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José Betancourt Cabrera

José Betancort (Angel Guerra)

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José Betancort La vida de José Betancort Cabrera, más conocido por el seudónimo de Ángel Guerra en el mundo de las letras, debe ser considerada bajo una triple faceta: el hombre, el político y el escritor José Betancort Cabrera

=== Bibliografía === Ángel Guerra nació en la localidad lanzaroteña de Teguise el [19 de marzo de 1874]. Era el hijo mayor de una humilde familia de Lanzarote, por lo que tuvo muchas dificultades para realizar sus estudios. Gracias a la ayuda económica de un tío suyo, se traslada a la isla de Gran Canaria para matricularse en el seminario conciliar de Las Palmas, donde realizará estudios secundarios. A los siete años marcha a Las Palmas y estudia en el Seminario Conciliar de Canarias y en el Colegio de San Agustín. A los dieciséis años publica su primera composición: Las fuentes del ideal, romance heroico en versos alejandrinos que dedica a su distinguida amiga “Matilde”. A fines de 1891 vuelve a publicar otra composición titulada [Una hoja de mi álbum], esta vez dedicada a Dolores Lorenzo. Su primer artículo en prosa aparece, en 1892, en un periódico de Las Palmas llamado La Patria. En julio de 1894 fija su residencia en la capital grancanaria. Ese año visita a Benito Pérez Galdós, persona a la que idolatraba como escritor. Su formación literaria, la realiza en los periódicos finiseculares del archipiélago canario. Generalmente oculta su nombre bajo distintos seudónimos, Juan Petate, Matías, Tarsis, pero en 1898 se ha hecho muy popular con el de Ángel Guerra, nombre de uno de los personajes galdosianos, que eclipsará a los demás y será el que va a consagrar definitivamente. En el verano de 1900, con el pretexto de estudiar Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad Central, se establece en la capital de España y entra a formar parte de la redacción de El Heraldo de Madrid. Su primer mentor, su gran maestro y mejor amigo va a ser Benito Pérez Galdós. Sucesivamente se va incorporando a la redacción de importantes diarios madrileños, El Liberal, La Época, El Globo, El Imparcial, La Correspondencia de España, Diario Universal, España Moderna. En enero de 1908 lo nombran corresponsal de La Correspondencia de España en París. Frecuenta el trato de los españoles allí residentes: Turina, Manuel de Falla y Bonafoux. Viaja por Bélgica, Holanda, Alemania, Suiza, Italia, Inglaterra… En Enero de 1910 regresa a España. En julio de 1912 se promulga la Ley Administrativa de Canarias, creándose, entre otros, el distrito de Lanzarote que, desde ahora, deberá elegir su representante en Cortes. En diciembre de ese año, Betancort es elegido diputado por Lanzarote, representación que ostentará once años seguidos hasta la disolución de la Cámara con el advenimiento de la Dictadura de Primo de Rivera. El 25 de mayo de 1925 es nombrado director de La Correspondencia de España. A los pocos días de caer la Dictadura de Primo de Rivera, nombran a Betancort Director General de Prisiones. En Septiembre de 1930 vuelve a las islas, por última vez, para inaugurar el monumento a Benito Pérez Galdós, que el Cabildo Insular de Gran Canaria había encargado a Victorio Macho. El 14 de abril de 1931 se proclama la Segunda República Española. José Betancort es relevado de su cargo de Director General de Prisiones y se reincorpora a la vida periodística. En 1936 se siente profundamente afectado por la conflagración que enfrenta a los españoles. Con la guerra el político que había en él ha muerto y el escritor apenas da señales de vida. Entre 1936 y 1939 reside en Francia. José Betancort falleció en Madrid el 18 de noviembre de 1950.

=== La actividad política de Ángel Guerra === Durante la estancia de Ángel Guerra en París como corresponsal de prensa, traba amistad con otro insigne político canario, Fernando León y Castillo, que era embajador de España en la capital francesa, con quien comparte ideología liberal y posiciones próximas a la monarquía parlamentaria. Por eso, tras la caída de Primo de Rivera, el rey Alfonso XIII, de la mano del general Berenguer, nuevo jefe de Gobierno, lo incorpora a las tareas de Estado, sin duda gracias a la experiencia que Ángel Guerra había adquirido como parlamentario años atrás. Pronto el escritor canario es nombrado director general de Prisiones, con el firme propósito de modernizar el anticuado sistema penitenciario español. Ángel Guerra era partidario de un sistema de prisiones en el que primara la reeducación y la reinserción. Por ello, entre sus objetivos más inmediatos estaba la creación de un nuevo Reglamento del Funcionariado de Prisiones. Así, en noviembre de 1930, tras intensos meses de trabajo, logra aprobar por real decreto el nuevo Reglamento. Entre otras labores de urgencia, acometió también la aprobación de un estatuto de la Mutualidad Benéfica de los Funcionarios de Prisiones, para que éstos pudieran obtener protección ante posibles fallecimientos, educación de huérfanos, regulación de pensiones, etc. También reformó las asociaciones de Patronatos de Presos y Liberados, con el fin de que fueran verdaderos órganos de reinserción social. Con respecto a las islas Canarias, además de sus labores como diputado por Lanzarote, realiza importantes gestiones. La más importante fue la creación de la nueva prisión provincial de Las Palmas de Gran Canaria. Cuando el 14 de abril de 1931, Niceto Alcalá Zamora proclama la Segunda República, Ángel Guerra se aparta de la política activa. Obra literaria La figura de Ángel Guerra alcanzó con el tiempo más notoriedad como narrador que como político. Durante su dilatada vida publicó numerosas novelas y relatos, entre los que destacan aquellos que se desarrollan en las islas Canarias. Sus temas predilectos son el mar, la vida campesina, la lucha por la supervivencia y la relación del ser humano con el medio. Ello lo lleva, en ocasiones, a utilizar una prosa ágil, muy cercana al naturalismo, a veces expresionista por las situaciones dramáticas que refleja. Su obra más celebrada por la crítica es La Lapa, relato corto en el que describe los sufrimientos y las penurias de Martín desde que es joven hasta que lo pierde todo tras un horrible naufragio. La Lapa es la epopeya de un hombre de las islas Canarias, de extracción humilde, que comparte protagonismo con otro personaje de enorme cargas simbólica: el mar.

Obras narrativas

• Aguas primaverales (1900) • A bordo (1901) • Al sol (1903), • Cariños (1905) • Agua Mansa (1906) • Mar afuera (1907) • Al jallo (1907) • Polvo del camino (1908) • De mar a mar (1908) • Rincón isleño (1911) • Andanzas y añoranzas (1911) • El Petache (1919) • La casta de los Luzardo (1927) • La Lapa (1927)

Fuentes

www.lanzaroteinternacional.com/es/art_generales/jose-betancort-angel-guerra-nota-biografica www.gevic.net/info/contenidos/mostrar_contenidos.php?idcat=25&idcap=226&idcon=1127 • Cabrera Perera, Antonio (1989): Ángel Guerra, narrador canario, Madrid, Cátedra. • Cabrera Perera, Antonio (1978): Introducción en La lapa, Madrid, Cátedra.