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Parque Camilo Cienfuegos

Parque Camilo Cienfuegos
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (Parque)
Parque camilo 1.jpg
Descripción
Tipo:Parque
Localización:San José de las Lajas, Mayabeque, Bandera de Cuba Cuba
Uso inicial:19 de abril de 1924

Parque Camilo Cienfuegos (San José de las Lajas). Es considerado un ícono del municipio San José de las Lajas, capital de la provincia Mayabeque, Cuba.

Los parques y plazas son elementos importantes de la identidad por estar en el centro de las urbanizaciones. En ellos se erigen monumentos a personas, símbolos humanos de identidad, y en su entorno también hay edificaciones identitarias como iglesias y sedes de instituciones emblemáticas, que hacen todo un conjunto de identidad de una ciudad.

Antecedentes

Observando un mapa de San José de las Lajas de 1845 se apreciar una pequeña plaza al frente e izquierda de la primera iglesia, inaugurada el 16 de mayo de 1788, la cual aún conserva su espacio como área verde de una escuela, en la esquina de Calle 82 y la Ave. 65.

Al centro del mapa se nota un espacio triangular donde se unen las calles San Roque (hoy 74) y de la Concepción (hoy 64) denominado entonces Plaza de Santa Ana. Hoy reducido a la mitad lo ocupa el parquecito General Aguirre o El Cuchillo. A la derecha del mapa se aprecia una mediana laguna entre las calles de la Concepción (hoy 64) y San José (hoy 54), lugar donde se construiría el parque en 1924.

En 1902 comienzan las inversiones extranjeras, cuando los norteamericanos Gorman, Billina y Conell; proponen hacer un reparto en el antiguo cafetal La Industria, al noreste del poblado. En 1905 el Ayuntamiento aprueba la construcción del reparto sin presentar los planos de calles ni de más requisitos que debe tener un reparto, destinándose una manzana para un parque con el nombre de Libertad.

El Reparto La Industria fue un notable crecimiento en forma de brazo al noreste de la ciudad, que en 1930 ya contaba con 148 casas de mampostería, 754 de tablas y tejas, y 28 de tablas y guano, pero sin hacer el parque y su terreno se utilizaba para jugar a la pelota.

En 1905 se otorgó a la Havana Central Railroad Company una concesión para el establecimiento de una línea de ferrocarril de La Habana a Güines que atravesó el poblado y en 1907, entonces de 2 883 habitantes, por donde circuló un tranvía eléctrico. El ferrocarril ocupó una franja de terreno por compra o expropiación de 30 metros de ancho, más otras de 10 metros de ancho para situar la estación.

La etapa que se extiende de 1902 a 1920 se caracterizó por un ascenso continuado del movimiento comercial, por un alza constante resultante del desarrollo económico azucarero fundamentalmente. Por entonces el central Portugalete molía todas las cañas existentes en el término del municipio y parte de Santa María del Rosario, ahora El Cotorro.

Desde el principio de esta etapa se manifestó la intención de construir un parque, pues desde 1912 ya los veteranos de la Guerra de Independencia proponían en la prensa local que se llama General Adolfo del Castillo.

Para hacer el parque se desechó siempre la plaza de la primera iglesia y la manzana del Reparto la Industria reservada para esto, por estar en los extremos de la población. Uno de los proyectos fue situarlo entre las hoy Ave 47 y línea del ferrocarril, próximo a la Calle 68, pero había que comprar muchas casas. Otro proyecto lo colocaba entre las avenidas 43 y 45 y la Calle 64; otro junto a la laguna Hoyo del Escribano. Entre todos los parque que hubieran podido hacerse, este sería el más hermoso, circundando las aguas y logrando su impermeabilidad. (Echezarreta, 1950).

En 1921 San José de las Lajas contaba con 3 500 habitantes, 17 calles, de las cuales había 13 pavimentadas en todo o en parte y con una longitud aproximada de 6 kilómetros; estas calles desaguaban a los costados en cunetas con el terreno natural.

Costrucción

Finalmente en 1922 se decidió hacerlo entre las calles Macero y Martí, actuales calles 54 y 64, a menos de dos cuadras de la céntrica plazoleta La Alameda, o zona conocida por las cuatro esquinas, donde solo hubo que trasladar tres casas e indemnizando a sus propietarios en $ 2 100.00. El terreno, donde había una laguna rellenada, lo cedió Arturo Echezarreta por $150.00 anuales.

La Dirección Provincial de Obras Públicas proyectó un presupuesto de $ 10 969.13 y lo subastó entre diez postores, donde se lo adjudicó Pedro Sonsich por $ 7 425.19. Los trabajos se iniciaron el 13 de septiembre de 1922. Se instalaron 24 bancos de granito artificial y 8 farolas de 300 watts con la instalación soterrada. Se construyó un pérgola circular y un hermosa glorieta sumadas a la subasta. Además se construyeron las calles laterales del parque.

En sección del 24 de agosto de 1923, El Ayuntamiento acordó hacer hijo adoptivo de San José de las Lajas al gobernador de la provincia Alberto Barrera Fernández, bautizando con su nombre el nuevo parque, acordando también nombrar a las dos nuevas calles laterales Antonio Bertemati y Emilio Echezarreta.

En la sección celebrada por el Consejo Provincial el 28 de abril se dio cuenta del mensaje de Gobernador Provincial, fechado el día 22 de la inauguración del parque el día 19, poniendo en conocimiento la valiosa cooperación prestada al Departamento de Obras Públicas por Arturo Echezarreta Ruiz, hijo y vecino estimado de la localidad, que con el mayor desinterés y eficacia, inspeccionó diariamente las obras. Además de que sus buenas relaciones cooperó de manera decisiva a la solución a la adquisición de terrenos y demolición de casas.

Se inauguró el19 de abril de 1924 con un magnifico programa de brillantes fiestas populares, a las que asistieron excursiones de pueblos limítrofe y de la capital que vino acompañada por la banda de música del Cuartel General del Ejercito Nacional.

Por entonces casi todos los árboles eran cuidadosamente podados en forma circular, pero en 1959 el Gobierno Revolucionario remodeló el parque y su jardinería, con árboles de libre crecimiento y bonches de plantas ornamentales alineadas en curvas sinuosas; también cambió las farolas por otras modernas con luces de mercurio. Unos diez años después se cambiarían los bancos por otros más cómodos de hierro fundido y listones de madera, ya para el 2008 fueron cambiado por unos de hormigón prefabricados.

Por los años setenta se protegieron sus jardines con rejitas de barras de acero corrugas a la altura de un metro y más adelante se suprimieron. Por entonces los monumentos sufrían un tratamiento indebido, pues los bustos que son de bronce y las bases que son de piedra de capellanía, en lugar de limpiarse se pintaban. A los 60 años de su construcción, el parque estaba desatendido y oscuro; entonces una comisión del Poder Popular descubrió que hacia años que allí no había guarda-parques y se inició un proceso para rescatar esa necesidad. Los árboles crecían demasiado libremente sin una adecuada poda y sus raíces levantaban algunas partes cementadas. En noviembre de 1985 el Ciclón Kate hizo el favor de arrancar el árbol más grande, que fue remplazado por otro y también creció y creció.

Siglo XXI

En los comienzos del nuevo siglo ya el parque no estaba alumbrado, tenía 9 bancos y faltaban 6 y hacía años no se pintaba nada. Los cinco guarda-parques de su plantilla no trabajaban allí. Frente al monumento a Antonio Maceo los muchachos jugaba a la pelota y en las áreas verdes algunos carretoneros daban de pastar a sus caballos.

Por entonces se estaba enfrascado en la construcción de un bulevar, por ahora de dos cuadras en la Calle 64 y la Ave. 45, que puede fijarse su primera culminación el 1ro de febrero de 2007, cuando por primera vez una fuente se llenó con una pipa de agua. Por lo que Nilo Sánchez Valladares, que trabajaba allí, pidió atender el parque, lo que se le autorizó a partir de abril del 2008.

En mayo se realizó una cuidadosa poda de los árboles por personal autorizado de la Empresa de ¨Flora y Fauna¨, se sustituyeron los banco coloniales por otras modernos de hormigón armado, decisión de la Dirección de Servicios Comunales, pero con el desagrado de los historiadores y la esperanza de que algún día se puedan restablecer.

En junio se cubrió un plantilla con dos jardineros, uno de ellos como encargado, un barrendero y dos cuidadores. En agosto se instalaron tres tomas agua nuevos y se resembró parte del área verde con ficos y césped, más algunas plantas ornamentales. El 10 de septiembre se izó la bandera cubana en el asta restaurada. Todo con un costo aproximado de cuatro mil pesos, pero meses después los trabajadores del parque tuvieron que sembrar otras plantas porque anteriormente no se removió la tierra antes de plantar.

En el 2012 el periódico de la provincia publicó un trabajo sobre este parque, entrevistando a tres historiadores; el Historiador del Municipio, el Conservador de la Ciudad y el Director del Museo, que plantearon algunos problemas, entre ellos la necesidad de sustituir viejísimos árboles, algunos ya enfermos.

El 15 de noviembre de 2013 Daniel Martínez Quintanal publicó en el semanario Mayabeque el artículo Imagen para la Capital, donde expresaba que los árboles del parque había que darles alguna vez una podadita, pero después de 15 años había que cambiarlos para que no lo rompan.

Para el 2014 el municipio aprobó un presupuesto para el parque y otros parquecitos, imbuidos por el desarrollo de un nuevo Plan Imagen, lo que aprovechó el Historiador del Municipio el 31 de enero en convencer al jefe del CAM, Jorge Luis Hernández Blanco, para que contratara la Jardinería UEB Boyeros de la Empresa Agropecuaria Habana, a cargo del lajero Armando Figueroa Caraballo, ejecutor de obras de jardinería y diseños con plantas tropicales.

Por tal motivo se reactivó la Delegación Municipal de Monumentos, que el 19 de febrero dio una reunión muy nutrida y con muchos asuntos pendiente; sin embargo se invitó al inversionista asignado al parque, Hugo Aguilar Díaz, quien dio un explicación verbal sin presentar un proyecto visual, por lo cual no se tomó acuerdo alguno, pero se creyó en lo expuesto, ya el presupuesto era para su ejecución ahora, e incluía parquecitos en la céntrica Avenida 47 y se ejecutaría después.

El presupuesto y el tiempo de ejecución alcanzó para cambiar la mitad de los árboles, reparar los muritos de los jardines y enriquecerlos con una profusa plantación. Se limpio y pintó la glorieta, se cambiaron las lámparas ya obsoletas por otras de aluminio fundido, realizadas por el artesano lajero Islay Correoso Rodríguez, con tres faroles imitación coloniales, pero de bombillas ahorradoras detrás de sus cristales, al igual que la lámpara en el techo de la glorieta. Paralelamente Hugo Camejo Zamora, conservador y restaurador del Museo, trabajó en los monumentos hasta donde fue posible, según se obtuvo algunos materiales necesarios.

Es de lamentar que esta vez, no se tomara acuerdo en la Delegación sobre lo que hacer con el deteriorado monumento a Víctor Mestre Sardiñas y el sellado de la cavidad en la parte trasera del monumento a José Martí, usada por los transeúntes inapropiadamente como servicio sanitario.

Aún quedó por resolver una manzana de la discordia, porque el Inversionista dijo el hacer una rocalla, entiéndase con rocas naturales, para dirigir desde allí una luz sobre el monumento a las madres y resultó un montón de escombros revestido de una mezcla de cemento y arena, que algún día las plantas cubrirían.

Monumentos

El parque fue inaugurado con un busto de bronce del comandante del Ejército Libertador Aslbero Barrera, casado con una lajera cuando fue jefe de la policía este poblado. Fue colocado en una pérgola, pero arrancado de allí en agosto de 1933, a la caída de la dictadura de Gerardo Machado El 19 de marzo de 1939 se colocó la primera piedra del busto de José Martí. Asistieron el Alcalde del municipio y otras personalidades que integraban un comité gestor desde el 26 de enero, convocado por el Dr. Alfredo Organos Díaz, inspector escolar. Luego el 14 de febrero, enana gran asamblea de maestros, acordaron emprender una campaña de 30 días en el magisterio para recoger fondos.

El 20 de mayo se inauguró el busto de José Martí. Proyecto seleccionado del escultor Fernando Boada y el arquitecto Carlos Cabal, Asistieron entre otras personalidades el general José Francisco Martí Zayas Bazán.

El 12 de mayo de 1946 se inaugura el monumento a las madres, cuya primera piedra se colocó el 3 de mayo de 1945. Es una escultura de Victorino Migliore. Todo a instancia de la Logia Rebekans Consuelo No. 36 de la I.O.O.F.

El 20 de mayo de 1952 se inaugura el monumento a Antonio Maceo, cuya primera piedra se colocó el 17 de enero. Se le encargó al escultor Fernando Boada. Fue promovido por la Junta Municipal de Educación.

El 24 de enero de 1960 se inaugura el monumento a Víctor Mestre Sardiñas, por colecta pública de los Caballeros de Colón. El diseño de la placa de granito en forma de libro abierto fue realizado por el ingeniero civil Pedro Martínez Ocejo y la mascarilla de bronce por el escultor Efrén del Castillo. La mascarilla y las letras de bronce fueron robados, por lo que en 1981 la Comisión de Cultura, Deporte y Recreación decidió rehabilitarlo. La remodelación se hizo cubriendo la placa de granito con losas de cerámicas pintadas por Rafael Guerín, pero 30 años después estaban deterioradas.

En 1960, al cumplirse un año de la muerte del comandante Camilo Cienfuegos, se le puso su nombre al parque y se colocó su busto allí, encargado al escultor José Delarra. Más adelante se le agregó una fuente; es decir, un muro redondo a su alrededor con agua, que luego al faltar su fluido, se rellenó con tierra y se convirtió en un cantero elevado que desentona con el resto de la jardinería baja.

Pero lo más significativo es que falta en el parque el merecido monumento al general Adolfo del Castillo, maestro y mambí, porque es al Patriota Insigne del municipio.

Actividad

Desde el primer momento y casi desde siempre los jóvenes acudían al parque a conversar y enamorarse. Era habitual allí las retretas de la Banda Municipal de San José de las Lajas. El parque fue sitio preferido para efectuar algunos bailes públicos y su Calle 54, aledaña e ideal para el escenario de las fiestas patronales en torno al 19 de marzo, día de San José, que fue costumbre a mediados del siglo XX. Memorable fue la conmemoración del aniversario 200 del nacimiento de la ciudad, ocurrido al inaugurarse la primera iglesia el 16 de mayo de 1788. Entonces el escenario se situó el la Calle 64, aledaña también.

El 10 de enero de 1932, Al cumplirse el tercer año del asesinato del líder Julio Antonio Mella, los comunistas le ponen su nombre con pintura roja al parque de San José de las Lajas. También la loma de Camoa amaneció con bandera roja, por lo que fueron detenidos más de 60 personas, que después fueron puestas en libertad.

Durante las Fiestas Patronales eran lícitos los juegos de azar y en la glorieta se hacían tómbolas. En las campañas electorales de los años 40 los candidatos a cargos públicos llegaron a regalar juguetes el Día de los Reyes Magos.

En dos ocasiones se recibió en su glorieta al Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba. Fue en junio de 1952 y en septiembre de 2012 por la conmemoración del bicentenario de su aparición.

A partir de la adición de los monumentos en el parque, es natural que en alguna ocasión se depositen flores en ellos, o se de alguna sencilla actividad patriótica allí. Durante los años cuarenta y cincuenta fue notable colocar cojines de flores al pie del busto de Martí el día de su natalicio, precedido de un desfile de las escuelas con sus bandas rítmicas.

Hoy hay otras zonas para bailes, fiestas y desfiles. Además, los parques son áreas de estar, bien estipulado por la Resolución No. 13 de 1998, emitida por la Dirección Provincial de Servicios Comunales. Ya su suelo no se puede jugar a la pelota, ni montar bicicleta, ni vender alimentos o bebidas, pero se puede esperar sentado algunos de los transportes públicos que parten de allí, más hacer sus ejercicios matinales los abuelos de su Hogar a sólo media cuadra de distancia, y las clases vespertinas de Taichi en Cuba. También se puede realizar, y se hace, alguna sencilla actividad cultural o patriótica. La ya tradicional la apertura de la Contada Lajera, que se efectúa en el parque desde el sábado 13 de mayo de 2006, con la participación de narradores de cuentos, locales, nacionales e internacionales. Ese día, allí fueron galardonados con el Premio Glorieta: el escritor bejucaleño, Omar Felipe Mauri; los narradores orales, Haydee Arteaga (CUB), ivianne Thirión (MEX) y Patrick Mhor (SUI); recibió el Premio Pepito, el cuentero popular Joaquín García (Mat). Participaron cuenteros de 10 países. El cuento Bumerang “Un lugar en el bosque”, fue narrado por Nancy Fernández en español y Noel A. Hernández en francés, debido a la gran participación francófona en ese evento.

La segunda edición se realizó el 12 de mayo de 2007, siendo premiados con la corona de la Glorieta: Mayra Navarro y Elvia Pérez; así como el narrador literario, Enrique Pérez Díaz; el Pepito, al cuentero popular, se le otorgó a Félix Dardo, de San Antonio de los Baños. Asistieron narradores de 8 naciones. El cuento Bumerang (se asigna en la edición precedente) estuvo a cargo de Ury Rodríguez, de Guantánamo. La tercera y última cantada efectuada en la desaparecida provincia habana, se llevó a cabo el 10 de mayo de 2008 y fueron coronados la veterana narradora oral Silvia Tellería, de la Ciudad de La Habana y el escritor lajero Reynaldo Medina. Asistieron 4 países. El cuento Bumerang le tocaba a Javier Mederos, de Matanzas, pero no pudo ser narrado por problemas con el transporte de regreso de los participantes. Renacen las Contadas, en la nueva provincia Mayabeque, el 10 de mayo de 2014 y recibieron la corona del Premio Glorieta, la cuentera Nubelia Leyva y el literario Nelson Simón, con la participación de 8 naciones. El Bumerang lo narró Noel A. Hernández, aunque por problemas organizativos no se pudo encender la fogata en el área de la Feria.

Son asiduos espectadores de la apertura de la Contada los viejitos del Hogar de Abuelos de San José de las Lajas, a media cuadra del parque, donde los viernes el Grupo de Teatro Tacón (Compañia), organizador de este evento, acude a hacerles cuentos.

Entorno

Junto al parque se construyó un nuevo templo católico acordado por la Junta Parroquial desde 1918. El autor del proyecto fue el arquitecto Arturo Echezarreta Ruiz a un costo de $ 50 801.00. El 3 de diciembre de1922 es coloca la primera piedra de su construcción; ésta fue bendecida por Monseñor Pedro González Estrada, Obispo de La Habana y el terreno fue donado por Emilio Echezarreta Ruiz. El 14 de febrero de 1926 comenzó a prestar sus servicios, faltando por terminar la torre y finalmente pudo ser inaugurada el 20 de mayo de 1944, por los auspicios de Monseñor Manuel Arteaga, Arzobispo de La Habana y bendecido el templo por Monseñor Alberto Martín, Obispo de Matanzas.

Este templo consta de una nave central y dos seminaves laterales de un sencillo Estilo Neogótico, originalmente con un altar mayor dedicado a San José y dos auxiliares dedicados al Sagrado Corazón de Jesús y a la Virgen de La Milagrosa, el primero costeado por los alumno lajeros del colegio Belén, de los padres jesuitas y los otras por las maestras Belén Mestre y Marcelina Bazar, respectivamente.

A ellas se suman las imágenes de la Virgen del Carmen que perteneció a la familia Hernández Dou y la de Nuestra Señora de los Dolores que perteneció a la sociedad o cabildo de negros homónima, y un Cristo del siglo XVIII del primer templo inaugurado el 16 de mayo de 1788 para dar origen a la cuidad.

En 1955 recibió las donaciones de 14 valiosas ventanas y una roseta de vidrios emplomados, una técnica alemana de la Casa Ballester, radicada en La Habana. En 2015 se le adicionó una cerca perimetral de rejas de hierro en los jardines que le rodean.

Al avizorarse la creación de la nueva provincia, que luego se le nombraría Mayabeque, y la posibilidad de que San José de las Lajas fuera su ciudad capital, los historiadores Daniel Martínez Quintanal, Historiador del Municipio, y Jorge Garcell Domínguez, Conservador de la Ciudad, le señalaron a Jorge Félix Lazo Mesa, primer secretario del Comité Municipal del PCC, que el edificio del Gobierno del municipio debería estar junto al parque, como era costumbre donde esto fuera posible, proponiendo el que estaba frente a él en la Calle 54, que albergaba en sus dos pisos un tienda de productos industriales y los tribunales. Así de la tienda salieron dos a otros lugares y se realizó una permuta de este inmueble por el del Gobierno en la esquina de las Ave. 47 y Calle 80, adecuándose cada uno a su nueva utilización.

El edificio grande y sólido fue construido para un comercio y tres amplias viviendas. En la planta baja con el entonces numero 110 la tienda el Gallito de Oro, en la parte alta dos viviendas con el número 112, pero la otra parte baja, con el número 114, se arrendó para el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción el 9 de octubre de 1940. No ha sufrido modificaciones drásticas, por lo qua conserva un alto valor patrimonial.

Aún no se ha podido precisar su fecha de construcción. Por su tipología y tamaño se puede suponer que data de 1920 o más, aproximadamente. Época de auge constructivo conocida por “las vacas gordas” o “la danza de los millones”, de notable alza del precio del azúcar, producto de la Primera Guerra Mundial.

Fue construido por o para Alicio Ruiz Martínez (1890-1992), hijo de un hacendado local que le prestó el dinero para instalar la mejor tienda de su época en San José de las Lajas, después de que trabajara como uno de los administradores de El Gallo, de Hernández, Menció y Cía., casa comercial más importante del territorio.

Ruiz se casó en 1923, tuvo seis hijos y vivió en los altos de la tienda. De joven afiliaó al Partido Conservador Nacional, luego al Partido Republicano; fue alcalde de 1936 a 1946 y presidente fundador del Banco de San José, creado en 1948. En 1939 instaló en gobierno municipal en un nuevo edificio en la Carretera Central, denominado Casa Consistorial, hoy la Casa de Cultura en la Ave. 47.

En la planta alta del edificio funcionaron desde 1965 aulas de música y de artes pláticas del entonces Consejo Nacional de Cultura; luego del Centro de Documentación del Mined, el que más tarde permutó con el juzgado de la planta baja.

El 6 de marzo de 2007 se inauguró frente al parque, en su lateral Ave. 59, un Joven Club de Computación y Electrónica, donde también se efectuó el acto nacional de inicio del segundo período de instrucción. Contaba con 16 trabajadores dirigidos por Liem Aguilar Pino, coordinadora municipal de los cuatro Club existentes. La habilitación del antes deteriorado local la asumió una brigada de 8 constructores de la Empresa de Cerámica Blanca, a cargo de Matías Pérez González.


Fuentes