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Culturas africanas

Las culturas africanas
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Concepto:La cultura en África

Cultura. Es el conjunto de todas las formas, los modelos o los patrones, explícitos o implícitos, a través de los cuales una sociedad regula el comportamiento de las personas que la conforman. Como tal incluye costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias. Desde otro punto de vista se puede decir que la cultura es toda la información y habilidades que posee el ser humano. El concepto de cultura es fundamental para las disciplinas que se encargan del estudio de la sociedad, en especial para la antropología y la sociología.

Historia

Hasta hace un tiempo más o menos cercano, de Africa se sabía poco y mal. Los eruditos del siglo XV resumían su saber escribiendo sobre los mapas del continente "Ibi sunt leones" (Allí hay leones) y la cabeza más enciclopédica hasta el siglo XIX, que era la de Hegel, describía a los negros como una raza infantil y a Africa como "...el espíritu ahistórico, el espíritu no desarrollado, aún envuelto en las condiciones de lo natural... situado en el umbral de la historia del mundo".

Efecto del desconocimiento

La subordinación inherente a un continente marginal y esclavo. Pero la descolonización del tercer cuarto del siglo XX dió lugar a una época nueva que ha enfrentado a los pueblos africanos a las complejas tareas de su desarrollo social y cultural. Ellas pasan por la reafirmación de una identidad que tiene entre sus fuentes la restitución del pasado africano. La historia de Africa -ha dicho Ki-Zerbo- es la historia de su toma de conciencia.

El saber acopiado por Occidente sobre el pasado de África

Esta lleno de mitos. Entre ellos, el mito de la imposibilidad de su historia científica; el mito de la inaccesibilidad de su pasado; el mito de la ausencia de escritura y el mito del estancamiento natural de los pueblos negros que hizo objeto del interés histórico sólo al Africa vinculada al mundo [mediterráneo] y a temas puntuales como Egipto, el Magreb o la Etiopía cristiana. Si esos mitos no son superados, la historia científica de Africa no puede construírse. La tarea exige la doble operación de desmontaje o deconstrucción de la historia africana tradicional -escrita a la luz de los prejuicios de una mirada eurocéntrica y dominadora- y de reconstrucción crítica de un pasado ignorado y vastísimo.

C. Darwin

Plantea que nuestros primeros padres hayan vivido en Africa más que en cualquier otro lugar, así formuló una intuición que parece confirmar la ciencia contemporánea. Investigaciones actuales suponen la concurrencia de condiciones favorables que convirtieron a ese continente en el espacio donde se desarrolló en lo esencial el proceso de hominización, se dice que África atesora la serie más completa de restos prehistóricos humanos. Tres mil años antes que en Europa, el neolítico comenzó en Africa. Y no en Egipto, sino en el [Sáhara], que era entonces una zona atractiva, de ríos de importancia y abundante vegetación en la cual el intercambio de técnicas entre comunidades propició una práctica agrícola muy diversificada -trigo, cebada, sorgo, mijo, palmeras, plantas textiles, etc.- y una ganadería mucho más modesta, que fueron desarrolladas de forma autónoma y paralela a la de otros pueblos asiáticos e [indoamericanos].

Los pueblos

Africanos del Sáhara neolítico crearon mediante su agricultura una de las primeras revoluciones tecnológicas de la historia, ello les permitió construir una vida estable y desplegar un intercambio técnico y cultural con pueblos de otras regiones, el desarrollo alcanzado desde el sur por las comunidades del Sahara fue irradiado progresivamente hacia el norte de Africa, y la civilización que luego floreció en el valle del Nilo no se explica sólo por los cambios operados allí gracias a la fertilización extraordinaria y a la fuerte concentración demográfica que estimuló la desertización del Sáhara, sino precisamente por la riqueza cultural creada y trasmitida por los pueblos negros más antiguos del sur, en quienes los egipcios reconocían a sus antepasados.

Los egipcios

Organizaron una civilización agrícola de gran desarrollo artesanal y una consistente estructura estatal y militar que se impuso sobre las poblaciones vecinas, entre ellas sobre los reinos nubios, que extendieron a través del río un comercio ventajoso por el cual exportaban hacia el sur manufacturas de bronce y otras producciones y asímismo, inventaron la escritura, sobre sus papiros estampaban jeroglíficos que evolucionaron hasta integrar un alfabeto y, significativamente, concedieron a la mujer un papel relevante. Lo atestiguan la ascendencia de la madre en su cultura, la existencia de un clero femenino y prácticas como la restitución de los bienes raíces a la mujer y el ofrecimiento de regalos a los suegros. Sus espléndidas obras de arte tenían una profunda inspiración religiosa y su cosmovisión ponderaba no el valor del progreso sino del equilibrio y la paz por oposición a las fuerzas de la perversión y el caos.

Entre los siglos VII y XII

Se fundan la mayoría de los grandes reinos africanos. Desde el siglo VII había tenido lugar la conquista musulmana del norte de Africa y ello facilitó la organización de un comercio intracontinental a través del Sáhara y desde las costas con los reinos del Africa subsahariana en el que los árabes, estimulados por beneficios considerables, actúan como intermediarios. Los imperios de Gana y Awdaghost al occidente y de Nubia y Aksum al noreste, por ejemplo, que sometieron varios reinos y se extendieron por territorios ricos en minas auríferas, alcanzaron un poder económico importante gracias al comercio de oro y de esclavos. Esos reinos crearon ciudades en cuyos límites se desarrollaban mercados internos que atraían los productos agrícolas y ganaderos. Cortes encabezadas por reyes negros abrigaban consejos civiles -los consejos del rey que eventualmente nombraban, por su competencia técnica, ministros musulmanes- y organizaban poderosos ejércitos con cuyo respaldo se emprendían acciones expansivas que intensificaban su poder o indicaban la hora del debilitamiento.

A partir del siglo XVI

Procesos exógenos obstaculizan la vida independiente de los pueblos de Africa los estados musulmanes no se contienen en su papel de intermediarios y se lanzan a una política expansionista que contribuye a la desmembración de los imperios del interior, de esa política fueron relevados progresivamente por los europeos, que luego de explorar el continente ponen en marcha la institución de la trata. El comercio al por mayor de negros africanos se impuso para satisfacer las necesidades de mano de obra barata abiertas en el nuevo mundo, a través de factorías o estaciones que rodeaban desde las costas el continente africano y donde se concentraban los esclavos capturados o traídos del interior, se organizó la trata, cerca de cien millones de esclavos fue el saldo de una sangría humana que involucró también a los propios gobernantes africanos.

Los cambios históricos decisivos que consagraron

La situación de dependencia general y el retraso de Africa tuvieron lugar posteriormente, en los veinte años que median entre 1890 y 1910, las potencias europeas conquistaron, ocuparon y sometieron a un continente cuyo territorio, en un ochenta por ciento estaba gobernado por sus dirigentes autóctonos, en su abrumadora mayoría, estos se negaron a la imposición y expresaron su determinación de defender su soberanía y su independencia, su religión y sus formas de vida tradicional.

Cultura africana en Cuba

En los sistemas de pensamiento religioso-tradicionales de Cuba, ocupan un lugar cimero la riqueza y variedad de la Santería o Regla de Ocha, los cultos de origen Bantú y sus diferentes variantes: palo monte, mayombe, briyumba, kimbisa; y las sociedadesAbakuá. Otra manifestación mágico religiosa de trascendencia para los cubanos es el espiritismo, manifestada en variantes como: espiritismo de mesa, espiritismo de cordón, espiritismo científico, bembé de sao, y el espiritismo cruzado. La otra religión que guarda relación con el mencionado sistema es el Vodú.

  • Antecedente:

Los cultos populares en Cuba han creado sus sistemas de creencias en el propio proceso de formación pluriétnica del etnos-nación cubano, a partir de las variadas influencias; lo que las hacen eclécticas, y expresadas de forma sincrética. Esto nos permite comprender las diferencias regionales dentro de un mismo culto, o aquellos que se presentan entre los seguidores de estos propios fenómenos. Otra característica que los distingue es su nivel de tolerancia, al aceptar todo sobrenaturalísimo propio y ajeno.

La mística ocupa un lugar importante, reflejando las aspiraciones del hombre de relacionarse directamente con lo sobrenatural mientras en las culturas primigenias y en las religiones más elaboradas, es la creencia, en que el yo consciente puede trascender las limitaciones físicas para adentrarse en otras formas distintas del ser; precisamente en las religiones iniciales la vía fundamental para la comunicación o comunión con lo sobrenatural se expresaba a través de las danzas frenéticas con movimientos dinámicos, drogas, alcoholes, tabacos, y sustancias alucinógenas. En sistemas mágicos religiosos actuales se recurren a métodos como la meditación trascendental y la contemplación.

En las religiones populares en Cuba, el muerto ocupa la piedra angular en los diferentes sistemas o reglas; sin muerto no hay nganga, no hay pacto con nsambi, no hay acción sagrada; pero sin muerto tampoco habrá Ocha sobre la cabeza del iniciado, ni espiritismo, ni tampoco habrá bembé, donde muertos y orichas conviven el mismo espacio durante la ceremonia.

Por diversas vías se llegó al sincretismo religioso cubano, en la relativa analogía de los preceptos católicos, Santería, bantú, espiritismo y el Vodú.

La Regla de Ocha o Santería

La Regla de Ocha o Santería está representada por Olofi, Dios supremo; Oloddumare, la fuerza de la tierra y Obbatalá, el depositario donde se resumen estas dos deidades; [Obbatalá] es el dueño de todas las cabezas, debajo de este olorum se encuentran los demás orichas, dispuestos por jerarquías, atributos, y ascendencias sobre los hombres, en un complejo tejido de relaciones con sus hijos. El principio esencial de Ocha es la reafirmación de la existencia terrenal del futuro santero, se realiza la iniciación y se alejan todas las letras contrarias a la vida del futuro sacerdote, pero estas no desaparecen; es decir, habrá comidas que no podrá comer, relaciones que no podrá comer. Así lo ha dicho Ifá, que le reveló todo lo que acaecerá hasta el momento del último aliento.

Las etnias portadoras dentro de la cultura Bantú pueden reconocerse a través de diversos grupos que se mezclaron en estas tierras en el proceso de nuestra formación nacional, donde la mano de nsambi, supremo Dios de los Congo, haya tocado tierra en este Nuevo Mundo, una potencia regente universal, único Dios del tata nganga, en quien la voluntad de nsambi se realiza a través de la naturaleza. La acción que ejerce el sacerdote de la Regla de Palo Monte sobre lo creado por nsambi hace posible un poder directriz.

Cabildo Kunalungo

Desde las última década del siglo xix, una de las celebraciones de carácter religioso, representativa del culto de origen africano Bantú, es el [Cabildo Kunalungo], que se desarrolla en la región Central de Cuba, específicamente en la zona de Sagua la Grande, provincia Villa Clara, fundado por antiguos esclavos de procedencia Conga o Bantú que emigraron desde las zonas más cercanas, asentándose en este lugar, conocido como barrio Pueblo Nuevo. Desde ese momento, los negros descendientes y también pobladores blancos se iniciaron como Sociedad de San Francisco de Asís.

En el mencionado libro “Componentes étnicos de la nación cubana” de Jesús Guanche Pérez se hace alusión a la denominación Congo: ¨Los africanos denominados en Cuba congo, proceden de la gran área etnolingüística bantú (bantu), desde la parte norte del [río Congo] hasta el sur de Angola, correspondientes al subgrupo lingüístico benué-congo. Bajo esta denominación aparecen diversos componentes étnicos entre los que sobresalen los banda, [boma], [bubi], [kamba], [kongo] (propiamente dichos), [kuba], [mbala], [mbamba], [mbundu], [ndamba], [ovimbundu], [songe], [sundi], [yaka] y otros.¨¨

En la sede del [Cabildo Kunalungo] se guarda con mucho celo las prendas que durante siglo se conservan por sus devotos; es decir, la propia imagen de San Francisco de Asís (traída desde España), el tambor Catalina más otro tambor de tipo Yuka y la bandera cubana conforman esas reliquias, utilizadas en las ceremonias que cada año se celebran entre los días 3 y 12 de octubre. Es importante señalar que estos rituales se acompañan del toque de los Congos: La Makuta.

Como elemento característico podemos nombrar a los cantos, dedicados a San Francisco de Asís, con la peculiaridad que muchos de ellos no son de carácter religioso sino que poseen un carácter jocoso y picaresco y lo más impresionante que no todos se manifestaban en lengua kikongo, sino que en castellano e incluso en algunos mezcla de los dos.

Esta importante tradición se distinguió desde aquel por la unidad de ricos, pobres, blancos y negros en un solo fin: celebrar la fiesta de los kunalungueros.

Sobre el Kunalungo han escrito muchos historiadores e investigadores, entre los que señalamos a: Rodrigo Prats, Alejandro García Caturla, Wifredo Lam y don Fernando Ortiz, quien describió: “…En Kunalungo presenciamos algunos bailes de tipo críptico casi inequívocamente lascivo bailando únicamente por una mujer que parecía arrebatada por un frenesí dionisiaco, como una bacante, entre una masa de espectadores entusiasmados que la acompañaba en su estribillo”.

Otra de las informaciones sobre los bailes de origen Congo, sobre todo en el centro del país, se señalan en el Atlas Etnográfico de Cuba: Cultura Popular Tradicional

Casino Congo de “San Antonio”

La transmisión del legado cultural bantú en Cuba, de gran importancia antropológica, histórica y cultural aparece en el Casino Congo de “San Antonio”, en Santa Isabel de Casino Congo de “San Antonio”,

Las Lajas, situada en la actual provincia de Cienfuegos, en el sur del centro de Cuba. Fundada en 1853, este poblado que pertenecía a la jurisdicción de Cienfuegos abarcó varios ingenios azucareros cuyos dueños introdujeron esclavos procedentes de las zonas bantú, donde hoy proliferan sus descendientes. En 1886, al decretarse el cese de la esclavitud, los antiguos esclavos, mano de obra necesaria para la producción de azúcar, van a asentarse en esta parte del poblado. Estas tierras son precisamente las del barrio congo de La Guinea, donde más analfabetismo hubo hasta el triunfo de la Revolución.

El Casino "San Antonio" fue fundado en 1844 por esclavos de origen bantú en los barracones del ingenio "Ciudad Caracas", llamado así por el origen venezolano de sus dueños. El Casino, como muchas otras asociaciones de la cultura conga de América, tomó el nombre de San Antonio por ser este el patrón de Portugal, país que concentró la mayor cantidad de comerciantes esclavistas de la zona bantú y, por tanto, fue el primero que obligaron a adorar y que originó en estos grupos africanos el proceso de transculturación.

Esta institución ha aglutinado durante más de un siglo a los descendientes de los esclavos de origen [bantú] de esta amplia zona azucarera, ha sido el reservorio más importante de las tradiciones culturales de origen congo del centro de Cuba, por lo que ha posibilitado la supervivencia de numerosos rasgos (bailes, costumbres familiares, comidas, rezos, cantos y términos) de gran valor para los estudiosos de numerosas ciencias, entre ellas la antropología lingüística.

Estas relaciones inseparables entre lengua y cultura evidencian en este caso un proceso histórico de integración humana que solamente puede ser conocido en toda su dimensión si somos capaces de detectar tras las palabras todo un conjunto de tendencias de asimilación, resistencia y diseminación que se conjugan en el funcionamiento de un repertorio lingüístico no casual ni esporádico, sino de claro sentido de cotidianidad de las más indispensables nociones culturales de supervivencia de un grupo humano sojuzgado socialmente, y que se negaba a desaparecer.

Los estudios [etno-lingüísticos] sobre el Casino comenzaron en el año 1969 cuando la Carrera de Letras de la Universidad Central de Las Villas realizó sus primeros trabajos de campo en Lajas durante la zafra de ese año. Algunos de sus resultados fueron publicados en la revista Islas y abrieron la posibilidad de realizar los dos primeros trabajos de diploma sobre el barrio La Guinea.

Posteriormente investigadores cubanos y extranjeros se han interesado en la función del “Casino” en la conservación del legado bantú en la cultura [iberoamericana].

La permanencia del Casino “San Antonio” durante siglos en el panorama cultural de nuestro país es relevante, pues no solo ha sido el centro de irradiación en la región central de Cuba en cuanto a la nitidez y confiabilidad del corpus, sino que su prestigio dentro de los descendientes de congos trasciende al nivel nacional.

La Santísima Cruz de Mayo

La festividad religiosa Altares de Cruz o Veladas se ha desarrollado de forma ininterrumpida desde hace más de un siglo, siendo la región central del país, específicamente en la zona de Santa Fe, actual municipio de Camajuaní, provincia Villa Clara. Esta manifestación expresa el sincretismo religioso cubano, dado por las manifestaciones o expresiones católicas fusionadas entre sí con elementos propios de la Regla de Ocha o Santería, con la ya conocida Regla de Palo y con el Espiritismo.

Cuenta la leyenda, que el 3 de mayo de 1848 nace en el bohío del esclavo Félix Fusté su hijo, el que a las pocas horas de nacido se le presentaron unas convulsiones, lo que creó un momento de desesperación de sus familiares, los que decidieron pedir ayuda a una curandera, que por cierto, era isleña, conocida por sus poderes de curación en toda la zona de la Fe. Al llegar al bohío del negro Fusté preguntó si el niño estaba bautizado, y por supuesto sus padres respondieron que no; acto seguido la curandera le impuso el sacramento de fe de bautismo y le derramó sobre su cabecita el agua bendita; colocó sal sobre su boquita y le ungió con manteca de corojo para otorgarle el nombre de José de la Cruz.

Posteriormente la isleña les trajo de regalo a los padres una cruz de madera, con la advertencia de que todos los 3 de mayo debían hacer una fiesta por el nacimiento del niño y también por la celebración de la cruz, precisamente por deberle la vida al afortunado pequeño. Es entonces que un año después de este acontecimiento, en 1849, se celebra por primera vez en la choza del liberto Félix Fusté La Santísima Cruz de Mayo, tradición que se ha preservado desde entonces hasta nuestros días.

Para esta ceremonia se monta un altar, consistente en una base y tres escalones vestidos con paños blancos elegantemente bordado, en el estrado superior se coloca la cruz superior (la centenaria entregada por la curandera canaria) y en los tres restantes se colocan dos cruces (una en cada lado), los espacios restantes se completan con búcaros, flores y velas.

La veneración de la cruz está presente en todos los cultos y representa el símbolo sagrado de la expiación y del sacrificio redentor de Jesucristo. A la cruz se le atribuyen poderes mágicos.

Otros de los rituales al Altar de Cruz son los toques Bantú con los tambores yuka, llamando a cantar y bailar a los presentes con la herencia de los elementos heredados del Congo o Palo Monte, ejecutados por los ancianos de la familia a través de la makuta y el garabato y otros cantos y danzas tradicionales aprendidas por sus antepasados.

Después de nueve días, el último, (11 de Mayo), antes de la salida del sol, se bajan las cruces del altar, saliendo en procesión hasta el río y al regreso se entregan las referidas cruces por orden de jerarquía a los familiares. De esta manera se celebra la Fiesta de Cruz de Mayo en Santa Fe.

Espiritismo cruzado o Bembé de sao

El conocido Espiritismo cruzado o Bembé de sao, con mayor acepción en la región oriental, forma parte del sistema mágico-religioso de origen africano practicado en Cuba. Sus ceremonias son una especie de axioma ecléctico, pues sus rituales son acompañados de rezos, oraciones e invocaciones católicas y se combinan con cantos y bailes de estirpe Bantú y Yoruba, al que se le incorpora el agua para el despojo como elemento purificador. De alguna manera, hay alguna similitud con la Fiesta de Cruz.

Actualidad

Los cubanos, de una forma u otra han heredado y continúan transmitiendo muchos de estos elementos que se imbrican en su cultura. La salvaguarda de estos como identidad nacional, es objeto de constantes indagaciones e investigaciones, que se plasman en libros de texto, documentos informativos y de consultas, que aseguran la preservación de estas manifestaciones.

Fuentes

Referencias