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Soncoya

Soncoya, ilama
Información sobre la plantilla
Asoncoya.jpg
Nombre Científico:'
Reino:Plantae
División:Magnoliophyta
Clase:Magnoliopsida
Orden:Magnoliales
Familia:Annonaceae
Género:Annona
Especie:Annona purpurea

Soncoya o ilama se encuentra entre las especies menores de la familia Annonaceae, la soncoya, Annona purpurea Moc. y Sesse (sinónimos. A. manirote HBK. A. involucrata Baill., A. prestoli Hemsl.) Se denomina cabeza de negro, cabeza de ilama, chincua, ilama, o ilama de Tehuantepec en Mexico; anona sincuya, chincuya, cabeza de muerto, sencuya, suncuyo, soncolla, o matacuy en Guatemala; guanábano torete o toreta en Panamá; gallina gorda, guanábano pun, o matimba en Colombia; castiguire, manire, manirote, tiragua, o tucuria en Venezuela.

Descripción

El árbol es de pequeño a mediano, llega a 20 o incluso 33 pies (6-10 m) de altura, con tronco corto de 1 1/2 pies (45 cm) de diámetro, y ramas amplias, que son lanudas cuando jóvenes. Las hojas deciduas, alternas, de corto peciolo, unduladas, oblongo-elípticas u oblongo-lanceoladas a oblongo-obovadas, de 8 a 12 pulgadas (20-30 cm) de largo y de 4 a 5 1/2 en (10-14 cm) de ancho, acuminadas en el ápice, marrón peludas en ambas superficies y con venas prominentes por debajo.

La soncoya o ilama es el más vigoroso y el más grande árbol de todas las especies anonas, tiene copa redonda y ramos rojizos, un poco pubescentes.

Las flores fuertemente olorosas, que surgen con las nuevas hojas, son solitarias, carnosas, grandes, cónicas, normalmente cerradas al principio por un par de brácteas, sostenidas en un cáliz también velludo, dividido en tres partes, y tienen 3 pétalos exteriores gruesos, con pelos marrones por fuera, de color amarillento y con manchas púrpura; tienen tres pétalos interiores mas pequeños, de color blanco cremoso por el exterior, y púrpura por dentro.

El fruto, de tallo grueso, es ovoide o casi redondo, de 6 a 8 pulgadas (15-20 cm) de ancho, armado con protuberancias cónicas algo duras de 4 caras, cada una con la punta curva como gancho, y está recubierto totalmente con una felpa color café. La pulpa es agradablemente aromática, su sabor sugiere el mango; abundante, de color amarilla o naranja, suave, fibrosa, de agradable sabor. Las semillas son numerosas, obovadas, de 1 a 1 3/16 pulgadas (2.5-3 cm) de largo, color marrón oscuro, y cada una revestida de una fina membrana. El fruto puede ser separado en los carpelos fácilmente cuando están maduros.

Origen y Distribución

La soncoya es nativa y común en las tierras bajas costeras del sur de Mexico a Panamá, Colombia y Venezuela. Se cultiva en los patios y la fruta se vende en los mercados locales, aunque es de calidad mediocre y no popular por la dura corteza exterior. El árbol se introdujo en las Filipinas a principios de 1900, creció y floreció en Lamao, pero al parecer no fructificó por varios varios años. Se plantaron en la Estación Experimental Federal en Mayaguez, Puerto Rico, en 1918 y en St. Croix en 1930. Varios árboles han crecido bien y producido mal el jardín experimental de Lancetilla, Tela, Honduras.

Clima

El árbol tiene caracteres netamente tropical, requiere un clima cálido-húmedo y terrenos bajos, preferiblemente situado en los anchos valles donde discurra algún rio. En Venezuela crece abundantemente en el valle de Caracas y en las regiones de Dos Caminos y Petare.

Temporada

Los frutos maduran en agosto en Yucatán, y, en general, en el otoño en Centroamérica.

Usos como alimento

En Colombia, la pulpa se come cruda o se cuela para extraer el jugo, se usa como bebida o como remedio popular. Los frutos se comen frescos, pero no gozan de la simpatía de los indígenas y mucho menos de los europeos, tal vez porque son inferiores a otro que se encuentran en las regiones tropicales de lujuriante vegetación donde precisamente la soncoya crece.

Toxicidad

El extracto de semilla destruye las pulgas. En Guatemala y Costa Rica, la población rural cree que la fruta es insalubre.

Usos medicinales

En Mexico, el jugo de soncoya es considerado como un remedio para la fiebre y los escalofríos. En otros lugares se da para aliviar la ictericia (probablemente a causa de su color). La decocción de la corteza es eficaz contra la disentería y un té del interior de la corteza se administra en casos de edema.

Fuentes