Saltar a: navegación, buscar

Edmund Halley

Edmundo Halley
Información sobre la plantilla
Edmund.jpg
Célebre astrónomo inglés, primero en observar y calcular la órbita del cometa que lleva su nombre.
Fecha de nacimiento29 de octubre de 1656
Lugar de nacimientoLondres, Bandera de Inglaterra Inglaterra
Fecha de fallecimiento14 de enero de 1742
Lugar de fallecimientoGreenwich, Bandera del Reino Unido Reino Unido
CampoAstronomía
Alma máterUniversidad de Oxford
Conocido porCalcular por primera vez la órbita de un cometa (Cometa Halley)
CónyugeMary Tooke

Edmundo Halley. Célebre astrónomo inglés, primero en catalogar las estrellas del cielo austral así como, en observar y calcular la órbita del cometa que lleva su nombre, anunciando además su regreso para finales de 1758, a partir de una teoría propia que defendía la existencia de cometas de trayectoria elíptica asociados al sistema solar. Sus Tablas astronómicas, en las que trabajó hasta su fallecimiento, estuvieron vigentes durante muchos años.[1]

Síntesis biográfica

Primeros años

Nació en Hagges, cerca de Londres, Inglaterra, el 29 de octubre de 1656. Provenía de una familia de Derbyshire y era un adinerado fabricante de jabón en Londres en el momento en el que el uso del jabón empezaba a extenderse por Europa. El padre de Halley perdió mucho en el gran incendio de Londres, que ocurrió en el año 1666 cuando Halley tenía diez años. A pesar de todo, su padre le aseguró una buena educación y Halley recibió clases en su propia casa antes de ser enviado a la escuela de San Pablo, donde estudió las letras antiguas bajo la dirección del célebre helenista Tomás Gale haciendose visible su gran talento.

Aficionado a las matemáticas, y en relaciones con Wood, hizo rápido programas, y aún no había salido de la escuela cuando en 1672 practicó en Londres, observaciones acerca de las variaciones de la aguja imantada.

...se distinguía por igual en los clásicos como en matemáticas, llegó a ser el “capitán” del colegio a los quince años, construyó esferas, observó las variaciones de la brújula, y estudió el cielo tan detenidamente que Moxon, el fabricante de esferas, señaló que “si una estrella se desplazara en el firmamento él lo notaría”.[2]

En 1673 con solo 17 años, siendo ya un experto astrónomo, ingresó en el Colegio de la Reina, en Oxford, donde desarrolló su amor por la astronomía utilizando los instrumentos y curiosos aparatos que su padre le había comprado.

Inicios de su carrera

Comenzó a trabajar con Flamsteed, el Astrónomo Real, en 1675, ayudándole en las observaciones en Oxford y en Greenwich. En un documento de 1676, publicado en Philosophical Transactions of the Royal Society, Flamsteed, señaló:

“Edmond Halley, un joven con talento de Oxford, estaba presente en esas observaciones y ayudó con esmero en muchas de ellas”.[3]

Logró rápidamente fama y reconocimiento por sus investigaciones sin embargo ello provocó la pérdida de simpatía hacia su persona por parte de Flamsteed, quien, a pesar de haberlo elogiado en varias ocasiones durante sus años de estudiante, pronto se volvió en su contra, y tener al Astrónomo Real en contra no era la mejor carta de recomendación para un joven astrónomo, aunque tuviera bien ganada fama como Halley.

En 1691 solicitó la vacante de la Cátedra Savilian de Astronomía en Oxford. Dadas sus destacadas investigaciones en astronomía, se esperaba que obtuviera la cátedra, pero Flamsteed se oponía fuertemente a la asignación, en su lugar fue elegido David Gregory.

La negativa no frenó el trabajo científico de Halley, trabajó para la Royal Society en distintas actividades, fue editor de “Philosophical Transactions” de 1685 a 1693 publicó con frecuencia resultados de investigaciones importantes, a través de las publicaciones de la mencionada sociedad londinense.

En 1696 fue nombrado controlador suplente de la Casa de la Moneda en Chester. Incrédulo en religión no fue por esto nombrado en 1698 Catedrático de geometría en la universidad de Oxford. Sin embargo el Rey Guillermo III le dio el mando de un buque de guerra, el “Paramore Pink”, para que realizara un viaje de trabajo que consistía en determinar la longitud geográfica utilizando las variaciones de brújula e intentara descubrir el territorio que se hallaba al sur del océano occidental.

Emprendió en el mismo año el viaje de circunnavegación que no pudo terminar, teniendo que volver a Inglaterra y dos meses más tarde, buscando el mismo fin, atravesó el océano Atlántico, tocó en Santa Helena, la Costa del Brasil, Las barbadas, Madera y Canarias, y regresó a su patria en septiembre de 1700 con un número suficiente de observaciones.

Ascenso profesional

En 1704, tras la muerte del doctor Wallis, Halley fue nombrado profesor en la Cátedra Savilian de geometría en Oxford. Su lección inaugural resultó ser un gran éxito. Thomas Hearne lo describió:
“El Sr. Halley realizó su discurso inaugural el miércoles 24 de mayo, resultando de gran agrado para toda la Universidad. Tras algunos saludos a la Universidad, continuó con el origen y progreso de la geometría y enumeró a los más célebres estudiosos de la geometría tanto antiguos como modernos. De entre aquellos de nuestra nación inglesa habló en particular de Sir Henry Savile; pero su mayor encomio fue para el Dr. Wallis y Mr. Newton ...”[4]

Jugó un papel activo en los acontecimientos y controversias de su época. Apoyó a Newton en su controversia con Leibniz sobre quién inventó el cálculo, sirviendo como secretario de un comité establecido por la Royal Society para resolver la disputa. Hizo una gran labor calmando disputas, pero también se salió de su línea al hacer empeorar su propia disputa con Flamsteed. En 1712 acordó con Newton la publicación de las observaciones de Flamsteed, mucho antes de que estuvieran completadas. Para empeorar las cosas, escribió un prefacio sin conocimiento de Flamsteed en el que atacó al mismo por su lentitud, secretismo y falta de espíritu público. [5]

En 1720 tras la muerte de Flamsteed sucedió a este como Astrónomo Real, siendo nombrado director del observatorio de Greenwich, cargo que desempeñó 21 años a pesar de haber cumplido 64 años de edad cuando fue nombrado.

Desde 1726 hasta su muerte trabajó en la formación de unas tablas astronómicas, las más completas y mejores que ha tenido la ciencia hasta los últimos tiempos. En Greenwich recibió la visita de la reina Carolina, esposa de Jorge II.

Trayectoria investigativa

Contaba solo 20 años cuando publicó, con Flamsteed, en las “Transacciones filosóficas”, sus observaciones sobre las manchas del SM, vistas en Oxford en julio y agosto de 1676, y por las que pudo determinar de un modo más exacto la rotación del Sol alrededor de su eje. El 21 de agosto del mismo el año, observó una ocultación del planeta Marte por la Luna. Luego en noviembre del mismo año, con el fin de explorar el cielo astral y poder agregar a los catálogos de estrellas conocidos y a los que preparaban Flamsteed en Observatorio de Greenwich y Hevelius en Dantzig, las estrellas que nunca se veían en el horizonte de aquellos dos observatorios, marchó a la isla de Santa Elena, en el hemisferio sur, donde logró fijar la posición de 350 estrellas del hemisferio sur y descubrió un cúmulo globular en Centauro.

... Durante el viaje mejoró el sextante, recogió un número de valiosos datos relativos al océano y a la atmósfera, anotó el retardo ecuatorial del péndulo y, el 7 de noviembre de 1677, realizó en Santa Helena la primera observación completa de un tránsito de Mercurio.[6]

Volvió a Inglaterra en 1678 y publicó su catálogo de estrellas del hemisferio sur. A pesar de no haberse graduado en Oxford se encontró con la reputación de ser uno de los principales astrónomos.

Posteriormente se graduó por la Universidad de Oxford el 3 de diciembre de 1678, sin realizar los exámenes de grado, y fue elegido individuo de la sociedad real de Londres y denominado por sus colegas Tycho del sur el 30 de noviembre del propio año. El título fue concedido por orden del Rey Carlos II, convirtiéndose con solo 22 años en uno de los miembros más jóvenes de la historia de de la Royal Society.

Con Hevelius hizo observaciones en Dantzig durante dos meses en 1681, y en 1680 decidió viajar y realizar investigaciones sin compromisos. Inició un viaje por Europa con Robert Nelson, su amigo condiscípulo. Cerca de Calais, Halley observó un cometa y viajó hasta París, donde junto con Cassini, realizó más observaciones en un intento por determinar su órbita. La mayor parte de 1681 la pasó en Italia, de vuelta a Inglaterra, en 1682, en el camino vio de nuevo, saliendo del perihelio, al cometa que un mes antes había observado en el momento en que se perdía en los rayos del Sol. Por esa época ya se había casado con Mary Tooke.

En el Real Observatorio de Greenwich, utilizó el primer instrumento de tránsito e ideó un método para determinar la longitud geográfica en el mar por medio de observaciones lunares.

Entre sus obras destaca además, el tratado científico la Synopsis astronomiae cometicae, iniciado en 1682 y publicado en 1705, en el que aplicó las leyes de Newton a todos los datos disponibles sobre los cometas, demostrando matemáticamente que los mismos giran en órbitas elípticas alrededor del Sol.

En 1701 publicó el resultado de su viaje de circunnavegación e invitado por el emperador de Alemania viajó a Viena.

Hizo público además, el resultado de sus trabajos con el titulo de “Catalogus Stellarum Australium”. De vuelta en Europa expuso sus dudas acerca de la constancia de brillo de ciertas estrellas. En Santa Helena había observado el paso de Mercurio por el disco del Sol, e indicó que este fenómeno, así como el paso de Venus que anunció para el año 1761, podría aprovecharse para determinar la paralaje del Sol, y por tanto la distancia de la Tierra a este astro, utilizando la tercera ley de Kepler.

Divulgó su traducción latina de Apolonio, de Sectione Rationis (Oxford, 1706), donde restableció los dos libros perdidos de Sectione Spatii; trabajó con Gregory en Las cónicas de Apolonio, a las que agregó una traducción de Serenus sobre la sección del cilindro y del cono, y lo publicó todo en 1710, dos años después de haber dado a la imprenta sus Miscellanea Curiosa. La mayor parte de sus trabajos se publicaron en Las Transacciones Filosóficas.

Otras investigaciones incluyeron estudios de arqueología, geofísica, historia de la astronomía y la solución de ecuaciones polinómicas.

Investigaciones sobre los cometas

Alrededor de 1695 Halley realizó un minucioso estudio de la órbita de los cometas pues Newton planteaba que los cometas tenían órbitas parabólicas, mientras que Halley sostenía la idea de que podían existir órbitas elípticas.

Valiéndose de su teoría de las órbitas de los cometas, calculó que el cometa de 1682 (que lleva su nombre) era periódico y era el mismo objeto que el que fuera visto en 1531 y 1607. Posteriormente identifico este cometa como el observado en los años 1305, 1380 y 1456.

En 1705 publicó la predicción de que volvería a ser visto en 76 años, revelando que aparecería precisamente en diciembre de 1758. No era un cálculo fácil para Halley, pues debía considerar las perturbaciones de la órbita producidas por Júpiter y aunque para esa fecha ya llevaba muerto quince años, su predicción se hizo realidad cuando el cometa fue observado el 25 de diciembre de 1758 confirmando los cálculos hechos por Halley).

Descubrimiento del cometa

Acabó de estudiar en el Observatorio de París y mantuvo desde entonces continua correspondencia con el célebre Domingo Casini. Dicho cometa es el primero cuyos movimientos han sido bien conocidos, y por eso lleva el nombre de Halley.

El astrónomo de quien tomó el nombre determinó la inclinación del plano de la parábola descrita por el cometa en su movimiento de traslación respecto al plano de la órbita terrestre; la longitud del modo ascendente, o sea el punto en que el plano de la órbita comentaria corta a la eclíptica yendo de Sur a Norte, la longitud del perihelio, la distancia de perihelia, el movimiento retrógrado de Oriente a Occidente, y el tiempo de su revolución anunciando su reparación para fines de 1758 o principios de 1759.

El cometa, en efecto, llegó al perihelio el 12 de marzo de 1759. Este hecho señaló el comienzo de una nueva era en la astronomía cometaria. Halley marchó de París a Lyón e Italia, donde pasó una parte del año de 1682, y tras segunda y corta estancia en París volvió a Inglaterra, se casó con la hija de Tooke, auditor del Echiquier (Tribunal de Hacienda). Y se estableció en Inglaterra, continuando allí con ardor sus estudios favoritos.

Su acertada predicción del regreso de un cometa en 1758 (hoy conocido como cometa Halley) refrendó su teoría de que los cometas son miembros de nuestro sistema solar.[7].

Teorías expuestas

En 1683 publicó su famosa teoría del magnetismo terrestre, conocida por la “Teoría de las variaciones del compás magnético” que plantea que la Tierra es un poderoso imán que tiene cuatro planos magnéticos o puntos de atracción, 2 cerca del polo boreal, y los otros 2 cerca del polo austral.

Hacia la misma época estudió los movimientos de la luna, y descubrió que el de traslación aumenta de rapidez de un modo sensible aunque lentamente. Tal afirmación excitó la incredulidad de unos y la sorpresa en todos, pues equivalía a afirmar que llegaría tiempo en el que la luna caería sobre la tierra, produciendo una espantosa catástrofe. Laplace disipó tales temores relacionando este movimiento de la luna con las leyes de la atracción universal y mostrando por el cálculo, que a la aceleración actual sucederá un periodo de movimiento cada vez más lento, pues ambos fenómenos están subordinados al cambio en la excentricidad de la órbita terrestre.

Fue el primero en señalar las desigualdades en sentidos contrarios que experimentan Júpiter y Saturno en sus velocidades de circulación alrededor del Sol. “Methodus directa et Geométrica” investigando excentriciiates planetarum, Londres, 1775 - 1776.

Amigo de Newton, a él debió en no escasa parte el desarrollo de sus grandes ideas astrónomas, y a su vez el público debe a Halley la publicación de los “Principioe Philoxophioe Naturalis” en 1686, que Newton acaso nunca hubiera dado a conocer sin la insistencia de su migo, que cuidó de la impresión de la obra, y agregó a esta versos latinos muy elegantes.

...Halley ...tuvo el genio de reconocer el genio aun mayor de Newton y urgirle a escribir “Principia Mathemática” pagando de su propio bolsillo los gastos de publicación porque la Royal Society no disponía de dinero... [8]

Glaisher, en un discurso pronunciado en Cambridge en 1888, habló del papel que jugó Halley en hacer que se publicara “Principia Mathemática” de Newton:

...si no fuera por Halley “Principia Mathemática” no hubiera existido. ...él pagó todos los gastos, corrigió las pruebas. Dejó aparte su propio trabajo para acelerar la impresión. Todas sus cartas muestran la devoción más intensa hacia esa obra.[9]

Secretario perfecto de la Sociedad Real en 1685, Halley dirigió algunos años la redacción de las “Transacciones filosóficas”. También trató de explicar en 1687 la invariabilidad casi constante del nivel de las aguas del Mediterráneo, a pesar de que en él vierten sin cesar sus aguas, el Estrecho de Gibraltar, varios ríos caudalosos y otros muchos de corto curso. Decía Halley que dicho fenómeno era efecto de una gran evaporación.

Publicó con frecuencia importantes resultados a través de las publicaciones de la Royal Society. En 1686 publicó un mapa del mundo que mostraba los vientos prevalecientes en los océanos que tuvo el privilegio de ser el primer mapa meteorológico que se haya publicado. Otro trabajo innovador fueron las tablas de mortalidad de la ciudad de Breslau que publicó en 1693, uno de los primeros trabajos que relaciona la mortalidad con la edad en una población y que influyó notablemente en la futura producción de tablas de las compañías de seguros.

Por último, demostró en 1718 el movimiento propio de las estrellas, lo que reducía la vigencia de las observaciones más antiguas, aunque solo habló de sus variaciones en latitud; de las nebulosas conocidas agregó las del Centauro y Hércules; dijo que las nebulosas eran la luz procedente de un espacio inmenso situado en las regiones del éter lleno de un medio difuso y luminoso por si mismo, afirmó que la paralaje del Sol era igual a 12”5, o por lo menos inferior a 15`, fundándose en la consideración de que si esta paralaje fuera igual a 15`la luna seria más grande que Mercurio, lo que alteraría la armonía del mundo, y halló una fórmula sencilla para medir la altura de las montañas con la ayuda de las observaciones barométricas.

Muerte

En 1737 sintió los primeros ataques de la parálisis que cinco años más tarde le causó la muerte. Murió el 14 de enero de 1742 en Greenwich, Gran Bretaña.

Véase también

Referencias

  1. Biografías y vidas, Halley
  2. [R. Gowing, Halley, Cotes, and the nautical meridian, Historia Math. 22 (1) (1995), 19-32.]
  3. Biografía de Edmond Halley
  4. [A Cook, Edmond Halley : Charting the heavens and the seas (Oxford, 1997)].
  5. [H E Bell, The Savilian professors “houses and Halley's” observatory at Oxford, Notes and Records Roy. Soc. London 16 (2) (1961), 179-186].
  6. [R. Gowing, Halley, Cotes, and the nautical meridian, Historia Math. 22 (1) (1995), 19-32.]
  7. Edmund Halley. Disponible en: Portal Buscabiografías
  8. [H E Bell, The Savilian professors “houses and Halley” observatory at Oxford, Notes and Records Roy. Soc. London 16 (2) (1961), 179-186.
  9. Biografía de Edmond Halley

Enlaces externos

Fuentes