Mikoyan-Gurevich MiG-23

Mikoyan Gurevich MiG-23
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300px-Mig23.jpg

TipoCaza de superioridad aérea
Caza polivalente
País de origenBandera de la Unión Soviética Unión Soviética
Otros nombresen ruso: МиГ-23
designación OTAN: Flogger
N.º construidosMás de 5.600 unidades
Coste unitario3,6-6,6 millones de US$
Variantes23S, 23UB, 23M, 23MS, 23MF, 23ML, 23MLD, 23P, 23BN, más la familia de los MiG-27 basados en la configuración de los BN
Desarrollado enMikoyan Gurevich
Historia de servicio
Primer vuelo10 de junio de 1967
IntroducidoPrincipios de 1973
EstadoEn servicio
s
principales

Argelia Angola Bielorrusia Cuba Etiopía Republica Popular Democrática de Corea entre otros
Características Generales
Longitud16,70 m
Altura5,77 m
Envergadura(ángulos 72°/ 16°) 7,78-13,97
Superficie alar(ángulos 72°/ 16°) 34,16-37,35 m²
Tripulación1
Peso vacío10.550 kg
Peso cargado14,700 kg
Peso máximo17,800 kg
Planta motrizUn R-35-300
Empuje normal8,550 kgf
Empuje postcombustión13,000 kgf
Armamento
Cañones1 × GsH-23L de 23mm con 200 proyectiles
BombasFAB 100, FAB-250, FAB-500
MisilesR-13, R-60, R-23, R-24
CohetesUB-16/57, UB-32/57, X-23, X-66, X-80, S-24
Otras armas2 contenedores UPK-23 con cañones GsH-23L
Puntos de anclaje7 puntos (3 bajo el fuselaje y 4 bajo las alas) para llevar armamentos en distintos esquemas y hasta tres tanques externos de combustible PTB
Capacidad de anclaje2.000 kgs
Rendimiento
Velocidad máxima operativaA gran altitud: 2,445 km/h
A baja altitud: 1,350 km/h
Autonomía en ferry2.280 km (con tanques auxiliares)
Radio de acción720 kms
Techo de servicio18.500 m
Régimen de ascenso240 m/s
Otros
AviónicaRadar Sapfir-23ML de 85km de alcance

Mikoyan-Gurevich MiG-23. En ruso: МиГ-23, designación OTAN: Flogger. Caza soviético de tercera generación que entra en servicio a inicio de los años 70. Similares generacionales occidentales “Panavia Tornado” Anglo-Italo-Alemán y el F-111 norteamericano. En inventario de las FAR desde 1978, cumplió múltiples misiones combativas en Angola y fue un elemento decisivo al permitir a las fuerzas cubanas ganar la superioridad aérea en el sur lo cual a la postre llevó a la retirada del ejército sudafricano y la independencia de Namibia.

Desarrollo

Un MiG-23 de la Fuerza Aérea Soviética.

Los trabajos de diseño y desarrollo de lo que sería el MiG-23 comenzaron en la desaparecida URSS a inicios de los años sesenta buscando mayor potencia de fuego, alcance y un equipamiento superior al del MiG-21. El proyecto fue denominado en un inicio como Ye-23-11, y utilizaba la formula de ala en geometría variable, el motor era un turborreactor Tumansky R-29B de 8.000 kgs de empuje en seco y 11.500 kgs en postcombustión. En este proyecto por primera vez los MiG eliminan el conducto central de toma de aire pudiendo acomodar en el interior de fuselaje una considerable cantidad de combustible, los cañones y la aviónica, además de poder llevar en su nariz un radar de grandes dimensiones Sapfir-23 para las versiones posteriores al 23BN.

Pareja de MiGs-23BN de la VVS en vuelo

El avión proyecto apareció por primera vez en la exposición de Domodedovo en junio de 1967, y ya a principios de 1973, el Departamento de Defensa de los EE.UU declara la entrada en servicio de grandes cantidades de la nueva aeronave a la VVS, denominada MiG-23 por los soviéticos y flogger por la OTAN, más tarde esta fue entregada a escuadrones de Alemania Oriental su primer usuario fuera de la URSS de la que fue junto al MiG-25 los cazas más importantes de su inventario en los años 70.

Descripción

Es un caza polivalente con versiones destinadas al ataque terrestre BN, la mayoria de las otras versiones aunque con la dicha capacidad su designación fundamental es para la intercepción y el combate aéreo contra otros aviones caza, es de alas en geometría variable, de alta maniobrabilidad para permitirle el dogfight y peso medio.

Características Generales

Características generales

   Tripulación: 1 piloto
   Longitud: 16,7 m
   Envergadura: (ala de geometría variable) 13,97 m con alas extendidas
   Altura: 4,82 m
   Superficie alar: 37,35 m² con alas extendidas, 34,16 m² con alas en flecha
   Peso vacío: 9.595 kg
   Peso cargado: 15.700 kg
   Peso máximo al despegue: 18.030 kg
   Planta motriz: 1× turborreactor con postcombustión Khatchaturov R-35-300.
       Empuje normal: 83,8 kN (8 550 kgf; 18 850 lbf) de empuje.
       Empuje con postquemador: 127,7 kN (13 018 kgf; 28 700 lbf) de empuje.

Rendimiento

   Velocidad máxima operativa (Vno): 2 445 km/h (1 519 MPH; 1 320 kt) (Mach 2,32) a altitud, 1.350 km/h (839 MPH; 729 kt) a nivel del mar
   Alcance en combate: 1 150 km (621 nmi; 715 mi) con seis misiles aire-aire
   Alcance en ferry: 2 820 km (1 523 nmi; 1 752 mi)
   Techo de vuelo: 18 500 m (60 696 ft)
   Régimen de ascenso: 240 m/s (47 244 ft/min)
   Carga alar: 420 kg/m²
   Empuje/peso: 0,88

Armamento

   Cañones: 1× Gryazev-Shipunov GSh-23L de dos cañones calibre 23 mm con 200 proyectiles
   Puntos de anclaje: 7 (3 en el fuselaje, 2 en las raíces alares y 2 pilones subalares) con una capacidad de 3.000 kg, para cargar una combinación de:
       Misiles:
           Misiles aire-aire:
               Medio alcance (guiado por radar): Vympel R-23/24 ("AA-7 Apex") y con actualizaciones también Vympel R-27 ("AA-10 Alamo") y Vympel R-77 ("AA-12 Adder")
               Corto alcance (guiado por infrarrojos): Mólniya R-60 ("AA-8 Aphid") y con actualizaciones también Vympel R-73 ("AA-11 Archer") 
       Otros: Tanques de combustible externos

Usuarios

Fueron fabricados por la Unión Soviética desde 1970 hasta 1985 en número superior a los 5000 aparatos y aproximadamente 11 versiones sin incluir el prototipo, y exportados casi un tercio de los mismos, siendo sus usuarios la FA de casi 30 países y adquiridos por algunos como China para copiarlos y ser producidos por su industria, lo cual en definitiva no fue llevado a cabo.

Usuarios en activo

  • Bandera de Argelia Argelia: Fuerza Aérea Argelina.
  • Bandera de Bielorrusia Bielorrusia: Fuerza Aérea y Defensa Aérea de Bielorrusia.
  • Bandera de Corea del Norte Corea del Norte: Fuerza Aérea del Ejército Popular Coreano.
  • Bandera de Cuba Cuba: Defensa Antiaerea y Fuerza Aérea Revolucionaria.
  • Bandera de Eritrea Eritrea: Fuerza Aérea de Eritrea.
  • Bandera de Kazajstán Kazajstán: Fuerza de Defensa Aérea de Kazajistán.
  • Bandera de Yemen Yemen: Fuerza Aérea Yemení.

Currículo combativo en escenarios mundiales

El MiG-23 ha combatido con saldos generalmente favorables en múltiples escenarios mundiales:

Medio Oriente

Durante las guerras árabe-israelíes desde 1974 a 1986 los MiG-23 de la SAF ceden ante las aeronaves de la IDF/AF no obstante sacar saldos favorables ante F-4E, A-4E y otros, cediendo por su parte ante los F-15A y F-16A de cuarta generación pero reclamando los sirios derribos de ambos, aunque algunos especialistas señalan que esto se debió más al apoyo electrónico y exploratorio de aviones especiales como los AWACS, los Boeing 707 con perturbadores y las superiores tácticas y entrenamiento de los pilotos israelíes.

En la guerra Irán-Iraq (1981-1988) tuvo una correlación favorable de derribos desde la FA iraquí contra aeronaves occidentales que servían en el país persa, derribando F-4D y E y F-5E entre otros, cediendo solamente en el total ante los F-14A de generación superior, no obstante reclamar los iraquíes el derribo de tres de estas aeronaves por los MiG-23. En la Guerra del Golfo (1991) pese a la increíble superioridad tecnológica de la coalición que incluye aseguramiento satelital, los MiG-23ML iraquíes derriban un F-111F de la USAF y averían seriamente otro.

Asia

En Afganistán fue muy utilizado por la VVS que reclama el derribo de varios cazas F-6 (versión China del MiG-19) e incluso algunos F-16 de la FA pakistaní.

África

Escaramuzas de combate desde las fuerzas aéreas libias sobre el golfo de Sidra contra F-14 de la US Navy donde se llevó la peor parte, cuando varios son derribados con ninguna fortuna por su parte.

El mejor desempeño de todos los tiempos de este caza a lo largo del mundo fue llevado a cabo en este continente durante el último choque frontal de Cuba contra el ejército sudafricano en Angola durante 1987-1988, donde los MiG-23 de las FAR llevaron a cabo la proeza de ganarle la superioridad aérea a una nación anglosajona con aviones occidentales modernos y en su propio terreno, cosa inédita en toda la historia de las guerras aéreas del mundo.

Cuba como usuario de los MiG-23

La entrada a Cuba de esta aeronave se concreta a mediados de 1978 con 14 equipos en su variante MiG-23BN (Flogger H) y 2 MiG-23UB (Flogger C), los cuales se basifican en San Antonio de los Baños y con ello aumenta considerablemente la capacidad ofensiva de la FAR.

MiG-23BN de las FAR en un aeropuerto cubano

En 1982 se reciben más cazabombarderos MiG-23BN y a mediados de los años ochenta, llega a Cuba otro escuadrón. En 1984-1985 la URSS entrega los MiG-23MF (Flogger E) y más de una docena de MiG-23ML (Flogger G). Los ML son la versión más capaz del MiG-23 en Cuba y juegan un relevante papel en Angola donde vuelan junto a varios más, despachados directamente a aquel país por la URSS; dados los acuerdos de paz del 22 de diciembre de 1988 en NY, regresan en 1989-1990 a Cuba con las victoriosas tropas cubanas. La DAAFAR cuenta con 79 MiG-23 activos aunque solo 46 de ellos fueron tras un largo proceso de estudio por parte de los ingenieros Cubanos realizar una profunda modernizacion a las aeronaves activas.

Entrada a Angola

A raíz del ataque a Cangamba, ejecutado por el primer frente estratégico de la UNITA apoyado por unidades regulares y fuerza aérea de Sudáfrica, el mando cubano llega a la conclusión que necesita reforzar su armamento en Angola, pues a todas luces se aprecia una escalada del SADF, de aquí que la dirección cubana decide dirigirse a los gobiernos de Angola y la URSS para plantear la necesidad de reforzamiento de la aviación de las FAR que operaba en aquel país. El 20 de agosto llegan a Moscú los generales Jorge Risquet Valdés y Abelardo Colomé Ibarra con la propuesta cubana, la cual es aprobada y ya a inicios de 1984 se envían progresivamente a Angola unos 50 cazas MiG-23ML y MiG-23UB.

A partir de 1985 hay un incremento de las acciones de la UNITA pues ese propio año el presidente Reagan recibe a Savimbi con honores en la Casa Blanca y le entrega cantidades de medios modernos de combate incluido los antiaéreos portátiles del tipo Stinger, que tan eficaces habían resultado contra el contingente soviético en Afganistán, por lo que los asesores soviéticos recomiendan a la dirección angoleña una ofensiva de gran envergadura para tratar de destruir los santuarios de la UNITA cerca de la frontera con Namibia y recuperar la aldea de Mavinga en poder de Savimbi. El mando cubano se opone terminantemente a esta operación porque aquellas regiones del sudeste quedaban muy alejadas de las líneas logísticas y dado el desgaste que sufrirían las tropas por el prolongado avance, sería una excelente oportunidad para que el ejército surafricano tratara de intervenir a gran escala para destruir un importante contingente de tropas angolanas.

Cuito Cuanavale

La ofensiva de 1985 fracasa y las FAPLA bajo el asedio de la aviación sudafricana que les causa severas pérdidas deben replegarse hacia Cuito Cuanavale, un poblado triste y perdido en el sureste angolano perteneciente a la 6ta Región Militar. Desde fines de 1983 el SAAF ya realizaba incursiones descaradamente en la profundidad angolana, por lo que el mando cubano está convencido que un encuentro frontal entre las dos fuerzas aéreas era solo cuestión de tiempo y alista sus mejores pilotos para la confrontación que se avecina. El asunto se ventila a mediados de 1987, cuando pese a las advertencias cubanas el 12 de julio se inicia la operación "Saludando Octubre" con una nueva ofensiva angolana y asesoramiento soviético dirigida una vez más contra Maringa.

La UNITA no ofrece resistencia seria y se va replegando, al parecer bajo la presión militar de los grandes contingentes blindados de las FAPLA que avanzan en formación académica y sin que se haga evidente la presencia de tropas sudafricanas, las fuerzas angolanas continúan la marcha hasta que el 10 de septiembre llegan al rio Lomba a 22 kilómetros al este noroeste de su objetivo, en ese momento están a más de 200 kilómetros de las regiones de partida, con las líneas de abastecimiento logísticos casi interrumpidas y con el personal agotado por el fuerte ritmo de la ofensiva, es entonces que mientras tratan de forzar el obstáculo acuático, tal y como había advertido Fidel los sudafricanos que estaba esperando a las unidades angolanas en el lugar y momento oportuno para ellos ejecutan la operación Moduler, implicándose de lleno en la guerra con óptimas condiciones e intensiones de dar un golpe definitivo a las mejores unidades angolanas comprometidas en un escenario nada propicio para organizar sus acciones.

MiG-23BN (arriba) con camuflaje de las FAR en Cuba y MiG-23ML (abajo) con bajo camuflaje de las FAPLA con los que volaban durante la guerra de Angola.

De manera que comienza raids aéreos con los Mirage F-1CZ y AZ, golpeando duramente a las agrupaciones FAPLA, y avanza hacia el interior de Angola con más de nueve mil hombres, entre los cuales se encuentran integrantes de las Tropas Territoriales de Namibia (SWATF), la UNITA y el tristemente célebre 32 batalión "Buffalo". Los acompañaban entre otros medios tanques Olifant, tanquetas Eland y Rooikat, carros de combate de infantería Ratel, camiones blindados Buffel y Casspir, artillería reactiva Valkiria y cañones de largo alcance G-5 y G-6. Los sudafricanos esta vez no esconden su identidad como en la primera invasión de 1975 y el Consejo de Seguridad de la ONU condena la invasión exigiendo la salida del SAFD de Angola; pero la operación está bien diseñada, la idea es empujar las negociaciones que se llevan a cabo solo entre los angolanos y la mediación estadounidense bajo presión militar decisiva y llevarlas a su favor de forma total es decir conseguir el cese de la ayuda a la SWAPO; la reconciliación con la UNITA y la retirada incondicional de las tropas cubanas, para cumplir los objetivos militares los Recces sin dar la cara habían venido monitoreando todo el avance de las FAPLA y el mando sudafricano conocía el desgaste y falta de logística de sus unidades al llegar al rio Lomba.

Por lo que mientras las FAPLA tratan de forzar el curso del río son atacados por fuerzas combinadas del 61º Batallón Mecanizado y el 32º Batallón Búfalo del SADF, unidades del SWATF y fuerzas regulares de la UNITA, todo con cobertura de la artillería de largo alcance y de su fuerza aérea que para entonces dominaba completamente el aire en la zona, los tanques Olifants que por primera vez son comprometidos en combate atacan a los T-55 angolanos y les causan severas perdidas, en arreglo a la misma operación unidades irregulares de la UNITA interrumpen definitivamente la ya débil línea de suministros desde Menongue, por lo que las FAPLA inician la retirada con grandes perdidas en hombres y abandonando gran cantidad de técnica en el camino por falta de combustible y por el desgaste en los rodamientos de los tanques y blindados causados por el suelo arenoso de la región.

Si la aviación sudafricana no logra causar más daño a las unidades angolanas que se repliegan, fue debido a que desde el mismo inicio de los ataques, los MiG-23ML cubanos le brindan cobertura desde Menongue y comienzan escaramuzas aéreas, aunque sin perdidas por ningún bando hasta el 27 del propio mes cuando un Mirage es muy seriamente dañado por el impacto de un R-60MK lanzado por el MiG-23ML del mayor de la FAR, Alberto Ley Rivas destruyéndose al aterrizar. La deuda contraída en noviembre de 1981 cuando un MiG-21MF de las FAR es emboscado y derribado por los Mirage quedaba saldada.

La aparición de los MiG-23ML sobre el sur africano contribuye a que Cuba gane la superioridad aérea y derribe un F-1CZ, que está bien documentado, otros pilotos e incluso los asesores soviéticos reclaman al menos tres derribos más para Cuba (dos Mirage y un Impala) aunque no existe confirmación surafricana al respecto, pero lo cierto es que la SAAF con toda su fanfarria se retira casi completamente del campo y evita todo contacto directo con los MiG-23ML, dejando sus tropas a merced de los MiG en apoyo terrestre que en sus más de mil misiones, contribuye significativamente a detener el avance del SADF y la UNITA hacia Cuito Cuanavale, obligándolos a moverse sólo de noche, y a enmascararse muy bien de día.

Las unidades FAPLA llegan a las inmediaciones de Cuito Cuanavale el 9 de noviembre de 1987 y las BLI 21 y 25 y la 59 de infantería motorizada adoptan posiciones defensivas al este del río Cuito, a su espalda a 18 ó 20 km sobre el mismo un puente de 90 metros de largo era lo único que los comunicaba con la rivera occidental. Entre tanto la misión de los MiG-23ML es cubrir las brigadas FAPLA que tratan de reorganizarse al este del poblado y darle cobertura a los destacamentos acorazados y de artillería cubanos de Menongue que se alistan para ser enviados a reforzar el dispositivo defensivo angolano. Para entonces ya después de los combates aéreos de septiembre de 1987, el SAAF actúa sólo con mucha cautela y solo en misiones de bombardeo, si los 23ML despegaban a interceptarlos se retiraban inmediatamente sin intentar a su vez interceptar a los MiGs cuando estos atacaban a sus unidades terrestres. Sólo se atrevían a enfrentarse a los MiGs cuando planificaba detalladamente alguna emboscada aérea con superioridad numérica y táctica, o si estos no le dejaban otra alternativa aunque nunca llegaron a interceptar exitosamente ninguna nave cubana de las cuales estaban operando tres escuadrones desde Menongue, uno de 21 y dos de 23.

El primer asalto de importancia se produce el 13 de enero por la mañana, este es detenido por las tropas angolanas y los asesores cubanos que habían arribado a las brigadas el 1 de enero, la acción aunque afortunada para los angolanos se realiza al costo de sensibles perdidas para sus tropas, por la tarde se realiza un segundo ataque a cubierto de la aviación cubana según estiman sus generales, por ser un día con torrenciales aguaceros y avanzan en estrechas formaciones de blindados. Pero para su fatalidad el tiempo mejora ligeramente y de inmediato despegan de Menongue los MiG-21bis y MiG-23ML con 1 tonelada de bombas cada uno, sorprenden a la agrupación del SADF y le causan cuantiosas bajas entre hombres y equipos. Para sacar el máximo rendimiento al esfuerzo, despegan dos veces más los 21bis y 23ML con 2 toneladas de bombas cada uno, y como escolta 4 MiG-23ML con misiles R-24 y R-60. Los MiGs hacen esa tarde 22 misiones, machacando con 32 toneladas de bombas al ejercito boers, que pierde numerosos equipos pesados. Tras este bombardeo el SADF desiste del ataque y se retira de la zona de combates; tiene pérdidas de 7 tanques Olifants, varios blindados Elands y otros vehículos por el fuego de la artillería, los tanques y los MiGs 23ML y 21bis.

Días después, el 16 de enero una pareja de MiG-23ML descubre a pesar de estar bien enmascarada como era la norma en el ejército sudafricano, una agrupación con tanques, blindados, obuses y camiones. Los MiGs pasan de largo y a 25 kms de distancia suben a 7.000 mts para llamar y esperar al grupo de choque formado por otros 4 MiG-23ML con bombas. Al llegar el grupo, los seis MiG-23ML realizan un bombardeo en picada, lanzando varias toneladas de bombas. Los sudafricanos sufrieron tal sorpresa que ni atinaron a defenderse, los fragmentos de la técnica enemiga ascendieron a 300 m de altura. De allí la frase de Fidel en una de sus explicaciones sobre la batalla de Cuito cuando dice que los tanques surafricanos andaban por el aire y los aviones por la tierra (porque entre los MiG y las minas antitanques hicieron volar una gran cantidad de blindados mientras sus aviones se quedaban en tierra y no despegaban.

Igualmente los MiG-23 se dedicaron a la caza de los G5 y G6, los cuales eran muy difíciles de ubicar dado su movilidad y el buen enmascaramiento de los surafricanos. A mediados de febrero un MiG-23ML cubano detecta uno por el río Chambinga, y en vuelo rasante lo enmarca, luego llegan los MiG-23BN, que destruye el obús. Desde entonces los sudafricanos se retiran al alcance máximo de sus piezas lo cual le resta mucha eficacia a los cañones que además reducen aún más sus operaciones pues cada vez que detectan el despegue de los MiGs de Menongue, dejan de disparar y se esconden. Por lo que los obuses son en la práctica neutralizados por los MiG-23ML. Un soldado sudafricano reconoce: “Los MiGs eran el gran problema en Angola. Nosotros no podíamos usar nada contra ellos, y la FAPLA (con apoyo de Cuba y Rusia) tenían efectivamente la superioridad aérea. Un sargento de G5 (Artillería) me dijo: “Cuando los MiGs están en el aire, la guerra se detiene”. Los G5 y lanzacohetes múltiples tenían que ser cuidadosos en hacer fuego en días claros, porque sus posiciones se detectaban, y venían los MiGs a cazarlos”.

MiG-23ML en configuración aire-aire. Puede apreciarse un misil R-24 de alcance medio y un R-60 de corto alcance en uno de los soportes del fuselaje al lado del tanque de combustible externo PTB

Los tres últimos ataques surafricanos se desarrollaron el 25 de febrero, el 1 de marzo y del 21 al 23 de ese mismo mes y fueron rechazados de una manera contundente. Desde que comenzaban a aproximarse caían bajo el fuego de la artillería cubana y sufrían el ataque de los Mig-23 en vuelo rasante. En total de enero a marzo durante la ofensiva surafricana, los MiG-23/21 cubanos realizaron 1.283 misiones de vuelo, de ellas 722 de bombardeo y 561 de cobertura aérea, arrojan 358 t de bombas y 4.000 cohetes C-5KO, además de otras municiones, causando significativas pérdidas en hombres y equipos al SADF que aunque oficialmente solo reconoció 31 muertos (porque no contaba los negros del Batalión Buffalo ni los de sus propias tropas) fuentes extraoficiales sudafricanas admiten que tuvieron más de 700.

Los MiG durante la ofensiva de 1988

Nunca se ha llegado a evaluar en toda su magnitud la previsión del mando cubano, que desde inicios de 1987 comenzó a movilizar y entrenar lo más selecto de sus unidades combativas, lo cual posibilitó que a finales de ese mismo año el EM cubano pudo concluir un poderoso plan estratégico. Sus fundamentos eran comprometer al grueso del SADF en Cuito Cuanavale, mientras un importante contingente lanzaría una poderosa ofensiva hacia la frontera de Namibia por el suroeste, complementada por la más exitosa operación logística desde la IISG.

Esta se inicia en marzo del 88 mientras lo más selecto de las agrupaciones sudafricanas están empantanadas en Cuito Cuanavale, y los MiG-23ML van cubriendo el avance cubano, pero la distancia a volar desde sus bases en Menongue y Lubango lleva a utilizar estos a su máxima distancia operacional, lo cual es una dificultad para cualquier FA del mundo. De los soviéticos no se recibe ayuda pues estos estaban ya bajo órdenes de Gorbachov, asustados por posibles operaciones cubanas en Namibia, limitan la cantidad de tanques de combustibles auxiliares suministrados, lo cual había llevado a que en diciembre del 87 el mando cubano comenzara la construcción de un nuevo aeródromo en Cahama, a 60 km de Namibia, con recursos traídos de Cuba.

Los cubanos realizan la hazaña de terminar un excelente aeródromo con dos pistas asfaltadas de 2.700 y 2.500 m de largo y 30 m de ancho en tiempo récord de 75 días. El 3 de junio de 1988 contra todos los pronósticos aterriza allí el MiG-23 del mayor Emilio Palacio Blanco siendo el pionero de los MiG-23ML que tan importante papel jugaron a partir de aquí. Desde este momento toda la zona norte de Namibia está bajo el radio de acción de los MiG-23ML que ya habían conquistado la superioridad aérea, incluyendo aeródromos de la SAAF, elemento que presiona decisivamente a los sudafricanos que además conocen del avance de los 40.000 soldados cubanos y 30.000 angolanos, apoyados aproximadamente por 900 tanques y VCI, cientos de piezas de artillería y miles de armas antiaéreas hacia la frontera de Namibia, dispuestos a barrer literalmente a las fuerzas sudafricanas que se acuartelaban en aquella dirección principal si fuese necesario.

El 4 de mayo de 1988 se produce el primer enfrentamiento terrestre en el sur con los surafricanos, cuando una compañía de "Avispas" cubanas y exploradores angolanos al mando del teniente Giomar Fernández, con 81 hombres (60 cubanos y 21 FAPLA) derrota en una emboscada a la 2° Compañía del 101° Batallón del SWATF, causándoles 30 bajas y 1 prisionero, 5 Casspir destruidos y 1 capturado. La columna enemiga sale huyendo por la carretera hacia Namibia, pero es alcanzada por los MiG-23ML que despegan de Lubango, y golpeada duramente causándole grandes pérdidas, con lo que casi deja de existir. El siguiente encuentro fue el 22 de mayo por Tchipa (pueblo a 55 km de la frontera). Una patrulla de exploración cubano-SWAPO choca con una columna de blindados del SADF. El enemigo ataca la pequeña patrulla confiado en su superioridad, mata a dos cubanos, pero llegan de nuevo los MiG-23ML. Cuatro de ellos golpean al enemigo que se retira con fuertes bajas. Al día siguiente cerca de ese lugar el SADF cae en otra emboscada, y deja abandonados intactos 3 vehículos artillados Unimog. Por los documentos ocupados, se conoce que la unidad derrotada era parte del batallón 32° "Búfalo".

El 27 de junio como respuesta a un ataque artillero llevado a cabo por los sudafricanos contra las tropas cubanas que avanzaban hacia el sur, es atacada por los MiG-23 cubanos la guarnición surafricana del complejo hidroeléctrico de Caluequre, po blado a 15 kms de la frontera de Namibia, donde se le causaron numerosas bajas. Una patulla de tropas de destino especial de las FAR al siguiente día del ataque, llega a Calueque a explorar buscando resultados del cumplimiento de los objetivos del mismo, y para su sorpresa encontraron vacía la instalación y una inscripción en una pared semidestruida de la guarnición abandonada, donde uno de sus soldados supervivientes tuvo el ánimo suficiente para desahogar su amargura, escribiendo en afrikáner "MIK 23 ak van die kart". La traducción literal del afrikáner es muy difícil pero el sentido más o menos es “los MiG 23 nos acabaron”.

MIK 23 sak van die kart. Los MiG23 nos acabaron.

Esta acción prácticamente definió el futuro de la guerra, el alto mando surafricano queda ante la disyuntiva de realizar dos acciones, una enfrentar la formidable agrupación cubana-angolana en plena capacidad, con una elevadísima moral combativa y superioridad aérea o retirarse salvando algo de su prestigio, ya bastante deteriorado y sentarse a la mesa de conversaciones. La genialidad de la maniobra cubana radicó en que llevó a los surafricanos a una posición donde (sin comprometerse en grandes y heroicas batallas que nunca fueron objetivo de Cuba, pues aunque se ganen siempre se sufren muchas pérdidas propias) comprendieron que sería una locura un enfrentamiento con el contingente cubano y realizaron lo que era la finalidad de Cuba, la retirada del sur angolano y la negociación, lo cual en definitiva aseguró la independencia de Namibia.

Hace unos años un alto general surafricano, ganando batallas en el papel que no supo ganar en el terreno, en sus memorias hace alusión a lo que hubieran significado operaciones cubanas en Namibia, y en tono de perdonavidas asegura que de haber cruzado las tropas cubanas dicha frontera les hubiera esperado una sorpresa total, haciendo alusión a golpes nucleares que tenían preparado contando con las bombas atómicas que por aquel entonces poseían, todo lo cual vino a darle la razón a Cuba en sus denuncias de que Pretoria tenía en su poder este tipo de armas; pero el mando cubano previsor ante aquella posibilidad mantenía un dispositivo de combate y de marchas siempre muy abierto, para reducir al mínimo las perdidas ante un golpe nuclear, y una formidable defensa antiaérea que incluía desde artillería de tubo de pequeño calibre ZSU-23-2, y 23-4 (Shilkas), hasta modernos sistemas coheteríles antiaéreos sobre orugas 2K12, y complejos Volga y Pechora, para interrumpir cualquier variante de vuelo de los pesados aviones Buccaneer o Canberra, presumiblemente los únicos que podían transportar este tipo de artefacto, antes de que cumplieran su objetivo.

Las negociaciones culminaron con los Acuerdos de Paz para el Suroeste de África, firmados por Sudáfrica, Angola y Cuba en la sede de la ONU el 22 diciembre de 1988. Estas fueron decisivas para consolidar la independencia de Angola y alcanzar la de Namibia. Fue además una derrota para la política del Linkaje de Ronal Reagan y una contribución significativa a la desaparición del régimen del apartheid en Sudáfrica.

Al respecto del aporte de los pilotos cubanos de MiG-23 en los decisivos combates del sur de Angola, el comandante en Jefe Fidel Castro expresó en un discurso el 5 de diciembre de 1988.[1]

Debo decir que en la batalla de Cuito Cuanavale nuestros pilotos se llenaron de gloria, escribieron páginas verdaderamente extraordinarias. Llevaron a cabo un puñado de pilotos, en unas pocas semanas, cientos y cientos de misiones; se hicieron del dominio del aire con los MIG-23, y realmente hay que decir que realizaron una gran hazaña, eso fue un factor importante…

Combates aéreos

La relación de combates aéreos de los MiG-23 cubanos que se concretan en Angola son los siguientes:

El 10 de septiembre de 1987, cuatro Mirage F-1CZ del 3er escuadrón procedentes desde Rundu penetran 230 km en el interior de Angola para interceptar 8 MIG-23ML en misión de bombarderos, su escolta dos MIG-23ML los enfrentan y encaran a los F-1CZ pilotados por el capitán Anton van Rensburg y el comandante Carlos Galiano que rompen el combate antes de que se obtuvieran resultados por algún bando y se retiran, continuando los bombarderos cubanos machacando las fuerzas terrestres del SADF.

Mirage SAAF-206 destruido por el R-60MK del MiG-23ML de Ley Rivas

El día 25 de febrero del 1988 se produce otra interceptación aérea cuando el MiG-23ML del primer teniente Eladio Ávila enfrenta a dos Mirage F1-CZ que rompen el combate y son perseguidos por este, pero tiene que regresar al quedarse sin combustible, no obstante cumple su objetivo al poner en fuga a aquellos que no pueden darle cobertura a sus tropas ante los bombardeos cubanos. También el 25 el MiG-23ML, del capitán Orlando Carbó enfrenta una emboscada de tres Mirages pero sin consecuencias para ningún bando, retirándose los F-1 luego de haber fallado sus cohetes e incumplido su misión de derribar un avión cubano.

Según el TsAGI los derribos de los MiG-23 cubanos sobre los F-1 surafricanos fue de más de 5 aeronaves, pero que fueron ocultados y camuflados por el mando del SAAF como accidentes para no derrumbar aún más la moral de sus tropas ya bastante deteriorada y por tanto no fueron confirmados, no obstante la cautela con que comprometían sus medios e incluso su desaparición casi absoluta de los teatros de operaciones desprotegiendo sus propias tropas, nos dan una valoración de que el respeto que sentían por la aviación cubana, el ganar la superioridad absoluta del aire se debió casi con seguridad a más de un solo derribo confirmado por ellos, siendo esto al quedar seriamente afectado un piloto y no poder ocultarlo quedando muy bien documentado; concretado este el 27 de septiembre] de 1987 cuando se enfrentan los F-1CZ y los MIG-23ML. Una fuerza de cuatro Mirages fue lanzada para enfrentarse a un grupo de MIG-23 que se encontraban atacando a fuerzas terrestres surafricanas en el interior de Angola. Los MIG-23ML de escolta viran a encarar a los F-1, lanzando el MiG del Mayor Alberto Ley Rivas al menos un misil R-60MK que explotó cerca de la cola del F-1 SAAF-206 pilotado por el Capitán Arthur Piercy, dañándolo de forma grave. Mientras el otro Mirage, pilotado por el Comandante Carlo Galeano lanzó un MATRA R550 contra uno de los MIG pero sin resultado antes de romper el combate y huir con su compañero que se retiraba dañado hacia el sur. Seriamente alcanzado, el Mirage de Piercy se salió de la pista durante el aterrizaje rompiendo el tren y causando el disparo involuntario del asiento eyectable Martín-Baker RM-4 fuera de parámetros causando una severa lesión de columna al Capitan Piercy, que desde entonces vive confinado a una silla de ruedas.

El respeto que sintieron los surafricanos por la aviación cubana y sus MiG-23 fue tal que concluida la guerra fría contrataron a los rusos para re modernizar sus Mirage F1 y Mirage-III con motores y misiles rusos. Se formó una empresa en 1991, y se comienza la modificación "Super Mirage F1", con un motor RD-33 de MiG-29 modificado, misiles R-73E, y la modernización y cambio de sus sistemas de a bordo, todo lo cual supuestamente colocaba al Super Mirage F1 al nivel de los Mirage-2000, aunque el programa fue cancelado posteriormente.

Aeronaves similares

Véase también

Referencias

  1. «Discurso pronunciado por el comandante en jefe Fidel Castro Ruz», Edición Especial por el Aniversario 50 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en la web de Bohemia

Fuentes