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Hernia hiatal

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Hernia Hiatal
Información sobre la plantilla
Hernia hiatal2.jpg
Hernia.jpg
Clasificación:No Transmisible
Región de origen:Entre Esófago y Estómago

La hernia hiatal es una condición en la cual una porción del estómago resalta hacia arriba en el pecho con una abertura en el diafragma. El diafragma es la hoja del músculo usada en la respiración de eso separa el pecho del abdomen.

Introducción

El hiato diafragmático es un orificio que comunica el Esófago con el Estómago y que separa el Tórax del Abdomen, formando un Ángulo agudo que impide la salida del contenido gástrico hacia el esófago, evento conocido como Regurgitación.

Su dimensión normal es de 1.5 centímetros en promedio, pero por diversas razones, puede ampliarse a 2,5 ó 3 centímetros, ocasionando la deformación del estómago y diversas alteraciones funcionales.

Cuando esto sucede, la membrana estomacal puede subir paulatinamente, alterando su aspecto original y provocando que el contenido gástrico salga, impulsado por la presión, hacia el esófago. Las consecuencias de estas alteraciones son la hernia y el reflujo gastroesofágico.

Causas

Una hernia ocurre cuando una porción de tu cuerpo resalta con un boquete o una abertura en otra parte de tu cuerpo. Muchos tipos de hernias ocurren en el area abdominal. Pero las hernias hiatal - también conocidas como Hernias diaphragmatic - forman en la abertura (hiato) en tu Diafragma donde tu pipa del alimento (esófago) ensambla tu estómago. Cuando el tejido fino del músculo alrededor del hiato llega a ser débil, la parte superior de tu estómago puede bombearse a través del diafragma en tu cavidad de pecho.

A menudo las épocas puede también ser un resultado de la presión creciente en el abdomen de toser, de vomitar, de filtrar o del esfuerzo físico repentino. La obesidad puede contribuir a esta condición, al igual que pregancy debido a la presión ascendente creciente del útero mientras que se amplía.

Síntomas

Los síntomas de este padecimiento del sistema digestivo son sumamente molestos y obligan a cambiar por completo los hábitos alimenticios. Mucha gente puede vivirlo como tragedia, pero otros apreciarán en ello la oportunidad de mejorar su calidad de vida. El síntoma más común se está quemando en tu pecho (ardor de estómago), especialmente en la noche en que te estás acostando. Otras muestras posibles incluyen Burping y tragar del apuro.

Cada vez que ingerimos un alimento o líquido y pasamos un trago, se abre una “compuerta” que permite que éste pase por el esófago y llegue al estómago. Sin embargo, cuando esta parte del sistema digestivo, llamada hiato, sufre problema anatómico, puede permanecer abierto más de la cuenta y ocasionar efectos sumamente indeseables. Hablamos de agruras, eructos y reflujo (ascenso de jugo gástrico por el esófago), pero también de la inflamación de la pared del esófago y sensación de ardor que se conoce como Pirosis.

Tipos de hernia hiatal

Hay tres tipos de hernias hiatales.

  • Las de deslizamiento, que se presentan cuando parte del estómago y esófago ascienden y se ubican en la cavidad torácica. Este tipo de hernia es el más frecuente.
  • La hernia hiatal paraesofágica, que se ocasiona cuando la unión del esófago con el estómago permanece en su lugar, pero una parte del estómago asciende para ubicarse en el tórax, de forma paralela al esófago.
  • Las mixtas, que combinan ambas hernias.

Tratamiento

Si no tienes ningunas muestras o síntomas de una hernia hiatal - y la mayoría de la gente no - no necesitarás probablemente ningún tratamiento. Pero si estás experimentando reflujo gastroesophageal recurrente, puedes conseguir la relevación de algunos cambios simples en tu forma de vida. Si eres exceso de peso, el peso perdidoso solo puede relevar tus síntomas.

El tratamiento consiste, fundamentalmente, en el uso de fármacos antisecretores pero, no obstante, existen modificadiones de la dieta y consejos que hay que tener en cuenta. En aquellos casos en que el cambio de dieta no sea exitoso, es posible recurrir al uso de fármacos. El Dr. Cervantes Juárez explica que los primeros que se utilizaron para calmar las molestias relacionadas con la hernia hiatal tenían éxito en su intento de aumentar la presión sobre el esfínter del esófago, pero ya casi no se utilizan debido a sus indeseables efectos secundarios.

En su lugar llegaron los antiácidos a base de hidróxido de aluminio y magnesio, que han sido sumamente efectivos durante años. Si éstos no resuelven el problema, dice el especialista, “podemos recurrir a la ranitidina, y si el problema persiste recurrimos a omeprazol, que es magnífico para evitar la producción excesiva de ácido”

Consejos alimenticios

  • Ingerir alimentos a media mañana y a media tarde, con el objeto de neutralizar los Ácidos gástricos.
  • Las grasas, el Chocolate, el Ajo y ciertos alimentos que se exponen a continuación, relajan el Esfínter esofágico inferior, incrementan el reflujo y por tanto, hay que limitar su consumo.
  • Los Cítricos, el Café, la Pimienta y otros alimentos relacionados en esta misma página, puede irritar o lesionar el esófago, motivo por el cual están plenamente desaconsejados.
  • El consumo de bebidas está directamente relacionado con su PH. Hay casos en que el consumo de Agua aumenta la sintomatología.
  • Después de las comidas, evitar tumbarse.
  • Levantar la cabecera de la cama.
  • Evitar el tabaco.
  • No utilizar prendas que puedan oprimir la zona abdominal, como fajas, cinturones.

Otros consejos

  • La utilización de arcilla fina, vía interna es muy adecuada como alternativa natural a los antiácidos.
  • La respiración favorece la movilización del diafragma ayudando a descomprimir la presión abdominal favoreciendo que el estómago pueda ocupar, en la medida de lo posible, su posición natural.
  • El masaje también nos ayudará a reducir la tensión y bloqueo muscular de la zona favoreciendo que cada órgano "vaya a su sitio". Como además nos ayuda a reducir el estrés su beneficio es doble.
  • La noche es un suplicio para la gente con hernia de hiato ya que en la cama suelen empeorar. Por ello lo ideal es en primer lugar intentar ir a la cama mínimo dos o tres horas después de haber cenado e intentar cenar ligero. Suele ser de gran ayuda que la parte de la cama donde tenemos la cabeza sea unos 7 u 8 centímetros más alta que la parte donde tenemos los pies. Así quitamos tensión en la zona del diafragma y hay menos reflujos ácidos.
  • Practicar ejercicio físico de forma suave mejora la oxigenación, disminuye el estrés y fortalece la musculatura abdominal.
  • Intentar tomar conciencia del esquema corporal y evitar adoptar malas posturas (es mejor flexionar las rodillas y ponerse en cuclillas para coger algo que agacharse) que creen una tensión innecesaria.

Alimentación permitida

Quizá la mayoría de las personas que tienen hernia hiatal o alguno de los padecimientos que la acompañan sientan que es imposible seguir el régimen dietético que dicta un especialista, pero el Dr. Cervantes Juárez lo ve de otra manera: el cambio de hábitos mejora notablemente la salud del paciente y previene la necesidad de intervención quirúrgica.

Dicho lo anterior, el experto comenta que, en principio, “quien debe dictar la dieta del paciente es un especialista en gastroenterología y no un nutriólogo, pues no se trata de bajar de peso al paciente, sino de evitar que su problema avance y haya la necesidad de operarlo”.

No hay que pasar por alto que el Cigarro, , Café, Alcohol y refrescos son sumamente irritantes, y que los productos de repostería tampoco están permitidos. Algo más: hay que evitar el chicle, ya que esta goma provoca que traguemos aire, haya salivación excesiva y, consecuentemente, aumento en la producción del ácido estomacal.

Por el contrario, enfatiza el catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “debemos saber que existen ‘amortiguadores’ del ácido gástrico. Entre ellos están la leche y sus derivados, todas las frutas —el jugo de Naranja o Toronja debe disolverse con agua—, así como toda clase de verduras. La Carne, Pollo o Pescado deben cocinarse a la parrilla o cocidos, y no hay ningún problema con las sopas de crema, jitomate crudo, arroz y macarrón blanco, pan, tortillas y agua de frutas con poca Azúcar”.

Un consejo sumamente práctico, es cenar a buena hora para tener tiempo de realizar la digestión y evitar el famoso reflujo nocturno, el cual, en condiciones extremas, puede ser sumamente riesgoso. Una recomendación más es elevar la almohada de la cama aproximadamente 30 centímetros, lo que permite, por el efecto de la gravedad, que el alimento se dirija al esófago.

Cirugía

Algunos personas con una hernia hiatal sintomática pueden necesitar cirugía. Esto se considera generalmente solamente cuando las medicaciones y los cambios de la forma de vida no pueden relevar síntomas severos del reflujo, o cuando tienes complicaciones tales como sangría o el enangostar u obstrucción crónico de tu esófago. Las hernias hiatal grandes pueden también necesitar la reparación si causan síntomas tales como shortness de la respiración, dificultad que respira o que traga, o el dolor de pecho.

Quien se encuentre en estas circunstancias debe tomar en cuenta que existen tratamientos farmacológicos que pueden aliviar los síntomas, e incluso una intervención quirúrgica comúnmente resulta exitosa. No obstante, lo primero y más sencillo radica en un cambio de hábitos alimenticios, con lo cual todo lo demás puede evitarse.

El Dr.Jorge Manuel Cervantes Juárez, jefe del Servicio de Gastroenterología del Hospital General de Zona 2A Troncoso, perteneciente al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y localizado en la capital de la República, explica que la hernia hiatal suele confundirse con otros padecimientos y no se percibe como lo que es: un problema anatómico en el esfínter (músculo circular) que controla el paso de los alimentos que ingerimos.

Una mujer embarazada, ejemplifica el galeno, “puede tener reflujo como consecuencia del aumento de volumen de abdomen, o como una respuesta a mecanismos hormonales, pero ello no quiere decir que tenga hernia hiatal; lo mismo sucede con una persona que aumenta de peso. En realidad todos tenemos reflujo, y si éste se presenta en forma ocasional (una o dos veces por semana) debe considerarse completamente normal”.

Es mejor prevenir que lamentar

Como ya se estableció, hay algunos factores que pueden estropear el mecanismo de deglución de los alimentos. En principio, debemos considerar que este tipo de “tapón” funciona varias veces a lo largo del día durante toda la vida, por lo que forzarlo más veces de lo normal es un mal principio. En el mismo sentido, hay que tomar conciencia de que no debemos comer en exceso ni rápidamente, así como tampoco abusar de comestibles muy condimentados, con grasa o picante.

El Dr. Cervantes Juárez, gastroenterólogo y endoscopista formado en el Hospital General de México, señala que una persona con reflujo constante puede sufrir la formación de una ulcera (lesión), la cual, al cicatrizar, puede hacer que la luz del esófago (espacio por donde pasan los alimentos) disminuya.

Esta alteración, llamada estenosis, es sumamente molesta y peligrosa, ilustra el entrevistado, porque “hay que decir que, normalmente, la abertura por la que pasan los alimentos es de 15 milímetros, que al reducirse a la mitad causan que el paciente no pueda comer con tranquilidad, ya que constantemente percibe la sensación de que algo se está atorando en su esófago”.

En ocasiones, sobre todo si el paciente tiene reflujo y hernia hiatal, sentirá dolor en el esófago y quizá manifieste molestia detrás del esternón (dolor retroesternal), es decir, aproximadamente a la altura del Corazón, y ello puede confundirse con Infarto del miocardio (obstrucción del flujo de Sangre a una parte del músculo del corazón).

Fuentes