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Miguel Melero

Miguel Melero
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Pintor y escultor
NombreJosé Miguel Melero Rodríguez
Nacimiento29 de septiembre de 1836
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento28 de junio de 1907
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Causa de la muerteEnfermedad
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
OcupaciónNoveno director de la Academia de Bellas Artes San Alejandro de La Habana.
HijosMiguel Ángel Melero y Aurelio Melero
Obras destacadasEl Juicio Final, Monumento a Cristobal Colón

José Miguel Melero Rodríguez. Pintor y escultor nacido en 1836, La Habana, Cuba. Noveno director de la Academia de San Alejandro de La Habana.

Síntesis biográfica

Conocido como Miguel Melero, este destacado pintor y escultor cubano estudió bajo la dirección de los franceses Leclerc y Mialhe, y del italiano Morelli. En 1858 obtuvo el título de Socio Facultativo de la sección de Bellas Artes del Liceo de La Habana. Fue profesor de dibujo en el colegio El Salvador que dirigía el eminente pedagogo José de la Luz y Caballero.

Viajó por España, Francia e Italia, ampliando sus estudios de artes plásticas.

En 1868 al estallar la Guerra de los Diez Años encabezada por Carlos Manuel de Céspedes, se le suspendió al joven Melero la pensión que disfrutaba y le permitía seguir la preparación iniciada en París y Roma con pintores como Cabanel y Gerome y escultores como Falguieri y Capeaux, y precisado a regresar, volvió a Cuba quizás no tan influido por las tendencias impresionistas, pero sí muy dueño de una bien aprendida técnica.

En 1878 la Academia San Alejandro, al fallecer don Francisco Cisneros, pone en oposición el cargo de director y José Miguel Melero Rodríguez a sus 40 años, ya con viajes a Europa y versado en estudios pictóricos, se presenta a concurso-oposición ganando la dirección de la academia, siendo el primer cubano en ocupar ese puesto.

La carta de triunfo, para concursar por el cargo, era su cuadro Rapto de Deyanira por el centauro Nesso, el cual levantó admiración unánime y a despecho de trampas y triquiñuelas de las grandes intrigas armadas por sus derrotados opositores, se le adjudicó la plaza, algo de singular trascendencia en aquellos momentos y en cuyo desempeño permanecería durante más de veinticinco años.

Su obra

En su momento se destacó como educador. Adoptó varias iniciativas, entre ellas abrir por primera vez las puertas de San Alejandro a las mujeres, hasta ese momento marginadas de estos estudios, cuando aún ni en Francia lo hacían.

Melero estavo durante veintinueve años en la dirección de San Alejandro, debiéndosele la introducción del preparado de grises como medio básico de valoración, la entrada de las mujeres en la Academia y el establecimiento de la clase de modelo vivo.
El juicio final (Melero)

Entre sus pinturas descuellan temas mitológicos, religiosos, históricos, retratos y naturalezas muertas.

En el altar mayor de la Capilla del Cementerio de Colón pintó El juicio final, de grandes proporciones. Otras obras suyas son Colón en el Consejo de Salamanca, Santa Teresa de Jesús, Jesús y Margarita de Alacoque, Un pintor de Luis XIV, Un Cardenal, etc. Realizó los bustos de los dramaturgos Calderón y José Echegaray, colocados en el vestíbulo del Teatro La Caridad en la ciudad de Santa Clara.

Es autor de Teresa de Jesús (Iglesia de San Felipe, La Habana), del decorado de la Capilla de Lourdes de la Iglesia de la Merced y del Conjunto Escultórico de Cristóbal Colón.

Después de la inauguración del monumento a Cristóbal Colón en la Villa de Colón, Melero era aún director de la Academia de Pintura y Escultura San Alejandro, ocupando dicho puesto hasta el fin de sus días en 1907.

Patriotismo

A pesar de haber sido tildado de españolizante por algunos, Melero, mientras pintaba en la academia reunía en tertulia en su taller a los cubanos más dignos de su época, patriotas, literatos y científicos, como Miguel Sanguily, Ramón Meza, Manuel de la Cruz, Álvaro Reynoso, José Silverio Jarrín y Serafín Ramírez

¿Cómo puede tildarse de anticubano a un hombre que se compenetra en su propio estudio con estas grandes figuras de la patria?

Sebastián Gelabert dice que al lograr los cubanos su independencia de España quiso Melero llevar al lienzo “un episodio de nuestra guerra libertadora y acogió, como el más culminante y trascendental, el de la invasión”. En el boceto continúa diciendo:

“se destacaba como figura principal el generalísimo Máximo Gómez a caballo. -Agregaba que- la obra estaba compuesta bizarramente, con innumerables personas, animales de distintas clases, paisaje genuinamente cubano y un ingenio incendiado a lo lejos”.

El óleo iba a tener 14 m de largo y como no había en La Habana tela de este tamaño, tenía que encargarse a Europa. Pero Melero murió antes de solicitarle la tela a Gelabert, que se encontraba entonces en París.

Su muerte

De su muerte son elocuentes las palabras de un amigo biógrafo Ramón Meza: “fallecido hace poco más de un año, el día 28 de junio de 1907, cuando lleno aparentemente de vigor y robustez, llevando en su rostro la noble expresión de una vejez sana y tranquila tras una vida de artista laborioso, de ciudadano útil a su país, le vino caer y sucumbir en cortos días, de inesperada enfermedad.

Necesitado está nuestro medio social de que se levanten a la par que sus sentimientos, su atención y su fe hacia ideales puros y provechosos, y recoger la vida y hecho de cubanos que han trabajado por la cultura de su país, como hizo en todos los instantes el artista por sentimiento, el profesor por vocación, el ciudadano útil por su amor a la patria, Miguel Melero, cuyo recuerdo nos honraremos todos en evocar”.

Después de estas palabras Ramón Meza, cuya obra llena de cubanía enriquece una época de la Literatura cubana, no hay que añadir nada sobre las ideas patrióticas de Melero cuya expresión más cabal está en su obra más sólida: el monumento a Cristobal Colón, símbolo de la ciudad de Colón. Pintó mucho y bien, realizó esculturas que todavía pueden ser admiradas. En su tiempo y a su influjo las artes plásticas cubanas alcanzaron gran incremento y sobre todo como conciencia de cosa que nos pertenece, de uso y expresión propios.

Fuentes

  • González, José Miguel: “Colon en el 150 Aniversario de su fundación”. Ed. Comité Municipal del Partido y del Comité Ejecutivo de la Asamblea Municipal del Poder Popular. Julio, 1986
  • Meza, Ramón: "Miguel Melero". Habana. 1909. Pág. 17
  • Gelabert y Ferrer, Sebastián: "Una familia de artistas: los Melero". Artículo en Revista Bimestre Cubana. Vol. II. La Habana. 1932.