Diferencia entre revisiones de «Erotofobia»

(Página creada con '{{Desarrollo}} {{Enfermedad |nombre=Fobia sexual |imagen_del_virus= |tamaño= |descripción= |imagen_de_los_sintomas=Fobia1.jpg |tamaño2= |descripción2=Miedo a experimenta...')
(Etiqueta: nuestro-nuestra)
 
m (Texto reemplazado: «<div align="justify">» por «»)
 
(No se muestran 13 ediciones intermedias de 4 usuarios)
Línea 1: Línea 1:
{{Desarrollo}}
 
 
{{Enfermedad
 
{{Enfermedad
|nombre=Fobia sexual
+
|nombre=Erotofobia
 
|imagen_del_virus=
 
|imagen_del_virus=
 
|tamaño=
 
|tamaño=
Línea 15: Línea 14:
 
|vacuna=
 
|vacuna=
 
}}
 
}}
<div align="justify">
 
'''Fobia sexual'''. Se define como un persistente, anormal e  injustificado [[miedo]] a experimentar cualquier tipo de sensaciones sexuales.
 
  
==Fobia sexual==
+
'''Erotofobia''' o '''Fobia sexual'''. Se define como un persistente, anormal e  injustificado [[miedo]] a experimentar cualquier tipo de sensaciones sexuales.
  
Padecer de fobia  sexual, el nombre lo está indicando, es padecer de algo relativo a  la  sexualidad. He aquí, sin necesidad de agotarlo, una serie común  de  circunstancias que llamaríamos “fobias sexuales”:
+
==Erotofobia==
  
Los  pacientes fóbicos o bien evitan  por completo el sexo o su ansiedad y  evitación se restringen a facetas  concretas de la sexualidad:  fracaso  sexual, los genitales, secreciones  y olores sexuales, fantasías sexuales, diversas actividades eróticas,  como el beso profundo, el  sexo bucal o anal, la masturbación, el  orgasmo, el desvestirse  delante de la pareja, la visión del compañero/a  desnudo, la preñez,  etc.
+
Padecer de fobia sexual, es padecer de algo relativo a  la  sexualidad. Los  pacientes fóbicos o bien evitan  por completo el [[sexo]] o su [[ansiedad]] y  evitación se restringen a facetas  concretas de la sexualidad:  fracaso  sexual, los [[genitales]], [[Secreción|secreciones]] y [[olor]]es sexuales, [[fantasías sexuales]], diversas actividades eróticas,  como el [[beso]] profundo, el  sexo bucal o anal, la [[masturbación]], el  [[orgasmo]], el desvestirse  delante de la pareja, la [[visión]] del compañero/a  desnudo, la [[preñez]],  etc.
  
 +
== Síntomas ==
 
              
 
              
  Los aspectos psicológicos de la evaluación
+
Los  pacientes aquejados de fobias sexuales sufren con frecuencia trastornos por [[angustia]] ([[síndrome de ansiedad fóbica]]). Tales  sujetos presentan, desde una base  psico-fisiológica, un [[umbral]] anormalmente bajo ante la angustia.  Experimentan intensas  crisis de angustia y tienden a presentar  múltiples fobias,  entre  ellas las de carácter sexual.
  
           
+
Las personas con un umbral de miedo o angustia normal también pueden ser víctimas de fobias sexuales. Cabe suponer que estos miedos irracionales se adquieren o "aprenden" en [[virtud]] de una disposición neurótica. Por supuesto, ello no quiere decir que los pacientes con trastornos por angustia no aprendan a sentir [[terror]] o no estén sometidos a procesos neuróticos. Por el contrario, probablemente su propensión a angustiarse les hace más vulnerables a dichos procesos.
  Diferenciación de fobias sexuales simples y fobias sexuales supeditadas a un trastorno por angustia
 
           
 
Los  pacientes aquejados de fobias sexuales sufren con frecuencia trastornos por angustia (síndrome de  ansiedad fóbica). Tales  sujetos presentan, desde una base psico-fisiológica, un umbral anormalmente bajo ante la angustia. Experimentan intensas crisis de angustia y tienden a presentar múltiples fobiasentre ellas las de carácter sexual.
 
  
              Las personas con un umbral de miedo o angustia normal también pueden ser víctimas de fobias sexuales. Cabe suponer que estos miedos irracionales se adquieren o "aprenden" en virtud de una disposición neurótica. Por supuesto, ello no  quiere decir que los  pacientes con trastornos por angustia no aprendan a sentir terror o no estén sometidos a procesos neuróticos.  Por el contrario, probablemente su propensión a angustiarse les hace más vulnerables a dichos procesos.
+
La distinción entre fobia  sexual “simple” y fobia  dimanante de un trastorno por angustia es  un factor de primordial  interés en el curso de la [[evaluación]], dado  que los pacientes que sufren [[crisis de angustia]] requieren, además del consabido tratamiento  psicológico, una [[medicación]] adecuada ,  mientras que los afectos de fobias sexuales simples responden a una  gran variedad de enfoques psicoterapéuticos y no precisan que se les medique.  Las fobias simples son muy aptas para la aplicación de  la [[terapia sexual]], en tanto que los  pacientes fóbicos con trastornos por angustia corren el riesgo de empeorar con dicha [[terapia]], salvo en el caso de que se hallen protegidos de las crisis de angustia por los [[fármaco]]s pertinentes.
  
 
+
Uno de los problemas sexuales que se oculta a menudo es el miedo a  enfrentarse a una relación. Temor a la [[penetración]], a la [[intimidad]] o el   salto a la [[palestra]] de los valores o creencias culturales y  religiosas, son factores que inciden de manera significativa a la hora  de estar a solas con la pareja.
              La distinción entre fobia  sexual “simple” y fobia dimanante de un trastorno por angustia es  un factor de primordial  interés en el curso de la evaluación, dado  que los pacientes que sufren crisis de angustia requieren, además  del consabido tratamiento  psicológico, una medicación adecuada ,  mientras que los afectos de  fobias sexuales simples responden a una  gran variedad de enfoques  psicoterapéuticos y no precisan que se les  medique  Las fobias simples  son muy aptas para la aplicación de  la terapia sexual, en tanto que los  pacientes fóbicos con trastornos  por angustia corren el riesgo de  empeorar con dicha terapia, salvo en  el caso de que se hallen  protegidos de las crisis de angustia por los fármacos pertinentes A  tenor de nuestra experiencia, el pronóstico  de las disfunciones  sexuales generadas por fobias es muy favorable si  se da una sabia  combinación entre la terapia sexual y la  prescripción farmacológica.
 
  
              Todavía no se han delimitado con  precisión los criterios  clínicos capaces de anticipar qué  pacientes sexualmente fóbicos  necesitarán de una medicación para  combatir la angustia y cuáles no  responderán a la acción  medicamentosa. Según nuestra experiencia, si un  paciente sufre  múltiples fobias y evitaciones y/o presenta una  historia de crisis  de angustia agora-fóbica, así como ansiedad ante la  separación del  compañero y/o una historia familiar con la presencia de  síndromes  de ansiedad fóbica, parece lógico intentar prescribirle una  medicación ansiolítica. Pero si la fobia sexual y la consiguiente,  evitación se dan como síntomas aislados en personas que por lo  demás  son sosegadas y con un sustrato esencialmente no ansioso, es  improbable  que la medicación surta efecto alguno.
+
== Causas ==
  
           
+
Las  causas que  llevan a la evitación del [[sexo]] pueden ser múltiples, entre  ellas el  [[coito]] doloroso por causa de una perturbación ginecológica no  diagnosticada, la contemplación de la pareja como un ser repulsivo o  un  [[conflicto]] neurótico en torno al [[placer]] y el disfrute sexual.  Otras  veces, el paciente ha desarrollado un [[patrón]] sindrómico de  evitación en  virtud de un [[síndrome]] de ansiedad fóbica (trastorno  por angustia) no  concienciado. En la mayoría de los casos, la  evitación fóbica de la  sexualidad que deriva de estas [[etiología]]s tiene un pronóstico bastante  favorable, siempre y cuando se  identifique correctamente el agente  patógeno y se prescriba la  medicación y/o la [[terapia psicológica]] adecuadas.
Tratamiento  y pronóstico
 
 
 
           
 
Las  causas que  llevan a la evitación del sexo pueden ser múltiples, entre  ellas el  coito doloroso por causa de una perturbación ginecológica no  diagnosticada, la contemplación de la pareja como un ser repulsivo o  un  conflicto neurótico en torno al placer y el disfrute sexual.  Otras  veces, el paciente ha desarrollado un patrón sindrómico de  evitación en  virtud de un síndrome de ansiedad fóbica (trastorno  por angustia) no  concienciado. En la mayoría de los casos, la  evitación fóbica de la  sexualidad que deriva de estas etiologías tiene un pronóstico bastante  favorable, siempre y cuando se  identifique correctamente el agente  patógeno y se prescriba la  medicación y/o la terapia psicológica  adecuadas.
 
 
 
 
 
 
 
La fobia sexual es un  problema que tiene solución
 
 
 
                                                                                                                     
 
El miedo a intimar
 
 
 
                                                                                                 
 
                                                                                                     
 
Uno  de los problemas  sexuales que se oculta a menudo es el miedo a  enfrentarse a una relación. Temor  a la penetración, a la intimidad o el  salto a la palestra de los valores o  creencias culturales y  religiosas, son factores que inciden de manera  significativa a la hora  de estar a solas con la pareja.
 
                                                                                                                                 
 
Carla González C.
 
 
 
                                                                                                                                                                 
 
Miedo  a tener relaciones sexuales.  Éste es un problema que pudiera parecer  extraño para quienes gozan de una vida  sexual activa y plena, pero que  es una realidad en algunas personas, quienes  por diversos motivos,  evitan entrar en contacto íntimo con otros individuos.
 
  
 +
Una de las causas más  conocidas  frente al padecimiento de la fobia sexual es el haber sido  víctima de una  [[violación]]. Esta experiencia traumática puede gatillar  lamentables consecuencias  en la persona, quien después de este hecho,  puede llegar a sentir incluso  repulsión por los encuentros sexuales,  evitando a toda costa llegar a la  intimidad.
 
                  
 
                  
Una de las causas más  conocidas  frente al padecimiento de la fobia sexual es el haber sido  víctima de una  violación. Esta experiencia traumática puede gatillar  lamentables consecuencias  en la persona, quien después de este hecho,  puede llegar a sentir incluso  repulsión por los encuentros sexuales,  evitando a toda costa llegar a la  intimidad.
+
Pese a lo anterior,  existen otras  circunstancias que llevan a este aborrecimiento y que  tienen que ver con la  [[personalidad]] del individuo, su [[temperamento]] o  ciertas convenciones sociales  como el [[embarazo]] fuera del [[matrimonio]].  Estos agentes marcan las vidas de los  afectados, quienes incluso – y en  los estados fóbicos extremos – se mantienen  [[Virgen|vírgenes]] de por vida,  llegando incluso a formar un [[odio]] social importante.
 
 
               
 
Pese a lo anterior,  existen otras  circunstancias que llevan a este aborrecimiento y que  tienen que ver con la  personalidad del individuo, su temperamento o  ciertas convenciones sociales  como el embarazo fuera del matrimonio.  Estos agentes marcan las vidas de los  afectados, quienes incluso – y en  los estados fóbicos extremos – se mantienen  vírgenes de por vida,  llegando incluso a formar un odio social importante.
 
 
 
               
 
El doctor Álex  Oksenberg Shorr es psiquiatra  psicoanalista didacta de la Asociación  Psicoanalítica Chilena y director  ejecutivo del Centro Chileno de  Sexualidad Humana. Según su experiencia,  comenta que “detrás de  cualquier tema fóbico se puede encontrar una gama  amplia de escenarios  posibles, desde el temor normal a la intimidad, exacerbado  por un temperamento tímido o sensitivo, hasta núcleos sicóticos de  carácter paranoide”.
 
 
 
               
 
Según el médico, este  ‘miedo  paralizante’ también implica el silencio de parte del afectado,  quien además de  sufrir por no poder concretar una relación sexual,  tampoco será capaz de consultarlo  con un especialista. “Se produce una  actitud de fobia secundaria a cualquier consejo  profesional relacionado  a la solución del problema. Habitualmente llegan a  consultar  movilizados por sus parejas y/o frente a una crisis desencadenada por  el rechazo sistemático al encuentro sexual”, afirma Oksenberg.
 
 
 
                                                                                                 
 
¿Miedo a qué?
 
 
 
                                                                         
 
Álex Oksenberg cuenta que no hay  estudios que  den indicios de un aumento o disminución en el temor a la  primera relación íntima  y que incluso existió en nuestro país un ‘velo  fóbico’ en relación a la vida  sexual de los chilenos, algo así como una  fobia macro que sólo en la década de  los noventa ha ido desapareciendo  lenta y fragmentariamente mediante estudios  serios en el ámbito de la  salud sexual.
 
 
 
               
 
Esta enfermedad – que  por cierto es  padecida en su mayoría por mujeres por motivos inherentes al género y a  la cultura - tiene diferentes puntos por dónde abordarla, siendo algunos  de ellos la  repulsión por los genitales, su olor y secreción, la  masturbación y cualquier  otro indicio de contacto sexual con otra  persona.
 
 
 
               
 
                                                                                                                                               
 
               
 
En el caso de los jóvenes y su visión con  respecto a  la primera relación de pareja, el miedo a los padres, el embarazo  adolescente o las enfermedades de transmisión sexual son algunas de las  causas  más recurrentes a la hora de enfrentarse a esta situación. Con  respecto a esto,  el director ejecutivo del Centro  Chileno de  Sexualidad Humana, afirma que “en esos casos, el joven busca  formas  alternativas de encuentro, protegiéndose específicamente de la relación  sexual con penetración genital”.
 
  
 +
== Tratamiento ==
 
                  
 
                  
Como toda fobia, existen tratamientos para  combatirla. Al respecto, Oksenberg  aclara que las terapias dependen de  la naturaleza del miedo y que según  aquello, habrá ejercicios  específicos para los pacientes, lo que los llevará a  tener una mejor  calidad de vida en el terreno sexual.
+
Como toda fobia, existen tratamientos para  combatirla. Las terapias dependen de  la naturaleza del miedo y que según  aquello, habrá ejercicios  específicos para los pacientes, lo que los llevará a  tener una mejor  calidad de vida en el terreno sexual.
  
               
+
Para los casos más simples se  necesitarán pocas sesiones de terapia sexual, las que consisten en  ejercicios sencillos indicados por un sexólogo o terapeuta entrenado.  Este tipo  de tratamiento tiene por objetivo “la desensibilización  sistemática del temor a  través de encuentros sucesivos de creciente  carácter erótico y durante los cuales existe una prohibición de tener  relaciones sexuales genitales. Esto reduce de  inmediato la conducta  evitativa del encuentro con caricias  sensuales pre-genitales”, afirma  el especialista.
De esta forma, para los casos más simples se  necesitarán de pocas sesiones de terapia sexual, las que consisten en  ejercicios sencillos indicados por un sexólogo o terapeuta entrenado.  Este tipo  de tratamiento tiene por objetivo “la desensibilización  sistemática del temor a  través de encuentros sucesivos de creciente  carácter erótico y durante los cuales existe una prohibición de tener  relaciones sexuales genitales. Esto reduce de  inmediato la conducta  evitativa del encuentro con caricias  sensuales pre-genitales”, afirma  el especialista.
 
 
 
               
 
En el caso de la fobia producida  por un abuso sexual  o el que se presenta a través de trastornos de la  personalidad, el  médico indica que se requerirá de un “tratamiento de psicoterapia  de  orientación psicoanalítica o psicoanálisis propiamente tal”. En este  sentido, la terapia supone un gran esfuerzo y en palabras de Álex  Oksenberg, este proceso “vale  la pena porque tiene buen pronóstico y  ofrece la oportunidad de vivir mejor la  vida en un ámbito que puede  hacer la diferencia entre una vida significativa versus  una  insignificante”.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Una fobia es un miedo excesivo, persistente e irracional. Un fóbico  sexual es quien evita por completo el sexo o limita ciertas prácticas  por temor, dolor u otras cuestiones que considera peligrosas. Hay  quienes siquiera pueden hablar de sexo. La  erotofobia  es uno de  los traumas más primarios, que nada tienen que ver con la vergüenza o  el pudor. De eso no sólo no se habla, sino que se reprime hasta la  palabra.
 
 
 
           
 
El hecho de padecer una fobia sexual no significa que no haya atracción,  impulso o deseo sexual. En estos casos, el miedo paraliza y quien sufre  esta limitación se siente inhibido, bloqueado, incapacitado de  concretar el acto. El fóbica sexual desea y teme al mismo tiempo. Y la  respuesta más habitual, a modo de defensa, es el escape, el evadir las  situaciones de encuentro.
 
           
 
Muchos de los casos de eyaculación precoz, vaginismo  o dispaurenia (dolor a la hora de practicar sexo) son consecuencia de  este temor. Generalmente, están fundados en experiencias traumáticas  previas, creencias y mitos infundados o tan sólo fantasías que  paralizan. Así como hay casos extremos de abuso y violación, una  inadecuada "educación sexual" también puede ser causa de este temor  extremo por el sexo.
 
 
 
           
 
Las fobias alcanzan tanto a hombres como a mujeres. Según los  especialistas, el número de personas que consultan por este trastorno ha  crecido enormemente en los últimos años, así como también ha disminuido  considerablemente la edad de quienes llegan al consultorio. Mientras  que hace unos años atrás el promedio de pacientes rondaba los 30-40, hoy  son los jóvenes de 20 los que piden ayuda.
 
 
 
           
 
Por suerte están quienes consultan. Muchos se enquistan en el silencio y  el trauma sexual los condiciona de por vida. Así es como existen los  "matrimonios no consumados" o quienes, por su aversión, pueden  mantenerse vírgenes hasta la muerte. Muchos fóbicos sexuales no logran  siquiera masturbarse.
 
 
 
           
 
Muchas mujeres tienen miedo a ser penetradas. Y ese pánico se extiende  al punto tal que no se animan a consultar a un ginecólogo, ponerse un  tampón o permitir el más mínimo roce con su vagina. Este temor al falo  (falofobia) es muy común que surja por alguna relación con un hombre que  las haya lastimado con su pene o tan sólo por haber escuchado quejas  por el estilo.
 
 
 
           
 
Los hombres desarrollan miedos acordes a sus genitales y a los viejos  mandatos culturales de "hombría y provisión". Están quienes tienen miedo  a no satisfacer a su pareja por el tamaño de su pene, ya sea éste  extremadamente grande o pequeño. Y si no es por cuestión de centímetros,  es la baja autoestima o temor a no responder como ellas esperan (o como  ellos creen que ellas esperan).
 
           
 
Están quienes no pueden tener contacto con mujeres bellas. En ellos  crece la curva de ansiedad y exigencia. Ni una ni otra, en ningún caso,  son buenas consejeras a la hora de gozar en la cama (o donde sea). En  materia de "escenarios de placer", hay quienes desarrollan fobias a  tener relaciones en algún lugar en especial (lugares cerrados,  espejados, vidriados y aparentemente expuestos al exterior, etc).  Generalmente, en estos casos, la fobia sexual está asociada a otras  fobias (a los lugares cerrados, las alturas, etc).
 
 
 
           
 
Sufrir de impotencia o eyaculación precoz sigue en la tabla de los clásicos masculinos de siempre.
 
 
 
           
 
No siempre alcanza con reemplazar inseguridades con una pastillita azul,  desinhibirse con unos tragos o respirar 20 veces antes de entregarse  al encuentro sexual que sea.  La consulta al profesional, como siempre,  es el pasaje más seguro a conquistar el placer.
 
           
 
Las técnicas clínicas y psicoterapéuticas son eficientes, junto, muchas  veces, a ciertos psicofármacos que permiten abordar los episodios de  fobia, los trastornos obsesivos y los eventuales ataques de pánico. Será  clave la alianza establecida entre profesional y consultante; así como,  de ser necesaria, la participación de las parejas. No todos los  tratamientos son iguales. Cada quien con su "mambo sexual", su  diagnóstico y debido tratamiento. Todo pasa. El goce no quiere otra cosa  más que ser encontrado.
 
 
 
 
 
 
 
La gama de las fobias  es muy amplia, pero más allá de las fobias más conocidas y comunes como  la claustrofobia o la xenofobia existen otros miedos que están  relacionados con el género de la persona y su sexualidad. Realmente el  número de fobias sexuales es verdaderamente grande y es que la  sexualidad ha sido siempre un foco de tensión para las personas. En  ciertas ocasiones la disfunción eréctil, la eyaculación precoz o la anorgasmia en las mujeres tiene en su base un miedo oculto.
 
 
 
Una de las fobias más generalizadas es la coitofobia o genofobia:  el miedo a mantener relaciones sexuales. En los hombres normalmente se  presentan problemas para mantener la erección mientras que en las  féminas se muestran dificultades para alcanzar el orgasmo. Este miedo  hace que las personas experimenten una gran ansiedad pues les preocupa  fallar de alguna manera en su desempeño sexual. Algunos tienen miedo de  sus impulsos sexuales o de perder el control durante el acto sexual  (algo que es considerado como una falta de autocontrol imperdonable).  Otros simplemente perciben la idea de tener relaciones sexuales como  algo desagradable o detestable.
 
 
 
¿De dónde proviene este miedo? Como puede presuponerse las causas son  múltiples, las más comunes suelen ser: 1. un trauma sexual vinculado con  una violación o un abuso sexual, fundamentalmente en las edades  tempranas; 2. haber sido testigo de un acto sexual que haya resultado  impactante para la persona, ya sea en su vida real o en un filme y, 3.  haber sufrido vaginismo en algún momento de la vida, por lo cual la  relación sexual se hizo dolorosa y se estableció un vínculo inadecuado  entre el dolor y el sexo. Otras causas pueden ser: la ausencia de  sentimientos de amor y cariño hacia la pareja, la experimentación de  culpas propiciadas por una educación cultural o religiosa demasiado  estricta, perversiones sexuales de parejas anteriores e incluso, muy al  contrario de lo que pueda pensarse: haber sostenido una vida sexual muy  activa y promiscua.
 
 
 
En estrecha relación con las causas de la coitofobia, puede hablarse de la agrafobia,  o sea, el miedo a ser víctimas de un abuso sexual. Esta fobia  usualmente se presenta en aquellas personas que han sido violadas con  anterioridad o en quienes han visto actos sexuales violentos, incluso en  un filme.
 
 
 
También puede encontrarse la erotofobia, que sería el  miedo a los temas relacionados con la sexualidad, a las preguntas de  índole sexual y en general a todo aquello que pueda relacionarse con el  erotismo. Es poco probable que los erotofóbicos hablen de sexo y suelen  tener reacciones negativas con respecto al material sexualmente  explícito. Por supuesto, esto conduce a que mantengan relaciones  sexuales con menor frecuencia y que tengan menos compañeros  sentimentales a lo largo de sus vidas. Algunas investigaciones han  demostrado una correlación entre puntajes elevados en la erotofobia y un  uso menos consistente de anticonceptivos, fundamentalmente debido a que  existe un desconocimiento general sobre la sexualidad humana.
 
 
 
Siguiendo esta misma línea que relaciona el sexo y el amor se halla la filofobia,  más conocida como el miedo al amor, a enamorarse o a estar enamorado.  Se trata de una condición que afecta profundamente la vida de quienes la  padecen ya que estas personas no desean enamorarse. El origen del  trastorno suele estar en traumas infantiles que degeneraron en complejos  de inferioridad y que estaban relacionados con la familia o con el  entorno afectivo. Quines padecen esta fobia suelen adoptar los  siguientes comportamientos: eligen relaciones imposibles donde nunca  podrán enamorarse, escogen hombres o mujeres que terminarán dejándolos  para así evitar el enamoramiento y escapann de alguien que se haya  enamorado de ellos buscándole defectos inexistentes. En sintonía con el  miedo romántico, se devela la existencia de otra fobia, filematofobia: el pavor por los besos y la negación a ser besados.
 
 
 
También pueden hallarse personas que temen a los juegos amorosos, a este miedo se le denomina: sarmasofobia o malaxofobia.  El término sarmasofobia proviene de "Sarmatia", una antigua región  próxima al Mar Muerto de la cual descendían las legendarias amazonas que  según la leyenda tenían aversión al contacto con los hombres.
 
 
 
Un tanto desligada de la relación sexual propiamente dicha pero siempre relacionada con el género, se presenta la gimnofobia, nudofobia  o miedo a la desnudez. Quienes padecen esta fobia temen, tanto ser  vistos desnudos como ver a otras personas desnudas, aún en aquellas  situaciones donde la desnudez es socialmente aceptable. Los gimnofóbicos  pueden experimentar miedo o ansiedad frente a todos o, por el  contrario, sólo frente a ciertas personas en particular. Una causa  posible de esta fobia es el sentimiento de inferioridad con respecto al  propio cuerpo, en especial debido a que se compara con las imágenes  mostradas en los medios que idealizan la belleza humana al punto de que  las imperfecciones naturales llegan a ser vivenciadas como un  padecimiento.
 
 
 
Por otra parte, existen personas que le temen a los hombres, en este caso nos referimos a la androfobia,  el miedo a los hombres. Se trata de una aversión hacia las personas de  sexo masculino, probablemente causado por un evento traumático sufrido  en la edad temprana, ya sea con un hombre o con un niño. Quienes padecen  esta fobia experimentan gran ansiedad, incluso cuando se den cuenta de  que las otras personas no representen una amenaza real.
 
 
 
Finalmente, apunto que otras personas sufren de onirogmofobia, miedo a los sueños húmedos y parafobia, el miedo a tener una perversión sexual.
 
 
 
 
 
             
 
                                                               
 
== Causas ==
 
 
 
 
 
 
 
== Síntomas ==
 
 
 
 
  
 +
En el caso de la fobia producida  por un abuso sexual  o el que se presenta a través de trastornos de la  personalidad, el  médico indica que se requerirá de un “tratamiento de psicoterapia  de  orientación psicoanalítica o psicoanálisis propiamente tal”.
  
 
== Tratamiento ==
 
== Tratamiento ==
Línea 167: Línea 52:
 
El sexo y la intimidad es de suma importancia para la salud de la pareja, por ello no dudes en consultar a un médico para encontrar las herramientas que te ayuden a superar ésta situación.  
 
El sexo y la intimidad es de suma importancia para la salud de la pareja, por ello no dudes en consultar a un médico para encontrar las herramientas que te ayuden a superar ésta situación.  
  
== Fobias sexuales ==
+
== Fobias específicas ==
 +
             
  
 +
* [[Afenfosfobia]]: miedo a ser tocado
 +
* [[Agrafobia]]:  miedo al abuso sexual
 +
* [[Caliginefobia]]: Miedo a las mujeres hermosas.
 +
* [[Cipridofobia]]: Miedo a las enfermedades venéreas.
 +
* [[Dishabiliofobia]]: miedo a desnudarse
 +
* [[Erotofobia]]:  miedo a hablar sobre cualquier tema erótico o sexual
 +
* [[Eurotofobia]]:  miedo a los genitales femeninos
 +
* [[Falofobia]]:  miedo al pene
 +
* [[Ginefobia]]: Miedo a la mujer.
 +
* [[Genofobia]]:  miedo al sexo
 +
* [[Gimnofobia]]:  miedo a la desnudez propia y ajena
 +
* [[Heterofobia]]:  miedo al sexo opuesto
 +
* [[Homofobia]]:  miedo a los homosexuales o a convertirse en homosexual
 +
* [[Itifalofobia]]:  miedo a tener una erección
 +
* [[Malaxofobia]]: miedo a los juegos sexuales
 +
* [[Medomalacufobia]]:  pánico a perder la erección
 +
* [[Parafobia]]:  miedo a la perversión sexual
 +
* [[Partenofobia]]: Miedo a las muchachas vírgenes o púberes.
 +
* [[Venustrafobia]]:  fobia que tienen los hombres a las mujeres hermosas.
  
Gimnofobia                                                                                                                                                   
+
=== Otras ===
                               
 
Consiste en el miedo a la desnudez  propia y ajena. Normalmente tiene un componente claro en la comparación  que estas personas realizan entre los cuerpos que les rodean y los  cuerpos que tienen idealizados en su mente.
 
 
 
Genofobia                                                                                                                                                   
 
                               
 
Aunque parezca imposible para  muchas personas, existe el miedo al sexo tal cual. Las personas que  sufren esta patología tienen verdaderos bloqueos en momentos que  deberían ser eróticos y agradables. Este es uno de los miedos más  comunes.
 
                       
 
                       
 
 
 
Vaginismo                                                                                                                                                   
 
                               
 
Hay muchas mujeres que tienen  miedo a ser penetradas y llevan este miedo hasta tal punto que sienten  pánico hasta a colocarse un tampón o ir al ginecólogo.
 
 
 
Venustrafobia                                                                                                                                                   
 
                               
 
Es la fobia que tienen los hombres  a las mujeres hermosas. Para ellos enfrentarse a una mujer bella es más  que un dolor de cabeza.
 
 
 
                       
 
Medolmacufobia                                                                                                                                                   
 
                               
 
Si antes hacíamos referencia a la  fobia más común de las mujeres, no podemos dejar atrás la más común  entre los hombres: la medomalacufobia, el pánico ante la idea de perder  la erección.
 
                       
 
 
 
Agrafobia                                                                                                                                                   
 
                               
 
Tener miedo a ser víctima de un  abuso sexual. Como es lógico pensar, generalmente lo padecen quienes han  sufrido de este tipo de abusos en algún momento de su vida, o lo han  presenciado demasiado cerca. Pero no siempre este es el caso.
 
 
 
Erotofobia                                                                                                                                                   
 
                               
 
Hay personas cuyo miedo consiste  en hablar de sobre temas eróticos, es el mayor trauma al que se pueden  enfrentar y no tiene nada que ver con la vergüenza. Este miedo recibe el  nombre de erotofobia
 
 
 
Fetichismo                                                                                                                                                   
 
                               
 
Es la práctica sexual que conlleva  el uso de artículos inanimados tales como ropa o juguetes sexuales para  la consecución del placer sexual. No se convierte en fobia hasta llega a  la obsesión.
 
                       
 
                       
 
                       
 
                       
 
 
 
Eurotofobia                                                                                                                                                   
 
                               
 
Otra de las fobias masculinas más  comunes es el miedo a los genitales femeninos, tanto que les bloquea y  les impide llegar a más en cualquier relación que comiencen.
 
Aunque pueda parecer extraño, la erotofobia  es una de las fobias sexuales más comunes que existen. SE trata de un  gran miedo a abordar cualquier tema vinculado al sexo y, en los casos  más extremos incluso a practicar el sexo.
 
Éste puede desprenderse de una educación represiva en la que el tema sexual era considerado malo o tabú. Quienes la padecen se bloquean ante situaciones eróticas, lo que impide o que practiquen o que disfruten del sexo.
 
 
 
Falofobia                                                                                                                                                   
 
                               
 
La versión femenina de la eurotofobia es la falofobia, el pánico por el pene masculino (ya sea verlo o tocarlo).
 
                       
 
La falofobia es un miedo que sin duda  limita de forma importante el contacto sexual. En las mujeres se  presenta como un temor a ver, tocar o tener contacto con el pene, mientras que en los hombres en algunas ocasiones puede presentarse en la forma de un miedo irracional ante las erecciones.
 
Dependiendo del nivel pueden presentarse o no encuentros sexuales, aunque con los límites lógicos que determina esta fobia.
 
 
 
Afenfosfobia, miedo a ser tocado
 
La  afenfosfobia resulta similar a la anterior, pero no solo enfoca los  juegos sexuales o el coqueteo sino el contacto como tal. Quienes sufren  de esta fobia presentan un miedo intenso a ser tocados en cualquier escenario, ya sea en público o en privado.
 
Esta fobia afecta claramente el desempeño sexual, convirtiéndose en un impedimento importante para el contacto.
 
 
 
Malaxofobia, miedo a los juegos sexuales
 
Ésta  fobia, que afecta mayormente a mujeres que a hombres, puede tener  diversos orígenes, pero consiste básicamente en el miedo a los juegos eróticos, el coqueteo, las caricias, masajes y todo tipo de contacto amoroso.  También conocida como sarmasofobia, dependiendo del nivel puede no  afectar la respuesta al sexo, es decir muchos pacientes que la  experimentan sienten placer durante el coito.
 
 
 
Homofobia, miedo a la homosexualidad
 
Lamentablemente  de todas las fobias sexuales, ésta es una de las más conocidas. Se  trata del temor irracional ante los homosexuales o ante la idea de convertirse en homosexual.
 
Además  de la aprehensión y temor, esta fobia incluye también un rechazo  importante hacia esta preferencia sexual, que muchas veces se manifiesta  con conductas y agresiones verbales o físicas.
 
 
 
Medomalacufobia, miedo a perder la erección
 
Mantener una erección estable hasta el final del coito es un elemento clave en el sexo. Pero en ocasiones la presión por alcanzar la resistencia sexual deseada hace que muchos hombres comiencen a experimentar un miedo intenso a perder la erección, conocido como medomalacufobia.
 
Uno  de los problemas derivados de este miedo es la frustración que genera,  al tiempo que lleva a muchos hombres a automedicarse con pastillas para  mejorar el rendimiento sexual cuando no las necesitan.
 
 
 
Dishabiliofobia, miedo a desnudarse
 
Está  claro que nuestro aspecto físico influye de manera notable en que nos  sintamos más o menos cómodos sin ropa. Todos hemos sentido alguna vez  miedo o verguenza de desnudarnos y de la reacción de nuestra pareja,  pero cuando ese temor nos controla y se vuelve algo irracional, es  posible que se padezca de dishabiliofobia.
 
Se  desarrolla debido a la baja autoestima vinculada con nuestro cuerpo,  pero representa un problema importante para muchas personas que no  consiguen hacer el amor si no es con la luz apagada o cubriendo con ropa  determinadas áreas de su cuerpo.
 
 
 
* Agrafobia:  miedo al abuso sexual
 
           
 
* Erotofobia:  miedo a hablar sobre cualquier tema erótico o sexual
 
           
 
* Eurotofobia:  miedo a los genitales femeninos
 
           
 
* Falofobia:  miedo al pene
 
           
 
* Genofobia:  miedo al sexo
 
           
 
* Gimnofobia:  miedo a la desnudez propia y ajena
 
           
 
* Heterofobia:  miedo al sexo opuesto
 
           
 
* Homofobia:  miedo a los homosexuales o a convertirse en homosexual
 
           
 
* Itifalofobia:  miedo a tener una erección
 
           
 
* Medomalacufobia:  pánico a perder la erección
 
           
 
* Parafobia:  miedo a la perversión sexual
 
           
 
* Venustrafobia:  fobia que tienen los hombres a las mujeres hermosas.
 
  
 +
* [[Vaginismo]]: Hay  muchas mujeres que tienen  miedo a ser penetradas y llevan este miedo  hasta tal punto que sienten  pánico hasta a colocarse un tampón o ir al  ginecólogo.
 +
* [[Fetichismo]]: Es  la práctica sexual que conlleva  el uso de artículos inanimados tales  como ropa o juguetes sexuales para  la consecución del placer sexual. No  se convierte en fobia hasta llega a  la obsesión.
  
 
== Fuentes ==
 
== Fuentes ==

última versión al 18:29 9 abr 2019

Erotofobia
Información sobre la plantilla
Fobia1.jpg
Miedo a experimentar cualquier tipo de sensaciones sexuales.
Clasificación:Fobia

Erotofobia o Fobia sexual. Se define como un persistente, anormal e injustificado miedo a experimentar cualquier tipo de sensaciones sexuales.

Erotofobia

Padecer de fobia sexual, es padecer de algo relativo a la sexualidad. Los pacientes fóbicos o bien evitan por completo el sexo o su ansiedad y evitación se restringen a facetas concretas de la sexualidad: fracaso sexual, los genitales, secreciones y olores sexuales, fantasías sexuales, diversas actividades eróticas, como el beso profundo, el sexo bucal o anal, la masturbación, el orgasmo, el desvestirse delante de la pareja, la visión del compañero/a desnudo, la preñez, etc.

Síntomas

Los pacientes aquejados de fobias sexuales sufren con frecuencia trastornos por angustia (síndrome de ansiedad fóbica). Tales sujetos presentan, desde una base psico-fisiológica, un umbral anormalmente bajo ante la angustia. Experimentan intensas crisis de angustia y tienden a presentar múltiples fobias, entre ellas las de carácter sexual.

Las personas con un umbral de miedo o angustia normal también pueden ser víctimas de fobias sexuales. Cabe suponer que estos miedos irracionales se adquieren o "aprenden" en virtud de una disposición neurótica. Por supuesto, ello no quiere decir que los pacientes con trastornos por angustia no aprendan a sentir terror o no estén sometidos a procesos neuróticos. Por el contrario, probablemente su propensión a angustiarse les hace más vulnerables a dichos procesos.

La distinción entre fobia sexual “simple” y fobia dimanante de un trastorno por angustia es un factor de primordial interés en el curso de la evaluación, dado que los pacientes que sufren crisis de angustia requieren, además del consabido tratamiento psicológico, una medicación adecuada , mientras que los afectos de fobias sexuales simples responden a una gran variedad de enfoques psicoterapéuticos y no precisan que se les medique. Las fobias simples son muy aptas para la aplicación de la terapia sexual, en tanto que los pacientes fóbicos con trastornos por angustia corren el riesgo de empeorar con dicha terapia, salvo en el caso de que se hallen protegidos de las crisis de angustia por los fármacos pertinentes.

Uno de los problemas sexuales que se oculta a menudo es el miedo a enfrentarse a una relación. Temor a la penetración, a la intimidad o el salto a la palestra de los valores o creencias culturales y religiosas, son factores que inciden de manera significativa a la hora de estar a solas con la pareja.

Causas

Las causas que llevan a la evitación del sexo pueden ser múltiples, entre ellas el coito doloroso por causa de una perturbación ginecológica no diagnosticada, la contemplación de la pareja como un ser repulsivo o un conflicto neurótico en torno al placer y el disfrute sexual. Otras veces, el paciente ha desarrollado un patrón sindrómico de evitación en virtud de un síndrome de ansiedad fóbica (trastorno por angustia) no concienciado. En la mayoría de los casos, la evitación fóbica de la sexualidad que deriva de estas etiologías tiene un pronóstico bastante favorable, siempre y cuando se identifique correctamente el agente patógeno y se prescriba la medicación y/o la terapia psicológica adecuadas.

Una de las causas más conocidas frente al padecimiento de la fobia sexual es el haber sido víctima de una violación. Esta experiencia traumática puede gatillar lamentables consecuencias en la persona, quien después de este hecho, puede llegar a sentir incluso repulsión por los encuentros sexuales, evitando a toda costa llegar a la intimidad.

Pese a lo anterior, existen otras circunstancias que llevan a este aborrecimiento y que tienen que ver con la personalidad del individuo, su temperamento o ciertas convenciones sociales como el embarazo fuera del matrimonio. Estos agentes marcan las vidas de los afectados, quienes incluso – y en los estados fóbicos extremos – se mantienen vírgenes de por vida, llegando incluso a formar un odio social importante.

Tratamiento

Como toda fobia, existen tratamientos para combatirla. Las terapias dependen de la naturaleza del miedo y que según aquello, habrá ejercicios específicos para los pacientes, lo que los llevará a tener una mejor calidad de vida en el terreno sexual.

Para los casos más simples se necesitarán pocas sesiones de terapia sexual, las que consisten en ejercicios sencillos indicados por un sexólogo o terapeuta entrenado. Este tipo de tratamiento tiene por objetivo “la desensibilización sistemática del temor a través de encuentros sucesivos de creciente carácter erótico y durante los cuales existe una prohibición de tener relaciones sexuales genitales. Esto reduce de inmediato la conducta evitativa del encuentro con caricias sensuales pre-genitales”, afirma el especialista.

En el caso de la fobia producida por un abuso sexual o el que se presenta a través de trastornos de la personalidad, el médico indica que se requerirá de un “tratamiento de psicoterapia de orientación psicoanalítica o psicoanálisis propiamente tal”.

Tratamiento

Ya sea que presentes una fobia sexual o cualquier otro tipo de fobia, es muy importante visitar a un terapeuta sexual. Solo un especialista podrá ayudarte a encontrar el origen de tu miedo y trabajar en ello para superarlo con éxito. El sexo y la intimidad es de suma importancia para la salud de la pareja, por ello no dudes en consultar a un médico para encontrar las herramientas que te ayuden a superar ésta situación.

Fobias específicas

Otras

  • Vaginismo: Hay muchas mujeres que tienen miedo a ser penetradas y llevan este miedo hasta tal punto que sienten pánico hasta a colocarse un tampón o ir al ginecólogo.
  • Fetichismo: Es la práctica sexual que conlleva el uso de artículos inanimados tales como ropa o juguetes sexuales para la consecución del placer sexual. No se convierte en fobia hasta llega a la obsesión.

Fuentes