Leonor de Austria

Leonor de Austria
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Reina consorte de Portugal y Reina consorte de Francia
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Reina Consorte de Portugal
15191521
Otros títulos Archiduquesa de Austria e Infanta de Castilla
Nacimiento 24 de noviembre de 1498
Lovaina, Bélgica
Fallecimiento 5 de enero de 1558
Talavera la Real España
Entierro Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial
Consorte Manuel I de Portugal y Francisco I de Francia
Descendencia Carlos de Portugal y María de Portugal
Casa Real Casa de Trastámara y Casa de Habsburgo
Padre Felipe I de Castilla
Madre Juana I de Castilla

Leonor de Austria, también llamada Leonor de Castilla, archiduquesa de Austria e Infanta de Castilla, de la Casa de Habsburgo, quien posteriormente se convirtió en reina consorte de Portugal y de Francia. También ocupó el ducado de Touraine como dote.

Síntesis biográfica

Primeros años

Al saberse del embarazo de la archiduquesa Juana los diplomáticos comunicaban el deseo de de que tuviera un hijo varón. Felipe el Hermoso y su padre, el emperador Maximiliano I, también tenían la esperanza de que naciera un niño. El emperador se acercó a Bruselas para poder asistir al bautizo, en el caso de que la archiduquesa diese a luz un hijo, pero se marchó de los Países Bajos después del nacimiento de una hija, Leonor, nacida en el palacio de Coudenberg en Lovaina como primogénita de Felipe de Austria y Juana de Castilla, que más tarde serían co-soberanos de Castilla, el 24 de noviembre de 1498. Sus hermanos fueron: el emperador Carlos V, emperador del Sacro Imperio Fernando I, la Reina Isabel de Dinamarca, la reina María de Hungría y de la reina Catalina de Portugal.

La paz reinaba en los dominios de Felipe y Juana y la riqueza se extendía por todo el país vistiendo a sus artesanos y burgueses de ricos paños y a sus aristócratas de brocados. El día que Leonor fue bautizada, toda aquella riqueza había salido a la calle. Desde el palacio archiducal a la Catedral de Santa Gúdula, un cortejo de damas y caballeros acompañaba a la catecúmena, todos vestidos con el mayor lujo del tiempo. Al atardecer, por las callejuelas, adornadas las ventanas de las casas con reposteros y tapices, la comitiva avanzó entre exclamaciones de admiración de una muchedumbre que se embriagaba con el hermoso espectáculo. Aquella noche las tabernas vendieron más cerveza que de ordinario. Quince meses más tarde se repitió la ceremonia al nacer su hermano Carlos. El sacramento bautismal fue en Gante y la alegría ciudadana aún mayor. El bautizado era un varón. La cerveza corrió a ríos y el Prinsehof retumbó de canciones y chocar de copas.

Cuando sus padres fueron nombrados príncipes de Asturia, contaba con tres años de edad, pero no viajó a Castilla como deseaba su abuela materna, por expreso deseo de su padre, el cual se mostró receloso por la educación que sus hijos podrían recibir junto a los Reyes Católicos. Así cuando Juana y Felipe regresaron a Castilla en 1506, Leonor como en la anterior ocasión quedó en Malinas junto a sus hermanos, a pesar de que contaba con 7 años de edad. Cuando llego la noticia de la muerte de su abuela, la reina Isabel de Castilla, cuya corona heredaba la archiduquesa Juana. Un gran peso caía sobre sus espaldas y fue preciso pensar en volver de nuevo a ponerse en viaje y separarse de los hijos otra vez.

No se sabe cómo fue la despedida. En aquellos últimos días de 1505, Leonor tenía siete años. Una carita de ojos grandes emergiendo de un apretado vestido de rica tela. Sus hermanos, de solo cinco y cuatro años, la más pequeña de apenas cuatro meses. Era la gran despedida, porque ya no volverían a ver a su padre nunca y solo más de diez años más tarde a su madre. Leonor pudo sentir una congoja infantil al ver marchar a su padre, tan alabado de hermoso, y a su madre, tan compadecida de celosa, pero sin duda alguna no lo expresó. Si lloró, sus lágrimas serían interpretadas como infantiles. Si pensó algo, no lo dijo. Si sufrió la separación, lo ocultó, porque los príncipes no debían dejar ver sus sentimientos ni en la primera infancia. Al conocerse la muerte de Felipe y el estado de salud de Juana, el emperador Maximiliano I puso a sus cuatro nietos residentes en Flandes bajo la tutela de su hija Margarita. Inteligente, capaz, autodisciplinada y con alto sentido de la responsabilidad, ella fue la madre de aquellas cuatro criaturas puestas a su cuidado.

Cuando llegó 1514, Leonor, que ya tenía dieciséis años y había visto perderse sin camino de vuelta a su padre y su madre, hubo de despedirse de sus dos hermanas pequeñas. María, que tenía ocho años, iba con el abuelo Maximiliano a Austria, para luego casarse con el rey de Hungría. Isabel, que estaba en los catorce, marchó a Dinamarca para llegar a ser reina también. La propia Leonor, cuando solo era una niña, había sido pedida para el futuro Enrique VIII de Inglaterra, un poco mayor que ella.

Romances

Cuando era joven, sus familiares trataron de casarla con el futuro rey de Inglaterra, Enrique VIII de Inglaterra, con quien estaba prometida. Sin embargo, cuando el padre de Enrique murió y él se convirtió en rey, Enrique decidió casarse con la tía Leonor, Catalina de Aragón, que era la viuda del hermano mayor del rey Enrique, Arturo, príncipe de Gales. También se trató de casar con ella a los reyes de Francia Luis XII, Francisco I y el rey de Polonia Segismundo I, pero no lo hicieron. Fue entonces cuando Leonor se propuso casarse con el duque de Lorena en 1510, y en 1514, con Luis XII.

En 1517, Leonor pudo haber tenido un romance con Federico del Palatinado. El emperador Carlos descubrió su lectura de una carta de amor de Federico. Carlos obligó a Leonor y a Federico a jurar por separado delante de un abogado que no se habían casado en secreto haciéndolos renunciar, conjuntamente, a cualquier proyecto matrimonial. después de que expulsó a Federico de la corte. Ella siguió a su hermano a España en 1517 y aprendió para siempre que una infanta es un instrumento político en manos de un rey aunque fuese su hermano mismo y que su inclinación personal no contaba para nada. Su hermano decidió prometerla al príncipe heredero Juan de Portugal, hijo del rey Manuel I de Portugal.

Matrimonio e hijos

Reina de Portugal

Leonor contrajo matrimonio por poderes con el citado rey de Portugal Manuel I de Portugal en la ciudad de Zaragoza el casaron 16 de julio de 1518, así tras quedar preparado su ajuar partió hacia la Corte lisboeta, donde fue recibida con gran alegría por sus nuevos súbditos. Durante los años que permaneció en Lisboa, Leonor entabló una gran amistad con la que sería su futura cuñada, Isabel de Portugal quien al parecer fue una fuerte influencia en este casamiento.

Como fruto de su matrimonio con Manuel el afortunado, Leonor tuvo dos hijos, un niño que murió poco tiempo después de su nacimiento, y la infanta María, la cual había nacido en 1520 y quedó en la Corte lusa junto a su hermanastro Juan III.

Viuda y nuevamente comprometida

Ella se quedó viuda el 13 de diciembre de 1521, cuando Manuel murió de la peste. Como reina viuda de Portugal volvió con su hermano a España, su hermana Catalina se casó con su hijastro, el rey Juan III de Portugal.

En 1521, tras quedar viuda, Leonor permaneció junto a su hermano en la Corte Imperial. Parece que la reina viuda de Portugalse mostró muy complacida por permanecer junto a su adorado hermano y siempre se mostró sumisa plegándose a los deseos de su hermano, por este motivo no parece que pusiera muchas objeciones cuando éste decidió utilizarla para sellar la paz definitivamente con Francia. De este modo tras la Batalla de Pavía, en el llamado Tratado de Madrid firmado en 1526, Leonor quedó comprometida en matrimonio con el rey de Francia, Francisco I.

Reina de Francia

En 1529, por el tratado llamado "La Paz de las Damas", se estipuló que el matrimonio debería tener lugar. Ella estaba casada con Francisco I de Francia el 4 de julio de 1530. No tuvieron hijos.

Leonor salió de España en compañía de sus hijastros futuro, que ahora que se publicará de haber sido tomados como rehenes por su hermano. El grupo se reunió en la frontera, donde Leonor y Francisco se casaron, y luego partió para una entrada oficial a Burdeos. Leonor fue coronada como la reina de Francia en Saint-Denis 31 de mayo de 1531. Estaba vestida con terciopelo morado en su coronación. Leonor fue ignorada por Francisco, que rara vez realiza sus obligaciones maritales y prefiere a su amante de Ana d'Pisseleu Heilly. En la entrada oficial de Leonor a París, Francisco se muestra abiertamente al público en una ventana con su amante Ana de Pisseleu d'Heilly por un período de dos horas. La reina Leonor entra como la reina de Francia, en actos oficiales, como en la boda entre el príncipe Enrique y Catalina de Medici en 1533. Ella también se realizó la caridad y fue elogiada por esto.

Como la reina de Francia no tenía ningún poder político, sin embargo, fue utilizada como contacto entre Francia y el Sacro Imperio Romano Germánico. La reina Leonor estuvo presente en las negociaciones de paz entre Francisco y Carlos en Aigues-Mortes en 1538. En 1544, se le dio a la tarea de entrar en negociaciones de paz con Carlos y su hermana María. En noviembre de 1544, visitó a Carlos en Bruselas.

Regreso a España

Leonor abandonó Francia poco tiempo después de producirse la muerte de Francisco I en 1547, ya que parece que el nuevo monarca, Enrique II, nunca mostró sentir gran cariño por su madrastra, posiblemente por los años que permaneció en España como prisionero. La reina viuda de Francia se incorporó una vez más a la Corte de su hermano el emperador, pero no viajó a España sino que se instaló en los Países Bajos junto a su hermana María de Hungría. Cuando Carlos V comunicó a sus hermanas su intención de retirarse, Leonor decidió acompañarle a España, para pasar allí sus últimos años. De este modo estuvo presente en Bruselas cuando su hermano presentó su abdicación oficialmente el 25 de octubre de 1555 y el 15 de septiembre de 1556 se embarcó en Flesinga con rumbo a Laredo, donde desembarcó el 28 de septiembre de ese mismo año.

Tras su llegada a España Leonor se instaló junto a su hermana María en el palacio que tenían los duques del Infantado en Guadalajara, no fue fácil para ella adaptarse a las costumbres de la Corte española, por ese motivo con el fin de hacer su estancia más llevadera participó en numerosas fiestas organizadas en su honor. Pero Leonor se encontraba cansada y sintiendo próximo el momento de su muerte decidió pasar sus últimos días junto a su única hija, la infanta María, la cual no se había casado y permanecía junto a su tía Catalina de Austria en la Corte portuguesa. Así Leonor pidió a su hermano que iniciara las negociaciones con Portugal, para que María obtuviera la autorización para viajar a España. Pero la infanta se mostró reacia a vivir con su madre por dos motivos, el primero de ellos era que ésta, no sólo durante su infancia sino también durante toda su vida, se había sentido abandonada, ya que Leonor había dejado Lisboa cuando ella contaba apenas con un año y madre e hija no habían vuelto a verse desde entonces; el segundo motivo es que para María suponía una gran humillación entrar en España soltera, puesto que poco tiempo antes Felipe II de España había roto su compromiso con ella para contraer matrimonio con María Tudor. Así las cosas no fueron fáciles para que Carlos V de España lograra que su sobrina accediera a reunirse con su madre en la ciudad de Badajoz a principios del año 1558. Leonor puso todas sus esperanzas en la citada reunión y fue una gran desilusión para ella no poder convencer a su hija para que residiera junto a ella en España. Así, en opinión de los cronistas de la época, el gran disgusto que recibió la hermana del emperador fue una de las causas que provocaron que su salud empeorara.

Muerte

Leonor de Austria murió en el 18 de febrero de 1558 en Talaveruela, a la edad de 59 años. Su muerte conmocionó profundamente a un avejentado Carlos V, que se encontraba en su retiro de Yuste; y a su hermana María de Hungría, la cual no fue capaz de regresar a Guadalajara.

Fuentes

Enlaces externos