El color del paraíso
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El color del paraíso: Mohammad es un niño ciego iraní de ocho años. Tras acabar su curso escolar en Teherán, regresa al pueblo con su padre para reencontrarse con su abuela y sus dos hermanas.
Sinopsis
En Irán, Mohammad, un niño ciego de ocho años huérfano de madre, estudia en una escuela especializada en la enseñanza a invidentes en Teherán. El curso concluye y Mohammad debe marcharse para empezar las vacaciones, pero su padre, Hashem, que se siente avergonzado por la ceguera del niño, pide infructuosamente al responsable del centro que cuiden de su hijo durante el verano. Mohammad regresa a su pueblo natal junto a su padre. Allí el pequeño se reencuentra con su abuela y sus hermanas. Hashem, por su parte, pretende poner fin a su viudedad contrayendo matrimonio nuevamente, para lo que corteja a una chica del pueblo. Con el fin de conseguir la aprobación de los padres de ella, se presenta en su casa con regalos. Hashem, además, oculta el hecho de que tiene un hijo ciego, temeroso de que esa circunstancia sea interpretada como un mal presagio.
- Mohsen Ramezani como: Mohammad
- Hossein Mahjoub como: Hashem
- Salameh Feyzi como: Abuela
- Farahnaz Safari como: Bahareh
- Elham Sharifi como: Hanyeh
- Behzad Rafi como: Maestro del pueblo
- Mohamad Rahmani como: Maestro
- Morteza Fatemi como: Carpintero
Crítica cinematográfica
- La película es una obra maestra visualmente deslumbrante que utiliza la luz y el sonido de manera extraordinaria para transmitir el mundo interior de un niño ciego con una sensibilidad sin igual.
- La actuación del joven Mohsen Ramezani es simplemente prodigiosa, logrando transmitir una gama de emociones profundas sin necesidad de expresiones faciales convencionales.
- Majid Majidi logra un equilibrio perfecto entre la belleza poética de la naturaleza y la dura realidad social, creando una historia que es a la vez desgarradora y edificante.
- La relación entre el padre y el hijo está retratada con una honestidad brutal y conmovedora, explorando el conflicto entre el amor paternal y el miedo a la responsabilidad.
- La escena final es uno de los finales más poderosos y emotivos del cine iraní, dejando una huella imborrable en el espectador y cerrando la historia con una nota de esperanza y tragedia al mismo tiempo.

