistema estatal europeo ya para en el año 1815 Europa entró en un período de paz y los Estados Unidos, que habían logrado una posición dominante en Norteamérica, pudieron retirarse al aislacionismo diplomático y concentrarse en los asuntos internos.

Enlaces externos

Fuentes