Cátedra del Adulto Mayor de la Universidad de La Habana

Cátedra del Adulto Mayor de la Universidad de La Habana
Información sobre la plantilla
Institución con sede en Bandera de Cuba Cuba
Cátedra Adulto Mayor UH foto ficha.jpg
Programa universitario dirigido a los adultos mayores
Fundación:Febrero de 2000
País:Bandera de Cuba Cuba
Sede:Facultad de Psicología, Universidad de La Habana

Cátedra del Adulto Mayor de la Universidad de La Habana Se creó en el año 2000 y fue la primera institución de este programa de educación con las personas mayores en Cuba, después de la cual y bajo su acompañamiento, se crearon instituciones homólogas en todos los centros de educación superior del país. En su funcionamiento en el transcurso de los años, se han adecuado los objetivos fundacionales a las condiciones de cada etapa y también, en aras de darle una mayor relevancia a objetivos educativos socializadores. La cátedra ha recibido varios reconocimientos y premios de instituciones cubanas e internacionales, entre ellos, el Premio de la Academia de Ciencias en 2021.

Antecedentes

El envejecimiento de la población es un reto a nivel mundial. La esperanza de vida ha aumentado en muchos países, lo cual se ha convertido en un logro para la humanidad, pero a la vez, en un reto para la atención de las necesidades de este sector de la población.

En un grupo de Estados se han introducido políticas públicas que incorporan la noción del envejecimiento activo y de ciudades amigables, aunque este proceso no ha tenido la misma intensidad ni prioridad en todos los países. No obstante, se ha hecho más frecuente la promoción de eventos y en algunos casos, reuniones de alto nivel, dedicadas al tema de los derechos humanos en la vejez; se ha ido ampliando los temas a investigar sobre las personas mayores y también, se han abierto espacios de educación para los mismos, entre otras acciones.

En los comienzos del Siglo XXI, una de las ideas que ha ido ganando fuerza es la de “Envejecer aprendiendo”, considerándolo como una oportunidad de vivir la vejez con una calidad superior. En una parte de los países que tienen una sociedad envejecida, se han ido reforzando las propuestas y demandas de transformar este tema desde el propio concepto. Es la “educación para la vejez, en la vejez y para quienes abordan o atienden la vejez”. Se ha tratado de que se convierta en una estrategia que permita cambiar el imaginario social y que constituye la base para movimientos más profundos en el ámbito social y político “para y con” las personas mayores.

En el caso de Cuba, durante las últimas décadas se ha ido incrementando el sector de la población con 60 años y más. Han influido en ello, las políticas de salud pública aplicadas en el país, que han ido aumentando la esperanza de vida, aspectos que han estado, desde hace años, entre los mejores de América Latina y en lugares destacados a nivel mundial. En 2007, por ejemplo, la esperanza de vida en Cuba era de 78 años (71,5 en América Latina y el lugar 33 en el mundo, entre 183 países) y en 2022, Cuba subió a 78,45 y el 22,3% de la población, ya tenía 60 años y más. También han influido la velocidad acelerada de su transición demográfica, la estabilización de bajos niveles de fecundidad y mortalidad, que unidas al comportamiento de las migraciones en los últimos años, han provocado tasas de crecimiento casi nulas o negativas. Y de acuerdo con los análisis realizados por la ONEI, en 2035 ese segmento podría representar el 33,1% de la población cubana.[1][2]

Esta situación ha conllevado a que, no solo se debe analizar el aumento cuantitativo de este sector de la población, sino también la necesidad de replantearse el aspecto cualitativo de cómo atenderlos y relacionarse con ellos. O sea, una nueva forma de pensar, sentir, proyectar y construir la vejez. Aunque tradicionalmente se ha asociado al envejecimiento como una etapa de “declive”, ha resultado una paradoja que esté provocando una “renovación” sobre las formas de pensar la vida humana y una innovación de métodos y concepciones y por ende, de reforzar cambios novedosos en el tratamiento a los adultos mayores. Esto ha favorecido también, ayudar a transformar los estereotipos sobre la vejez.[3]

Y Cuba no ha estado ajena a estos procesos.

Fundación de la cátedra

En febrero de 2000, se fundó la Cátedra del Adulto Mayor de la Universidad de La Habana, que se convirtió en la primera institución de este tipo en Cuba. Fue creada por la Resolución N° 73/2000 del Rector de dicha universidad. Como sede se estableció la Facultad de Psicología. La cátedra fue creada bajo el coauspicio de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y de la Asociación de Pedagogos de Cuba (APC).

Desde su fundación, se conformó esencialmente, por un colectivo de personas mayores. Ese grupo fundador procedía, en su mayoría, del Grupo Nacional de Atención a Jubilados y Pensionados que había organizado la CTC.

Otra de las características importantes desde el inicio (y que se ha mantenido a través de los años) es que tanto los gestores, los profesores del claustro como los coordinadores han laborado de manera voluntaria. A su vez, al aumentar la demanda de este programa y al tratar de hacerlo más accesible desde sus lugares de residencia, se fueron constituyendo claustros de educadores donde abundaban los egresados del propio programa de personas mayores. Por tanto, siempre ha sido un programa educativo “para y con” las personas mayores.[4]

La Cátedra se constituyó como un grupo multidisciplinario con las misiones de investigación, asesoramiento de proyectos y capacitación gerontológica, así como el desarrollo y dirección del programa de Aulas o también llamadas Universidades de Mayores. El programa docente que se concibió ha sido con módulos y ha constado con 3 sistemas:

  • A - Curso básico de 1 año escolar, con diversos temas organizados a través de 5 módulos docentes: Introductorio o Propedéutico, Desarrollo Humano, Educación y Prevención de Salud, Cultura Contemporánea, y Seguridad Social. A su vez, los módulos se desarrollan teniendo en cuenta ejes temáticos, tales como: género, creatividad, pensamiento martiano, derechos, medio ambiente y valores.
  • B - Cursos de continuidad, dirigido a los egresados del programa básico y con diversidad temática, de manera que se pueda profundizar en temas presentados en el curso básico, así como en otros temas de interés solicitados por los egresados o a propuesta de los especialistas de cada comunidad.
  • C - Cursos de capacitación, dirigidos fundamentalmente a adultos mayores egresados que se convierten en fuente de los claustros docentes de dichas aulas.

Objetivos y tareas

En la propia resolución que creó la Cátedra, se definieron los objetivos fundacionales:

  • Ofrecer superación de nivel académico y de otras alternativas de superación cultural a los adultos mayores, bajo la creación de la ¨Universidad del Adulto Mayor¨ en coauspicio con el Movimiento de Jubilados y Pensionados de la Central de Trabajadores de Cuba y la Asociación de Pedagogos de Cuba, adscrita a la Universidad de La Habana.
  • Desarrollar la superación profesional a especialistas cubanos y extranjeros vinculados al trabajo con adultos mayores.
  • Desarrollar la integración de resultados investigativos y de acciones en esta temática de las instituciones académicas, de salud como sociales, gubernamentales y comunitarias de la atención al adulto mayor.
  • Promover la comercialización del turismo científico, con los programas de turismo para la tercera edad.

Para implementar dichos objetivos, se planificaron siete tareas principales:

  1. Constituir el Comité Científico Asesor, para las actividades de la Cátedra con representantes de las instituciones participantes.
  2. Constituir el Comité Docente, para la docencia de la Universidad del Adulto Mayor con especialistas de la Universidad de La Habana y de otras instituciones académicas de salud y comunitarias con experiencias en temas de interés para el adulto mayor, a partir de la elaboración de un plan de estudios para este. Dicho programa incluyó asignaturas de carácter humanista que contribuyeran a la superación y al sentido trascendente de la vida.
  3. Coordinar investigaciones conjuntas acerca de la tercera edad.
  4. Celebrar sesiones científicas de intercambio con especialistas afines al trabajo con adultos mayores.
  5. Promover la inserción de resultados investigativos en los órganos introductores, tales como casas de abuelos, liceos, secciones sindicales de jubilados, entre otros, así como la docencia del pregrado y postgrado en la formación del psicólogo, pedagogo, trabajador social, médico, sociólogo u otras carreras que lo requieran.
  6. Promover la participación de la sección sindical de jubilados de la Universidad de La Habana.
  7. Promover la realización de tesis de diplomas y trabajo científico estudiantil como una vía de acercamiento intergeneracional.

La práctica fue mostrando la necesidad de evolucionar en la concepción de estos programas docentes. Concretamente, pasar de un programa centrado en la instrucción de conceptos y teorías hacia un programa más centrado en los procesos de la educación durante la vejez. O sea, aprender a envejecer desde cambios personales y desde las incidencias en el entorno académico y social. Estas incidencias han estado vinculadas a su vez, con una nueva imagen de la vejez, que se ha ido construyendo con el carácter activo, participativo y cívico de los cursantes. Capacitarse no solo en conceptos, sino también en una nueva cultura gerontológica, libre de paternalismo, gerofobia y discriminación de cualquier índole. Y que esta nueva cultura gerontológica, garantice la inclusión y el desarrollo de los adultos mayores. A partir de lo anterior, se actualizaron los objetivos de trabajo de la Cátedra. De la siguiente forma:

  • Actualización cultural y científica técnica de los cursantes.
  • Aprender a ser mujeres y hombres mayores de esta época.
  • Provocar cambios de carácter espiritual en los cursantes, esto es, desarrollo cognitivo, afectivo, motivacional y sociabilidad.
  • Reinserción social de los egresados en diversos proyectos comunitarios.
  • Promover promotores de salud, gestores ambientalistas, entre otros.
  • Promover una imagen social del envejecimiento y la vejez en escenarios educativos.
  • Promover la identidad con la edad y los procesos de cambios correspondientes.
  • Promover acciones de carácter intergeneracional.
  • Fomentar una nueva cultura gerontológica de desarrollo y no paternalista, acerca del envejecimiento.

Principales resultados

Esta cátedra ha sido considerada como Centro de Referencia Nacional en este tema, lo cual ha sido un resultado del trabajo desarrollado. Entre los principales resultados obtenidos, se pueden señalar:

  • Disponer de un cuerpo teórico coherente, que explica la vejez como etapa del desarrollo y los tránsitos generacionales actuales dentro de la misma. También dispone de una metodología y recursos para la enseñanza y aprendizaje de personas mayores.
  • Incidir en el cambio de imagen tradicional sobre las personas mayores, al colocarse en escenarios de desarrollo y fomentar una nueva cultura gerontológica, que desmonte creencias y edadismos, que demuestre la diversidad y que coloque en primer plano las voces de los adultos mayores.
  • Disponer de un espacio de desarrollo cognitivo-emocional y social, que a su vez demuestra la educabilidad y necesidades de las personas mayores cubanas.
  • Garantizar que Cuba contemple un sistema nacional, aun no suficientemente institucionalizado, pero que cubre la educación hasta el final de la vida. De ahí el posible cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible No. 4 de educación para todos y para toda la vida.
  • Fomentar el envejecimiento activo, saludable y sostenible del voluntariado adulto mayor como gestionadores locales de conocimiento, cultura, tradiciones, imagen despatologizada de la vejez, sujetos de derecho y ciudadanía, más allá de ser “abuelos”.
  • Sensibilizar a todos los procesos sustantivos de la educación superior cubana en el tema del envejecimiento, tal cual se logró en formación de pregrado de la carrera de Psicología.
Graduación Curso
2023-2024

Por otro lado, uno de los resultados más extendidos ha sido que, al finalizar el curso de cada año, los participantes deben presentar un trabajo de fin de curso, denominado tesina, que da cuenta de sus resultados de aprendizajes y la transformación de los cursantes. El trabajo es elaborado de forma individual. En estas tesinas, ellos expresan los conocimientos aprendidos y que no se limitan a su superación personal, sino que se exponen otros, que pueden ser útiles para las diversas instituciones de la comunidad.[5]

Estas tesinas han servido de base, en muchas ocasiones para realizar investigaciones sobre los impactos del programa en el bienestar de los cursantes, pero también para evaluar qué repercusiones tiene en la vida universitaria y de la sociedad. Las investigaciones relacionadas con los impactos del programa educativo, demuestran el mejoramiento de la calidad de vida en esos cursantes y en los que inclusive pasan a colocarse por encima de los índices de salud normal para esta etapa. Se ha constatado dentro de esto, la importancia para los mayores de poder disponer de buenas relaciones sociales como prioridad, así como poder contar con la posibilidad de aprender cosas nuevas.

La Cátedra se ha ido integrando a diversos equipos de trabajo de otras instituciones relacionadas con la atención al envejecimiento poblacional, tales como proyectos de planificación urbanística, estudios de consumo y diseños, asesorías en productos comunicacionales, en proyectos de organización vial, de desarrollo local, de bancarización de las operaciones y de iniciativas de transformación de los barrios, entre otros. Importante señalar que, en asuntos jurídicos, la Cátedra ha sido institución de consulta especializada por los redactores del nuevo Código de las Familias.

En 2024, la Cátedra fue incorporada como institución invitada al Subgrupo Envejecimiento de la Comisión Gubernamental de Atención a la Dinámica Demográfica del país.

Con relación a los aportes de carácter científico, dicha Cátedra fue la que introdujo la Gerontología Educativa en Cuba, como una rama que tiene dos áreas de incidencia fundamentales: la dirigida a las personas mayores y la dirigida a otros sectores en capacitación de temáticas gerontológicas, generalmente servidores públicos, que atienden programas afines. De esta manera, y como tributo de las Ciencias del Envejecimiento en nuestro país, hoy puede afirmarse la contribución de la Cátedra del Adulto Mayor a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, específicamente el Objetivo número 4, que es el referido a la educación para todos y para toda la vida.

También, la Cátedra ha sido introductora del Enfoque Histórico Cultural para el estudio del envejecimiento, la vejez y las personas mayores. Desde estas categorías de análisis, estos programas enriquecen el desarrollo personal de los adultos mayores, incluso con análisis de un nuevo “yo”. A su vez, se destaca el papel activo de cada individuo, pues “cuando se llega a la etapa de adulto mayor, el individuo experimenta una situación social del desarrollo diferente, que está muy determinada por la cultura, la familia y el propio desarrollo que el individuo ha alcanzado”.”.[6].

Se han desarrollado también, diversos proyectos de investigación, tales como:

  • “La Cátedra del Adulto Mayor en la nueva universidad cubana”, del Programa Gestión Universitaria del Conocimiento (2006-2009);
  • Proyecto Grupo de Expertos de la Tarea 21 ¨Estrategia nacional para abordar el Envejecimiento poblacional, coordinado por el Centro de estudios Demográficos (CEDEM-UH);
  • Miembro Experto del Subgrupo VII del MES-MINED (2012-2013);
  • Proyecto Diseño de Capacitación del tema ¨Empoderamiento de las Personas Mayores¨, correspondiente al Programa Integral de Envejecimiento Saludable aprobado por la Unión Europea e inscrito por la Sociedad Cubana de Geriatría y Gerontología denominado PIES PLAZA (2016-2022).
  • Proyecto Educación, salud y vejez: formación de capacidades en líderes locales de gestión de conocimiento de salud y transformación, inscrito en el Programa Nacional “Problemas actuales del Sistema Educativo Cubano. Perspectivas de desarrollo” (2018-2020).
  • Proyecto Institucional “Subjetividades en ruta al Envejecimiento Saludable”, de la Universidad de La Habana (2023-2024).

Y entre los resultados de dichas investigaciones, se han obtenido experiencias positivas, como en el mencionado Programa PIES PLAZA, donde las personas mayores ofrecieron importantes sugerencias a la comunidad en forma de proyectos sobre entornos amigables a llevar cabo desde sus propias iniciativas, por citar un ejemplo..[7]

La Cátedra de la UH ha organizado eventos científicos e intercambios con programas de mayores de otros países y se han publicado artículos en revistas y sitios extranjeros acerca de las experiencias y resultados obtenidos por la Cátedra del adulto mayor de la Universidad de La Habana. Entre ellos, el Proyecto Internacional de Cooperación Interuniversitaria denominado Curso “Vivir con Vitalidad” bajo la plataforma e-learning (PUMe) con la Universidad Autónoma de Madrid, Centro Universitario La Salle, Universidad Católica de Chile y Autónoma de México UNAM (2012-2013); así mismo, la publicación del artículo “La Cátedra Universitaria del Adulto Mayor en Cuba: Experiencias fundacionales y actuales”, en la revista argentina Espacios en blanco, en el número dos de 2024. Dicho artículo fue elaborado por la Doctora en Ciencias Teresa Orosa, Presidenta de la Cátedra de la UH, por citar algunos ejemplos.

En lo relacionado con los conceptos, se han destacado aportes de este trabajo en Cuba, entre ellos: Se consideró una contribución de alto valor teórico a la Psicogerontología cubana, ser el programa educativo introductor del enfoque histórico cultural del psicólogo y pedagogo ruso Lev Vigostky, en el estudio del envejecimiento, la vejez y las personas mayores. En este sentido, se incorporó, por primera vez, la categoría “situación social del desarrollo” en la vejez; así como todo el sistema de categorías relacionado con la neoformación, la zona de desarrollo próximo, las fuentes de vivencias y los sistemas de actividad y de comunicación en la vejez.

La propuesta realizada por la Cátedra del concepto de envejecimiento sostenible. O sea, no solo “activo y exitoso”, sino también “sostenible”, como una alternativa para promover y fomentar en las personas mayores su capacidad de gestión, participación y transformación. Además, que no solo sean beneficiarios de proyectos, leyes y programas; sino también como sujetos activos en la solución, atención y desafíos del creciente envejecimiento de la población cubana.

El concepto de "geroridad", si bien ya había aparecido en situaciones y eventos de desastres naturales u otras pérdidas, se visibilizó de forma evidente durante el periodo de la pandemia por la COVID-19. En ese contexto, la Cátedra de la UH desplegó diversas acciones, no solo a distancia para garantizar el trabajo educativo con los módulos faltantes, sino en el proyecto de acompañamiento en la atención a la salud de las 1.164 personas mayores, entre cursantes y educadores mayores que tuvo la cátedra en ese período.

La introducción del concepto de "familias pedagógicas". Este opera como un instrumento de formación para la orientación de los procesos de enseñanza y aprendizaje en aulas de mayores. Las familias pedagógicas se conforman por subgrupos de cursantes, con características individuales, sociales y culturales diferentes, constituyéndose en un espacio idóneo de aprendizaje vivencial y colaborativo, donde coexisten todos desde “un otro" que tributa como zona de desarrollo próximo, lo que potencia las posibilidades de aprendizaje y desarrollo.[8].

En el plano institucional, esta cátedra propuso la creación de la Red Nacional de Cátedras del Adulto Mayor, con el objetivo de integración de experiencias, divulgación de eventos y publicaciones, y la posibilidad de desarrollar investigaciones conjuntas. Pertenece y participa activamente en proyectos de la Red Cubana de Estudios sobre los Cuidados, y a la Red de Políticas Sociales, ancladas en la Universidad de La Habana.

Con relación a resultados en la dimensión social, la Cátedra ha estado aportando en diversos contextos del país. Muestra de ello fue el aporte del Observatorio Psicogerontológico en tiempos de la pandemia de la COVID-19, entregado a las autoridades del país.

Integración con otras organizaciones

La Cátedra del Adulto Mayor de la Universidad de La Habana es miembro de diversas organizaciones cubanas, así como de redes regionales e internacionales, tales como:

Al mismo tiempo, lleva a cabo acciones de desarrollo local con escuelas primarias y otros centros comunitarios en promoción de salud y ambientalistas, fundamentalmente junto a la Sociedad Cultural José Martí, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente y el Ministerio de Salud Pública. Ha visibilizado también el papel de las personas mayores en la Tarea Vida dedicada a los efectos del cambio climático, y en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, toda vez que la Agenda 2030 es material de estudio en las aulas de la Cátedra, con el objetivo de convertirse en promotores de objetivos y metas, y no en simples receptores de sus bondades.

Igualmente, el programa educativo ha contribuido a los estudios de género y envejecimiento, y actualmente forma parte de la plataforma denominada Plan Adelanto para las Mujeres, que conduce la Federación de Mujeres Cubanas.

Aniversario 25

Celebración del Aniversario 25

El 24 de febrero de 2025, se conmemoró el aniversario 25 de este programa.

Se celebró en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, como institución docente que inició el trabajo con la primera cátedra de este tipo en el país. Asistieron 200 participantes, entre estudiantes, egresados y profesores voluntarios.

La presidenta de la Cátedra del Adulto Mayor de la Universidad de La Habana, la Doctora en Ciencias Teresa Orosa, hizo un recuento del trabajo realizado en este cuarto de siglo, que consideró “logros compartidos”.

También, se entregaron los certificados a la clase de graduados de 2024, lo cual fue una mustra de la continuidad y utilidad del programa.[9]

Premios y reconocimientos

Ha recibido varios reconocimientos y premios de la Universidad de la Habana, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, de la OMS/OPS, y en 2024, el Premio de la Academia de Ciencias de Cuba, posicionándose como uno de los resultados más relevantes en el campo de las Ciencias Sociales.

Artículos relacionados

Referencias