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Mayo de 2011

  • Tutankamón y sus misterios llegan a México

México, 5 may (La Crónica) [1] El Antiguo Egipto y sus rituales se presentan por primera vez en México con la exposición Tutankamón. La tumba, el oro y la maldición, conformada por más de doscientas reproducciones exactas que ofrecen un acercamiento a los misterios de la religión de los faraones, la momificación de reyes y la tumba de Tutankamón como fue descubierta en 1922.

La exposición será inaugurada el 7 de mayo en el Palacio de la Autonomía y entre sus piezas más importantes cuenta con la máscara funeraria, el sarcófago, el trono, las joyas y la diadema real de Tutankamón, además de distintas estatuas funerarias: los llamados vasos canopos, donde se depositaban las vísceras de los cuerpos embalsamados y la reproducción del tesoro descubierto por Howard Carter.

“Esta exposición es relevante tras la decisión del gobierno egipcio de cerrar el acceso al público a la pirámide que contiene la tumba de Tutankamón y de prohibir que esos tesoros salgan del Museo Egipcio de El Cairo para ser exhibidos en el extranjero”, aseguró Rafael Moreno Valle Suárez, presidente de Fundación UNAM.

Sin embargo, “la muestra también hace un parangón entre las culturas egipcia y prehispánica, aunque se sabe que no existió contacto directo entre éstas. Sin embargo, es importante descubrir cómo culturas antiguas, lejanas y que se desarrollaron anacrónicamente llegaron a paradigmas similares”, explicó Denisse Córdova, investigadora del Instituto Politécnico Nacional (IPN), encargada de realizar el recorrido a medios.

“Todos los objetos expuestos se recrearon meticulosamente como preciosas antigüedades. Artistas de la región de Toscana, Italia, trabajaron en las piezas del tesoro de Tutankamón, utilizando las mismas técnicas y materiales de los vestigios originales, así como una gran cantidad de oro”, aseguró.

  • El Museo Egipcio se muda a las Pirámides

El Cairo, 3 may (ABC) [2] El Museo Egipcio de El Cairo aspira a convertirse en el templo del siglo XXI de los grandes tesoros de la Antigüedad con su nueva sede, que se construye ahora junto a las Pirámides de Guiza y tiene previsto abrir en el año 2015.

Situado junto a la ladera del gran altiplano de Guiza, sobre el que descansan las pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos, el futuro Gran Museo Egipcio será un enorme complejo de 85 000 metros cuadrados que albergará 100 000 piezas, un almacén de antigüedades y un laboratorio de restauración.

El ministro de Estado para las Antigüedades, Zahi Hawas, presentó hoy ante la prensa, junto al equipo que dirige el museo, los planos detallados del complejo y aseguró que el objetivo es que el nuevo centro no tenga nada que envidiar a gigantes como el Louvre de París, el Museo Británico de Londres o el Metropolitan de Nueva York.

La nueva sede no tendrá nada que ver con la actual, situada en un antiguo edificio en pleno centro de la capital que data de 1902, y en cuyos pasillos polvorientos se almacenan decenas de sarcófagos y estatuillas sin identificar, o etiquetadas en idiomas dispares que van desde el árabe, al inglés, el italiano o el japonés.

Las primeras imágenes del proyecto que se han hecho públicas hoy muestran grandes salas de techos altos y galerías con mucha luz natural: "Están diseñadas de forma que el visitante sienta que está entrando en un yacimiento arqueológico", explicó una de las responsables de la construcción del nuevo museo, Maria Ducianti.

  • Orientación estelar de templos egipcios aún esconde misterios

El Cairo, 2 may (ABC) [3]. Los templos egipcios aún encierran misterios para arqueoastrónomos como el español Juan Antonio Belmonte, que investiga la pasión del Antiguo Egipto por orientar sus monumentos hacia las estrellas.

Belmonte, presidente de la Sociedad Europea de Astronomía Cultural (SEAC) , forma parte de un selecto club mundial de decenas de personas interesados en descubrir las razones sobre la orientación estelar de los monumentos antiguos, tanto en Egipto como en otras civilizaciones antiguas. Es una ciencia que comenzó a desarrollarse en serio a partir de los años ochenta, y desde entonces cada vez que se abre una puerta para resolver un misterio se descubren muchas puertas más.

Según Belmonte, que visita Egipto para dar una serie de conferencias y revisar un proyecto sobre la orientación de los templos coptos, los antiguos egipcios tuvieron una especial predilección por constelaciones como “Mesjetiu” , equivalente al carro en la Osa Mayor, en la que ellos veían representada la pierna de un toro y una azada. Mesjetiu -añadió- era la más importante de las estrellas imperecederas (siempre están presentes en el firmamento). Esta constelación era tan importante que se usó para orientar los templos y las pirámides en la línea meridiana”.

Pero también se rindió culto a la estrella Sirio, el astro de la diosa Isis, cuyo orto helíaco (primera aparición en el horizonte) permitió anticipar las crecidas del Nilo y suplantar los errores de un calendario que, al no contar con un día extra cada cuatro años, se desajustaba con el tiempo.

Abril de 2011

  • Proyecto español en Luxor desvela los enigmas de la tumba de Amenhotep Huy

Madrid, 29 abr (El Imparcial)[4]. Los trabajos de excavación en la tumba del visir Amenhotep Huy, en los que se encuentra inmerso desde hace dos años un equipo de profesionales del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto (IEAE), arroja en cada campaña resultados esclarecedores y, sobre todo, esperanzadores de poder ver restaurado este enclave funerario de la dinastía XVIII de la antigua Tebas, hoy Luxor.

Francisco Martín Valentín, encargado de dirigir este proyecto, ha sido el encargado este viernes de dar cuenta de lo hallado en la etapa de trabajos arqueológicos que los ha mantenido ocupados desde octubre a diciembre de 2010.

Tras la primera campaña llevada a cabo en 2009, en la que se encontraros más de 3000 fragmentos, esta segunda etapa ha hecho tomar conciencia al equipo de Martín Valentín de que la investigación que realizan comienza a tomar formar de un modo que hará situarla como referencia en el mundo de la egiptología. Un premio merecido para su labor.

  • Egipto recupera pieza arqueológica devuelta por México

México, 28 abr (PL) [5]. Egipto anunció hoy la recuperación de un panel de piedra caliza que permaneció durante tres años en la aduana de México, un día después de confirmar el hallazgo de otra relevante pieza de la era faraónica. Una nota del Ministerio de Estado para las Antigüedades indicó que la reliquia está actualmente bajo custodia de la embajada egipcia en la capital mexicana y será traída al país próximamente.

La pieza es un panel de piedra caliza tallado en bajorrelieve con una cabeza de perfil de una persona no definida que mide 15,6 centímetros de alto por 15 de ancho y 2,8 de grueso, y fue extraída de la zona arqueológica de Aswán, en el Alto Egipto.

Según el jefe del departamento de antigüedades recuperadas, Ahmed Mustafa, cuando el objeto calificado de "invaluable" llegue a El Cairo será sometido a restauración para luego exhibirlo en el Museo Egipcio capitalino, que anunció hoy ampliará su horario de visita los viernes.

  • Descubren la estatua más grande del faraón Amenhotep III en el sur de Egipto

El Cairo, 26 abr (EFE) [6]. Arqueólogos egipcios han descubierto la estatua más grande encontrada hasta ahora del faraón Amenhotep III, en la ciudad de Luxor, a unos 700 kilómetros al sur de El Cairo, informó hoy el ministro de Estado para Antigüedades Zahi Hawas.

La estatua fue hallada en excavaciones llevadas a cabo en el área de Qarna, donde se encuentra el templo de Amehotep III (1390-1352 a.n.e.), en la ribera oeste del río Nilo, en Luxor, precisa el ministro en un comunicado difundido por su oficina. El coloso, esculpido en cuarcita pintada y con trece metros de altura y casi seis de ancho, era uno de los dos que flanqueaban la entrada norte del templo de Amehotep III y es probable que se desplomara y despedazara durante el terremoto que sacudió Egipto el año 27 a.n.e.

La pieza fue descubierta por primera vez en 1928 por un arqueólogo egipcio y otro alemán, pero fue olvidada en una zona agrícola hasta que fue cubierta por la tierra.

Amenhotep III, uno de los faraones más destacados de la dinastía XVIII, fue padre del rey Ajenatón y abuelo de Tutanjamón.