Bobby Fischer

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Robert Fischer
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Ajedrecista de Estados Unidos
NombreRobert James Fischer
Nacimiento9 de marzo de 1943
Chicago, Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
Fallecimiento17 de enero de 2008.
Reijkjavik, Bandera de Islandia Islandia
Causa de la muerteInsuficiencia renal
NacionalidadEstadounidense
Otros nombresBobby Fischer
CiudadaníaIslandesa 2005 Norteamericana hasta el 2005
OcupaciónJugador de Ajedrez
TítuloGran Maestro
PredecesorBoris Spassky
SucesorAnatoli Karpov
CónyugeMiyoko Watai (m. 2004–2008)
PadresRegina Wender y Hans-Gerhardt Fischer
FamiliaresJoan Targ (hermana)
Resultados deportivos
Títulos obtenidosCampeón mundial entre 1972 y 1975

Robert Fischer. Conocido como Bobby Fischer fue un Gran Maestro de ajedrez, siendo para aquel entonces el 11vo campeón mundial ganándolo en 1972 hasta 1975. Obtuvo el título máximo del ajedrez mundial al vencer al soviético Boris Spassky en el denominado "Match del Siglo". De origen estadounidense, poseía la nacionalidad islandesa.

Síntesis biográfica

Infancia y juventud

Nació el 9 de marzo de 1943 en Chicago, Estados Unidos.Hijo de Gerhardth Fischer, un biofísico nacido en Berlín y de Regina Wender. Sus padres se separaron cuando solo tenía dos años, entonces su madre se trasladó con él y su hermana mayor a Brooklyn, Nueva York. A los seis años, Fischer ya sabía mover las piezas en el tablero, aprende con un juego que la madre le compró en una tienda del barrio. Literalmente aprendío con un manual de instrucciones; jugaba con su hermana y de vez en cuando con los niños del colegio hasta que es matriculado por la madre en el Brooklyn Chess Club, donde el presidente Carmine Nigro también le impartía clases a Fischer en ocasiones. Al año siguiente ganó sin dificultad a todos los socios de su club de Brooklyn. En el colegio, los profesores quedaron asombrados al comprobar que su coeficiente intelectual superaba al de Einstein con 187. También fueron ellos quienes, al obligarle a guardar el tablero bajo el pupitre, promovieron su capacidad para jugar partidas a ciegas.

Con 10 años participó en el torneo del Brooklyn Chess Club y obtuvo el quinto puesto. Jugó otros torneos quedando bien clasificado y en 1955 se hizo miembro del Manhattan Chess Club, donde fue campeón de las categorías C y B y en 1956 también fue campeón en la A, en Filadelfia, conquistaría el título juvenil, ganando ocho partidas, empatando una y perdiendo otra. Derrotó al Gran Maestro (GM) Reshevsky, este considerado niño prodigio, en una exhibición en la que el GM jugaba a ciegas. Quedó tercero en el campeonato juvenil de ajedrez rápido de Estados Unidos en 1956 y bien clasificado en otros torneos americanos. También en 1956 en el torneo Rosenwald jugó con Donald Byrne, lo que ha sido calificado como "La partida del Siglo" por los expertos.

En 1957 jugó dos partidas contra el ex-Campeón mundial Max Euwe, donde empató una partida y perdió otra. Ganó el New York Metropolitan League y la edición de este año del Torneo de Ajedrez Rápido, quedando situado en otros torneos, incluyendo un primer-segundo puesto en el Open de Cleveland. Ganó sus primeros 750 dólares en Cleveland, y posteriormente dos primeros puestos en los Open de New Jersey y Milwaukee. El Campeonato de EE. UU. 1957/1958 atrajo a muchos jugadores muy fuertes dado que los dos primeros se iban a clasificar para el Torneo Interzonal. Otro incentivo era la atractiva bolsa e premios que se había podido recaudar gracias a una serie de patrocinadores económicamente potentes y que deseaban apoyar el ajedrez estadounidense. Previamente al comienzo del Campeonato de EE.UU., Samuel Reshevsky había sido el principal favorito y se conocía como el jugador más fuerte de EE.UU. de aquellos tiempos. El 7 de enero de 1958, el X Campeonato de EE. UU. terminó con una conmoción: el niño de 14 años Bobby Fischer ganaba el título con 10,5/13 puntos por delante de un grupo de participantes muy fuerte. De esta manera, se clasificaba también para el Torneo Interzonal en Portoroz 1958 , en el que se clasificaría sexto. Un resultado magnífico que le permitió acceder al torneo de Candidatos, y obtener en forma automática el título de Gran Maestro. Muchos jugadores han superado desde entonces el récord de precocidad de Fischer al obtener el máximo título (15 años, 6 meses, 1 día), cabe señalar, sin embargo, que el estadounidense lo alcanzó con recursos muy limitados, en una época en la que la información ajedrecística, particularmente la que llegaba a Estados Unidos, era mínima y en muchos casos obsoleta, sin entrenadores, como los jugadores soviéticos que recibían apoyo oficial, y sin el auxilio de potentes programas de juego y bases de datos como acostumbran los jugadores actuales. Debieron pasar treinta y tres años para que la húngara Judit Polgár estableciera una nueva marca. Desde 1958 ganó todos los Campeonatos Absolutos de Ajedrez de los Estados Unidos a los que se presentó, fue campeón de EE. UU. en ocho ocasiones, hasta que se retiró de los circuitos. Fischer abandonó la Erasmus Hall High School a los 16 años para dedicarse por completo al ajedrez:"¿Qué me pueden enseñar en la escuela para ser campeón mundial?"

Carrera deportiva

Comenzó su fama en EE.UU. como niño prodigio del ajedrez, en 1959 quedó 3/4 (tercero/cuarto empatados) en el Torneo de Mar de Plata en Argentina, igual puesto en Zurich, y 5/6 en Bled-Zagrev en Belgrado, en 1960 empató con Spassky 1/2 en Mar de Plata y jugó en la Olimpiada de Ajedrez en el equipo de EE.UU. Fischer aprovechaba todos sus viajes para completar su colección de libros de ajedrez y revistas, seleccionando los mejores de cada país. Leía todos esos libros sin problemas, especialmente las publicaciones en ruso y castellano. Cuando Bobby tenía 17 años su madre le abandonó, dejando solo a su hijo en el apartamento de Brooklyn, entregado totalmente al ajedrez. En 1961 y 1962 volvió a ganar el Campeonato de EE.UU. a Reshevsky, y anunció que estaba listo para ganar el Campeonato del Mundo. También ganó el Interzonal de Estocolmo. Estos dos años terminó sin derrotas, todas las partidas fueron victorias o empates, excepto en las partidas de la Olimpiada. En la edición de 1963 logró además la proeza de coronarse campeón venciendo en todas las partidas; una hazaña sin precedentes en EE.UU. pues participaban en el certamen figuras de la talla de Reshevsky, Larry Evans, Pal Benko y Robert Byrne.

Estadísticas

Las estadísticas de Fischer son:

  • 447 victorias.
  • 251 tablas.
  • 89 derrotas.

Con un promedio de 72,3% (el promedio se saca de sumar victorias y tablas, y dividirlo por las partidas totales). A pesar de lo corta que fue su carrera, llegó a tener un ELO máximo de 2785 puntos, superado después por Kasparov y otros jugadores, pero hoy en día es más sencillo llegar a esas cifras, ya que se juegan multitud de torneos al año y hay más jugadores con ELO alto.

Torneos Internacionales

Entre los principales torneos internacionales en los que participó se encuentran:

  • 1959, en Yugoslavia, terminó en sexto lugar, empatado con el local Svetozar Gligoric.
  • 1962, triunfó en el Interzonal de Estocolmo, con dos puntos de ventaja sobre Efim Gueller y Petrosian, quien se coronaría campéon del mundo un año después. En el Torneo de Candidatos de Curazao, sin embargo, Fischer terminaría en un lejano cuarto lugar, detrás de Petrosian, Paul Keres y Gueller, y haciendo tablas fáciles entre ellos.
  • Ganó casi todos los torneos en los que participó desde el mes de diciembre de 1962 hasta el Campeonato del Mundo de Ajedrez de 1972, con sólo dos excepciones: el Torneo Memorial Capablanca de 1965, que jugó por teletipo desde Nueva York, en el que quedó empatado en segundo lugar con Borislav Ivkov y Efim Gueller, medio punto por detrás del ganador Smyslov; y la Copa Piatigorsky de 1966, en la que ocupó el segundo lugar, un punto y medio detrás de Spassky.
  • En toda su carrera jamás perdió un enfrentamiento individual o match, como se le conoce en la jerga ajedrecística. Derrotó al filipino Cardoso en 1957 y dejó inconcluso un duelo con Reshevsky en 1961 por desacuerdos con los organizadores, empatado después de once partidas.
  • En su camino al campeonato del mundo se adjudicó cuatro victorias y en 1992 derrotaría de nuevo a Spassky en una partida de desquite. Una de las características que distinguían a Fischer del resto de sus adversarios era la velocidad del juego. En muy contadas ocasiones se veía en apuros de tiempo, pues casi siempre jugaba de manera sistemática y veloz. No es de extrañar entonces que se convirtiera en uno de los mejores jugadores de ajedrez relámpago o "blitz".
  • En 1970 se disputó en Herceg Novi el torneo de partidas rápidas más importante, hasta ese momento, de la historia, triunfó al lograr diecinueve de los veintidós puntos posibles sobre rivales muy fuertes, como los ex campeones mundiales Tal, Petrosián y Smyslov, y antiguos aspirantes como David Bronstein y el multicitado Reshevsky. Sólo Robert Fischer y Mijail Tal fueron capaces de reproducir de memoria, una vez terminada la competencia, las partidas que habían jugado.
  • En 1970 se llevó a cabo en Belgrado el match entre la URSS y los mejores jugadores del resto del mundo. Fischer accedió a jugar en el segundo tablero, cediendo el primero al danés Bent Larsen, que había obtenido mejores resultados en los meses anteriores, pues el estadounidense había permanecido inactivo. Fischer se enfrentó a Tigran Petrosian, el subcampeón mundial, a quien venció convincentemente 3 a 1, dos victorias y dos tablas, a pesar de haber permanecido alejado de los tableros, donde gana por primera vez el Óscar del Ajedrez, distinción que repetiría los dos años siguientes.
  • Entre 1970 y 1971 Fischer gana 20 partidas seguidas antes de perder una y empatar tres contra el antiguo campeón soviético Tigran Petrosian. De este modo puede clasificarse como aspirante al título de campeón del mundo y retar al soviético Boris Spassky, que mantiene el título desde 1969. Aunque personalmente no le interesa la política, Fischer se ha convertido en una pieza importante a favor de Estados Unidos en el contexto de la guerra fría con la Unión Soviética.

El encuentro del siglo

El encuentro por el campeonato del mundo de 1972 fue singular por diversas razones, aunque algunas de ellas nada tenían que ver con el ajedrez. Reijiavik, capital de Islandia, desde el 2 de julio fue el enfrentamiento de dos mitos de invencibilidad. El primero era el propio Fischer, que nunca había ocultado su fobia deportiva hacia los grandes maestros soviéticos. Sus excentricidades, exigencias y reacciones eventualmente infantiles, para bien o para mal lograron interesar al gran público de ordinario ajeno a las incidencias del ajedrez profesional. Lo excepcional del norteamericano, sin embargo, eran sus resultados.

Tenía el rating Elo 125 puntos superior al de Spassky. Si no se hubiera tratado del número uno y dos del ranking mundial, la estadística indicaría solamente el enfrentamiento de dos ajedrecistas de diferente categoría; tal era la distancia que Fischer mantenía con relación a sus contemporáneos. El retador, en efecto, parecía invencible, no obstante, enfrentaba a un rival temible, otro auténtico mito de invulnerabilidad. Ese rival no era exactamente Spassky, un espléndido jugador al que Fischer no había podido vencer antes del macht, sino la poderosa estructura de ajedrez de la Unión Soviética, dirigida por el Comité de Educación Física y Deportes, que había producido a todos los campeones y subcampeones mundiales desde 1948 y había ganado cada una las Olimpíadas que se habían efectuado desde entonces. Ningún campeonato del mundo desde 1951 se había disputado fuera de Moscú. Fischer perdió las dos primeras partidas, la segunda por no presentarse. Parecía que Spasky retendría el título para el ajedrez soviético; pero Bobby venció en la tercera. La cuarta partida fue tablas y desde la quinta, se impuso rotundamente el gran maestro estadounidense, después de un tenso desarrollo, Fischer venció a Spassky tras 21 partidas, el ruso abandonó la partida decisiva mientras su contrincante dormía en el hotel y se coronó campeón mundial el 31 de agosto de 1972, con un total de 7 partidas ganadas, 3 perdidas y 11 tablas. El 1 de setiembre de 1972, y con tan sólo 29 años, Bobby Fischer se convierte en el primer estadounidense que consigue el título de campeón mundial de ajedrez . Fischer, considerado por muchos como el más brillante jugador de ajedrez de todos los tiempos, vence por 12,5 a 8,5 puntos. La enorme apuesta financiera y la gran expectación con que son seguidas las 21 partidas jugadas dan a este duelo de prestigio una repercusión internacional. El campeón conservará su título hasta 1975.

Transcripción de la partida 21

Final partida 21.JPG

Blancas: Borís Spasky
Negras: Bobby Fischer

Partida 21 entre Fischer y Spassky, transcripta en notación algebraica

1. e4 c5, 2. Cf3 e6, 3. d4 cxd4, 4. Cxd4 a6, 5. Cc3 Cc6, 6. Ae3 Cf6, 7. Ad3 d5, 8. exd5 exd5, 9. O-O Ad6, 10. Cxc6 bxc6, 11. Ad4 O-O, 12. Df3 Ae6, 13. Tfe1 c5, 14. Axf6 Dxf6, 15. Dxf6 gxf6, 16. Tad1 Tfd8, 17. Ae2 Tab8, 18. b3 c4, 19. Cxd5 Axd5, 20. Txd5 Axh2+, 21. Rxh2 Txd5, 22. Axc4 Td2, 23. Axa6 Txc2, 24. Te2 Txe2, 25. Axe2 Td8, 26. a4 Td2, 27. Ac4 Ta2, 28. Rg3 Rf8, 29. Rf3 Re7, 30. g4 f5, 31. gxf5 f6, 32. Ag8 h6, 33. Rg3 Rd6, 34. Rf3 Ta1, 35. Rg2 Re5, 36. Ae6 Rf4, 37. Ad7 Tb1, 38. Ae6 Tb2, 39. Ac4 Ta2, 40. Ae6 h5, 41. Ad7 Blancas Abandonan.

Desafortunadamente, en la práctica, este momento culminante también marcó el fin de su carrera, pues, desde entonces, no volvió a jugar ninguna partida oficial y en 1975 debió defender el título frente al aspirante Anatoli Karpov, planteando exigencias inaceptables para la FIDE, la cual lo despojó del título por incomparecencia y proclamó campeón a Karpov.

Desde entonces y hasta 1992, no volvió a jugar en público y llevó una vida retirada y excéntrica. Participó a los 49 años en 1992 en un encuentro en Yugoslavia, en violación a una resolución de la ONU, un encuentro amistoso de exhibición contra su antiguo adversario Spassky, de entonces 55 años de edad, al que derrotó, la participación en este match, podía acarrearle hasta diez años de cárcel, por lo que jamás regresó a los Estados Unidos.Mucho después, en 1992, Fischer, a la sazón de 49 años, aceptó jugar. El match comenzaría en Sveti Stefan, a orillas del Adriático, y acabaría en Belgrado, enclaves ambos de la República Federal de Yugoslavia, nación procedente del desmembramiento de la antigua Yugoslavia. Aunque tuvo notoriedad por ser la reaparición de Fischer después de veinte años, este encuentro estaba muy lejos de ser una repetición del famoso de 1972, pues la Unión Soviética se había disuelto y ya no había intereses ni tensiones internacionales; Spassky se había nacionalizado francés y ―esto es destacable― había retrocedido en la clasificación internacional Elo hasta el puesto 124; y, por último, no había en juego ningún título oficial ni extraoficial. Lo único realmente relevante era el apartado financiero, pues la exhibición estaba dotada con sustanciosos premios en metálico: 3,65 millones de dólares para el vencedor y 1,35 para el perdedor. El Gobierno de Estados Unidos prohibió a Fischer ―como a todos sus conciudadanos― involucrarse en el match a causa de las restricciones en el comercio impuestas a la República Federal de Yugoslavia por su intervención en la reciente guerra de Bosnia. Ante las cámaras, Fischer (que jugaba con una bandera estadounidense en la mesa) escupió sobre la carta del gobierno de su país que le conminaba a desistir de jugar. El encuentro se celebró y acabó con la victoria del estadounidense, aunque la calidad de las partidas y el desarrollo general del acontecimiento despertaron escaso interés en el mundo del ajedrez. Las autoridades de Estados Unidos dictaron orden de búsqueda y captura contra Fischer.

A lo largo de años, al mismo tiempo que su salud mental comenzaba a deteriorarse, Bobby Fischer se había caracterizado por lanzar furibundos pronunciamientos antisemitas y antiestadounidenses. A pesar de ser él mismo de ascendencia judía por el lado materno, admiraba a Adolf Hitler y era un negacionista del Holocausto.​ En al menos una oportunidad se había declarado a favor de un hipotético golpe militar derechista en su país, seguido de la destrucción de sinagogas y la ejecución de cientos de miles de judíos.

En una entrevista a una radio filipina el 12 de septiembre de 2001, Fischer proclamó su satisfacción por los ataques terroristas contra las Torres Gemelas y el Pentágono ocurridos el día anterior y se pronunció en durísimos términos contra Estados Unidos e Israel.​ Sin embargo, cabe aclarar que su odio nunca se extrapoló al tablero pues durante toda su vida mantuvo una cordial relación con otros ajedrecistas judíos.

En julio de 2004 fue detenido en el aeropuerto de Narita, en Tokio (Japón) por utilizar un pasaporte no válido, pues Estados Unidos lo había anulado. Bobby, permaneció ocho meses detenido hasta que en marzo de 2005, finalmente, Islandia le concedió la ciudadanía islandesa, con lo que las autoridades japonesas le autorizaron a que viajase a ese país. Islandia hizo este gesto por razones sentimentales, pues el encuentro de 1972 hizo famosa su capital, Reikiavik, en todo el mundo. Las autoridades estadounidenses, sin embargo, expresaron su malestar por la concesión de dicha nacionalidad, pues reclamaban que el ajedrecista fuese extraditado a Estados Unidos para ser juzgado.​

Muerte

Falleció el jueves 17 de enero del 2008 a los 64 años, “tantos años como casillas tiene el tablero de ajedrez” en Reikjavik, Islandia a causa de una enfermedad renal terminal y fue enterrado en una tumba sencilla en un cementerio cercano a Selfoss, pequeña localidad costera al sudoeste del país. Es valiosa la caracterización de su juego que hizo Anatoli Karpov, el hombre que se preparó para enfrentarlo e intentar reconquistar la corona para el imperio ajedrecístico soviético:

“…Fischer restauró la agudeza en el ajedrez, lo hizo más intransigente y llevó el aspecto competitivo al límite porque luchaba hasta quedarse con los reyes desnudos. Elevó el universalismo, exhibiendo una asombrosa técnica en la materialización de una ventaja, y un espléndido juego, tanto combinativo como posicional. Pero lo más característico de él fue su talento competitivo, que le llevaba a explotar cada posibilidad hasta el último momento de la partida.”
Tumba de Fischer

Fuentes