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Jorge Luis Estevanell Díaz

Jorge Luis Estevanell Díaz
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Jorge Luis Estevanell.JPG
Combatiente revolucionario cubano
NombreJorge Luis Estevanell Díaz
Nacimiento11 de febrero de 1943
Santiago de Cuba, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento15 de enero de 1976
Angola, Bandera de Angola Angola
Causa de la muerteMuerto por explosión de mina
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
OcupaciónMilitar

Jorge Luis Estevanell Díaz. Combatiente revolucionario cubano muerto en el sur de Angola durante el enfrentamiento a la invasión sudafricana cuando una mina antitanque fue accionada por el vehículo que conducía.

Síntesis biográfica

Nació el 11 de febrero de 1943 en Santiago de Cuba en el seno de una humilde familia obrera, encabezada por Justo Estevanell y Josefina Díaz. Jorge Luís, era el tercer hijo de aquel matrimonio.

El padre era maestro de profesión y comunista de vocación, por lo que guardaría prisión en varias oportunidades; anteponía a todo los intereses del partido; había sido miembro de la organización revolucionaria Joven Cuba fundada por Antonio Guiteras Holmes; luego pasaría a las filas del Partido Socialista Popular (PSP), del cual era financiero en la zona de Cueto. Aquel hombre luchador educaría a sus hijos en sus propios principios, en el más elevado concepto de la honradez y la justicia y en el más encarnizado odio a la opresión y respeto ante lo ajeno.

Fue un niño saludable, cuya mayor aspiración hasta cumplir los siete años fue ser médico. Durante estos primeros años de vida, fue un niño muy noble, sin embargo, y en tan tierna edad, el carácter del niño cambió radicalmente, comenzó a perfilarse su futura personalidad, perseverante hasta el empecinamiento, recto y arriesgado en grado sumo, con una decisión y valor innato que rayaría en la temeridad.

Cursó sus primeros estudios en la escuela pública de Cueto, donde vivía en unión de su familia, pues el padre era maestro en el barrio de Caballería, Barajagua, a unos cuatro kilómetros de distancia. Era un alumno muy disciplinado y aplicado, con una facilidad y retentiva significativas para las más diversas asignaturas, por lo que alcanzó el sexto grado con brillantes notas.

Ante la situación económica que enfrentaba la familia, y conociendo el esfuerzo que tienen que realizar los padres para educarlo a él y a los hermanos, sin comunicarlo a nadie decide buscar trabajo para contribuir al sustento del hogar. Comienza a trabajar en el garaje Arafet como despachador de gasolina primero y ayudante de mecánico después. Con el exiguo salario que devengaba además de ayudar a la familia podía costearse los estudios en una secundaria privada en horas de la noche.

El dueño del garaje, explotador como todos los burgueses, pretende que Jorge Luís cumpla más funciones dentro del establecimiento sin aumentarle el escaso sueldo, lo cual no aceptó buscando otro trabajo para no ser explotado. Cuando tiene otra plaza, vuelve al garaje donde laboraba y, enfrentándose al dueño con ira y desprecio en la voz, le anuncia su renuncia: “Me voy porque a mí no me explota nadie.”

En 1955 empieza a laborar en una sucursal de la tienda de ropas El Encanto, de la ciudad de Holguín.

El 30 de noviembre de 1956 la ciudad de Santiago de Cuba se estremece con el alzamiento revolucionario en apoyo al desembarco del yate Granma que debía producirse ese día. Entre los combatientes revolucionarios está Justo Estevanell Díaz, el hermano mayor de Jorge Luís, quien posteriormente tendría que pasar a la clandestinidad.

Trayectoria revolucionaria

En abril de 1958, Jorge Luís siguiendo el ejemplo de su hermano se incorpora al Movimiento Revolucionario 26 de Julio (M-26-7). Desde sus filas participa en, la venta de bonos, pintura de paredes y muchas otras actividades que se vieron culminadas con la puesta, en flagrante y audaz desafío, de una bandera del Movimiento cerca del cuartel de la Guardia rural.

Jorge Luis desaparece de la casa materna, los padres le buscan desesperados, temen que le haya ocurrido lo peor, la angustia se mantendría durante dos días más, tras los cuales la madre recibe una nota de Ramón Castro Ruz, donde les dice que su hijo está con ellos.

De esta forma aquel joven decidido y reservado sigue los pasos del abuelo mambí, al que se parece en el físico y el carácter, y quien también con solo 15 añas, siguiera el camino de la manigua redentora a luchar o morir por la libertad de su patria.

En septiembre de 1958 se incorpora al II Frente Oriental “Frank País” e integra la Columna No. 17 “Abel Santamaría”, en la compañía C “Roberto Estévez Ruz”, bajo el mando del comandante Abelardo Colomé Ibarra.

En su vida, como guerrillero es destacado en diferentes campamentos, el primero de los cuales fue El Paraíso, en el que laboró como ayudante de mecánico en un improvisado taller guerrillero. Desde allí es enviado a Las Barquillas, como custodio de presos. Luego pasa como centinela a la capitanía de “Juan Mulato” y por último al campamento de La Fuente.

Jorge Luis se destaca por su disciplina, discreción, decisión y coraje sin par, lo cual hace que sea designado para pasar a la tropa móvil, bajo el mando del capitán José Reyes Trejo, MicheI.

Durante su batallar guerrillero participa en múltiples encuentros en Marcané, Birán, Cueto, la loma de Los Palacios, Barajagua, Rejondones de Baraguanos, La Güira y otros más, donde hace derroche de valentía.

Es un combatiente alegre, corajudo, de una gran madurez y excelente puntería; mantiene magníficas relaciones con sus compañeros, quienes lo admiran, respetan y quieren.

El 1 de enero de 1959 le sorprende en el puesto de combate a él designado para la toma de Holguín, adonde había sido enviado con el resto de sus compañeros para reforzar las tropas de los comandantes Eddy Suñol Ricardo y Delio Gómez Ochoa.

Con el triunfo, su unidad de combate es designada para formar parte de la Caravana de la Libertad, que al mando del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz recorrería todo el país hasta hacer su entrada triunfal en La Habana el 8 de enero de 1959.

Ese mismo día Jorge Luís llega, en unión de un grupo de compañeros, al campamento de Managua, donde se funda el regimiento motorizado 26 de Julio, bajo el mando del comandante Juan Almeida Bosque. Estevanell es designado para formar parte de la compañía A de tanques del batallón blindado, en el cual sería sucesivamente artillero de ametralladora de proa, artillero de cañón y jefe de tanque del modelo Cémeta de fabricación inglesa.

El 24 de marzo de 1959 es destacado en la unidad de comunicaciones. En ella es ascendido al grado de cabo el 13 de mayo de 1959 y el 26 de julio del mismo año al de sargento de tercera; más adelante es nombrado jefe del control de radio del campamento.

Al fundarse las fuerzas tácticas de combate de occidente, es nombrado jefe de control general de radio de estas.

En los primeros meses de 1961 es enviado a Santiago de Cuba para pasar un curso de radio - telegrafía, en la división de transmisiones de Oriente, donde le sorprende la invasión mercenaria por Playa Girón, durante la cual fue designado jefe de la torre de control de tráfico aéreo del aeropuerto Antonio Maceo de esta capital.

Una vez concluido el curso, en mayo de ese mismo año, regresa a La Habana, donde participa en el primer cursillo de equipos de radio soviéticos. Luego es enviado a Isla de Pinos como segundo jefe de comunicaciones y jefe de la primera estación de radio soviética en este lugar, donde permanece hasta agosto, cuando regresa a La Habana e ingresa en la escuela de comunicaciones “Claudio Argüelles” del Estado Mayor General, para pasar un curso básico de oficiales de comunicaciones, que aprueba con calificaciones sobresalientes.

En octubre de ese mismo año es ascendido a sargento de segunda y trasladado al batallón de comunicaciones del Estado Mayor General, como jefe de compañía de radio.

En julio de 1962 es designado jefe del centro de comunicaciones móvil del puesto de mando avanzado del Estado Mayor General. En octubre contrae matrimonio. Se encuentra de luna de miel al iniciarse la alarma de combate durante la Crisis de Octubre en 1962, por lo que, sin vacilaciones, corre a su puesto de combate y asegura las comunicaciones del Comandante en Jefe, de los jefes de las direcciones operativas y del frente de las fuerzas armadas, en el transcurso de las primeras 48 horas de la alarma de combate.

En enero de 1963 es nombrado jefe de la plana mayor de dicho batallón, y en junio jefe del batallón.

Corría ese mismo año cuando Jorge Luís pide su traslado para las unidades aerotransportadas, por ser esta su verdadera vocación.

En marzo de 1964 es trasladado para la Dirección de Comunicaciones del Estado Mayor General, corno oficial de radio comunicaciones operativas de la sección de radio. En mayo es designado jefe de comunicaciones de la oncena brigada de tanques de la reserva del alto mando, que fue formada en menos de 48 horas durante la alerta de combate de la llamada Crisis del Agua.

A fines de julio de este año es nombrado jefe de comunicaciones y chequeo de radio y teléfono del régimen especial de seguridad del Estado Mayor Central; un mes más tarde, es ascendido al grado de teniente.

En septiembre es designado jefe de radio del Ejército de Occidente y sustituto del jefe de comunicaciones del ejército.

En agosto de 1965 es enviado a la URSS a pasar un curso de organización de las comunicaciones, en la academia de comunicaciones del Estado Mayor General de ese país, donde se prepara como jefe de comunicaciones de grandes unidades.

A su regreso a Cuba, a principios de 1967, es designado nuevamente oficial de radio comunicaciones operativas de la Dirección de Comunicaciones del Estado Mayor General.

En ese mismo año, por su larga y rica trayectoria revolucionaria, méritos militares y magnífica actitud ante el trabajo, ingresa en las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas]] (UJC), en las cuales llega a desempeñar el cargo de secretario general del Comité de Base de la Dirección de Comunicaciones.

En noviembre de 1967 parte hacia la República Democrática de Vietnam, donde permanece por espacio de 24 meses.

A su regreso, en noviembre de 1969, es nombrado jefe de operaciones y segundo jefe del Estado Mayor de la brigada de comunicaciones del Estado Mayor General. Más tarde es designado jefe del Estado Mayor de dicha brigada.

El 5 de diciembre de ese año, por solicitud propia, es trasladado para, el batallón de exploración del Estado Mayor General, como jefe del cuarto pelotón de paracaidistas de la compañía de exploración de profundidad, donde se prepara físicamente como especialista en paracaidismos explosivo y táctica irregular.

Durante estos años, Jorge Luís había participado, como voluntario, en varias zafras del pueblo, aunque por poco tiempo. Sin embargo, permanece estable en la zafra de 1969 como jefe de una agrupación cañera del MINFAR, en la región de Cárdenas, que comprende las zonas de Cantel, Camarioca, “Martí” y “Máximo Gómez”.

El 16 de enero de 1970 es nombrado jefe de la compañía de exploración de profundidad, donde alcanza, en diciembre de ese mismo año, la militancia del Partido Comunista de Cuba (PCC) por su elevado prestigio revolucionario y destacados méritos laborales.

Durante la zafra del pueblo, en que el país se esforzaba en producir 10 millones de toneladas de azúcar, participa como jefe de brigada en la zona de “Pedro Betancourt”, en Matanzas.

El 31 de diciembre de 1970 es trasladado con toda la compañía para la Dirección General de Operaciones Especiales del Ministerio del Interior, como unidad de exploración. Al disolverse dicha unidad, se mantiene corno combatiente de esta dirección.

El 3 de enero de 1971 es designado segundo jefe de la primera compañía de paracaidistas y en mayo le nombran jefe de la segunda compañía. Además, es elegido secretario organizador del núcleo del partido de la jefatura.

Desde el 29 de mayo al 5 de diciembre de 1971 cumple misión, acompañando, asegurando y brindando protección al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en su viaje a Chile.

A partir de febrero de 1972 y durante tres años, funge como fiscal en los Tribunales Militares realizados en la unidad.

El 10 de agosto de 1972 es nombrado jefe del grupo de exploración subacuática de las Tropas Especiales. Además, resulta elegido secretario organizador del Buró del Partido de la Plana Mayor y ascendido el 25 de noviembre al grado de primer teniente.

En febrero de 1973 cumple una misión especial fuera del territorio nacional. Ante la situación crítica por la que atraviesa el gobierno de la Unidad Popular es enviado el 5 de julio, en misión especial, a Chile, donde el 11 de septiembre le sorprende el golpe de Estado dirigido por Augusto Pinochet contra el gobierno de la Unidad Popular presidido por Salvador Allende. Ante los intentos de las fuerzas golpistas de penetrar en la Embajada de Cuba en ese país, Jorge Luis forma parte de la defensa de la integridad soberana de la sede diplomática cubana.

Nuevamente cumple misiones especiales fuera del territorio nacional en febrero de 1974. En el mismo año durante la Asamblea de Ratificación o Renovación de Mandatos es elegido para el cargo de secretario general del Buró del PCC.

El 14 de diciembre de 1974 es seleccionado jefe del Buró de Planificación y Control de la Dirección General de Operaciones Especiales y secretario general del núcleo del partido.

El 1 de febrero de 1975 es ascendido al grado de capitán y nombrado jefe de la escuela de esta dirección. Además, en la Asamblea de Balance del Comité de Dirección del PCC de dicha escuela, es elegido miembro de este, delegado a la conferencia de la sección política y precandidato a delegado al 1 Congreso del Partido.

Con vistas a elevar su nivel cultural, matricula derecho en la Universidad de La Habana, donde concluye su primer año con buenas calificaciones. Sin embargo, no puede proseguir sus estudios por la diversidad de tareas y responsabilidades encomendadas por el mando y el Partido.

Desde su incorporación a la Dirección General de Operaciones Especiales, cumple múltiples misiones fuera del territorio nacional. En el país participa en numerosas tareas de seguridad y misiones en cooperación con la Dirección General de Contrainteligencia, la Seguridad Personal, Tropas Guardafronteras y en varias maniobras militares con unidades de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Jorge Luís es un hombre excepcional, valiente hasta la temeridad, exigente en grado sumo para con los demás y consigo mismo, decidido, tenaz y muy capacitado para cualquier misión, con un alto sentido de la compartimentación y discreción militar, por todo lo cual se gana él respeto y admiración de jefes y subordinados. También es un hombre modesto, muy sencillo, humano y preocupado por sus compañeros.

Misión internacionalista en Angola

Al iniciarse la Operación Carlota como respuesta al llamado de ayuda solidaria que el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA) hiciera al gobierno cubano, Estevanell es designado como jefe de la compañía No. 2 del Batallón de Tropas Especiales del MININT, que tras una reunión con el Comandante en Jefe, realizada el 6 de noviembre de 1975 en la Escuela del Partido “Ñico López”, partiría, hacia el continente africano el 9 de noviembre de [[1975]. Son despedidos en el aeropuerto “José Martí” por el general de ejército Raúl Castro Ruz.

En Angola no descansa un momento, se preocupa por mantener la disposición combativa, disciplina y trato correcto de su tropa hacia los nativos. Permanece atento a las necesidades de sus compañeros, trata de satisfacerlas dentro de sus posibilidades y mantiene una preocupación constante porque reciban correspondencia de sus familiares. Todo esto lo convierte en un jefe muy querido por sus soldados, quienes confiaban plenamente en él.

Desde su llegada a Angola, Estevanell tiene una participación destacada en las operaciones militares, descuella como un genuino jefe militar, de extraordinarias cualidades de mando, que sabe poner en práctica sus amplios conocimientos militares, su combatividad, sagacidad y tenacidad ante las más difíciles misiones, por lo cual asesta múltiples e irreversibles golpes al enemigo. Su figura sobresale en la dirección de múltiples acciones de la colocación de emboscadas y el combate de Siete Puentes en Sumbe, donde las tropas surafricanas tuvieron que replegarse ante las enormes pérdidas que les causaran los combatientes cubanos; escaramuzas para tomar diferentes puentes en importantes vías de comunicación; la marcha de su compañía por la selva de Gabela; colocación de minas antitanques en las más importantes vías de comunicación del frente de batalla; numerosas exploraciones a la retaguardia enemiga; grupos irregulares en la profundidad de la retaguardia enemiga; marcha de su compañía y sus agregados hasta Quesange y la toma de los Morros de Medunda, uno de los combates más encarnizados y heroicos, de importancia capital para el triunfo que libraron los cubanos en Angola.

Muerte

Estevanell cae el 15 de enero de 1976 mientras se dirigía al puesto de mando instalado en la facenda Victoria en Engo, provincia de Quibala, cuando la camioneta que guiaba acciona una mina, que le ocasiona la muerte.

Legado

En carta escrita desde Angola a la familia expresó:

“En esta lucha de clases de verdad, del futuro contra el pasado, las debilidades no cuentan, con tranquilidad hay que decir que por la libertad de este pueblo, que vive en el atraso más atroz, estamos dispuestos a morir mil veces si mil vidas tuviéramos”.

En diciembre de 1975 Jorge Luís apuntaba en su diario de campaña:

Por el pueblo de Angola es necesario dar algo más que el sudor.

Condecoraciones recibidas

Por sus excelentes resultados de trabajo, dedicación y méritos revolucionarios, recibe la Distinción X Años de Servicios en el MININT y la Medalla Conmemorativa XX Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada.

Fuente

  • Mártires del MININT. Semblanzas biográficas, t. II, Editora Política, La Habana, 1990.