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Alimento

Alimento
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Concepto:Es cualquier sustancia sólida o líquida normalmente ingerida por los seres vivos con fines nutricionales.

Alimento. Es cualquier sustancia sólida o líquida normalmente ingerida por los seres vivos con fines nutricionales y psicológicos. Entre los primeros encontramos: la regulación del metabolismo y el mantenimiento de las funciones fisiológicas como la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca y la tensión arterial; entre los segundos podemos mencionar: la satisfacción y la obtención de sensaciones gratificantes.

Los alimentos son el objeto de estudio de diversas disciplinas científicas: La Nutrición, que estudia los mecanismos de digestión y metabolismo de los alimentos, así como la eliminación de los desechos por parte de los organismos; la Ecología que estudia las cadenas alimentarias; la Química de los alimentos que se encarga de analizar la composición de los alimentos y los cambios químicos que experimentan cuando se les aplican procesos tecnológicos, y la Tecnología de los alimentos que estudia la elaboración, producción y manejo de los productos alimenticios destinados al consumo humano.

Nutrientes

Se define como nutriente a toda aquella sustancia contenida en los alimentos y que bioquímicamente es esencial para el mantenimiento de los organismos vivos, al proporcionarles la energía y la materia prima necesarias para la síntesis de innumerables sustancias fundamentales para el crecimiento y la supervivencia de estos.

Los organismos no autotróficos adquieren los nutrientes a través de los alimentos que ingieren. Los métodos para la ingesta de alimentos son variables y dependen de la especie, los animales tienen un sistema digestivo interno que absorbe y distribuye los nutrientes, mientras que las plantas los digieren externamente para luego ingerirlos. Los efectos de los nutrientes dependen de la dosis.

Los nutrientes orgánicos incluyen carbohidratos, grasas y proteínas, así como vitaminas. Algunos componentes químicos inorgánicos como minerales, agua y oxígeno pueden también ser considerados como nutrientes. Un nutriente es esencial para un organismo cuando éste no puede sintetizarlo en cantidades suficientes y debe ser obtenido de una fuente externa.

Hay dos tipos de nutrientes: los simples o micro nutrientes, y los complejos o macro nutrientes. Los nutrientes requeridos en grandes cantidades son llamados macro nutrientes y los que son requeridos en cantidades más pequeñas se les conoce como micro nutrientes.

Macronutrientes

En nutrición, los macronutrientes son aquellos que suministran la mayor parte de la energía metabólica al organismo. Los principales son hidratos de carbono, proteínas y grasas. Otros incluyen alcoholes y ácidos orgánicos. Se diferencian de los micronutrientes (vitaminas y minerales) en que estos son necesarios en pequeñas cantidades para mantener la salud pero no para producir energía.

Glúcidos o carbohidratos

Los glúcidos o carbohidratos (también llamados hidratos de carbono) son la fuente de energía de los seres vivos. Se obtienen principalmente por medio del consumo de cereales, azúcares, patatas, legumbres, verduras, frutas y frutos secos. De todos los carbohidratos existentes en la naturaleza, la glucosa es el más importante a nivel bioquímico. En el caso de los organismos aeróbicos, es imprescindible para la respiración y el correcto funcionamiento del ciclo de Krebs (también conocido como respiración celular).

Prótidos o proteínas

Véase proteína y aminoácido. Las proteínas que funcionan como nutrientes son aquellas formadas por uno o más de los veinte aminoácidos conocidos. Para satisfacer las necesidades básicas, cada especie requiere tener los veinte aminoácidos en proporciones determinadas. Las plantas pueden generar sus propios aminoácidos a partir de nitrógeno  y dióxido de carbono mediante la Fotosíntesis. Otras especies pueden sintetizar sólo algunos, y para obtener los demás tienen que consumir plantas u otros animales que consuman plantas. El humano, por ejemplo, requiere tener en su dieta siempre estos ocho aminoácidos, que es incapaz de producir: fenilalanina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, treonina, triptófano y valina. Ciertos individuos de una especie pueden carecer de un adecuado metabolismo que impida la asimilación de alguno de los veinte aminoácidos, en el caso de los humanos hay quienes no asimilan la fenilalanina.

Las proteínas están en alta proporción en los alimentos de origen animal, como la carne (de mamíferos, aves y peces), en los huevo, en los lácteos, y en menor proporción en algunos vegetales, como la soja. La cantidad de proteínas a consumir depende del metabolismo de cada organismo y de las funciones que deba realizar. Un humano adulto, debe consumir 0,8 g de proteína por cada kilogramo de peso corporal al día; en cambio, los niños requieren de 1,6 g por cada kg de peso corporal y los lactantes 2,4 g.

Lípidos y ácidos grasos

El término lípido alude a cualquier sustancia sólida o líquida que esté constituida por C, H y O, ya sean simples o conjugados con fosfatos, glucosa o proteínas. En cambio, el término grasa suele referirse a los compuestos en estado sólido a temperatura ambiente, mientras que el término aceite alude a los lípidos en estado líquido.

Los lípidos se clasifican de dos formas: Saponificables y no saponificables.

Saponificables

Su reacción con una base o alcalino produce como resultado la sal de este ácido. Esta reacción es conocida como saponificación. Los ejemplos de lipidos saponificables son:

  • Simples
  • Ácidos grasos
  • Grasas neutras y ceras
  • Compuestos
  • Fosfolípidos
  • Glucolípidos
  • Lipoproteínas
No Saponificables

No producen reacción de saponificación. Los ejemplos de este grupo son:

  • Vitaminas liposolibles (vitamina A, vitamina E, vitamina K)
  • Esteroides
  • Colesterol
  • Ácidos biliares
  • Hormonas sexuales
  • Hormonas de la corteza suprarrenal
  • Vitamina D

En forma pura todos los lípidos son triglicéridos, o esteres de ácidos grasos con glicerol. Los ácidos grasos, se definieron como cadenas monocarboxílicas alifáticas con número par de carbonos, sin embargo, actualmente se conocen 400 ácidos grasos y muchos de ellos son cíclicos, ramificados, hidroxilados, con número par de carbonos, etc. Para su estudio los ácidos grasos se clasifican en saturados e insaturados. Los ácidos grasos insaturados no poseen una cadena constante de enlaces simples sino que poseen dobles ligaduras y números nones de carbonos. Tienen gran actividad química puesto que se hidrolizan y oxidan fácilmente. Los siguientes son los ácidos grasos insaturados más comunes en los alimentos.

Micronutrientes

Los micronutrientes clásicamente considerados como compuestos esenciales para la vida humana, comprenden 13 vitaminas y unos 16 minerales. Tanto vitaminas como minerales no son sintetizados por el organismo humano (o en algunos casos sí pero en cantidades insuficientes), por lo tanto depende de la alimentación para obtenerlos, siendo en general una buena fuente para la mayor parte de ellos las frutas y hortalizas.

Los micronutrientes son esenciales para el correcto crecimiento y desarrollo de los seres vivos. En los humanos, estos juegan un rol fundamental en la utilización metabólica de los macronutrientes, el mantenimiento de las adecuadas defensas frente a enfermedades infecciosas, así como de muchas otras funciones metabólicas y fisiológicas.

Sales minerales

Las sales minerales son todos aquellos compuestos denominados como sales neutras, en las que todos los hidrógenos sustituibles son reemplazados por iones metálicos. La sal más importante que se puede obtener en cualquier dieta es el cloruro de sodio (NaCl), o sal de mesa, se ha asociado mucho con el sabor de las comidas, por lo que muchas personas la consumen en todos sus platos, tan así, que la comida les llega a saber insípida sin sal.

Algunos problemas como la hipertensión arterial o la obesidad están relacionados con la ingesta excesiva de sal, ya que en ocasiones se llega a consumir hasta 15 g de sal al día, cuando la dosis recomendada es de 6 g. Como alternativa al consumo de sal excesivo, han aparecido en el mercado compuestos como el cloruro de potasio (KCl) o el cloruro amónico.

Compuestos inorgánicos

De acuerdo a la manera en la que un alimento surge en la naturaleza, la presencia de ciertos compuestos inorgánicos como los minerales o elementos químicos es inherente en ellos. Los organismos son incapaces de producir los compuestos inorgánicos, (compuestos cuya estructura básica no es el carbono). Dentro de los compuestos inorgánicos tenemos a los minerales, y se clasifican también, en un grupo aparte, al agua, dióxido de carbono.

Fuentes de alimentos

Fuentes de alimentos saludables

Casi todos los alimentos son de origen animal o vegetal, aunque existen algunas excepciones. Los alimentos que no provienen de fuentes animales o vegetales incluyen varios hongos comestibles, incluyendo los champiñones. Los hongos y las bacterias ambientales son usados en la preparación de alimentos encurtidos y alimento fermentados, tales como pan con levadura, vino, cerveza, queso, pepinillos y yogur.

Plantas

Muchas plantas o sus partes son empleadas como alimento. Existen aproximadamente 2000 especies de plantas cultivadas para alimento, y muchas tienen varios cultivares distintivos.

Los alimentos de origen vegetal pueden ser clasificados como los nutrientes necesarios para el crecimiento inicial de las plantas. Como consecuencia de esto, las semillas están frecuentemente llenas con energía, y son buenas fuentes de alimento para animales, incluyendo los humanos. De hecho, la mayoría de todos los alimentos consumidos por los seres humanos son semillas. Esto incluye cereales (tales como el Maíz, el trigo y el Arroz), leguminosas (tales como frijoles, guisantes y lentejas) y nueces. Las oleaginosas, son frecuentemente prensadas para producir aceites, incluyendo el girasol, canola y el sésamo.

Las frutas son las extensiones maduras de las plantas, incluyendo en su interior las semillas. Las frutas son hechas atractivas para los animales de manera que éstos se las coman y excreten las semillas a lo largo de largas distancias. Las frutas, son una parte significativa de la dieta de la mayoría las culturas. Algunas frutas, tales como la calabaza y la berenjena, son consumidas como vegetales. Los vegetales son un segundo tipo de materia vegetal consumido como alimento. Esto incluye raíces vegetales (tales como papas y Zanahorias), hojas vegetales (tales como espinacas y lechugas), troncos vegetales (tales como bambú y espárragos) e inflorescencias vegetales (tales como alcachofas y brócoli). Muchas hierbas y especias son vegetales altamente saborizados.

Animales

Los animales pueden ser usados como alimentos directamente, o indirectamente por los productos que ellos producen. La carne es un ejemplo de producto directo tomado de un animal, la cual proviene, ya sea del sistema muscular o a partir de órganos. Los productos alimenticios obtenidos de animales incluyen la leche producida por los mamíferos, la cual en muchas culturas es bebida o procesada en productos lácteos tales como queso, yogurt o mantequilla. Además, las aves y otros animales producen huevos, los cuales son frecuentemente consumidos, y las abejas producen miel, un endulzante popular en muchas culturas. Algunas culturas consumen sangre, algunas en la forma de salchichas, como un producto para espesar salsas, o salada para tiempos de escasez de comida y otros usan sangre en guisos como perfume.

Contaminantes

Desde que un alimento es producido, ya sea de forma natural (agricultura, ganadería, pesca, etc.) o industrial (cualquier alimento manufacturado: pan, queso, entre otros), tiene riesgos de ser contaminado. Cuando un alimento se contamina, ha adquirido nuevas propiedades que son perjudiciales para la salud humana. Un alimento puede sufrir tres tipos de contaminación:

  • Biológica: Es la forma más común, y se presenta en cualquier etapa del proceso de producción y consumo de un alimento. Desde que este se produce, se puede contaminar con microorganismos patógenos o que hidrolizan moléculas esenciales del alimento y lo enrancian, como en el manufacturado, empaquetado y vendido, si durante estos se carece de adecuadas condiciones higiénicas.
  • Química: Esta contaminación consiste en la adición a los alimentos de sustancias que tienen como finalidad alterar un producto químico. Algunos aditivos no aprobados, como colorantes artificiales, constituyen una contaminación química. Estos pueden ser tóxicos o exacerbantes, alérgenos, entre otros. Por citar un ejemplo, algunos refrescos poseen colorantes que exacerban (hacen hiperactivos o propensos a enfermedades) a los niños. Colorantes en refrescos exacerban a niños, reportaje publicado en el periódico El Universal, México.
  • Física: Se produce por enranciamiento o enrarecimiento del alimento por malas condiciones de temperatura, presión, entre otros.

Perecebilidad

La perecebilidad es el tiempo que tarda un alimento en comenzar a degradarse y perder sus propiedades nutritivas. Se le conoce también como caducidad. De acuerdo a ese tiempo de duración, los alimentos se clasifican en:

  • Alimentos perecederos: Son aquellos que comienzan una descomposición de forma sencilla. Agentes como la temperatura, la humedad o la presión son determinantes para que el alimento comience su deterioro. Ejemplos de estos son: los derivados de los animales y los vegetales, siendo las frutas las de mayor perecebilidad, y la leche y carnes de menor perecibilidad ya que en refrigeración se conservan.
  • Alimentos semi-perecederos: Son aquellos en los que el deterioro depende de la humedad del aire y de la calidad microbiana del mismo. Ejemplos de estos son los frutos secos, los tubérculos y otros vegetales, como las gramíneas.
  • Alimentos no perecederos: No se deterioran con ninguno de los factores anteriores, sino que depende de otros factores como la contaminación repentina, el mal manejo del mismo, accidentes y demás condiciones que no están determinadas por el mismo. Ejemplo de ellos son las harinas, las pastas y el azúcar, que se consideran deteriorados una vez que se revuelven con algún contaminante o empiezan su descomposición una vez cocinados.

Las comidas

Hay alimentos que pueden consumirse tal cual se obtienen (crudos), mientras que otros requieren procesarse por razones de seguridad, o bien, simple cuestión organoléptica (mejorar el olor, el sabor o el color); este tipo de métodos pueden ser de lo más sencillos, como el lavado, el cortado, el adorno o la mezcla de alimentos. Cuando todos estos procedimientos se juntan se dice que se está preparando una comida.

Una comida es la mezcla de uno o más alimentos sometidos a un proceso físico o químico, o bien, ambos. Dentro de los procesos físicos se contemplan el cortado, el mezclado, la trituración, la licuefacción (mezcla por corte de cuchillas), etc. Entre los procesos químicos, se encuentran la cocción, la fermentación, siendo estos los más comunes. A la técnica de medición, preparación y perfecta combinación de ingredientes para formar un platillo, así como el sazón, se le conoce como gastronomía.

Producción y adquisición de los alimentos

Desde que el humano comenzó a desarrollar su habilidad para hacer herramientas, sus técnicas para obtener alimento fueron evolucionando para satisfacer la demanda de estos. Comenzaron a sustituir la recolección por la agricultura. Todas las civilizaciones que se desarrollaron en la antigüedad desarrollaron técnicas de riego, almacenamiento y cultivo de productos vegetales, así como la ganadería que le permitía obtener alimento de los animales terrestres, basada en la domesticación de animales como la vaca, la oveja, el caballo o el perro; y la pesca que le permitía obtener alimentos provenientes del mar.

Hambruna y hambre

La privación de alimentos conduce a la malnutrición y por último a la inanición. Esto está frecuentemente relacionado con la hambruna, que supone la ausencia de alimento en comunidades enteras. Puede tener un efecto amplio y devastador sobre la salud humana. El racionamiento es usado a veces para distribuir alimentos en tiempos de escasez, y más frecuentemente, en tiempos de guerra o desastres naturales.

Higiene de los alimentos

Las enfermedades transmitidas por los alimentos, comúnmente conocidas como intoxicación alimentaria, son causadas por bacterias, toxinas, virus, parásitos y priones. Los dos factores más comunes que conducen a casos de enfermedades transmitidas por los alimentos de origen bacteriano son la contaminación cruzada de la comida a partir de otros alimentos crudos y el control de temperatura inadecuado. Menos comúnmente, reacciones adversas agudas pueden también ocurrir si ocurre la contaminación química de los alimentos, por ejemplo a partir de almacenamiento inapropiado o el uso de jabones y desinfectantes.

El alimento también puede ser adulterado por un muy amplio rango de artículos (conocidos como cuerpos extraños) durante los procesos de cultivo, manufactura, cocción, empaquetamiento, distribución o venta. Estos cuerpos extraños pueden incluir gérmenes o sus desechos, cabellos, colillas de cigarrillos, astillas de madera o cualquier otra clase de contaminantes. Es posible que ciertos tipos de alimentos se contaminen cuando se almacenan o venden en envases no seguros, tal como un tarro de cerámica con esmaltado con una base de plomo.

Alergias

Algunas personas tienen alergias o sensibilidad a ciertos alimentos, que no constituyen un problema para el resto los individuos. Esto ocurre cuando el sistema inmune de la persona confunde alguna proteína del alimento con un agente nocivo y lo ataca.

Aproximadamente el 2% de los adultos y el 8% de los niños tienen alergias alimentarias. En un alimento, la cantidad de la sustancia alergénica, requerida para provocar una reacción en un individuo particularmente sensible, puede ser pequeña. Es conocido que en algunas circunstancias, residuos de esas sustancias en el alimento, demasiado pequeñas para ser percibidas a través de olfato, han provocado reacciones letales en individuos extremadamente sensibles. Los alérgenos alimenticios más comunes son el gluten, Maíz, moluscos, maní y soja. Los alérgenos frecuentemente producen síntomas tales como diarrea, erupciones, edema, vómitos y regurgitación. Normalmente las molestias digestivas se desarrollan dentro de la media hora de ingerido el alérgeno.

Rara vez las alergias alimentarias pueden conducir a una Urgencia médica, tal como el shock anafiláctico, la hipotensión (baja presión arterial) y pérdida de la conciencia. Un alérgeno asociado con este tipo de reacción es el maní, aunque los productos del látex pueden inducir reacciones similares. Cuando de produce un episodio de alergia de esta magnitud, se requiere atención médica de urgencia para preservar la vida del paciente. El tratamiento inicial es con epinefrina (adrenalina).

Nutrición

Entre los extremos de la salud óptima y la muerte por hambre o malnutrición, existe una serie de estados patológicos que pueden ser causados o mejorados por cambios en la dieta. Carencias, excesos o desequilibrios en la dieta pueden producir un impacto negativo sobre la salud, que puede conducir a enfermedades tales como el escorbuto, la obesidad o la osteoporosis, así como llevar a problemas psicológicos o de comportamiento. La ciencia de la nutrición trata de entender cómo y por qué ciertos aspectos específicos de la dieta tienen influjo sobre la salud. Los nutrientes en los alimentos están agrupados dentro de varias categorías. Macronutrientes: lípidos (grasas), proteínas y carbohidratos. Micronutrientes: vitaminas y minerales. Adicionalmente los alimentos contienen agua y fibra dietética.

Definición legal

Algunos países tienen una definición legal de alimento. Estos países consideran como alimento a cualquier artículo que es procesado, parcialmente procesado o no procesado para el consumo. El listado de artículos, incluye como comestibles cualquier sustancia, que intente ser, o que razonablemente sea, ingerida por humanos. En adición a estos comestibles, las bebidas, la goma de mascar, el Agua u otros artículos procesados son parte de la definición legal de alimento. Los artículos no incluidos en la definición legal de alimento incluyen el alimento para animales, animales vivos a menos que estén preparados para vender en un mercado, plantas antes de la cosecha, productos medicinales, cosméticos, tabaco y productos del tabaco, sustancias narcóticas o |psicotrópicas y residuos y contaminantes.

Las etiquetas de los alimentos

Las etiquetas de los alimentos envasados aportan una información muy útil para el consumidor, que le permite, además de conocer las principales características de los productos que ingiere, hacerse una idea aproximada de la relación entre el precio y la calidad del alimento en cuestión.

Si el consumidor busca preferentemente una alimentación económica, primará el factor precio. Pero si lo que quiere es alimentarse siguiendo los cánones de una dieta equilibrada y saludable y hacerlo sin pagar por encima de lo necesario, será fundamental leer detenidamente las etiquetas. Naturalmente, también es interesante probar personalmente los productos e informarse, mediante revistas de consumo, de las características y prestaciones no perceptibles por el consumidor y que no aparecen en las etiquetas.

De todos modos, hemos de apreciar lo mucho que vale la información que nos proporcionan las etiquetas y nos conviene fijarnos bien en ellas, ya que constituyen el compromiso del fabricante ante el consumidor de que un artículo reúne las condiciones que exige la normativa vigente para esa familia de productos. La norma general es que el etiquetado ha de ser claro y conciso y que nunca debe inducir a error al consumidor en lo que se refiere a características, composición, naturaleza, cualidades, cantidad, origen o modo de fabricación.

En los productos alimenticios envasados hay dos clases de información: la general (común a todos y obligatoria) y la nutricional, opcional y que ofrecen sólo algunos de ellos. La general sirve para conocer las características esenciales lo que uno compra. La nutricional, que no es obligatoria, pero sí muy conveniente, pone a disposición del consumidor información sobre las características nutritivas del alimento: calorías que aporta, los nutrientes que contiene, la cantidad de fibra, vitaminas, sales minerales, etc.

¿Qué datos deben figurar en el etiquetado de los alimentos envasados?

  • Nombre del producto, tal y como se denomina: no tiene que ver con la presentación o marca comercial, sino con la denominación. Por ejemplo, no es lo mismo un yogurt que un preparado lácteo, o un zumo de frutas que un néctar de frutas. En algunos alimentos hay que incluir en la etiqueta la calidad específica, variedad, categoría comercial (extra, primera, segunda...) y el calibre. En frutas, verduras y hortalizas frescas, se deberá indicar su origen.
  • Lista de ingredientes: se presentan por orden de importancia; el de más peso es el que primero aparece. Ahí sabemos lo que compramos. Se podrá comprobar, por ejemplo, como algunos quesos de leche de oveja usan también leche de vaca o de cabra.
  • El grado alcohólico, para las bebidas con un grado superior al 1,2%.
  • La cantidad neta en los productos envasados se expresa en peso para los alimentos sólidos y en volumen para los líquidos.
  • Fecha de caducidad, indica el día y el mes en los productos muy perecederos.
  • Fecha de consumo preferente, con una de las dos siguientes expresiones según sea la duración del producto: "Consumir preferentemente antes de..." seguido del día y el mes si la duración del producto es entre 3 y 18 meses. "Consumir preferentemente antes de fin de..." seguido del año para productos con duración superior a 18 meses.

Aparte de estos datos, que son los más interesantes, en la mayoría de los casos también deben figurar otros, como condiciones especiales de conservación y de utilización, modo de empleo, identificación de la empresa (nombre, razón social, etc.), lote de fabricación al que pertenece el producto y su origen, si proceden de países no miembros de la Unión Europea.

Etiqueta nutricional

Muy útil para conocer qué nutrientes, y en qué cantidad, contiene un determinado producto. La normativa que regula en nuestro país el etiquetado nutricional, que no se aplica a las aguas minerales ni a los complementos dietéticos, establece que esta etiqueta no es obligatoria. Sólo lo es en los productos cuya presentación hace referencia a características nutricionales como, por ejemplo, "rico en calcio", "bajo en colesterol" o "con vitamina A y E".

Coexisten dos formatos principales de etiqueta nutricional. El más esquemático sólo indica, por este orden, el valor energético, la cantidad de proteínas, los hidratos de carbono y las grasas. El otro, más amplio, informa sobre los azúcares, ácidos grasos saturados, la fibra y el sodio. No obstante, cualquiera de estas dos etiquetas puede incluir datos sobre otros componentes (colesterol, vitaminas, sales minerales, almidón...). Asimismo, pueden mencionarse las cantidades de determinadas vitaminas y sales minerales, en función del porcentaje que supongan de la cantidad diaria recomendada de ese nutriente para una alimentación saludable y equilibrada.

Alimentos sin envasar

Tanto los productos que se presentan sin envasar en los establecimientos comerciales como los que se envasan a petición del consumidor, deben incorporar datos obligatorios mediante etiqueta o cartel en el lugar de venta:

  • Denominación del producto, el estado físico o tratamiento al que haya sido sometido y su categoría, calidad, variedad y origen.
  • En la carne, debe especificarse la clase o tipo de canal de procedencia (por ejemplo, ternera de Navarra) y la denominación comercial de la pieza de que se trate (tapa, rabadilla, etc.). En los pescados, debe constar la forma de presentación comercial. En los productos que envasa el establecimiento comercial deben indicarse estos datos:
  • Denominación, estado físico, categoría de calidad, variedad y origen.
  • Lista de ingredientes, en su caso.
  • Cantidad neta.
  • Fecha de caducidad o fecha de duración mínima.
  • Identificación de la empresa.
  • Condiciones especiales de conservación, en su caso.

Lo que no debe aparecer en las etiquetas

Atribuir a los alimentos cualesquier propiedad preventiva, terapéutica o curativa de una enfermedad está prohibido y vulnera la normativa. No hay que fiarse, por tanto, de leyendas como "fortalece los huesos" o "ayuda a regular el colesterol" en productos como la leche.

Véase también

Enlaces externos

Fuente

  • Recopilación realizada por la Dra.Raquel Silveira Coffigny, Investigadora Titular del Centro de Investigaciones Pesqueras.