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Pietro Borghese

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Piero della Francesca
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NombrePiero De Benedetto Dei Franceschi
Nacimiento1415
Borgo San Sepulcro, Bandera de Italia Italia
Fallecimiento12 de octubre de 1492
Borgo San Sepulcro, Bandera de Italia Italia
NacionalidadItaliana
OcupaciónPintor al fresco y matemático
Obras destacadasLa flagelación de Cristo, El bautismo de Cristo, Madonna del Parto

Piero della Francesca. Fue un pintor solemne, que prefirió formas simplificadas y estudios de juegos de luz. En su pintura se conjugan lo científico y experimental con la claridad intelectual. También se observa la configuración de un nuevo modelo clasicista desplazando la presencia de lo expresivo y convirtiéndola en el argumento prioritario de su obra. Sus composiciones se ofrecen concebidas como imágenes estructuradas con un nuevo sentido del orden.

Biografía

Nació entre 1410 y 1420 en Borgo San Sepulcro, cerca de Perugia y murió en el mismo lugar en 1492. Era hijo de una familia de mercaderes, con un padre rico comerciante de paños (de ahí que supiera matemáticas, cálculo, álgebra y geometría) y madre noble. Aprendió la pintura con maestros como Antonio de Anghiari, Doménico Veneziano y Fra Angelico, aunque su estilo y su camino pictórico distará mucho del maestro de Fiésole. Parece que se quedó ciego en los últimos cinco años de su vida y un lazarillo le llevaba de las manos por esta pequeña ciudad de la Umbría italiana. Fue un pintor itinerante, trabajando en distintas cortes italianas, algo así como también le ocurrió a León Alberti. No hizo ninguna obra para la cuna del arte del momento, Florencia.

Después de una época juvenil de formación en contacto con varios maestros sieneses del gótico final, entró en relación con la corte de Urbino hacia 1445. El duque de Urbino, Federico de Montefeltro, gobernaba sus estados como un príncipe ilustrado amante de las artes y las letras, haciendo una encomiable labor de mecenas: Su palacio lo hizo Luciano Laurana y allí fueron llamados Paolo Ucello, Piero della Francesca y Melozzo da Forli.

Trayectoria

En 1452 Piero della Francesca empezó a trabajar en el coro de San Francesco de Arezzo, donde dejó un magnífico ciclo sobre la Leyenda de la Vera Cruz. Esta obra, que es considerada la más sobresaliente de toda su producción, está basada en una leyenda medieval muy compleja, y plasmada con grandiosidad y solemnidad, mediante un perfecto estudio de las proporciones, de tal forma que naturaleza, arquitectura y personajes se entrelazan y relacionan con una armonía y un equilibrio perfectos.

Al acabar esta obra (1465), Piero fue llamado a la corte humanista de Federico de Montefeltro, en Urbino, donde permaneció casi hasta el final de sus días. Allí pintó el famoso Díptico de Urbino, con los retratos y los «triunfos» de Federico y su esposa, una de las obras más notables del Quattrocento italiano, y la enigmática Flagelación, de la que se han hecho numerosas interpretaciones.

Tras La Virgen y el Niño con Federico de Montefeltro (h. 1475) y la inacabada Natividad, Piero dejó la pintura, quizá porque se estaba quedando ciego. A partir de este momento se dedicó al estudio de las matemáticas y la perspectiva, y escribió tratados sobre ambas materias. Después de su muerte, su obra cayó en un completo olvido y hasta el siglo XX no se ha producido una auténtica revalorización de su figura.

Características de su obra

  • Sus figuras tienen aires clásicos,serenos.
  • El color lo utiliza para construir las figuras y todo ello enmarcado por una gran luminosidad con predominio de blancos sobre los que destaca los colores vivos de sus figuras.
  • Su obra se caracteriza por una dignidad clásica, similar a Masaccio. El tratamiento de las figuras es muy volumétrico y se percibe un estudio anatómico, y una cierta monumentalidad.
  • Destaca la inexpresividad y frialdad de los personajes, con figuras que parecen estar muy estáticas, como congeladas y suspensas en sus propios movimientos. Se percibe también la voluntad de construcción de un espacio racional y coherente.
  • Se interesó mucho por los problemas del claroscuro y perspectiva, como su contemporáneo Melozzo da Forli.
  • La luz en sus cuadros es muy diáfana, con un tratamiento uniforme, sin intensidades ni gradación lumínica (ligeramente arcaica, similar a la de Fra Angelico). Sus ensayos en este sentido llegan a dar la sensación de que sus figuras están modeladas en material dotado de luz propia, intima, radiante.
  • Los frescos como la Leyenda de la Santa Cruz, en el ábside de la Iglesia de San Francisco, en Arezzo, son una obra de arte en luminosidad. La perspectiva lineal era su característica principal a la hora de pintar, lo que se puede apreciar en todos sus cuadros, que se distinguen básicamente por sus coloridos luminosos y un suave pero firme trazo en las figuras.
  • Realizó numerosas obras importantes: El Bautismo de Cristo (1440-1445), La Palla de la Misericordia (1445-1460), frescos en el templo Malatestiano de Rimini (1451), y una capilla en la iglesia de San Francisco de Arezzo (1452, 1463), en donde se ve el ciclo de la devoción de la Vera Cruz.

Muerte

Murió en San Sepulcro, el mismo día en el que Cristóbal Colón pisó por vez primera América. Fue sepultado en la abadía de San Sepulcro, hoy el Duomo.

Obras

  • Virgen con Niño ([[1440]]) - Temple sobre tabla, 53x41 cm, colección privada, Italia
  • Políptico de la Virgen de la Misericordia (1444-1465) - Óleo y temple (técnica mixta) sobre tabla, 273x330 cm, Museo Civico, San Sepulcro. Encargada por la cofradía de la Misericordia de Borgo San Sepulcro. El tema reproduce un gesto usual de la iconografía del gótico internacional, como es la Virgen protegiendo con su manto a los devotos, pero apararecen las nuevas características del Renacimiento y del pintor en la dignidad y calma impresionantes que irradia la tabla, la monumental colocación de las figuras en el espacio y la paz admirable y seguridad que aporta a los admiradores de la virgen.
  • El Bautismo de Cristo (1440-1460, datación insegura) - Temple sobre tabla, 167x116 cm, National Gallery, Londres. Acusa el evidente interés del artista por las matemáticas y por un orden compositivo fundado en un concepto de la armonía y de la proporción basado en las leyes de la geometría y hacia la plasmación de unos modelos que definen un nuevo clasicismo abstracto e ideal. La atmósfera de la pintura está empapada de una misteriosa serenidad y logra plasmar toda la austeridad, el equilibrio y la perfección de un cuerpo geométrico o una ecuación matemática. La composición se basa en el cuadrado (la mitad del círculo que representa a la tierra) y en el círculo (arco de medio punto superior que es el cielo). La figura de Cristo está ubicada en el centro del cuadrado; a la derecha se encuentra San Juan Bautista. La clara tonalidad del cuerpo semidesnudo del personaje que va a recibir el sacramento, se equilibra con el tono de uno de los ángeles de la izquierda, Entre el tronco del árbol y la cintura de Cristo, el artista ha representado Borgo San Sepulcro, trasladando deliberadamente a un paisaje toscano el bautismo de Palestina, para acercar de este modo la leyenda a sus paisanos.
  • San Jerónimo Penitente (1450) - Temple sobre tabla, 51x38 cm, Gemäldegalerie, Berlín
  • San Jerónimo y el donante Girolamo Amadi (h. 1450) - Temple sobre tabla, 49x42 cm, Galerías de la Academia, Venecia
  • Segismundo Pandolfo Malatesta rezando a san Segismundo (1451) - Fresco, 257x345 cm, Templo Malatestiano, Rímini
  • Retrato de Segismundo Pandolfo Malatesta (1451-1460) - Técnica mixta sobre tabla, 44,5x34,5 cm,Museo del Louvre,[ París
  • Leyenda de la Santa Cruz (1452-1466) - Frescos, San Francisco, Arezzo
  • La muerte de Adán- 390x747 cm
  • La adoración del Árbol Sagrado por la reina de Saba y El encuentro entre Salomón y la reina de Saba- 336x747 cm
  • Arrancamiento y entierro del Árbol Sagrado (ejecución por Giovanni da Piamonte) - 356x190 cm
La Anunciación- 329x193 cm
Victoria de Constantino sobre Majencio en Puente Milvio- 322x764 cm
Tortura del hebreo Judas Levita (con Giovanni da Piamonte) - 356x193 cm
Descubrimiento y prueba de la Vera Cruz- 356x747 cm
Batalla entre el emperador bizantino Heraclio y Cosroes II- 329x747 cm
Exaltación (o restitución) de la Cruz- 390x747 cm
El profeta Ezequiel (ejecución de Giovanni da Piamonte) - base 193 cm
El profeta Jeremías- 245x165 cm
Ángel- fragmento, base 70 cm
Cupido- base 70 cm
  • Políptico de San Agustín (1454-1469) - Técnica mixta sobre tabla, desmembrado y parcialmente disperso
San Agustín- 133x60 cm, Museo Nacional de Arte Antigua, Lisboa
San Miguel Arcángel- 133x59,5 cm, National Gallery, Londres
San Juan Evangelista- 131,5x57,8 cm, Colección Frick, Nueva York
San Nicolás de Tolentino- 136x59 cm, Museo Poldi Pezzoli, Milán
Santa Mónica- 39x28 cm, Colección Frick, Nueva York
Santo agustiniano- 39x28 cm, Colección Frick, Nueva York
Santa Apolonia- 39x28 cm, Galería Nacional de Arte, Washington.
Crucifixión- 37,50x41 cm, Colección Frick, Nueva York
  • San Julián (1454-1458) - Fresco parcialmente roto, 130x80 cm, Museo Civico, San Sepulcro.
  • La Magdalena (1460-1466) - Fresco, 190x105 cm, Catedral, Arezzo. Fresco sobre muro. 190 x 180 cm. Iglesia-Catedral de Arezzo. Italia. La Magdalena es un fresco del pintor renacentista Italiano Piero della Francesca. Está realizado en 1460 y mide 190 cm. de alto y 105 cm. de ancho. Se encuentra actualmente en la Catedral de San Donato, Arezzo, Italia.

María Magdalena viste una capa roja, sobre un vestido verde; el verde es el color emblemático de la fertilidad. La túnica roja la eleva dentro de la jerarquía eclesiástica. Las grandes masas de colores vivos anticipan los principios que serán propios de la escuela veneciana del siglo XVI. La figura de la Magdalena se encuentra inserta en una arcada decorada con motivos vegetales de la nave izquierda de la iglesia; la referencia a su persona viene dado por la mano izquierda, que tiene un vasito de cristal para ungüentos, que, según el Evangelio, sirvieron para limpiar los pies de Jesucristo. En este objeto de cristal se acentúa el juego de los efectos de la refracción de la luz. El cuadro representa la fase de madurez del pintor Piero della Francesca, donde se reúnen el uso de colores luminosos para amplias superficies, la minuciosidad (los cabellos de la Magdalena que caen sobre las espaldas están pintados uno a uno) y el uso siempre muy conveniente de la luz.

  • Sacra Conversación. La Sacra Conversación (en italiano, Sacra Conversazione), es considerada obra maestra del pintor renacentista italiano Piero della Francesca. También es conocida como Pala de Brera o Virgen con el Niño y Santos, con Federico de Montefeltro. Mide 248 cm de alto y 150 cm de ancho. Se conserva en la Pinacoteca de Brera en Milán (Italia). Fue realizada en 1472 (según otras fuentes, hacia 1474).

Se trata de una tabla votiva realizada para la iglesia franciscana de San Donato degli Osservanti, donde, durante un tiempo, estuvo sepultado el duque Federico de Montefeltro, posteriormente expuesta en la iglesia de San Bernardino, en 1811 llegó a Milán por las incautaciones realizadas por Napoleón. En el centro está representada María en un trono, con el niño Jesús adormecido, y en torno a ellos están los ángeles y los santos. El hombre arrodillado a la derecha, pintado de perfil y armado es comitente, el duque Federico de Montefeltro. Es el tema iconográfico cristiano conocido como "conversación sagrada". El lugar al que iba destinada la obra explica la presencia de san Francisco y de san Bernardino de Siena, la cabeza de san Pedro mártir parece un añadido posterior para reequilibrar la composición. Aparecen igualmente San Juan Bautista, santo patrón de Battista Sforza, mujer del duque, y san Jerónimo en cuanto protector de los humanistas. El marco de la obra es claramente arquitectural. La composición tiene como fondo un ábside de iglesia. Tiene una construcción perspectiva muy precisa, monofocal con el punto de fuga coincidiendo con el huevo de avestruz, sobre la figura de la Virgen). Los cuerpos de los personajes son prolongados por las pilastras. Los arcos cortados y los fragmentos de ménsula que sobresalen hacen suponer que la obra haya sido reducida. Sobre la base de esta suposición muchos críticos de arte han desmentido las hipótesis precedentes según las cuales Piero della Francesca no había aplicado también a esta obra ninguno de los esquemas de perspectiva que había utilizado hasta aquel momento.

  • Virgen del parto (1455-1465) - Fresco, 260x203 cm, Museo de la Virgen del Parto, Monterchi
  • La Resurrección de Cristo (1450-1463) - Fresco, 225x200 cm, Museo Civico, San Sepulcro. En esta obra el artista ha conseguido congelar en el tiempo el prodigio, con un aura de eternidad. Cristo apoya un pie sobre el sepulcro, mientras los guardianes, ajenos al contecimiento dormitan. El rostro echado hacia atrás del guardián se interpreta como un autorretrato.
  • San Luis de Tolosa (1460) - 123x90 cm, Museo Cívico, San Sepulcro
  • Políptico de San Antonio (1460-1470) - Técnica mixta sobre tabla, 338x230 cm, Galería Nacional de Umbría, Perugia.
  • Doble retrato de los duques de Urbino, en el reverso, Triunfo de Federico de Montefeltro y de Battista Sforza (h. 1465-1472) - Óleo sobre tabla, 47x33 cm, Galería de los Uffizi, Florencia. Muestra los perfiles de Federico de Montefeltro y de su esposa Battista Sforza, con el carácter irreductible de la personalidad y las diferencias profundas que separan a los seres humanos. Quizás hayan influido en el psicologismo que aparecen en las obras de vejez de Piero, el hecho de que se trata de pinturas al óleo sobre tabla (y no de murales). Jamás se habían unido como en el retrato de Battista figura y paisaje con tan extraordinaria armonía de atmósfera y luz. Los colores, luminosos y firmes, conceden a esta dama la solemne inmovilidad de una imagen sagrada. Los colores, luminosos y firmes, conceden a esta dama la solemne inmovilidad de una imagen sagrada. El retrato de Federico, tenía el rostro desfigurado a causa de un accidente sufrido en un torneo, pero en el retrato de perfil oculta el perfil derecho y parece como si el duque no hubiera perdido uno de sus ojos. En ambos retratos el paisaje del fondo dista mucho de ser el habitual telón de fondo sin conexión con el primer plano. Muy al contrario, es a través de la luz, la gradual disminución de la precisión de los contornos y la transición de una gama cálida a otra fría a medida que se avanza hacia el fondo.
  • Sacra Conversación (Pala de Brera, Retablo Montefeltro, 1469-1474) - Técnica mixta sobre tabla, 248x170 cm, Pinacoteca de Brera, Milán.
  • La flagelación de Cristo (h. 1470) - Técnica mixta sobre tabla, 58,4x81,5 cm, Galería Nacional de las Marcas, Urbino. Es un auténtico ejercicio de perspectiva, que utiliza elementos de la arquitectura de León Alberti. En el espacio cristalino definido por las columnas, los arquitrabes y el mosaico del suelo, Piero sitúa unos personajes típicamente suyos, en los que ha reprimido su pasión, su amargura y su violencia para que queden sólo como monumentos llenos de dignidad en un espacio increíblemente serenos.
  • Hércules (h. 1470) - Fresco retirado de la pared, 151x126 cm, Museo Isabella Stewart Gardner, Boston.
  • Virgen de Senigagllia (1470-1485) - Óleo sobre papel llevado a tabla, 61x53,5 cm, Galería Nacional de las Marcas, Urbino. Es una de las obras más hermosas del artista y nos sorprende por la capacidad de armonizar lo monumental con lo íntimo. Encontramos en ella influencia flamenca de la técnica de las veladuras al óleo, destacando el preciosismo de las joyas y la luz que se filtra por la ventana. Esta Virgen ejemplifica la tipología femenina qu representaba Piero della Francesca y que se caracterizaba por figuras robustas, con volumen y poderoso cuello, que ocupan todo el espacio compositivo.
  • Natividad (1470-1485) - Óleo sobre tabla, 124x123 cm, National Gallery, Londres. La Natividad es una obra del pintor renacentista italiano Piero della Francesca.

Está datada del periodo 1460-1475; otras fuentes hablan de 1483-1484. En cualquier caso, probablemente sea uno de los últimos cuadros realizados por Piero antes de su ceguera. Parece inacabado, aunque esta impresión se debe seguramente a las restauraciones antiguas.

Fuentes