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Lucha contra bandidos en Pinar del Río

Bandidismo en Pinar del Río
Información sobre la plantilla
Ejercito-22abrilbandidismo.jpg
Milicianos que intervinieron en el exterminio del bandidismo.
Fecha:1959 - 1965
Lugar:Pinar del Río
Descripción:
Movimiento armado desatado, en la Provincia de Pinar del Río, en los primeros años de la Revolución Cubana con el fin de sembrar el terror en el pueblo cubano.
Resultado:
Trajo consigo pérdidas de vidas humanas y materiales a la naciente Revolución Cubana
País(es) involucrado(s)
Bandera de Cuba Cuba y Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
Líderes:
Ex - soldados de la dictadura de Batista Luis Lara Crespo (Cabo Lara), Pastor Rodríguez Rodas (Cara Linda) entre otros.
Organizaciones involucradas:
CIA

Bandidismo en Pinar del Río. Movimiento armado desatado en la provincia de Pinar del Río apenas quince meses después del triunfo revolucionario, proyectado y financiado por el Gobierno de Estados Unidos con el propósito de sembrar el terror en el pueblo y destruir a la naciente Revolución Cubana. Se inició en 1960 bajo la Administración republicana del Presidente Eisenhower y se extendió durante cinco años hasta 1965.

Historia

Con el triunfo de la Revolución, de enero de 1959 y la firma de la primera Ley de Reforma Agraria, la burguesía y el imperialismo utilizaron todas las vías posibles para aniquilar al joven estado que contaba con un respaldo popular.

El fomento de las bandas armadas en diferentes provincias de Cuba se convirtió en una de las alternativas empleadas. En Pinar del Río el enemigo actuaría desde los primeros meses de 1959.

El 19 de septiembre de 1959 habían sido sorprendidos varios batistianos prófugos que estaban alzados en Pan de Azúcar. En la acción había sido detenido el ex teniente del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), Sotero Macagüero Delgado que pertenecía a la banda del Cabo Lara.

La banda del Cabo Lara en la Sierra de los Órganos se transformó en un foco peligroso que pretendía atemorizar a la población rural y cometer actos terroristas. Para darle solución a esta trascendental situación Fidel crearía inmediatamente la legendaria milicia conocida como Los Malagones que en breve tiempo capturó al peligroso Cabo Lara y su banda.

La lucha contra bandidos se convirtió en los primeros años de la Revolución en una misión que movilizó gran parte del pueblo cubano, con el fin de derrotar los planes del imperialismo y la depuesta oligarquía que aspiraba a retomar el poder.

La banda del Cabo Lara

Luis Lara Crespo era un ex-cabo de la recien derrocada tiranía batistiana que cometió numerosos desmanes que en breve tiempo lo hicieron transitar de soldado a cabo. Al triunfar la Revolución fue detenido y retenido en el Escuadrón de Bahía Honda junto con otros soldados del ejército batistiano, a la espera de que se aclarara la situación de cada uno de ellos.

Al conocer Lara que algunos soldados estaban revelando los desmanes cometidos por sus superiores y previendo que fueran a denunciarlo, se escapó y terminó organizando un grupo de prófugos que operaró en la zona de la Sierra de los Órganos. Entre estos elementos estaban Francisco Pérez Fernández y Román Bosmenier Duarte.

Fomento de la banda

En abril, el Departamento de Investigaciones del Ejército Rebelde (DIER) comenzó a recibir algunas informaciones sobre las actividades de esta banda y desde ese mismo momento empezó a ser perseguida por fuerzas del Ejército Rebelde al mando del comandante Antonio Sánchez Díaz "Pinares” y del capitán Manuel Borjas Borjas fundamentalmente mediante "peines" y emboscadas, pero todavía si disponer de una ubicación exacta.

Tiempo después se supo que eran 8 ó 9 hombres que operaban por las zonas de Luis Lazo, Pons, Viñales, Minas de Matahambre, Sierra Derrumbada, Sumidero, El Aguacatal, Pan de Azúcar, y otras partes de la Sierra de los Órganos.

El cabecilla y su banda mantuvo relaciones con la CIA a través del colaborador Máximo Izquierdo Armenteros, y fue nombrado por la Agencia Central de Inteligencia, jefe de alzados de la Sierra de los Órganos, por lo que en reiteradas ocasiones intentaron hacerle llegar pertrechos militares por vía aérea. Lográndolo tan solo en una ocasión, pues el resto de los envíos cayó en manos de las fuerzas revolucionarias.

Por aquellos días, "La Voz de Santo Domingo", emisora del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo, difundía que el jefe de los alzados en la Sierra de los Órganos, era “El Cabo” Lara y es ascendido a Comandante en Jefe de los alzados en el Occidente de Cuba.

En julio de 1959 ingresó en la banda el exmilitar de la dictadura Gerardo Morales Montano, quien desertó a los pocos días para ser detenido en el municipio San Juan y Martínez cuando pretendía reincorporarse al grupo.

Entre finales de Julio y principios de Agosto se sumaron a la banda los elementos contrarrevolucionarios procedentes de La Habana, Héctor Serrano Quintana, Isaac Hernández Hernández, Francisca Padrón López, Juan Álvarez Hernández y Máximo Izquierdo Armenteros.

La ayuda imperialista

El 9 de octubre de 1959, entre las 17:00 y las 19:00 horas, el colaborador de esta banda Máximo Izquierdo, enciende una hoguera en un lugar previamente convenido y al poco rato, una avioneta bimotor color gris acero comienza a sobrevolar sobre la zona conocida como El Aguacatal.

La aeronave realizó varios giros y en cada uno dejó caer un paracaídas con armas y parque, hasta la suma de cinco, pero solamente se abrió uno solo, el resto se estrelló contra un área rocosa de la cordillera y fueron ocupados por las fuerzas revolucionarias.

La banda logró recuperar el paracaídas que se abrió y de esa forma obtuvo 4 fusiles Springfield y abundante parque, que no le resultaba suficiente, pero les permitía mantenerse un tiempo más haciéndose sentir.

Acciones cometidas

La primera y única acción que cometieron tuvo lugar en la madrugada del 14 de agosto de 1959 y fue el asalto y quema de la bodega del pueblo de Pons para robarse los víveres.

Encuentro con las Fuerzas de Pinares

Al otro día, cuando estos elementos se encontraban descansando en un campamento que tenían en la Sierra Derrumbada, en Viñales, las fuerzas del comandante Antonio Sánchez Díaz, "Pinares" las rodearon y se produjo un fuerte combate del que resultaron capturados cuatro bandidos, uno de ellos, Osvaldo Suárez Greco, herido en el abdomen, los otros, Héctor Serrano Quintana, Isaac Hernández Hernández y Francisco Padrón López, ilesos.

Por parte de las fuerzas revolucionarias resultaron heridos tres combatientes, el 1er. Teniente Victórico Sánchez Gallardo, el Cabo Raúl Colombé y el Soldado Amador Moreno.

Después de este encuentro armado los efectivos de la banda se reagruparon y continuaron moviéndose desde la Sierra Derrumbada, en Viñales, hasta la Sierra de Pica Pica y San Carlos, en el Municipio de Pinar del Río.

Persecución de la banda

Durante la segunda quincena de agosto de 1959, en la Gran Caverna de Santo Tomás, el Comandante en Jefe Fidel Castro, en presencia de las comandantes Antonio Sánchez Díaz "Pinares" y Dermidio Escalona Alonso y de los capitanes Manuel Borjas Borjas y Antonio Núñez Jiménez, esbozó la idea de preparar y armar una patrulla campesina para perseguir a "El Cabo" Lara y su banda.

Esta primera patrulla fue conformada por doce milicianos encabezados por Leandro Rodríguez Malagón quienes pasaron a la historia como Los Malagones. Los doce campesinos fueron enviados al campamento militar de Managua en La Habana, donde los recibió el comandante Guillermo García Frías para impartirles un breve entrenamiento y armados con carabinas M-1, regresaron a operar contra "El Cabo” Lara el 28 de septiembre de 1959.

Al término de su entrenamiento y en el momento de su regreso a Pinar del Río fidel, dirigiéndose al sexagenario jefe de la patrulla expresó:
"Malagón, Si ustedes triunfan, habrá Milicias en Cuba".[1]
Nadie fue capáz de valorar en ese momento la profundidad de aquellas palabras, que reflejaban el pensamiento estratégico del máximo líder de la Revolución Cubana, convencido desde los días de la Sierra Maestra de que la lucha contra Estados Unidos sería muy larga. Cuando Los Malagones regresaron a Pinar del Río se presentaron ante el capitán Borjas con una carta de Fidel, en uno de cuyos párrafos decía:
"Trabajarán en sus tierras por el día y durante la noche, cambiarán su vestimenta de trabajo por un uniforme compuesto por pantalón mezclilla, camisa verde olivo y sombrero de guano con una pequeña bandera cubana al frente".[2]

Así entraron Los Malagones en las acciones combativas que los inmortalizarían ante la historia de Cuba, abriendo el camino además, para que nacieron las Milicias Nacionales Revolucionarias, antecesoras de las actuales Milicias de Tropas Territoriales, quienes han jugado un papel decisivo en el concepto de "Guerra de Todo el Pueblo", trazado por Fidel desde los primeros años del triunfo revolucionario y perfeccionado a comienzos de la década de los años 1980.

La captura de Lara

Después de fallidas operaciones, la situación de la banda se tornó más difícil debido a la persecución de que era objeto y a la falta de avituallamientos, entonces "El Cabo" Lara decide trasladarse para la zona de El Punto.

Soldados en la Captura del Cabo LAra

El 16 de octubre de 1959, Los Malagones pasaron por la bodega de Pons, en Viñales pues tenían indicios de que los bandidos se hallaban en la zona. Alli se detuvieron a descansar un rato, e indirectamente recibieron la información de que en la casa de un campesino, allí cerca, también había un grupo de hombres armados, entonces Los Malagones decidieron acudir al lugar y precisar de quiénes se trataba.

Al acercarse a la vivienda, mientras se disponían a rodearla, fueron recibidos por una andanada de disparos. Los milicianos ripostaron de inmediato y se inició un combate que duraría unos 25 minutos. Uno de los integrantes de la legendaria patrulla uso una estrategia que fue el golpe mortal que hizo que los bandidos se entregaran. Poco después se abrió la puerta de la casa, uno a uno fueron saliendo los bandidos con las manos en alto. Todos se entregaron. Solamente el alzado José Antonio Vicente Morffi Reyes trató de hacer resistencia, pero también terminó entregándose.

Por parte de las fuerzas revolucionarias resultó herido gravemente el miembro del Ejército Rebelde Isidro Ramos que acompañaba en esa acción a "Los Malagones" Entre los hombres capturados estaban "El Cabo" Lara, José Antonio Vicente Morffi Reyes y Román Bosmenier Duarte, conocido por "Nene". Todos armados, algunos con carabinas M-1.

"Los Malagones" habían cumplido en sólo 18 días, la misión asignada por Fidel para un plazo de 90 días. En el mismo mes de octubre, una vez concluidas las operaciones contra "El Cabo" Lara, el Ejército Rebelde asumió la tarea de organizar las Milicias Serranas en el macizo montañoso de la Sierra de los Órganos.

Sanciones impuestas

El 15 de diciembre de 1959, el Tribunal Revolucionario de Pinar del Río juzgó a "El Cabo" Lara y sus hombres, mediante la Causa # 2/59 (1). El Tribunal de Pinar del Río dictó la sentencia el 18 de diciembre del año 1959, estos cumplieron las sanciones de:

  • Luis Lara Crespo, Pena de muerte por fusilamiento
  • José A Vicente Morffi Reyes Pena de Muerte por usilamiento
  • Gerardo Morales Montano y Máximo Izquierdo Armenteros 30 años de prisión
  • Ramón Bosmenier Duarte, Osvaldo Suárez Greco, Francisco Pérez Fernández e Isaac Hernández Hernández, 20 años de prisión
  • Juan Álvarez Hernández y Hermín Raúl Soler 10 años de prisión
  • Héctor Nicolás Serrano (Menor de edad) Enviado al Centro de Orientación Infantil en La Habana. (Torrens)
  • Sergio Hernández Reyes, Raúl González Estrada y Joaquín Pando Villa (Prófugos)
  • José Bosmenier Duarte (A jurisdicción Ordinaria por Causa Pendiente).
  • El resto fueron declarados absueltos en la vista del juicio.

Armas ocupadas

En el momento de la captura les fueron ocupados cuatro fusiles Springfield, dos Fusiles Garand, una carabaina San Cristóbal, un Fusil calibre 22, dos revólveres y una pistola, además de dos granadas de fragmentación.

La banda de Cara Linda

Pastor Rodríguez Rodas más conocido por (Cara Linda), fuen un casquito de la derrocada dictadura de Fulgencio Batista, de carácter irreflexivo y trato descortés hacía los demás. Su rechazo al trabajo y la necesidad de lograr un sustento sin mucho esfuerzo hizo que se sumara al ejército batistiano. En pocos años se convirtió en un sujeto despreciable por su asedio a jóvenes revolucionarios que torturó y asesinó, y por lo que bien pronto sería ascendido al grado de capitán y designado como jefe del cuartel de Bahía Honda.

La sorpresiva huida de Batista el 31 de diciembre de 1958 no le dio tiempo a escapar al criminal por lo que el 2 de enero de 1959 fue de inmediato apresado por las fuerzas revolucionarias que recién tomaban el poder y trasladado a la ciudad de Pinar del Río, el 19 de marzo de 1959 cerrándose la Causa No. 256/59 en la que se analizó, con pruebas los más de veinte asesinatos y no menos de siete en que este fue su ejecutor directo, motivo por el que, a solicitud del Tribunal Revolucionario de Pinar del Río se le solicitó como sanción la Pena de muerte por fusilamiento.

La sentencia no fue cumplida de inmediato y este lapso de tiempo fue aprovechado por el criminal que, en unión de otros tres prisioneros de celda, planificaron un plan de fuga que les permitió el 4 de abril romper las rejas y luego de asesinar al custodio, escapar transitoriamente de la justicia revolucionario ocultándose en las montañas de Bahía Honda.

Conformación de la banda

En el transcurso del año 1960 Cara Linda deja de ser fugitivo y se convierte en el cabecilla de una banda con el firme propósito de actuar contra la Revolución.

En octubre de ese mismo año, un año y siete meses después de su evasión recibe a su primer aliado, el contrarrevolucionario Dagoberto Hernández, persona desconocida para él pero al que, por la confianza demostrada, nombraría posteriormente como Segundo del Grupo. En el propio mes se le unen Alberto Plasencia Martínez (El Chaja), ex miembro del Movimiento 26 de Julio en el poblado de Herradura, municipio de Consolación del Sur y Aldo Robaina Álvarez, quien poseía amplios antecedentes conspirativos, también vecino de Herradura.

Más tarde, se le unieron los conspiradores Juan José Revoledo, ex militar de la tiranía, vecino de Ciudad de La Habana, Miguel Luís Lugo Manzano, residente en el poblado de Herradura y dos sujeto que indistintamente respondían al apodo de "Macho Piñeiro" y "Padrón". En el mismo mes ingresa Adolfo Romero Alomá, ex casquito de la tiranía quien a los l6 días, se entrega voluntariamente a las autoridades cubanas al sentirse atemorizado por la quema de una escuela perpetrada por la Cara Linda.

La deserción de Romero Alomá y la destrucción el 16 de abril de 1961 de la escuela, fueron factores determinantes para que los forajidos trasladaran el campamento a la finca “Sagua” en las estribaciones del macizo montañoso conocido por “Pan de Guajaibón” a unos 20 kilómetros del poblado de La Mulata en el municipio de La Palma.

Acciones desarrolladas

Las acciones de este grupo se resume en dos encuentros, uno el 10 de abril de 1961 y el segundo el 23 de julio de 1962. Los bandidos tuvieron 3 muertos y las fuerzas revolucionarias igual cifra.

La persecusión de la banda

Las informaciones de Romero Alomá posibilitaron que en abril de 1961, fuerzas dirigidas por el Comandante Dermidio Escalona Alonso y el entonces Capitán Antonio Sánchez Díaz (Pinares), enfrentaran mediante un nutrido tiroteo al grupo de bandidos en el camino que conduce a Sagua, cerca del poblado conocido por “La Mulata”. En el contacto mueren cuatro bandidos y por la parte revolucionaria cayeron el teniente Heberto Polanco y los milicianos Juan Casanueva y Pascual Martí Hernández. Solo evaden el cerco Cara Linda y y su segundo Dagoberto Hernández, los demás fueron detenidos.

Desde ese momento el criminal se convierte nuevamente en prófugo y respaldado por sus familiares decide ocultarse para pasar desapercibido al Departamento de Seguridad del Estado (DSE). Fue un agente del DSE, quien logró penetrar al sujeto Vidal Arocha Cubillas quien residía en el kilómetro 87 y medio de la carretera que conduce de La Palma a Bahía Honda. En los primeros días de julio de 1962 el agente cumplimenta su primer contacto con Cara Linda y le hace creer que les enviarán armamento por aire o mar..

Para sus movimiento el bandido poseía una decena de colaboradores vecinos de aquellos intrincados lugares quienes se agrupaban en torno a la organización denominada "Ejército de Liberación Nacional" (E.L.N).

Captura de Cara Linda

El agente del DSE cubano había solicitó al bandido recibiera a un supervisor de la CIA y al coordinador nacional de la organización que le haría entrega de su nombramiento como "Jefe de Operaciones" en la provincia y por ende su designación como "Comandante", el criminal aceptó el encuentro.

A la cita asistieron Baudilio Pérez Hernández, Elieser Izer Urquía (Musa) y el agenete "Darío", todos oficiales del DSE bajo la fachada de supuestos agentes CIA quienes portaban de manera oculta escasas armas. Durante la entrevista el agente del DSE y supuesto "Coordinador" extendió al criminal el falso nombramiento que acreditaba al criminal como Jefe de Operaciones, reconociendo sus méritos como contrarrevolucionario al servicio del imperialismo yanki.

Un bien coordinado plan para ajusticiar al asesino se llevó a cabo el 23 de julio de 1962, fecha en que fue eliminado por Eliecer Iser Urquía (Musa), según testimonio del jefe de la secretaría provincial de trabajo patriótico militar de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.

Sanciones impuestas

El Tribunal Revolucionario de Pinar del Río al jusgar a los primero bandidos capturados radicaría por estos hechos la Causa No. 101-61 que celebrada el 10 de junio del propio año emitiría el siguiente Fallo:

Miguel Lugo Manzano y Juan José Revoledo (15 años de prisión) Eladio Díaz Linares (5 años de prisión). Pedro Morales Fernández (3 años de prisión). Pastor Rodríguez Roda y Dagoberto Hernández (Prófugos).

Tras la captura y ajusticiamiento de Pastor Rodríguez Rodas, alias Cara Linda, el Tribunal Revolucionario de Pinar del Río conocería de las acciones contrarrevolucionarias de estos elementos, dictando sobre los mismos el siguiente fallo:

Ramón Martínez Rosales (15 años de prisión) Guillermo Robaina Álvarez, Antonio Brache Torres, Basilio Rodríguez Cruz, José A. Rodríguez Cruz y Amado González Álvarez (10 años de prisión.) Ana María Martínez Rosales (2 años de prisión). Mateo Fuentes Ascuy y Antonio Duarte Hernández (Prófugos.)

La banda de Pedro Celestino Sanchez Figueredo

Pedro Celestino Sánchez Figueredo era natural de Güira de Melena tenía un carácter introvertido y un nivel cultural satisfactorio que le permitía la fácil compenetración con las personas con que se relacionaban. En el año 1959 mantuvo vínculos de noviazgo con la hija de un ex militar de la dictadura batistiana que posteriormente abandonó el país.

En el año 1959 y primeros meses de 1960 se mostró simpatizante de la Revolución, lo que se evidencia cuando fungió como colaborador del Departamento de Investigaciones del Ejército Rebelde (DIER), ocasión en la que estableció amistad con otro colaborador, pero vecino del poblado de Alquizar, que fue severamente sancionado por la comisión de un delito.

Luego de modificar su conducta revolucionaria, decide abandonar Cuba y viajar a México, el 29 de agosto del propio año regresa al país por problemas de salud ocasionados por la altura de México. Sin embargo todo prueba que fue a recibir orientaciones de la CIA pues a su regreso comienza la organización de un grupo de contrarrevolucionarios que posteriormente sube a las montañas pinareñas.

El ascenso a las montañas

El 9 de marzo de 1961 el naciente grupo inicia el ascenso hacía el lugar conocido por Rangel, zona agreste de elevadas montañas pertenecientes al municipio de San Cristóbal. Integraban el conjunto cinco contrarrevolucionarios, en su mayoría vecinos de la zona y ex miembros del ejército de Batista.

Allí permanecieron un mes y 20 días sin realizar acción alguna, siendo abastecidos por familiares de los alzados. Fue en este sitio, pero el 21 de abril, cuando el cabecilla decide su primera acción, arrebartarle un arma aun miliciano.

Sánchez Figueredo estaba relacionado con distintas organizaciones entre las que se destacaban los movimientos: "30 de Noviembre" (M-30-11), "Recuperación Revolucionaria Cubano" (MRRC) y el "Interno Demócrata" (MID). Pero por mucho tiempo el criminal esperó la cacareada ayuda de la Dirección Nacional. En ella se le ofrecía una planta transmisora y dinero que nunca recibieron.

Acciones desarrolladas

La descomposición y salvajismo alcanzado por estos malhechores se puso de relieve el 4 de agosto de 1961 con el asesinato del joven miliciano Modesto Serrano Rodríguez vilmente torturado antes de ser ejecutado.

Modesto Serrano se caracterizó por ser un ferviente revolucionario del área montañosa de Rangel. De origen muy humilde y miembro de las Milicias Nacionales Revolucionarias, era odiado por su primo Simón Serrano Rodríguez que no vaciló en extenderle una falsa cita de su batallón para en complicidad con Pedro Celestino Sánchez apresarlo en el camino, martirizarlo y por último, ante su valiente actitud, ser ultimado por el asesino Ruperto Bonett Martel.

Instalado en la propia zona de Rangel, luego del crimen cometido, fija su campamento en la finca Pedrales, propiedad de su antiguo colaborador Antonio Cruz Díaz (Ñico) donde tuvo la deserción de Eladio Pérez (El Habanero) quien durante su fuga hizo contacto con Simón Serrano, quien denunció a Cruz Díaz.

Apresado el desertor fue conducido hasta Pedro Sánchez y el resto de la pandilla, procediéndose por los mismos a avasallar al referido desertor, disponiéndose seguidamente por Sánchez Figueredo que Márquez Germán, Sixto Barrios y Félix Arguelles lo trasladaran y ejecutaran en el lugar conocido por “Paredón del Muerto”, decisión que cumplieron de inmediato.

El 1 de septiembre de 1961, Sánchez Figueredo planifica el asalto sorpresivo y traicionero al cuartel de las milicias enclavado en la zona conocida por “Cinco Pesos”, próximo al poblado de Bahía Honda.

Recibidos confiadamente por los campesinos milicianos, los cuatro malhechores penetraran en el interior del local donde, no sin antes tomar posiciones que le fueran favorables y cumpliendo la ordenes del cabecilla, abrieron fuego sobre los crédulos milicianos, luego que Sánchez Figueredo iniciara el cobarde hecho de terror. En el encuentro resultaron muertos los milicianos: Manuel González Díaz, Florencio González Morejón Y Francisco Delgado Pérez. Asimismo, resultaron heridos los milicianos Jesús Chirino, Horacio Bocourt y su pequeña hija de 6 años de edad Julia, que estando en su casa, pero próxima al cuartel, fue alcanzada por un disparo en la cabeza, por lo que requirió ser intervenida quirúrgicamente y hospitalizada durante un largo período de tiempo.

Persecución

El crimen de los tres milicianos dio lugar a una gran movilización de las fuerzas del Ejército y las Milicias Nacionales Revolucionarias, estableciéndose un Puesto de Mando en la finca “La Tranquilidad” en el municipio de San Cristóbal, que personalmente fue dirigido por el Comandante Dermidio Escalona Alonso.

Temeroso de ser apresado el cabecilla decide dividir la banda, disponiendo que ocho bandoleros fueran conducidos por él, y su zona de operaciones se establecería en el área denominada “Pedrales.” Para gobernar los siete restantes designó a Bonett Martel, así como que su lugar de operaciones sería donde se hallaban.

El 3 de septiembre de 1961 un agente del DSE informó de la presencia de varios bandidos en la finca “Los Grillos” próximo al caserío de San Diego de Tapia, entre los municipios de San Cristóbal y Bahía Honda. Sorprendidos en aquel sitio y sin posibilidades de huir, se origina un nutrido tiroteo entre las fuerzas revolucionarias y los contrarrevolucionarios.

El grupo dirigido por Bonett Martell huyó desordenadamente buscando un obstáculo donde ocultarse, pero sin lograr organizar su defensa. Aproximadamente 40 minutos después, cuando los disparos dejaron de sonar, los milicianos avanzaron sigilosamente en dirección hacía donde trataron de escapar los malhechores, el jefe del grupo había perecido en la contienda, las milicias también habían tenido una pérdida, el miliciano José María Amarán Castillo.

Véase también

Referencias

  1. lucha contrabandidos en Vueltabajo
  2. Luis Pedro: El Bandidismo en Pinar del Río. UNHIC Pinar del Río. Marzo 2007

Fuente