Hospital Clínico Quirúrgico Freyre de Andrade

Hospital Clínico Quirúrgico Freyre de Andrade
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Hospital Emergencias foto ficha.jpg
Nombre completoHospital Clínico Quirúrgico "General Freyre de Andrade"
LocalizaciónLa Habana, Bandera de Cuba Cuba
Fundación1 de julio de 1920
TipoSalud Pública

Hospital Clínico Quirúrgico Freyre de Andrade Es un hospital de La Habana, Cuba, con una historia de más de 100 años de atención médica. Es conocido también como "Emergencias", por su atención durante décadas a casos de accidentes, politraumas, etc. Pero, también ofrece servicios de consulta externa para un gran número de especialidades.

Historia

Una vez establecida la república en Cuba, a inicios del Siglo XX, el primer gran proyecto que obtuvo del Ayuntamiento de La Habana fue el Hospital Municipal General Freyre de Andrade, el cual se ejecutó dentro de los más estrictos cánones del clasicismo que exigía la época para los edificios oficiales.[1]

En la década de 1920

El proyecto se le contrató a la firma Govantes y Cabarrocas, una prestigiosa firma integrada por Félix Cabarrocas Ayala y Evelio Govantes, dos arquitectos cubanos que proyectaron y construyeron numerosas obras que se destacaron como hitos en el urbanismo de la ciudad de La Habana y recibieron reconocimiento internacional.[2]

Sobre el período de construcción hay diferentes datos. A uno y otro extremo del pretil de su fachada principal, en números romanos, aparecen los años de inicio y finalización de la construcción: 1911-1916. No obstante, hay fuentes que señalan que la primera piedra no se colocó hasta el 7 de julio de 1914 en un acto oficial, durante el período en que el alcalde de La Habana era Fernando Freyre de Andrade, abogado y patriota de la guerra de independencia de 1985, en la cual llegó a obtener los grados de general.

El proceso del proyecto y la construcción duró alrededor de 6 años y fue inaugurado el 1 de julio de 1920.

El nombre

Desde el periodo colonial, en Cuba era costumbre honrar a las figuras representativas de la cultura, la política, la religión o líderes comunitarios y, en particular, en el caso de las obras construidas, dejar reflejado en ellas el nombre del que había patrocinado la obra (comitente).

En el periodo republicano esta práctica se extendió, renombrando a calles y plazas de La Habana para recordar, primero, a los protagonistas de las Guerras de Independencia, luego a figuras que, con su gestión, contribuían al mejoramiento cultural, social, educativo y urbano.

La obra del Hospital Emergencias se aprobó en el período en que fungió como Alcalde de La Habana Freyre de Andrade, quien había sido general del Ejército Mambí. Había sido elegido Alcalde por el Partido Nacional Conservador en 1912, puesto del cual se retiró en 1916 por aspiraciones presidenciales. El propio Andrade se opuso a que pusieran su nombre en una institución pública como esta y así lo expresó en acuerdo del ayuntamiento habanero del 21 de febrero de 1913 indicando:

“…la conveniencia de que los nombres de patriotas y personalidades nacionales se diesen a calles nuevas, para así lograr que, el homenaje que a aquéllas se quería ofrendar, tuviese en la práctica efectiva realidad”.

Y se oponía a que:

“…aun tratándose de calles nuevas, éstas recibiesen el nombre de políticos militantes, de personas vivas, por considerarlo obra efímera, inconsulta y poco recomendable”.

No obstante lo anterior, los miembros del Ayuntamiento de La Habana acordaron inscribir el inmueble con el nombre del antiguo general independentista, reconociendo su acción por materializar esta importante obra. En la fachada principal del hospital quedó grabado su nombre y grado militar, que aú se conserva. Incluso, tiempo después, el 27 de abril de 1921, renombraron a una de las calles laterales al edificio, que se llamaba “Hospital” y le cambiaron el nombre a “Freyre de Andrade”. Esta última decisión fue anulada años después, por un Decreto-Ley, publicado en la Gaceta Oficial el viernes 17 de enero de 1936, que regulaba la denominación de las calles de La Habana y restituyó sus nombres antiguos. Pero, el hospital mantuvo su nombre original, pues el decreto solo se refería a las calles.[3]

Sede

El hospital está situado en la sede original desde 1920, en la Avenida Salvador Allende (antes llamada Carlos III, que todavía muchas personas se refieren a esa vía por ese nombre histórico). Ubicado prácticamente en la mitad de dicha avenida, con el número 858 entre las calles Hospital y Espada, en el actual municipio de Centro Habana. La importancia de esta instalación en la zona se expresa también, porque precisamente una de las calles que la bordea se llama Hospital y para muchas personas, la referencia de dicha calle es el Hospital Emergencias.

Es una obra monumental, que posee valores arquitectónicos que la distinguen del resto de las construcciones de su entorno. Sus amplias columnas reafirmaronn el sobrenombre que otorgó Alejo Carpentier a La Habana: La ciudad de las columnas. Lo distingue además, un vitral en el vestíbulo, que ha sido elogiado por su belleza y que lleva por nombre Vitral de la Caridad.

El estilo arquitectónico fue considerado como ecléctico (neoclásico), la altura de la edificación es de 14 m y tiene tres pisos.[4]

La instalación ocupa toda una manzana, limitada por las calles Hospital, Jesús Peregrino, Espada y la Avenida Salvador Allende.

Se encuentra ubicado en una zona densamente poblada, por lo que es la primera y más cercana opción para muchos de los habitantes de ese municipio de Centro Habana, que está evaluado como uno de los municipios más densamente poblados del país. A una cuadra, al otro lado de las avenidas Infanta y Ayestarán, colinda con el municipio de Plaza de la Revolución y aunque ese otro territorio tiene una cantidad importante de hospitales, para la población que reside en esa zona, el más cercano es precisamente Emergencias.[5][6]

Monumento a la enfermera

Monumento a la enfermera

Está ubicado en uno de los patios centrales del Hospital. Fue erigido en homenaje a María Pujados de Tamayo, Dama de la Cruz Roja Cubana y esposa del Dr. Diego Tamayo Figueredo, fundador y primer Presidente de la Cruz Roja en Cuba, de ahí uno de los nombres con que se le conoce el monumento: "La Cruz Roja".

Representa a la enfermera, es un símbolo de veneración a estas mujeres virtuosas y abnegadas que en los hospitales prodigan su ternura a los pacientes y coadyuvan con sus sutiles cuidados a su restablecimiento.

Y ha sido escenario de recordatorios y homenajes del personal del hospital e incluso, de otras instituciones médicas de la capital cubana, que llegan hasta allí para reconocer a personas vinculadas con la enfermería. Este monumento no solo honra a las grandes figuras históricas, sino que inspira a las generaciones actuales y futuras de estudiantes de enfermería y ciencias médicas. Cada año, estudiantes técnicos y universitarios realizan peregrinaciones al monumento, reafirmando el compromiso de mantener vivo el legado de amor, sacrificio y excelencia profesional que caracteriza a la enfermería cubana.[7][8]

Misión

El hospital pertenece al Sistema de Salud Pública de la República de Cuba.

De acuerdo con el sitio web de la entidad, su misión es brindar asistencia médica a toda la población mayor de 18 años que acuda a solicitar los servicios de urgencias, consulta externa y hospitalización con la calidad requerida para mantener un mayor grado de satisfacción.

Además de los servicios de urgencias, conocido como Cuerpo de Guardia, el hospital mantiene la Unidad de Cuidados Intensivos, el servicio de hemodiálisis, así como consultas externas con un grupo grande de especialidades y la farmacia del hospital. [9]

Importante centro de referencia

El hospital ha sido un importante centro de referencia en la atención a enfermos y sobre todo, enfermos graves y de urgencia. En la institución se conserva, como reliquia, el primer libro de Registro de Pacientes que se utilizó cuando comenzó a funcionar, con los datos de personas atendidas a partir de 1920. A dicho registro le faltan las primeras páginas, por lo cual no es posible determinar quién fue la primera persona en ser atendida. No obstante, es uno de los libros conservados de Registro de Pacientes más antiguos de Cuba, con más de 100 años.

Libro de Registro de Pacientes de 1920

Se ha podido comprobar la atención a personalidades de la cultura, a líderes estudiantiles y obreros que acudieron heridos al céntrico hospital, así como a personas afectadas después de la ocurrencia de hechos importantes en la historia cubana. En la lista se destacan:

En la historia del hospital se ha reflejado la presencia de reconocidos médicos que laboraron en el mismo atendiendo pacientes. Tal es el caso de Diego Tamayo, Benigno Sousa, René Vallejo Ortiz y Manuel “Piti” Fajardo, así como José Cambó Viñas y Arturo Fernández García. Entre sus fundadores figuraron el doctor José Elías Borges, cuyo nombre lleva una de las más importantes salas del Hospital Calixto García. También, América Arias y Margarita Núñez, que laboraron como enfermeras.

Igualmente, la institución tiene en su historial un grupo de hechos profesionales que refuerzan su categoría de referencia, tales como:

  • Allí surgieron las especialidades de Maxilofacial y Geriatría en el país.
  • La primera mujer maxilofacial de Cuba, Ana Larralde.
  • El cirujano José Antonio Clark, ex director de Beneficencia, hizo allí 22 operaciones de apendicitis en dos horas y 52 minutos, para medir la capacidad del quirófano del hospital, casi un récord quirúrgico.
  • Se transmitió al aire por primera vez en Cuba una operación en vivo y en directo por televisión, en 1954.
  • En noviembre de 1962 se creó allí el Instituto Nacional de Cirugía y Anestesiología.[10]

En los años más recientes, la institución ha contado también con reconocidos profesionales. Se ha publicado que un grupo de ellos han realizado tesis de Maestría y Doctorado, que refuerzan el nivel profesional de su personal. Igualmente, se han preparado los estudiantes del Técnico Medio de Enfermería con médicos del propio hospital como profesores, hasta la realización de su Examen Estatal, así como la celebración de forma sistemática de los Forum de Ciencia y Técnica, que han permitido actualizar los tratamientos con nuevas técnicas y conocimientos, a pesar de las carencias y limitaciones materiales que han afectado el servicio médico.[11]

Cuenta con trabajadores que han permanecido por largo tiempo laborando en dicha institución. En 2025, fueron condecorados con la Distinción Manuel Fajardo un grupo de trabajadores por llevar 25 años de servicio ininterrumpido en la entidad.[12][13][14][15]

Referencias