Isaac Deutscher

Isaac Deutscher
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Nombre completoIsaac Deutscher
Nacimiento3 de abril de 1907
Chrzanów, Galitzia, Imperio austrohúngaro
Defunción19 de agosto de 1967
Roma, Italia
OcupaciónEscritor, Periodista, Historiador
NacionalidadPolaco
Lengua de producción literariaIngles
GéneroEnsayos y biografías.
Obras notablesLos sindicatos soviéticos, Rusia después de Stalin.
CónyugeTamara Deutscher

Isaac Deutscher (Chrzanow, 1907Roma, 1967) Escritor y político británico de origen polaco. Nacido en el seno de una familia burguesa de origen judío, fue educado en la estricta observación de los dogmas hebreos hasta que, a los diecinueve años de edad, se afilió en Varsovia al Partido Comunista polaco, al que habría de permanecer ligado hasta 1932, cuando fue expulsado de sus filas por su severo enjuiciamiento de los métodos estalinistas.

Biográfica

Deutscher nació enChrzanów, un pueblo de Galitzia, en la actual Polonia, entonces parte del Imperio Austrohúngaro, en una familia judía muy religiosa. Estudió con un rabino jasídico y fue aclamado como un prodigio en el estudio de la Torah y el Talmud. Sin embargo, en el momento de su Bar Mitzvá, había perdido la fe. Probó a Dios comiendo alimentos no kosher en la tumba de un tzadik (persona sagrada para el judaísmo) en Yom Kipur. Cuando comprobó que nada le ocurría, se convirtió en ateo. Deutscher atrajo atención primero como poeta, cuando a los 16 años comenzó a publicar en periódicos literarios polacos. Sus versos, en yidis y polaco, se preocupaban por el misticismo polaco y judío, por la historia y la mitología, e intentó sortear la distancia entre las culturas yidis y polaca. Asimismo, tradujo poesía del hebreo, latín, alemán y yidis al polaco.

Deutscher estudió literatura, historia y filosofía como estudiante asociado de la Universidad Jaguelónica de Cracovia. A los 18 años abandonó Cracovia, trasladándose a Varsovia, donde estudió filosofía y economía, y se hizo marxista. En torno a 1927 se afilió al ilegal Partido Comunista de Polonia (KPP) y se convirtió en editor de la prensa clandestina del partido. En 1931 viajó por la Unión Soviética, contemplando las condiciones económicas bajo el primer plan quinquenal. Allí, las universidades de Moscú y Minsk le ofrecieron sendos puestos de profesor de historia del socialismo y de teoría marxista. Declinó ambas ofertas y regresó a su trabajo clandestino en Polonia. A su regreso, Deutscher cofundó el primer grupo anti-estalinista del Partido Comunista polaco, criticando la línea del partido acerca de que el nazismo y la socialdemocracia no eran antípodas sino gemelos. Esto contradecía la entonces línea oficial conocida como Tercer Periodo, que veía a los socialdemócratas, o socialfascistas, como el peor enemigo del Partido Comunista. Publicó un artículo titulado El peligro del barbarismo sobre Europa, donde urgía a la formación de un frente único de socialistas y comunistas contra el nazismo. Deutscher fue expulsado del partido por exagerar el peligro del nazismo y... fomentar el pánico en las filas comunistas.

Sus Ideales

En el transcurso de esos seis años de militancia, Isaac Deutscher se significó por sus constantes aportaciones teóricas, publicadas en diferentes medios de comunicación afines a su ideología marxista; pero, a raíz de su expulsión, su autorizada voz se fue convirtiendo progresivamente en un severo órgano de revisión y condena de aquellas corrientes marxistas que, en su opinión, se habían apropiado del auténtico discurso de Marx. No sólo criticó con dureza el estalinismo hasta convertirse en una de las voces que, desde dentro de la propia ideología comunista, se alzaba en su contra, sino que fue también, junto a otros grandes intelectuales marxistas como Leon Trotski, Herbert Marcuse, W. Leonhard, B. D. Wolfe y R. Lowenthal, uno de los teóricos que acusaron al marxismo-leninismo de haberse convertido en una aberración del marxismo original. En 1934, después de haber militado en algunos grupos trotskistas en los que se respiraba idéntica repulsa contra el leninismo y el estalinismo, se afilió al Partido Socialista polaco, y al cabo de cinco años abandonó definitivamente la Europa del Este y se instaló en Londres (1939), en donde pronto tuvo a su disposición algunas de las tribunas periodísticas del mundo occidental, como los rotativos The Economist (con el que colaboró entre 1942 y 1949) y The Observer (donde publicó sus artículos desde 1942 a 1947).

Merced a la amplia difusión de estos diarios, Isaac Deutscher demostró ser uno de los mejores conocedores del marxismo en Rusia. En los años sesenta se convirtió en uno de los líderes indiscutibles del movimiento "Teach-in", surgido como una enérgica respuesta pacifista a la Guerra de Vietnam.

Su periodismo y traslado al Reino Unido

En abril de 1939, Deutscher abandonó Poloni a para viajar a Londres como corresponsal de un periódico judío-polaco para el que había trabajado como lector de pruebas durante catorce años. Este traslado salvó su vida y cimentó el terreno para su futura carrera. Nunca regresaría a Polonia y nunca volvería a ver de nuevo a ningún miembro de su familia. En Londres trabajó como corresponsal para el periódico polaco, y durante un tiempo se afilió a la trotskista Liga Revolucionaria de los Trabajadores.

Cuando la Alemania nazi ocupóPolonia en septiembre de 1939, y su conexión con el periódico fue cortada, aprendió inglés como autodidacta y comenzó a escribir para revistas inglesas. Pronto se convirtió en corresponsal regular del semanario The Economist. En 1940 se alistó en el Ejército polaco en Escocia, pero fue encarcelado acusado de peligroso subversivo. Liberado en 1942, ingresó en la plantilla de The Economist y se convirtió en experto en asuntos soviéticos y temas militares, así como en corresponsal jefe para Europa. Asimismo, escribió para el periódico The Observer como corresponsal itinerante europeo bajo el pseudónimo Peregrino.

Abandonó el periodismo en 1946-1947 para dedicarse a la escritura. El nombre de Deutscher (con el añadido solo simpatizante) apareció posteriormente en la Lista de Orwell, una lista de personas (la mayor parte escritores y periodistas) que elaboró George Orwell en marzo de 1949 para el Departamento de Información Exterior del Foreign Office, una unidad de propaganda establecida en el ministerio de exteriores británico por el Gobierno laborista. Orwell consideraba a las personas incluidas en la lista como de tendencias pro-comunistas y por tanto inapropiadas para escribir según el departamento.

Relaciones con el judaísmo

A pesar de ser ateo, Deutscher enfatizaba la importancia de su herencia judía. Acuñó la expresión judío no-judío aplicada a sí mismo y a otros humanistas judíos. Admiraba a Elisha ben Abuyá, un herético judío del siglo II. Pero tenía poco tiempo para políticas específicamente judías. En Varsovia, se unió al Partido Comunista, no al Bund Laborista Judío, cuyas visiones yidisistas rechazaba. Su definición de su judaísmo era: ¿Religión? Soy ateo. ¿Nacionalismo judío? Soy internacionalista. En ninguno de ambos casos soy judío. Soy, sin embargo, judío, por fuerza de mi incondicional solidaridad con los perseguidos y exterminados. Soy judío porque siento el pulso de la historia judía; porque debo hacer todo lo que pueda para asegurar la seguridad y el respeto, reales, no espurios, para los judíos.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, Deutscher se opuso al sionismo considerándolo económicamente retrógrado y perjudicial para la causa del socialismo internacional, pero tras las secuelas del Holocausto cambió sus visiones de pre-guerra, y defendió el establecimiento del Estado de Israel como una necesidad histórica, para proveer un hogar a los judíos supervivientes de Europa. En los años 60 pasó a ser más crítico con Israel por su fracaso en reconocer la desposesión de los palestinos, y tras la Guerra de los Seis Días de 1967, exigió la retirada de Israel de los territorios ocupados. Esta maravilla de seis días, comentó, este último y tan fácil triunfo de las armas israelíes será visto un día... como un desastre... para el propio Israel. Su declaración más famosa sobre Israel es: Un hombre saltó una vez del piso más alto de una casa en llamas donde muchos miembros de su familia habían perecido ya. Consiguió salvar su vida; pero cuando estaba cayendo, golpeó a una persona que estaba abajo y le rompió las piernas y los brazos. El hombre que saltó no tenía elección; aunque para el hombre con sus miembros rotos fue la causa de su desgracia. Si ambos se comportasen racionalmente, no se convertirían en enemigos. El hombre que escapó de la casa ardiendo, habiéndose recuperado, tendría que haber ayudado y consolado a la otra víctima; y éste último se habría dado cuenta de que era víctima de circunstancias sobre las cuales ninguno de los dos tenía el control. Pero mirad lo que ocurre cuando estas personas se comportan irracionalmente. El hombre herido se queja del otro por su miseria y jura hacerle pagar por ello. El otro, asustado de la venganza del herido, le insulta, le golpea, y le bate donde quiera que se encuentran. El hombre golpeado jura otra vez venganza y es de nuevo golpeado y castigado. La amarga enemistad, fortuita al principio, se endurece y llega a ensombrecer toda la existencia de ambos hombres y a envenenar sus mentes.

Obras

  • 1954, El profeta armado.
  • 1959, El profeta desarmado.
  • 1963, El profeta desterrado
  • 1949, Stalin, a Political Biography
  • 1958, La tragédie du communisme polonais entre les deux guerres.

Fuente